Directrices para la producción y preservación de objetos digitales de audio

TC04 IASAThis is the Spanish language version of the web edition of IASA-TC04 (Second Edition, 2009), an accepted authority on digital audio preservation in the sound archiving field.

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Recommended citation style:
IASA Comité Técnico, Directrices para la producción y preservación de objetos digitales de audio, Editado por Kevin Bradley. Segunda edición, Traducción Espagnol, Publicado en 2011. (= Prácticas y Estrategias Recomendadas, IASA-TC 04). www.iasa-web.org/audio-preservation-tc04

Tabla de contenidos

Información de la publicación

Comité Técnico de Estándares

Prácticas y Estrategias Recomendadas

Directrices para la producción y preservación de objetos digitales de audio

IASA-TC04, Segunda edición
Editado por Kevin Bradley

 

Autores

Kevin Bradley, National Library of Australia, Presidente de IASA y Vicepresidente de IASA TC;
Mike Casey, Indiana University; Stefano S. Cavaglieri, Fonoteca Nazionale Svizzera; Chris Clark, British Library (BL); Matthew Davies, National Film and Sound Archive (NFSA); Jouni Frilander, Sociedad de la Radiotelevisión Finesa;
Lars Gaustad, Biblioteca Nacional de Noruega y Presidente de IASA TC; Ian Gilmour, NFSA;
Albrecht Häfner, Südwestrundfunk, Alemania; Franz Lechleitner, Phonogrammarchiv de la Academia Austriaca de las Ciencias (OAW); Guy Maréchal, PROSIP; Michel Merten, Memnon; Greg Moss, NFSA; Will Prentice, BL;
Dietrich Schüller, OAW; Lloyd Stickells y Nadia Wallaszkovits, OAW.

Revisado por el Comité Técnico de IASA que incluía durante la redacción
(además de los ya mencionados) a

Tommy Sjoberg, Folkmusikens Hus, Sweden; Bruce Gordon, Harvard University; Bronwyn Officer, National Library of New Zealand; Stig L. Molneryd,The National Archive of Recorded Sound and Moving Images, Sweden; George Boston; Drago Kunej, Slovenian Academy of Sciences and Arts; Nigel Bewley, BL; Jean-Marc Fontaine, Laboratoire d’Acoustique Musicale; Chris Lacinak; Gilles St. Laurent, Library and Archives, Canada; and Xavier Sené, Bibliothèque Nationale de France.

Publicado por la Asociación Internacional de Archivos Sonoros y Audiovisuales (IASA)

c/o Secretary-General:
Ilse Assmann
Media Libraries
South African Broadcasting Corporation
PO Box 931, 2006 Auckland Park
South Africa

1a edición publicada en 2004
2a edición publicada en 2009

1a edición en español, 2011

Traducción:
Enric Giné Guix
Departamento de Sonología, ESMUC
Tasso Laboratori de so

Marcos Sueiro Bal
New York Public Radio Archives
Masterdisk Studios

Prohibida la traducción sin el consentimiento expreso de la Junta Ejecutiva de la IASA, en consonancia con los documentos Guidelines for the Translation of IASA Publications y Workflow for Translations
http://www.iasa-web.org/translation-publications-guidelines

© International Association of Sound and AudioVisual Archives (IASA) 2009

Publicación aprobada por el Subcomité de Tecnología del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO.

La traducción y publicación en español de estas directrices ha sido posible gracias a una ayuda de

Con la colaboración de

Patrocinadores de la edición original:

De las traducciones al inglés:

 

 

 

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Prefacio a la segunda edición

Al debatir los principios que inspiran la preservación del sonido, y discutir, codificar y documentar luego las prácticas que nosotros, profesionales de archivos de sonido, utilizamos y recomendamos, identificamos necesariamente los puntos fuertes y débiles de nuestro trabajo cotidiano. Cuando en el año 2004 se completó e imprimió la primera versión del documento TC-04, Directrices para la producción y preservación de objetos digitales de audio, los miembros del Comité Técnico de IASA estábamos convencidos de que (a pesar de nuestra satisfacción con la publicación) sería necesaria una segunda edición para abordar los ámbitos que sabíamos que tendríamos que desarrollar. En cuatro años hemos crecido como comité, ampliando nuestros conocimientos y experiencia en muchas áreas y ayudando a desarrollar estándares y sistemas para implementar tareas y prácticas sostenibles de preservación. Esta segunda edición es el resultado de ese trabajo, y contiene la mayoría de la información vital en el campo —en constante evolución— de la preservación sostenible del sonido por medios digitales.

Aunque hemos incorporado mucha información nueva y hemos revisado algunos de los capítulos fundamentales, los consejos que damos en esta segunda edición no se oponen a los presentados en la primera. IASA-TC 04, preservación, se basa en IASA-TC 03, La salvaguarda del patrimonio sonoro: ética, principios y estrategia de preservación. En 2006 se publicó una versión revisada de TC 03 que tenía en cuenta los nuevos avances en los métodos de archivar audio digital y el papel mucho más práctico de TC 04. TC 03 (2006) se concentra en los principios y reemplaza las versiones anteriores, mientras que las directrices de TC 04 son la realización práctica de esos principios.

Las principales modificaciones en esta segunda edición de TC 04 se pueden encontrar en los capítulos relacionados con depósitos y arquitecturas digitales. El capítulo 3, «Metadatos», se ha ampliado considerablemente y proporciona un asesoramiento relevante y minucioso sobre los métodos para la gestión de datos y metadatos con fines de preservación, cambios de formato, análisis, descubrimiento y uso. El capítulo abarca un amplio territorio dentro de su área temática, desde los esquemas hasta las estructuras para la gestión y el intercambio de contenidos, y aborda los principales bloques de construcción de diccionarios de datos, esquemas, ontologías y codificaciones. Emparentado con este apartado está el capítulo 4, «Identificadores únicos y persistentes», que proporciona orientación sobre identificaciones y numeraciones de ficheros y obras digitales.

Un nuevo apartado incluido como capítulo 6, «Formatos de destino y sistemas para la preservación», se estructura en torno a las categorías funcionales identificadas en el modelo de referencia del sistema abierto de archivo de información (Open Archival Information System, OAIS): captura, almacenamiento de archivos, planificación de la preservación, administración y gestión de datos y acceso, y cada una de las secciones subsiguientes aborda uno de estos temas. El uso de este modelo conceptual en la organización del libro tiene dos consecuencias importantes: en primer lugar, utiliza las mismas categorías funcionales que el diseño arquitectónico de los principales sistemas de depósito y gestión de datos, lo cual significa que tiene relevancia en el mundo real; en segundo lugar, la identificación de los componentes abstractos individuales de una estrategia de preservación digital permite al archivero tomar decisiones sobre diferentes partes del proceso, en lugar de tratar de resolver e implementar un conjunto monolítico. El capítulo 9, «Colaboraciones, planificación de proyectos y recursos», es un capítulo completamente nuevo, y proporciona asesoramiento sobre las cuestiones a considerar si el gestor de una colección decide externalizar todos o parte de los procesos que forman parte de la preservación de las colecciones de audio.

El capítulo 7, «Opciones a pequeña escala para sistemas de almacenamiento digital», plantea cómo construir un sistema de gestión digital de bajo coste que, aunque de alcance limitado, siga respetando los principios y medidas de calidad mencionados en el capítulo 6.

El capítulo 8 revisita los riesgos asociados con el almacenamiento en discos ópticos y hace recomendaciones en cuanto a su gestión, además de sugerir que los consejos de los capítulos 6 y 7 pueden ser más útiles para la gestión de contenidos digitales a largo plazo.

El capítulo 5, «Extracción de señal de soportes originales», fue una de las partes más prácticas y elaboradas de la primera edición, y sigue siendo una fuente de conocimientos prácticos e información sobre estándares y consejos. En el proceso de revisión se han refinado los capítulos sobre la extracción de señal, y se han añadido consejos útiles. Se ha incorporado la sección 5.7, «Tecnologías de grabación de campo y propuestas de archivo», que aborda la cuestión de cómo realizar una grabación de sonido de campo cuyo contenido se desee almacenar durante un largo periodo de tiempo.

El capítulo 2, «Principios digitales básicos», se adhiere a los mismos estándares expresados en la edición anterior. Hay, sin embargo, más detalles explicativos, y la información técnica, concretamente la referida a los procesos de conversión digital, se presenta en un lenguaje más preciso y estandarizado.

TC 04 representa un esfuerzo y compromiso considerables por parte del Comité Técnico de IASA, no solo de quienes redactaron el texto original, sino también de quienes revisaron y analizaron los capítulos hasta llegar a una explicación satisfactoria. A mis amigos y colegas del Comité Técnico les presento mi respeto por sus minuciosos conocimientos y mi gratitud por su generosidad al compartirlos. La calidad de esta nueva edición es un testimonio de su experiencia.

Kevin Bradley
Editor
Noviembre 2008

Introducción a la primera edición

Durante los últimos años, la tecnología de audio digital ha logrado tal nivel de desarrollo que se ha convertido en la alternativa más efectiva y asequible para la preservación de fonotecas de cualquier tamaño. La integración del sonido en el marco de los sistemas de datos, el desarrollo de estándares apropiados y la amplia aceptación de los mecanismos de distribución de audio digital han ido desplazando a los demás medios hasta el punto de que existen ya pocas alternativas para la preservación del sonido que no se basen en el almacenamiento digital. La tecnología digital ofrece el potencial para satisfacer muchas de las demandas y preocupaciones de la comunidad archivística, gracias a la capacidad de duplicar a través del tiempo, sin pérdidas, datos de audio. Sin embargo, los procesos de codificación (o conversión) de analógico a digital, la transferencia a sistemas de almacenamiento, la gestión y mantenimiento de los datos de audio, así como la provisión de acceso íntegro a la información almacenada conllevan en su conjunto nuevos riesgos que deben ser controlados para garantizar que las ventajas potenciales de la preservación y archivo digitales se hagan realidad. Los fallos en el correcto control de los riesgos pueden conllevar una pérdida significativa de información, valor y hasta contenido sonoro.

Esta publicación del Comité Técnico de la Asociación Internacional de Archivos Sonoros y Audiovisuales (International Association of Sound and Audiovisual Archives, IASA), Directrices para la producción y preservación de objetos digitales de audio, pretende proporcionar a los responsables de archivos audiovisuales, desde un punto de vista profesional, las líneas maestras para la producción y preservación de objetos de audio digital. Es el resultado práctico del documento previo del Comité Técnico, IASA-TC 03, La salvaguarda del patrimonio sonoro: ética, principios y estrategia de preservación, versión 2, septiembre de 2001.1 Las presentes Directrices se ocupan de la producción de copias digitales a partir de originales analógicos con propósitos de preservación, la transferencia de originales digitales a sistemas de almacenamiento, así como la grabación de material original en formato digital destinado al almacenamiento a largo plazo. Cualquier proceso de digitalización es selectivo; el propio contenido sonoro aporta más información a los potenciales usuarios de la que pueda contener la señal deseada, y los estándares de conversión de señal analógica a digital fijan de forma permanente los límites de la resolución del audio, por lo que si este proceso no se realiza con especial cuidado puede resultar incompleto o defectuoso.

El contenido principal de estas Directrices se subdivide en tres partes:

  • Estándares, principios y metadatos
  • Extracción de señal a partir de los originales
  • Formatos de destino

Estándares, principios y metadatos. De las cuatro tareas llevadas a cabo por los archivos —adquisición, documentación, acceso y preservación—, la primera es preservar la información depositada en la colección (IASA-TC 03, 2001). Sin embargo, si las tareas de adquisición y documentación se desarrollan en combinación con una estrategia de preservación bien planeada y conforme a estándares adecuados, se facilitará el acceso a la información. El acceso a largo plazo es producto de una adecuada preservación.

La adopción de los estándares más utilizados y difundidos es una necesidad fundamental también en el marco de la preservación del audio digital. Estas directrices básicas recomiendan el formato LPCM (Linear Pulse Code Modulation, también conocido por PCM), entrelazado en el caso de sonido estéreo, en un fichero WAVE (*.wav) o preferiblemente WAVE de tipo BWF (EBU Tech 3285) para cualquier audio de dos pistas. El uso de cualquier codificación perceptual («compresión con pérdidas») se desaconseja rotundamente. Se recomienda digitalizar el audio a una frecuencia de muestreo de 48KHz o mayor, así como con un número de bits por muestra no menor de 24. La conversión analógica a digital (A/D) es un proceso que requiere precisión. Los conversores de bajo coste integrados en tarjetas de sonido de ordenadores no pueden cumplir con las especificaciones requeridas por los programas de preservación de archivos.

Una vez codificado como fichero de datos, la preservación del sonido plantea muchas de las cuestiones propias de los datos digitales. Un elemento clave en su gestión es la asignación de un único identificador persistente (Persistent Identifier) y la asociación con los metadatos apropiados. Por metadatos entendemos no solo la información descriptiva que permita al usuario o archivo identificar el contenido, sino también la información técnica que facilite el reconocimiento y reproducción del audio, así como información de preservación, necesaria para conservar detalles sobre los procesos involucrados en la generación del fichero de audio. Solo de esta manera podrá garantizarse la integridad del contenido sonoro. El archivo digital dependerá de un conjunto completo de metadatos para mantener su colección. Un archivo digital bien planeado será capaz de automatizar la producción de muchos de los metadatos, e incluirá información sobre el soporte original, formatos y estado de conservación, dispositivos y parámetros de reproducción, resolución y formato digital, equipamiento técnico utilizado y operadores involucrados en el conjunto del proceso y procedimientos llevados a cabo.

Extracción de señal a partir de los originales. «Los archivos de audio deben asegurar que, en el proceso de reproducción, las señales grabadas se puedan recuperar con el mismo o mayor grado de fidelidad que se alcanzó cuando fueron grabadas [...] los documentos contienen la información primaria, consistente en el contenido sonoro buscado, e información secundaria, de tipo auxiliar, que puede presentar diversas formas. Ambos tipos de información forman parte de la herencia sonora». (IASA-TC 03, 2001).

Para aprovechar al máximo el potencial que nos ofrece el audio digital conviene seguir estos principios y asegurarse de que la reproducción del audio original se realiza con plena conciencia de todos los aspectos involucrados. Esto requiere conocimiento histórico de las tecnologías de grabación y reproducción del sonido, así como conciencia técnica de los avances en la tecnología de la reproducción. Las presentes Directrices ofrecen, allí donde resulta apropiado, consejos sobre la reproducción de formatos mecánicos históricos y otros obsoletos como los cilindros y discos de surco ancho,2 sistemas de grabación sobre hilo de acero y dictáfonos, LPs de vinilo, cinta magnética analógica sobre casete y bobina abierta, soportes digitales magnéticos como el DAT y sus antecesores basados en cinta de vídeo, y medios ópticos sobre disco como el CD y el DVD. Se incluyen recomendaciones para cada uno de estos formatos en lo referente a la selección de la mejor copia, limpieza y restauración del soporte, equipos de reproducción, velocidad y curvas de ecualización en reproducción, correcciones sobre errores causados por equipos de grabación mal calibrados y eliminación de defectos sonoros superpuestos a la señal por causas de almacenamiento, así como orientaciones sobre el tiempo requerido para completar transferencias de analógico a digital. En las Directrices se recogen todos estos aspectos asociados también a consideraciones de orden ético, siendo este último punto particularmente significativo puesto que a veces se presupuesta mal un trabajo de digitalización a causa de las considerables exigencias de tiempo que cualquier proceso de transferencia de audio conlleva.

Todos los parámetros comentados hasta ahora deben establecerse objetivamente y registrarse de forma apropiada en cada proceso. El almacenamiento digital y las tecnologías y estándares asociados permiten una aproximación ética al archivo del sonido mediante la producción de documentación almacenada en campos de metadatos relacionados y vinculados al objeto digital.

Formatos de destino. Los datos pueden ser almacenados de muy diferentes maneras y en muy diversos soportes. La tecnología más apropiada dependerá de las circunstancias de la institución y de su colección. Estas Directrices aportan consejos e información sobre diversas opciones y tecnologías posibles, desde grandes sistemas digitales de almacenamiento masivo (Digital Mass Storage Systems, DMSS) hasta sistemas manuales de almacenamiento a pequeña escala, cintas de datos, discos duros, discos ópticos (incluyendo CD y DVD grabables) y discos magneto-ópticos (MO).

No existe el formato de destino (o formato final) que pueda considerarse solución definitiva para la preservación de audio digital, y de hecho ningún desarrollo tecnológico podrá nunca aportar esta solución final. Más bien se trata de meros eslabones en un proceso donde las instituciones deberán ser responsables del mantenimiento de los datos a través de los cambios y desarrollos tecnológicos, migrando datos desde los sistemas actuales a los siguientes en un proceso que se repetirá hasta que los datos dejen de tener valor. Los sistemas DMSS adecuadamente gestionados mediante software son la solución más apropiada para el mantenimiento a largo plazo de los datos de audio. «Esos sistemas permiten el control automático de la integridad de los datos, su actualización y, finalmente, su migración con un mínimo uso de recursos humanos» (IASA-TC 03, 2001). Estos sistemas pueden ser adecuados para archivos de menor tamaño, aunque ello producirá a menudo una mayor responsabilidad en el proceso del control manual de datos. Los sistemas de almacenamiento fraccionado basados en CD y DVD grabables, así como en discos magneto-ópticos (MO), son por su naturaleza menos fiables. Estas Directrices proponen estándares y orientaciones destinados al mantenimiento de datos sobre este tipo de soportes, aunque cuando recomiendan decididamente la adopción de soluciones más fiables basadas en sistemas de almacenamiento integrado.


1. La versión más reciente está disponible en español en http://www.iasa-web.org/sites/default/files/downloads/publications/TC03_... [último acceso octubre de 2011] (n. de los t.).

2. También conocidos en España como discos «de pizarra» o «de piedra» (n. de los t.).

1: Antecedentes

1.1 Los archivos audiovisuales tienen la responsabilidad de preservar un patrimonio cultural que abarca todas las esferas de la actividad musical, artística, religiosa, científica, lingüística y de comunicación, que refleja la vida pública y privada así como el entorno natural contenido en grabaciones de imagen y sonido, ya sean publicadas o inéditas.

1.2 El fin de la preservación es proveer a nuestros sucesores y a sus clientes de tanta información como sea posible recabar en nuestro entorno de trabajo sobre los fondos depositados. Es responsabilidad del archivo valorar las necesidades de sus usuarios actuales o futuros y contrastarlas con las condiciones y recursos del archivo. El objetivo final de la preservación es garantizar la posibilidad de acceso al contenido sonoro de una colección por parte de usuarios admitidos, actuales o futuros, sin riesgo o daño alguno de los objetos de audio.

1.3 Dado que el tiempo de vida de todos los soportes de sonido está limitado por su estabilidad física y química, así como por la disponibilidad de la tecnología de reproducción, y dado también que la tecnología misma de reproducción puede resultar una potencial fuente de daños para muchos soportes de sonido, el proceso de preservación ha requerido siempre la producción de copias que puedan sustituir al original como duplicados de preservación, lo que en la jerga de la archivística digital ha venido a denominarse «sustituto de preservación». La necesidad de migrar el contenido a otros sistemas de almacenamiento es mayor si cabe en soportes originales de audio digital, amenazados por un tiempo de vida cada vez más corto asociado a la alta sofisticación de los ordenadores y software disponibles en el mercado que, a veces pocos años después de su lanzamiento, conduce a la total obsolescencia de los equipos de reproducción. Sin embargo, las mismas restricciones que sufra el objeto original también afectarán — total o parcialmente — al formato de preservación de destino, lo que requerirá la continua reduplicación. Si el proceso de preservación se llevara a cabo por duplicación en serie en el ámbito analógico, ello acarrearía una degradación progresiva de la señal de audio en cada nueva generación.

1.4 El potencial que la producción de sustitutos digitales ofrece a efectos de preservación parece aportar la respuesta a cuestiones vinculadas tanto al acceso como a la preservación misma. Sin embargo, las decisiones tomadas sobre formatos digitales, resoluciones, soportes y sistemas tecnológicos impondrá límites a la efectividad de la preservación digital, límites que no podrán ser revertidos, como tampoco la merma en la calidad resultante del audio codificado. Es indispensable lograr una extracción óptima de la señal de los soportes originales como punto de partida del proceso de digitalización. Dado que los medios de grabación a menudo requieren tecnologías de reproducción muy específicas, hay que organizar de forma conveniente el proceso de copia al ámbito digital antes de que la obsolescencia de los aparatos de reproducción sea crítica.

1.5 La capacidad de generar nuevas copias a partir de la primera copia digital sin pérdida o degradación alguna ha conducido a archivistas entusiastas a hablar de «preservación eterna». La fácil producción de copias de distribución con un bajo número de bits por muestra ofrece a las instituciones la posibilidad de abrir sus colecciones sin someter los objetos originales a ningún trasiego. Con todo, lejos de resultar eterno, el tiempo de vida efectivo y la integridad del contenido sonoro pueden verse reducidos por una mala administración del archivo digital. Por contra, una buena estrategia de conversión y preservación digitales facilitará la consecución de los beneficios prometidos por la tecnología digital. Un sistema deficientemente planeado con excesiva intervención humana podrá exigir tareas de gestión de dimensiones tan considerables que sobrepasen la capacidad tanto de los gestores como de los conservadores de la colección. Con ello se estará poniendo la colección en peligro. Un sistema bien planificado, por contra, deberá permitir la automatización de los procesos de manera que la preservación se lleve a cabo en el momento adecuado. Ningún sistema ideado para la preservación del sonido podrá aportar una solución única y definitiva: cualquier solución requerirá procesos de transferencia y migraciones futuras que deberán plantearse desde el mismo momento en que el material sea digitalizado y almacenado por primera vez.

1.6  Las presentes Directrices se refieren con detalle a soportes de audio tales como cilindros y discos de surco ancho, sistemas de grabación sobre hilo de acero y dictáfonos, LPs de vinilo, cintas magnéticas analógicas sobre casete y bobina abierta, soportes digitales magnéticos como el DAT y otros antecesores basados en cinta de vídeo, y medios de disco óptico como el CD y el DVD. El sonido para película no se trata específicamente, aunque puedan aplicarse muchos de los principios presentados aquí. Este documento no considera tampoco los rollos para pianola, ficheros MIDI u otros sistemas más cercanos a tipologías de reproducción que a sonido codificado. Los principios que siguen subrayan las áreas donde se deben tomar decisiones críticas en la transferencia y gestión de materiales de audio digital.

2: Principios digitales básicos

2.1   Estándares. Es fundamental para la preservación del sonido que los formatos, resoluciones, soportes y sistemas tecnológicos escogidos se adhieran a estándares internacionalmente consensuados y adecuados a los fines del archivo. Los formatos, resoluciones o versiones no estandarizados pueden no hallarse entre los procedimientos de preservación futuros que garanticen el acceso a largo plazo y las subsecuentes migraciones de formato.

2.2 Frecuencia de muestreo. La frecuencia de muestreo determina el límite máximo en la respuesta frecuencial del sistema. La IASA recomienda una frecuencia de muestreo mínima de 48KHz para la producción de copias digitales a partir de cualquier material analógico. Sin embargo, la adopción de frecuencias más elevadas hoy en día disponibles (frecuencias de sobremuestreo) puede resultar ventajosa para muchos tipos de contenido. A pesar del hecho de que las frecuencias de sobremuestreo codifican el sonido más allá del dominio del oído humano, el efecto conjunto del sobremuestreo y la tecnología de conversión aporta una mejora cualitativa también dentro del margen del oído humano. Por otro lado, las inesperadas distorsiones o artefactos sonoros que puedan aparecer en la grabación forman parte a su vez del documento sonoro, sean producto inherente al proceso de fabricación de la grabación o consecuencia del desgaste, el uso incorrecto o el almacenamiento defectuoso. Ambas fuentes de información, sonido y artefactos sonoros, deben preservarse con la mayor precisión. Para ciertas señales y ciertos tipos de ruido, frecuencias de muestreo superiores a los 48KHz pueden ser beneficiosas. La IASA recomienda 96KHz, no como valor máximo sino únicamente como pauta. Para la mayoría de los materiales sonoros estas frecuencias de muestreo serán suficientes. En el caso de objetos originalmente digitales, la frecuencia de muestreo del sistema de almacenamiento debería coincidir con la del objeto digital.

2.3  Número de bits por muestra. El número de bits por muestra3 determina el margen dinámico o fondo de escala del audio codificado de un evento u objeto sonoro. El uso de 24 bits teóricamente codificará un margen dinámico aproximable al de los límites físicos del oído humano, aunque ciertas limitaciones técnicas reduzcan ligeramente su valor final. 16 bits, el estándar del CD, pueden ser inadecuados para captar la dinámica de muchos tipos de material, especialmente durante la codificación de transitorios de alto nivel que a menudo aparecen en las transferencias de discos dañados. La IASA recomienda al menos 24 bits de codificación por muestra de audio para capturar cualquier material analógico. En el caso de objetos de audio ya digitales de origen, el número de bits por muestra del sistema de almacenamiento deberá ser al menos igual al del ítem original. Es conveniente asegurar el máximo aprovechamiento del margen dinámico del sistema de grabación durante los procesos de transferencia de la señal de audio.
 
2.4 Conversores de analógico a digital (A/D)

2.4.1 El proceso de conversión del audio analógico a flujo de datos digitales (A/D) no debería colorear ni añadir al sonido ningún tipo de ruido. Los conversores son el componente más determinante en la cadena digital de la preservación. En la práctica, el conversor A/D incorporado en la tarjeta de sonido de un ordenador convencional no puede cumplir las especificaciones requeridas, teniendo en cuenta los circuitos electrónicos de bajo coste y el ruido eléctrico inherente a todo ordenador. La IASA recomienda el uso de conversores A/D discretos (independientes, no integrados) conectados a otros dispositivos, sea mediante interfaces dedicadas AES/EBU o S/PDIF, sea mediante interfaces de bus en serie como IEEE 1394 (FireWire) o USB, en cualquier caso capaces de convertir el audio analógico a digital según las especificaciones que se indican a continuación. Todas estas especificaciones deberán medirse en la salida digital del conversor (A/D) de acuerdo con los estándares Audio Engineering Society AES 17-1998 (r2004),4 IEC 61606-3 y otros estándares asociados allí donde se especifiquen.

2.4.1.1    Distorsión armónica total más ruido (THD+N)
Con una señal de referencia de 997Hz a -1dBFS, la distorsión armónica total más ruido (THD+N) del conversor A/D será menor de -105dB sin ponderar, -107dBA (ponderación A), limitada en banda de 20Hz a 20KHz.
Con una señal de referencia de 997Hz a -20dBFS, la distorsión armónica total más ruido (THD+N) del conversor A/D será menor de -95dB sin ponderar, -97dBA (ponderación A), limitada en banda de 20Hz a 20KHz.

2.4.1.2    Margen dinámico (Relación señal / ruido)
El conversor A/D deberá disponer de un margen dinámico no inferior a 115dB sin ponderar, 117dBA (medido como THD+N relativa a 0dBFS, limitado en banda a 20Hz a 20KHz, señal de referencia 99Hz a -60dBFS).

2.4.1.3    Respuesta frecuencial
Para una frecuencia de muestreo de 48KHz, la respuesta frecuencial medida deberá ser mejor que ± 0,1dB para la banda de 20Hz a 20KHz.
Para una frecuencia de muestreo de 96KHz, la respuesta frecuencial medida deberá ser mejor que ± 0,1dB para la banda de 20Hz a 20KHz y que ± 0,3dB para la banda de 20Hz a 40KHz.
Para una frecuencia de muestreo de 192KHz, la respuesta frecuencial medida deberá ser mejor que ± 0,1dB para la banda de 20Hz a 20KHz y que ± 0,3dB para la banda de 20Hz a 50KHz.
(Señal tomada de referencia 997Hz, amplitud -20dBFS).

2.4.1.4    Distorsión de intermodulación (IMD según SMPTE/DIN/AES 17)
La distorsión por intermodulación del conversor no deberá exceder los -90dB (utilizando las secuencias de tonos emparejados propuestas por AES 17/SMPTE/DIN, tonos combinados equivalentes a una onda senoidal única de máxima amplitud a escala completa).

2.4.1.5    Linealidad de amplitud
El convertidor A/D deberá mostrar una linealidad en la ganancia de amplitud de ±0,5dB en el margen de -120dBFS a 0dBFS (referencia senoidal de 997 Hz).

2.4.1.6    Señales enarmónicas espurias
Mejor que -130dBFS con señal de referencia de 997Hz a -1dBFS.

2.4.1.7    Precisión del reloj interno de muestreo
Para un conversor sincronizado a su reloj de muestreo interno, la previsión frecuencial medida a la salida del flujo de datos digital deberá ser mejor que ±25 ppm.

2.4.1.8    Jitter o ruido de fase
El jitter —desviación en la exactitud temporal del proceso de muestreo— medido a la salida de la interfaz del conversor A/D deberá ser de <5ns.

2.4.1.9    Sincronización externa
En caso de sincronizar el reloj interno de muestreo del conversor A/D a una referencia externa, el conversor deberá reaccionar de forma transparente a las variaciones entrantes de la frecuencia de muestreo en un ± 0,2% de la frecuencia nominal.
El circuito de resincronización externa deberá rechazar el jitter entrante de modo que el reloj de muestreo sincronizado a la fuente externa quede libre de artefactos sonoros y alteraciones.

2.4.2 Interfaces de audio IEEE 1394 (FireWire) y USB. Muchos conversores A/D permiten la conexión directa con un ordenador central a través de las interfaces en serie de alta velocidad IEEE1394 (FireWire) y USB 2.0.5 Ambas se utilizan con éxito como interfaces de transmisión de audio a través de la mayoría de plataformas de ordenadores personales y pueden reducir la necesidad de instalar interfaces de sonido de alta calidad en el chasis de los ordenadores. La calidad del audio digital es generalmente independiente de la tecnología de interfaz que se utilice.

2.4.3 Selección de conversores A/D. El conversor A/D es el componente tecnológico más determinante en el proceso digital de la preservación. Para la elección del conversor, antes de cualquier evaluación, la IASA recomienda verificar las especificaciones en función de los estándares arriba descritos. Todo dispositivo que no cumpla las especificaciones técnicas básicas recomendadas por la IASA producirá conversiones de insuficiente precisión. Junto con la evaluación técnica deberán realizarse tests estadísticamente válidos de escucha a ciegas sobre una lista limitada de conversores, con el objeto de determinar la idoneidad y rendimiento globales. Todas las especificaciones y tests descritos son complejos y rigurosos y su cumplimiento es de gran importancia en la elección y evaluación de los conversores A/D. Las especificaciones que los mismos fabricantes facilitan son a veces difíciles de comparar entre sí, a menudo incompletas y ocasionalmente difíciles de conciliar con el rendimiento efectivo del dispositivo al que pretenden describir. Puede ser del interés de ciertas comunidades o grupos llevar a cabo tests coordinados de grupo para maximizar recursos. Algunas instituciones, como archivos públicos, bibliotecas o departamentos académicos de ámbito científico facilitan asistencia en los procedimientos de evaluación.

2.5    Tarjetas de sonido. La tarjeta de sonido utilizada por un ordenador a efectos de preservación de audio deberá disponer de una entrada digital dotada de un mecanismo de sincronización del flujo de bits de audio digital de alta calidad, capaz de permitir la transmisión de dicho flujo sin cambios o alteraciones. Puesto que el conversor A/D deberá ser externo e independiente, la principal tarea de la tarjeta de sonido en el proceso de preservación será la de transmitir de forma transparente la señal digital al bus de datos del ordenador, aunque pueda también devolver la señal entrante en audio analógico con fines de monitorización. Deberá comprobarse la compatibilidad de la tarjeta elegida con las frecuencias de muestreo y número de bits adecuados a nuestro propósito, así como asegurar la inmunidad a ruidos o distorsiones extrañas al proceso. La IASA recomienda el uso de tarjetas de sonido de alta calidad que respondan a las siguientes especificaciones:

2.5.1     Margen de frecuencias de muestreo: de 32KHz a 192KHz, ±5%.
2.5.2     Cuantificación de audio digital: de 16 a 24 bits por muestra.
2.5.3     Variabilidad de la frecuencia de muestreo (varispeed): automática según el flujo de bits de audio digital entrante (autosincronización) o según wordclock (referencia externa de reloj de muestreo).
2.5.4     Sincronización: reloj interno, reloj externo (wordclock), autosincronización a la entrada de audio digital.
2.5.5     Interfaz de audio: AES/EBU de alta velocidad conforme a las especificaciones AES 3.
2.5.6     Tolerancia al jitter (ruido de fase): regeneración de señal sin error para entradas con jitter de hasta 100ns.
2.5.7     Transmisión exacta de entrada a salida de subcódigos de audio digital.
2.5.8 Entradas de código de tiempo opcionales.

2.6  Sistemas basados en ordenador y software de procesado de datos. Las generaciones de ordenadores más recientes tienen capacidad suficiente para manipular grandes ficheros de sonido. Ya en el dominio digital, la integridad de los ficheros de audio debe mantenerse. Como se ha ido argumentando, los puntos clave en el proceso de preservación son la conversión de audio analógico a digital (tarea que corresponde al conversor A/D) y la introducción de datos en el sistema, sea a través de una tarjeta de sonido u otro puerto de datos. Algunos sistemas, sin embargo, truncan el número de bits por muestra digital (el también llamado wordlength) a efectos de procesado interno de los datos, hecho que resulta en una reducción del número efectivo de bits por muestra; otros sistemas solo procesan formatos comprimidos de fichero, como el MP3. En cualquiera de los casos, el resultado no es aceptable. La IASA recomienda la adopción de sistemas profesionales de audio basados en ordenador cuyo número de bits por muestra de procesado exceda el propio del fichero de audio (es decir, supere los 24 bits) sin alteración alguna del formato original del fichero.

2.7 Reducción de datos. Se considera una norma general en la archivística de audio digital la no aceptación de formatos destino (o máster) basados en la reducción de datos —con frecuencia llamados, erróneamente, formatos «comprimidos»— mediante técnicas de codificación perceptual (codificadores con pérdidas, del inglés lossy codecs). Las transferencias basadas en estas técnicas implican la pérdida irremediable de información original. El resultado de estos procesos sonará quizá idéntico al original, al menos en la primera generación, pero la reutilización o retransferencia del material reducido quedará severamente limitada y su integridad archivística comprometida.

2.8 Formatos de fichero

2.8.1 Existe un bueno número de formatos de audio lineal utilizables para la codificación de sonido. Sin embargo, cuanto mayor sea la aceptación y uso del cierto formato en el ámbito del audio profesional, mayor será la probabilidad de aceptación a largo plazo y mayor también la cantidad de instrumentos desarrollados para la migración de dicho formato a futuros estándares cuando resulte necesario. Dada la simplicidad y ubicuidad de la modulación lineal de pulsos codificados (LPCM, Linear Pulse Code Modulation) [multiplexada para la información en estéreo], la IASA recomienda el uso del formato WAVE (con extensión de fichero *.wav) desarrollado por Microsoft e IBM como una extensión del formato RIFF (del inglés Resource Interchange File Format, formato de fichero para el intercambio de recursos). Los ficheros WAVE son muy utilizados en la industria del sonido profesional.
    
2.8.2     Ficheros BWF [EBU Tech 3285]. Los ficheros BWF (Broadcast Wave Format) son una extensión de los ficheros .wav (WAVE) apoyados por la tecnología de audio más reciente. Los beneficios de BWF tanto para el archivo como para la producción de sonido radican en su incorporación de metadatos en las propias cabeceras del fichero. Esta característica representa una ventaja en la mayoría de los casos típicos de intercambio y archivo de datos. Sin embargo, la naturaleza fija de la información embebida en el propio fichero puede resultar una carga inconveniente en sistemas de gestión de datos de alta complejidad y tamaño (ver la discusión al respecto en los capítulos 3 y 7). Esta y otras limitaciones propias de BWF pueden paliarse mediante la introducción y uso de un conjunto mínimo de metadatos en las cabeceras de los ficheros BWF, a la vez que se mantienen otros metadatos vinculados en sistemas externos de gestión. El estándar AES 31-2-2006 («Transferencia de audio a través de ficheros y redes -Transferencia e intercambio de ficheros de audio- Formatos de fichero para la transferencia de datos de audio digital entre sistemas de diferente tipo y fabricación») es notablemente compatible con el conjunto de metadatos propuesto por BWF, con lo que se espera que los futuros desarrollos en este campo continúen apostando por la viabilidad de este formato. BWF ya está muy aceptado por la comunidad archivística de manera que, a pesar de sus limitaciones, la IASA recomienda el uso de los ficheros BWF [EBU Tech 3285] a fines de archivo.

2.8.3 Para las sesiones de audio multipista, las bandas sonoras de cine, vídeo o en general, ficheros de audio de gran tamaño, puede usarse el formato MBWF/RF64 [EBU Tech 3306], compatible con BWF, AES 31 y también como fichero .wav en un contenedor MXF (Media Exchange Format). Puesto que este formato se halla todavía en proceso de desarrollo, una opción pragmática sería la creación de múltiples ficheros BWF monofónicos síncronos, agrupados en un fichero contenedor con formato tar (tape archive).

2.9  Cadena de audio. La combinación de equipos de reproducción, cableado de señal, mezcladores y otros dispositivos de procesado del sonido deberá responder en su conjunto a especificaciones que igualen o superen las del audio digital de destino, con la frecuencia de muestreo y número de bits por muestra especificados. El equipo de reproducción, cadena de audio, formato de destino (máster) y estándares adoptados deberán superar en su conjunto las especificaciones propias del soporte de audio original.


3. También llamado «profundidad de bits», en traducción literal del inglés bit depth (n. de los t.).

4. Actualmente en su revisión r2009 (n. de los t.).

5. Ambas interfaces han sido recientemente actualizadas, como en el caso de USB 3.0 (n. de los t.)

3: Metadatos

3.1 Introducción

3.1.1     Metadatos son aquellos datos estructurados que aportan inteligencia en favor de operaciones más eficientes aplicadas a los recursos o fuentes de datos, operaciones como la preservación, la transcodificación, el análisis, el descubrimiento y el uso. Los metadatos ofrecen mayor rendimiento en entornos en red, pero son igualmente necesarios en cualquier entorno de almacenamiento y preservación digital. Los metadatos instruyen a los usuarios, sean éstos humanos o programas informáticos, sobre cómo interpretar los datos. Son cruciales para la comprensión, coherencia y funcionamiento exitoso de cualquier encuentro con un objeto archivado en cualquier momento de su ciclo de vida, así como con cualesquiera objetos asociados o derivados de él.

3.1.2     En términos funcionales, los metadatos pueden considerarse como «declaraciones esquematizadas sobre los recursos: esquematizadas por ser interpretables por máquinas (así como inteligibles por humanos); declaraciones porque implican una afirmación sobre un recurso por parte de un agente particular; recursos porque cualquier objeto identificable puede disponer de metadatos asociados» (Dempsey: 2005). Estas declaraciones esquematizadas (o codificadas), conocidas también como «instancias» de metadatos, pueden ser muy simples, como por ejemplo un identificador universal del recurso (URI)6 definido entre antilambdas <> a modo de contenedor o envoltorio y un espacio compartido de identificadores o nombres.7 Es habitual que los metadatos se vuelvan muy elaborados y adopten un aspecto modular, que comprendan numerosos contenedores dentro de contenedores, envoltorios dentro de envoltorios, cada uno en función de una serie de diferentes espacios de nombres y agrupados en diferentes etapas de un flujo de trabajo y durante un largo periodo de tiempo. Sería de lo más inusual que una sola persona crease, en una única sesión, una instancia de metadatos definitiva y completa para un objeto digital dado.

3.1.3     Independientemente de la cantidad de versiones de un mismo fichero de audio que puedan crearse a lo largo del tiempo, todas las propiedades significativas del objeto archivable deben permanecer inalteradas. El mismo principio vale para los metadatos embebidos en el objeto (ver la sección 3.1.4). Sin embargo, los datos acerca de cualquier objeto pueden cambiar con el tiempo: se descubre nueva información, evolucionan las opiniones y la terminología, los proveedores de información mueren y los derechos expiran o o se renegocian. Por todo ello a menudo es conveniente mantener separados los ficheros de audio y todos o parte de sus metadatos almacenados en ficheros, estableciendo vínculos adecuados entre ellos y actualizando los metadatos a medida que lo hacen la información y los recursos. Aunque es posible editar metadatos embebidos en un mismo fichero de datos, resulta pesado e incómodo, además de poco escalable y poco recomendable para grandes colecciones. La decisión de embeber los metadatos en los mismos ficheros de datos o en sistemas de gestión independientes dependerá en gran medida del tamaño de la colección, del grado de sofisticación del sistema de administración de datos y de la capacidad del personal responsable del archivo.

3.1.4     Los metadatos pueden integrarse en los mismos ficheros de audio, y de hecho esto constituye una solución aceptable para sistemas de almacenamiento digital (DSS - Digital Storage Systems) a pequeña escala (ver la sección 7.4, «Metadatos básicos»). El formato Broadcast Wave Format (BWF), estandarizado por la UER, Unión Europea de Radiodifusión (European Broadcasting Union, EBU), es un ejemplo de integración de metadatos de audio en el mismo fichero de audio. El formato BWF permite el almacenamiento de un número limitado de datos descriptivos dentro del estándar WAVE (fichero .wav - ver la sección 2.8, «Formatos de fichero»). Una ventaja de la opción de embeber los metadatos en el propio fichero reside en minimizar el riesgo de pérdida del vínculo entre metadatos y datos (audio digital) de un mismo objeto. El formato BWF permite la adquisición de metadatos de procesado, y muchas de las herramientas asociadas con este formato pueden adquirir los datos y rellenar con metadatos la parte correspondiente del fragmento 8 BEXT (Broadcast EXTension). Los metadatos pueden incluir la historia del proceso de codificación, vagamente definida en el mismo estándar BWF, con lo que se pueden documentar los procesos que llevaron a la creación del objeto de datos de audio digital. Esto presenta similitudes con la «entidad acontecimiento»9 definida en PREMIS (ver 3.5.2, 3.7.3 y fig.1). En el proceso de digitalización de fuentes analógicas puede usarse el fragmento BEXT de la cabecera del fichero BWF para almacenar información cualitativa sobre el contenido mismo del audio. Cuando se crea un objeto digital a partir de fuentes ya digitales, como DAT o CD, el fragmento BEXT puede destinarse a almacenar el listado de errores que pudieran haberse producido en el proceso de recodificación.

A=<ANALÓGICO> Información sobre el proceso del sonido analógico
A=<PCM> Información sobre el proceso del sonido digital
F=<48000, 44100, etc.> Frecuencia de muestreo [Hz]
W=<16, 18, 20, 22, 24, etc.> Longitud de palabra [bits]
M=<mono, estéreo, bicanal> Modo
T=<cadena de texto libre en código ASCII > Texto para comentarios
Campo para la historia de la codificación: BWF (<http://www.ebu.ch/CMSimages/en/tec_text_r98-1999_tcm6-4709.pdf>)

A=ANALÓGICO, M=Estéreo, T=Studer A820;SN1345;19.05;Bobina;AMPEX 406
A=PCM, F=48000, W=24, M=Estéreo, T=Apogee PSX-100;SN1516;RME DIGI96/8 Pro
A=PCM, F=48000, W=24, M=Estéreo, T=WAV
A=PCM, F=48000, W=24, M=Estéreo, T=2006-02-20 Datos del análisis sintáctico del fichero (parser)
A=PCM, F=48000, W=24, M=Estéreo, T=Datos de conversión del fichero 2006-02-20; 08:10:02

Fig. 1 Ejemplo de interpretación de la historia de codificación de una bobina original convertida a formato digital BWF mediante un sistema automatizado de bases de datos. National Library of Australia.

3.1.5     La Library of Congress ha estado trabajando en la formalización y expansión de varios fragmentos de datos en el fichero BWF. El documento Embedded Metadata and Identifiers for Digital Audio Files and Objects: Recommendations for WAVE and BWF Files Today es la versión más reciente del documento elaborado al respecto, disponible y abierto a comentarios en <http://home.comcast.net/~cfle/AVdocs/Embed_Audio_081031.doc>. El proyecto «AES-X098C: Administrative metadata for audio objects - Process history schema» es otro avance en la documentación de metadatos de proveniencia y procesado de datos.

3.1.6     Pueden hallarse sin embargo muchas ventajas en el hecho de mantener separados contenido y metadatos si se enmarcan en estándares como METS (Metadata Encoding and Transmission Standard - Estándar de codificación y transmisión de metadatos). Los procesos de actualización, mantenimiento y corrección son mucho más simples en un repositorio de metadatos separado de los datos. La ampliación de los campos de metadatos para la incorporación de nuevos requisitos o nueva información solo es posible en sistemas extensibles y separados. La creación de nuevas maneras de compartir información requiere un repositorio aparte de metadatos que pueda ser utilizado por sistemas diferentes. Para grandes colecciones, el lastre de mantener metadatos exclusivamente en las cabeceras de los ficheros BWF resultaría insostenible. Por ejemplo, el estándar MPEG-7 requiere que el contenido de audio y sus metadatos descriptivos estén separados, aunque ciertas descripciones (metadatos descriptivos) puedan ser multiplexadas10 con el contenido en forma de segmentos de datos alternados.

3.1.7      Por supuesto es posible encapsular un fichero BWF con una información de metadatos mucho más completa. Como la información contenida en el fichero BWF es fija y limitada, esta alternativa presenta las ventajas de ambas opciones. Otro ejemplo de integración son las etiquetas (tags) de metadatos necesarias en los ficheros de difusión para verificar que el objeto descargado o transmitido en tiempo real (streaming) es el deseado. Las etiquetas ID3, usadas en ficheros con formato MP3 para describir el contenido de la información e interpretadas hoy en día por la mayoría de reproductores MP3, permiten un conjunto mínimo de metadatos descriptivos. El mismo estándar METS ha sido estudiado como posible contenedor para el empaquetado conjunto de datos y metadatos, aunque el tamaño potencial de estos documentos plantea serias dudas sobre su viabilidad.

3.1.8      Se vislumbra una solución general para la separación de metadatos de su contenido (posiblemente con cierta redundancia si los contenidos incluyen a su vez metadatos) a partir de la tarea desarrollada en distintas universidades vinculadas a su vez con proveedores de la industria informática como SUN Microsystems, Hewlett-Packard e IBM. La idea es almacenar siempre la representación de un recurso mediante dos ficheros vinculados: uno que incluya los «contenidos» y otro que incluya los metadatos asociados al primero. Este segundo fichero incluye:

3.1.8.1    La lista de identificadores según todas las estructuras utilizadas. Se trata de hecho de una serie de «alias» asociados al nombre (URN - Universal Resource Name) y a la localización (URL - Universal Resource Location) del recurso.
3.1.8.2    Los metadatos técnicos (bits por muestra, frecuencia de muestreo, definición precisa del formato, y posiblemente la ontología asociada).
3.1.8.3    Los metadatos objetivos (coordenadas posicionales GPS, código de tiempo universal UTC, número de serie del equipo, operador, etc.).
3.1.8.4    Los metadatos semánticos.

3.1.9      En suma, la mayoría de sistemas deberán adoptar un enfoque práctico que permita a la vez embeber los metadatos en los ficheros de datos y mantenerlos separadamente, estableciendo prioridades (como por ejemplo, cuál de las dos opciones debe ser la fuente primaria de información) así como protocolos (normas para el mantenimiento de los datos) que aseguren la integridad del recurso almacenado.11


6 Del inglés, Uniform Resource Identifier (n. de los t.).
7 Del término informático inglés namespace (n. de los t.).
8 Del inglés chunk, fragmento o porción de metadatos incrustados en la cabecera de un fichero de datos (n. de los t.).
9  Traducción propuesta del inglés event entity en la versión española del diccionario PREMIS (n. de los t.).
10  O sea, alternadas secuencialmente en un fichero digital (n. de los t.).
11  Programas informáticos tales como BWF MetaEdit, desarrollado para la Iniciativa de Directrices para la Digitalización de las Agencias Federales (Federal Agencies Digitization Guidelines Initiative, FADGI) de la Biblioteca del Congreso de EUA, permiten una más fácil administración de los metadatos embebidos en la cabecera BEXT de los ficheros BWF, al presentarlos en formato de hoja de cálculo. BWFMetaEdit se puede descargar en <http://bwfmetadit.sourceforge.net> [último acceso 5 septiembre 2011] (n. de los t.).

3.2 Producción

3.2.1      El resto de este capítulo asume que en la mayoría de los casos los ficheros de audio y los de metadatos se crearán y gestionarán por separado, en cuyo caso la producción de metadatos involucrará aspectos logísticos como el movimiento eficiente de información, materiales y servicios a través de una red propia. Sin embargo, una colección de pequeñas dimensiones o un archivo en sus primeras fases de desarrollo, podrán quizá hallar ventajas en embeber metadatos en ficheros BWF completando un subgrupo del conjunto de metadatos referidos más adelante. Si se actúa con cuidado y con el debido conocimiento de los estándares y esquemas discutidos en este capítulo, esta aproximación es sostenible y plenamente migrable hacia un sistema completamente implementado como el descrito más abajo. Aunque la decisión de embeber la totalidad o parte de los metadatos en las cabeceras de los ficheros BWF, o bien gestionar solo una parte de ellos separadamente, queda en manos de los responsables de los archivos, el presente capítulo detallará la propuesta de creación y administración por separado. (ver también el capítulo 7, «Opciones a pequeña escala para sistemas de almacenamiento digital»).
 
3.2.2      Hasta hace poco los productores de información sobre grabaciones se encuadraban bien en equipos de catalogación, bien en equipos técnicos, y era poco habitual que sus resultados convergiesen. Pero las interrelaciones que propicia el trabajo en red han difuminado estas demarcaciones históricas. Ni que decir tiene que la incorporación de la logística a un flujo de trabajo operativo exitoso necesita la implicación de personas que entiendan las tareas y conectividad de los entornos en red. La producción de metadatos implica por tanto una estrecha colaboración entre ingenieros y técnicos de sonido, expertos en tecnologías de la información (Information Technology, IT) y especialistas en la materia. Requiere también de una dirección atenta que propicie una estrategia bien definida capaz de asegurar que los flujos de trabajo sean sostenibles y adaptables a la rápida evolución de las tecnologías y aplicaciones asociadas con la producción de metadatos.

3.2.3      Los metadatos son como los intereses: crecen con el tiempo. Si se crean metadatos exhaustivos y consistentes será posible utilizar este valor añadido en un número casi infinito de nuevas formas para dar respuesta a las demandas planteadas por diferentes tipos de usuarios, revisiones múltiples o búsquedas de datos (data mining).
Sin embargo, tanto los recursos como las disyuntivas de diseño técnico e intelectual implicadas en el desarrollo y administración de metadatos no son precisamente triviales. Los gestores de metadatos deben considerar, entre otros, los siguientes aspectos clave:

3.2.3.1    identificar qué esquema de metadatos o esquema extendido debería aplicarse para satisfacer las necesidades del equipo de producción, el repositorio mismo y sus usuarios;
3.2.3.2    decidir qué aspectos de los metadatos son esenciales para los fines que persiguen y el nivel de detalle necesario para cada tipo de metadatos. Dado que los metadatos se producen pensando en el largo plazo, seguramente siempre habrá un compromiso entre los costes de desarrollo y administración de metadatos que satisfagan las necesidades presentes y la creación de los suficientes metadatos para cubrir requisitos futuros, incluso inesperados;
3.2.3.3    asegurarse de que se aplican las versiones más actualizadas de los esquemas de metadatos.
3.2.3.4    La interoperatividad es otro factor clave: en la era digital, ningún archivo es una isla. Para facilitar la correcta transmisión de contenido a otro archivo o agencia se necesitan una estructura y sintaxis compartidas. Este es el principio rector de los estándares METS y BWF.

3.2.4      Cualquier entorno en red con responsabilidad compartida para la correcta administración de los archivos de datos lleva asociado un cierto grado de complejidad. Dicha complejidad se hace incontrolable si seguimos apegados a viejos modelos de trabajo propios de los primeros tiempos de la informática aplicada a la biblioteconomía y la archivística, tiempos, en cualquier caso, anteriores a la World Wide Web y el lenguaje XML. Tal y como lo describía Richard Feynman en relación a su propia disciplina, la física, «no puedes esperar que los viejos diseños funcionen en nuevas circunstancias». Se requiere un nuevo marco general de requisitos del sistema y una evaluación de los cambios culturales. Ello permitirá que infraestructuras de metadatos viables puedan adaptarse a archivos audiovisuales.

3.3 Infraestructura

3.3.1     No necesitamos un estándar de metadatos «discográficos»: aspirar a una solución específica para determinado ámbito es una limitación poco práctica. Necesitamos una infraestructura de metadatos que disponga de un núcleo de componentes compartido con otros ámbitos, cada uno de los cuales pueda a su vez acoger variaciones locales (mediante extensiones de esquema, por ejemplo) aplicables a las tareas de cualquier archivo audiovisual en concreto. Algunas de las cualidades esenciales para definir los requisitos estructurales y funcionales de los metadatos son las siguientes:

3.3.1.1    Versatilidad. En relación a los metadatos, el sistema debe ser capaz de incorporar, fusionar, indexar, resaltar y presentar al usuario metadatos provenientes de una variedad de fuentes descriptoras de una variedad de objetos. Debe ser también capaz de definir estructuras físicas y lógicas, donde la estructura lógica representa entidades intelectuales —como colecciones u obras— y la estructura física representa los medios o soportes físicos que constituyen la fuente de los objetos digitalizados. El sistema no debe estar sometido a un único esquema de metadatos: deben poderse mezclar esquemas con perfiles de aplicación (ver 3.9.8) adecuados a las demandas de cada archivo en particular, sin comprometer por ello la interoperatividad. El reto está en construir un sistema que admita la mayor diversidad sin complicaciones innecesarias para el usuario de bajo perfil, a la vez que permita acciones complejas a aquellos usuarios que requieran un mayor campo de maniobra.
3.3.1.2    Extensibilidad. Habilidad para admitir un amplio abanico de materias, tipos de documento (como imágenes y archivos de texto) y entidades de negocio (identificación de usuarios, licencias de uso, políticas de adquisición, etc.). Deben poderse aplicar, desarrollar o ignorar extensiones de metadatos sin arruinar el conjunto del sistema. En otras palabras, dado que la implementación de metadatos continúa siendo una ciencia inmadura, la experimentación debe ser posible.
3.3.1.3    Sostenibilidad. Capacidad de migración, mantenimiento asequible, usabilidad, relevancia y disponibilidad en el tiempo.
3.3.1.4    Modularidad. Los sistemas usados para crear, incorporar, fusionar, indexar o exportar metadatos deben ser modulares a fin de facilitar el reemplazo de componentes que realizan funciones concretas por otros, sin arruinar por ello el conjunto del sistema.
3.3.1.5    Granularidad o nivel de detalle. Los metadatos deben presentar el suficiente detalle como para permitir cualquier uso previsto. Es habitual que los metadatos no alcancen el suficiente nivel de detalle, y por contra es raro que un excesivo nivel de detalle impida alcanzar un objetivo determinado.
3.3.1.6    Liquidez. Escritura única, pero uso múltiple.12 La liquidez permitirá a los objetos digitales y a sus representaciones auto-documentarse a través del tiempo, de forma que los metadatos rendirán más al archivo en numerosos entornos en red y proporcionarán considerables ingresos para compensar la inversión inicial en tiempo y dinero.
3.3.1.7    Apertura y transparencia. El sistema de metadatos debe admitir la interoperatividad con otros sistemas. Para facilitar la extensibilidad, los estándares, protocolos y software incorporados deberán ser tan abiertos y transparentes como sea posible.
3.3.1.8    Estructura relacional (jerarquía / secuencia / proveniencia). El sistema debe expresar las relaciones de dependencia jerárquica relevantes (por ejemplo, en las escenas de una representación teatral y otras derivadas). En el caso de objetos digitales, debe permitir instanciaciones13 y mapeos precisos de los soportes originales de datos y sus contenidos intelectuales en relación con los archivos digitales. Todo ello permite asegurar la autenticidad del objeto archivado (Tennant: 2004).

3.3.2     Esta receta basada en la diversidad es a su vezen sí misma una forma de apertura. Si se apuesta opta por un estándar abierto propuesto por el W3C (World Wide Web Consortium) como XML (eXtensible Markup Language), un lenguaje de marcas ampliamente adoptado, ello no debe ser óbice para implementaciones particulares que incluyan una mezcla de estándares de intercambio como MXF (Material eXchange Format) y AAF (Microsoft’s Advanced Authoring Format)

3.3.3     Aun siendo un estándar abierto, la inclusión práctica de metadatos en el formato MXF se realiza habitualmente de un modo propietario.14 MXF aporta ventajas para la industria de la radiodifusión audiovisual (broadcasting) porque puede usarse para la transmisión profesional de contenido a tiempo real (streaming), mientras que otros contenedores permiten únicamente la descarga completa del archivo. El uso de MXF como contenedor de datos y metadatos es aceptable como medio de almacenamiento solo tras la sustitución de aquellos metadatos descritos mediante formatos propietarios por otros descritos en estándares abiertos.

3.3.4     Se ha escrito tanto sobre el formato XML que podría resultar fácil considerarlo una panacea. XML no es una solución «per se» aunque sí un excelente método de aproximación a la organización y re-utilización de contenidos, dada su enorme capacidad junto con una inagotable lista de herramientas y tecnologías aportadas por terceros en beneficio del reciclaje y la reutilización de datos. Como tal, XML se ha convertido en el estándar de facto para la representación de metadatos asociados a recursos disponibles en internet. Una década de euforia alrededor de XML viene hoy en día acompañada por el continuo desarrollo de instrumentos abiertos y también comerciales de edición del contenido generado en XML (ver 3.6.2).

3.3.5     Aunque el presente capítulo incluya referencias a formatos específicos de metadatos de uso común o que prometen serlo en el futuro, no pretenden ser en ningún caso prescriptivas. La observancia de las cualidades clave enumeradas en la sección 3.3.1 y el mantenimiento de información explícita, comprehensiva y puntual de todos los detalles técnicos, creación de datos y política de cambios, incluyendo fechas y responsables asociados, deberá permitir futuras migraciones y traslaciones sin cambios substanciales en la infraestructura de base. Una infraestructura de metadatos robusta deberá ser capaz de admitir nuevos formatos de metadatos mediante la creación o aplicación de instrumentos específicos de dicho formato, tales como tablas de equivalencia o crosswalks,15 o bien algoritmos para la traducción de metadatos de un esquema de codificación a otro de manera efectiva y precisa. Existe un buen número de tablas de equivalencia entre formatos como MARC, MODS, MPEG-7 Path, SMPTE y Dublin Core. El uso de tablas de equivalencia va más allá de la traslación de metadatos de uno a otro formato. Pueden ser usadas también para fusionar dos o más formatos de metadatos en un tercero, o en un conjunto de índices de búsqueda. Con un formato contenedor o de transferencia apropiado, como es METS, puede acomodarse casi cualquier formato de metadatos como MARC-XML, Dublin Core, MODS, SMPTE, etc. Además, esta infraestructura abierta permitirá a los archivos absorber, total o parcialmente, fichas de sus catálogos procedentes de sistemas informáticos heredados (anticuados pero todavía en uso) a la vez que ofrecer nuevos servicios basados en estos, como por ejemplo la recopilación y explotación de metadatos heredados (ver OAI-PMH, Open Archives Initiative Protocol for Metadata Harvesting).
 


12  «Usos» o «lecturas», a partir del inglés WORM – Write Once, Read Many (n. de los t.).
13  Anglicismo del ámbito informático que refiere a la creación de un objeto, «caso» o «ejemplo» concreto derivado de una clase o mode¬lo general de datos (n. de los t.).
14  Expresión del ámbito informático que se refiere a soluciones no abiertas, esto es, soluciones desarrolladas por compañías privadas cuyo uso se rige bajo licencia y con cierto coste económico (n. de los t.).
15  Aplicado a metadatos, el concepto de schema crosswalk se refiere a una tabla de equivalencias entre elementos o campos propios de esquemas de bases de datos distintos (n. de los t.).

3.4 Diseño - Ontologías

3.4.1     Una vez satisfechos estos requisitos constituyentes, el diseño de un sistema viable de metadatos tomará su forma a partir de un cierto modelo o esquema conceptual u ontología. Existen diferentes ontologías* relevantes en función de las operaciones que deban llevarse a cabo. Se recomienda el modelo CRM (Conceptual Reference Model, <http://cidoc.ics.forth.gr/>) del CIDOC para el sector del patrimonio cultural (museos, bibliotecas y archivos). El esquema FRBR (Functional Requirements for Bibliographic Records, http://www.loc.gov/cds/FRBR.html) será apropiado para un archivo mayormente formado por grabaciones de interpretaciones musicales o de obras literarias, mejor aún si se usa en combinación con RDA (Resource Description and Access) y DCMI (Dublin Core Metadata Initiative). A su vez, COA (Contextual Ontology Architecture, http://www.rightscom.com/Portals/0/Formal_Ontology_for_Media_Rights_Tran...) será la ontología adecuada cuando la gestión de derechos sea capital, así como también el estándar de gestión de derechos propuesto por la Motion Picture Experts Group, MPEG-21. RDF (Resource Description Framework http://www.w3.org/RDF/), una especificación versátil y relativamente ligera, cobra especial relevancia en entornos donde los recursos de la WWW se crean a partir del repositorio de archivos digitales; ello admite también aplicaciones populares como las RSS (Really Simple Syndication) para la redifusión de información (information feeds). Pueden hallarse nuevas propuestas en la mejora de la gestión e interpretación automatizada de metadatos entre las ontologías emergentes que usan OWL (Ontology Web Language). La definición y lectura de las ontologías definidas en lenguaje OWL puede realizarse fácilmente mediante la herramienta libre Protégé, de la Universidad de Stanford (Stanford University, http://protege.stanford.edu/). OWL puede utilizarse tanto para una definición simple de términos como para el modelado complejo basado en programación orientada a objetos.


* Según el World Wide Consortium (W3C) una ontología define los términos utilizados para describir y representar una cierta área del conocimiento. Usan ontologías la gente, las bases de datos y las aplicaciones que necesitan compartir la información de un cierto dominio (entendido simplemente como un área específica del conocimiento, como puedan ser la medicina, la industria mecánica, inmobiliaria, del automóvil, financiera, etc.). Las ontologías incluyen definiciones de conceptos básicos manejables por parte de máquinas (ordenadores) dentro de un dominio dado, así como las relaciones entre estos conceptos (obsérvese que tanto aquí como a lo largo de este documento, la definición no se utiliza en el sentido técnico dado por los expertos en lógica). Las ontologías codifican los conocimientos propios de un dominio y también conocimientos que abarcan varios dominios. De esta forma, permiten que el conocimiento sea reutilizable

3.5 Diseño - Grupos de elementos

3.5.1     El paso siguiente en el diseño de un sistema de metadatos consiste en establecer conjuntos de elementos. Se describen comúnmente tres categorías o conjuntos de metadatos:

3.5.1.1    Metadatos descriptivos, utilizados para el descubrimiento e identificación de un objeto.
3.5.1.2    Metadatos estructurales, utilizados para mostrar y recorrer un objeto en particular de cara a un usuario. Conllevan información sobre la organización interna del objeto, por ejemplo la secuencia prevista de eventos y relaciones con otros objetos, como imágenes o transcripciones de entrevistas.
3.5.1.3    Metadatos administrativos, depositarios de la información de administración del objeto (como por ejemplo, el dominio de identificadores o nombres que autorizan los metadatos mismos), fechas de creación o modificación del objeto, metadatos técnicos (como los formatos válidos del contenido, su duración, frecuencia de muestreo, etc.) o información de derechos y licencias. Esta categoría incluye por lo tanto datos esenciales para la preservación del objeto digital.

3.5.2     Estas tres categorías, descriptiva, estructural y administrativa, deben estar presentes con independencia de la operación que se realice, aunque puedan existir diferentes sub-categorías en cualquier fichero o instanciación. Así, cuando los metadatos admiten información de preservación —«información que soporta y documenta el proceso de preservación digital», según PREMIS— serán ricos en información sobre la procedencia del objeto, su autenticidad y las acciones llevadas a cabo sobre él. Si los metadatos, por otro lado, permiten la búsqueda y descubrimiento de datos, entonces una parte o todos los metadatos de preservación serán útiles para el usuario final (como garantes de autenticidad), aunque resultará más importante elaborar y destacar los datos descriptivos, estructurales y relativos a licencias y proporcionar los medios para transformar los metadatos en bruto en presentaciones intuitivas o en información que los usuarios externos en red puedan recopilar o con la que puedan interactuar. Obviamente, un objeto que no pueda encontrarse tampoco podrá conservarse, ni escucharse, ni será accesiblel: cuanto más inclusivos y completos sean los metadatos, tanto mejor.

3.5.3     Cada una de estas tres categorías de metadatos puede ser compilada por separado: los metadatos administrativos (técnicos) como subproducto del proceso de digitalización masiva, los metadatos descriptivos como el legado exportado desde una base de datos anterior y los metadatos de derechos como fruto progresivo de contratos de autorización de uso o licencias. Sin embargo, los resultados de todas estas compilaciones deben ser recopilados y mantenidos en una sola instancia u objeto de metadatos, o en un conjunto de ficheros de metadatos vinculados mediante las declaraciones apropiadas en relación con la preservación. Resulta esencial relacionar estos ficheros o piezas de metadatos mediante un esquema o DTD (Document Type Definition, definición de tipo de documento). En caso contrario, los metadatos seguirán siendo algo informe, una acumulación de datos comprensible para los humanos pero ininteligible para las máquinas.

3.6 Diseño - Codificación y esquemas

3.6.1     De la misma manera que las señales de audio se codifican en un fichero WAV, cuya especificación es conocida, también deben codificarse las categorías de metadatos. Para esta tarea recomendamos el formato XML, quizá combinado con RDF. Esta especificación deberá constar en la primera línea de cualquier instancia de metadatos como <?xml version=”“1.0” encoding=“UTF-8” ?>. Esta línea aporta por sí misma poco valor informativo: es como si dijéramos a un hipotético usuario que el folleto del CD que está leyendo está hecho de papel y que hay que sujetarlo de cierta manera. Las líneas que siguen proporcionan ese valor (tanto para máquinas como para usuarios humanos, recordemos), sobre los patrones previsibles y la semántica de los datos que integran resto del fichero. El resto de la cabecera del fichero de metadatos consiste por regla general en una secuencia de dominios de identificadores (namespaces) para otros estándares y esquemas (a menudo conocidos como «esquemas de extensión») invocados por el diseño de metadatos.

<mets:mets xmlns:mets=“http://www.loc.gov/standards/mets/”
xmlns:xsi=“http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance”
xmlns:dc=“http://dublincore.org/documents/dces/”  
xmlns:xlink=“http://www.w3.org/TR/xlink”
xmlns:dcterms=“http://dublincore.org/documents/dcmi-terms/”
xmlns:dcmitype=“http://purl.org/dc/dcmitype”
xmlns:tel=“http://www.theeuropeanlibrary.org/metadatahandbook/telterms.html”
xmlns:mods=“http://www.loc.gov/mods”  
xmlns:cld=“http://www.ukoln.ac.uk/metadata/rslp/schema/”
xmlns:blap=“http://labs.bl.uk/metadata/blap/terms.html”
xmlns:marcrel=“http://www.loc.gov/loc.terms/relators/”
xmlns:rdf=“http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#type”
xmlns:blapsi=“http://sounds.bl.uk/blapsi.xml” xmlns:namespace-prefix=“blapsi”>

Figura 2: Conjunto de identificadores usados en el perfil METS de la British Library para registros sonoros

3.6.2     Estas especificaciones inteligentes se engloban en XML bajo el metalenguaje llamado esquema XML (XML schema),16 sucesor del metalenguaje DTD (Definition Type Document). Todavía es fácil hallar ejemplos de DTD dada la relativa simplicidad de su compilación. El esquema XML se define en un fichero propio con extensión* .xsd (XML Schema Definition) y deberá tener su propio dominio de identificadores (namespace) al cual puedan referirse las diferentes operaciones e implementaciones. Los esquemas requieren conocimiento experto para su compilación. Por fortuna existen herramientas de código abierto que permiten obtener automáticamente un esquema a partir de un documento XML bien estructurado. También existen herramientas que convierten ficheros XML en otros formatos habituales como .pdf o .rtf (Word). Por otro lado, el esquema también puede incorporar recursos idealizados para presentar los datos como un archivo XSLT. Los esquemas (y los dominios de identificadores) correspondientes a metadatos descriptivos se analizan con detalle en la sección 3.9, «Metadatos descriptivos — Perfiles de aplicación, Dublin Core (DC)».

3.6.3     Como resumen de todo lo anterior, podemos decir que un esquema XML o DTD describe una estructura XML que señala contenido textual en el formato propio de un fichero codificado en XML. El fichero (o instancia) contendrá uno o más dominios de nombres o identificadores que representarán el esquema extendido, responsable de ampliar posteriormente la estructura XML desarrollable.


16. Un esquema XML define la sintaxis de cualquier lenguaje basado en XML (n. de los t.).

3.7 Metadatos administrativos - Metadatos de preservación

3.7.1     La información descrita en esta sección forma parte de la categoría de metadatos administrativos. Dichos metadatos reiteran (o duplican) la información recogida en la cabecera del fichero de datos de audio y codifican la información operativa necesaria. Todo sistema informático puede reconocer un fichero y usarlo consecuentemente mediante la lectura de la información codificada en su cabecera y relacionando la extensión del fichero con un cierto tipo de software. Sin embargo, dado que las extensiones de ficheros son en el mejor de los casos indicadores ambiguos de la funcionalidad del fichero mismo, la información de cabecera y de extensión deberá también indicarse en un fichero aparte con el objetivo de facilitar la administración y el futuro acceso al fichero. Los campos descriptivos de información explícita, incluyendo tipos y versiones, pueden obtenerse automáticamente a partir de las cabeceras del fichero y usarse para rellenar los campos del sistema de administración de metadatos. Si hoy en día, o en el futuro, un sistema operativo no incluyera la capacidad de reproducir, pongamos por caso, un fichero con extensión *.wav o de leer un instancia en *.xml, el software en cuestión sería en definitiva incapaz de reconocer la extensión del fichero y no podría acceder a él ni determinar su tipo. Al explicitar esta información en un registro propio de metadatos, posibilitamos a futuros usuarios el uso de estos metadatos de preservación y la llave de acceso a los datos de información. La AES (Audio Engineering Society) ha publicado el estándar AES 57-2011 «Estándar para metadatos de audio - estructuras de objetos de audio para preservación y restauración» con el objeto de codificar esta aspiración.17

3.7.2     Aunque todavía en desarrollo, existen ya registros de formatos que serán de ayuda en el proceso de categorizar y validar formatos de ficheros como tarea previa a la captura de datos. Cabe citar PRONOM, un registro técnico en red mantenido por TNA (los National Archives del Reino Unido) que incluye formatos de ficheros y que puede ser usado en conjunción con otra herramienta del TNA llamada DROID (Digital Record Object Identification) capaz de realizar la identificación automatizada de diversos formatos de ficheros y de generar los consecuentes metadatos. La Universidad de Harvard en los Estados Unidos propone GDFR (Global Digital Format Registry) y JHOVE (JSTOR/Harvard Object Validation Environment) para la identificación, validación y caracterización de objetos digitales, con rendimiento comparable para la compilación de metadatos de preservación. En cualquier caso, la recopilación de información precisa sobre el formato de los ficheros es la clave para una exitosa preservación a largo plazo.

3.7.3     Lo más importante en definitiva es la cuidadosa valoración y archivo de todos los aspectos asociados a la preservación y la digitalización de los ficheros de audio, incluyendo todos los parámetros técnicos. Ello abarca todas las medidas subsecuentes llevadas a cabo para salvaguardar el documento de audio en el curso de su vida. Aunque mucha de la información de metadatos a la que nos referimos pueda ser adecuadamente cumplimentada en un estadio posterior, el registro de la creación del fichero de audio digital y los potenciales cambios que pueda sufrir su contenido debe hacerse en el mismo momento en que se produzca. Estos metadatos históricos tienen como función rastrear la integridad del objeto de audio. En el caso de usarse el formato BWF (Broadcast Wave Format) tales metadatos pueden ser registrados en el fragmento (chunk) BEXT de la cabecera del mismo fichero de audio, a modo de historial de la codificación. Esta información es parte vital de las recomendaciones que PREMIS hace sobre metadatos de preservación. La experiencia nos muestra que los ordenadores son capaces de producir copiosas cantidades de datos técnicos a partir del proceso de digitalización. A menudo convendrá destilar estos datos para sintetizar los metadatos dignos de conservar. Existen propuestas de categorías de elementos a este respecto como es el caso de AudioMD (http://www.loc.gov/rr/mopic/avprot/audioMD_v8.xsd), un esquema extendido desarrollado por la Library of Congress (EUA), o el AES audioObject XML schema, recientemente publicado dentro de los estándares AES 57-2011 y AES 60-2011.

3.7.4     En el proceso de digitalización de colecciones heredadas los esquemas pueden ser útiles para describir no solo el fichero digital, sino también el soporte físico original. En el momento de generar los metadatos descriptivos de un objeto debe evitarse toda posible ambigüedad: hay que describir la obra, su manifestación original y sus subsecuentes versiones digitales pero es necesario poder distinguir claramente lo que se describe en cada instancia. PREMIS distingue los diversos componentes en la secuencia de cambios asociándolos con acontecimientos (events), y vinculando los metadatos resultantes a lo largo del tiempo.


17  http://www.aes.org/publications/standards/search.cfm?docID=84 [último acceso noviembre 2011] (n. de los t.).

3.8 Metadatos estructurales - METS

3.8.1     Los medios de difusión basados en el tiempo son a menudo multimedia de cierta complejidad. Una grabación de campo puede consistir en una secuencia de acontecimientos (canciones, danzas, rituales) acompañados por imágenes y notas de campo. Una entrevista de historia oral de cierta duración distribuida en varios ficheros .wav puede ir acompañada de fotografías de los participantes en la entrevista y de transcripciones escritas o análisis lingüísticos. Los metadatos estructurales proporcionan un inventario de todos los ficheros relevantes además de explicaciones sobre relaciones externas e internas, incluyendo preferencias en la secuenciación de la información (por ejemplo, los actos y escenas de una grabación operística). El estándar METS (Metadata Encoding and Transmision Standard, actualmente en su versión 1.9), con sus secciones de mapa estructural (mapestr) y de agrupación de ficheros está demostrando sobradamente su capacidad en contextos audiovisuales (ver figura 3).

              

Fig 3: componentes de una instancia METS y un posible conjunto de relaciones entre ellos

3.8.2     Los componentes o secciones de una instancia METS son:

3.8.2.1    Una cabecera que describe el objeto METS, con información, por ejemplo, sobre quién, cuándo y para qué fue creado el objeto. La información de cabecera hace posible la correcta administración del fichero METS.
3.8.2.2    Una sección de metadatos descriptivos, que describen la fuente de información representada por el objeto digital y permite su descubrimiento.
3.8.2.3    Un mapa estructural, representado por las hojas y detalles individuales, encargado de ordenar los ficheros digitales que componen el objeto en una jerarquía consultable.
3.8.2.4    Una sección de ficheros de contenidoque declara qué ficheros digitales constituyen el objeto. Los ficheros pueden estar embebidos en el mismo objeto o únicamente mencionados.
3.8.2.5    Una sección de metadatos administrativos que contiene información sobre los ficheros digitales declarados en la sección de ficheros de contenido. Esta sección se subdivide en:

3.8.2.5.1   metadatos técnicos que especifican las características técnicas del fichero;
3.8.2.5.2   metadatos de origen que especifican la fuente de la captura (por ejemplo, una captura directa o una transparencia de 4x5 reformateada);
3.8.2.5.3   metadatos de procedencia digital que especifican los cambios que el fichero ha sufrido desde su origen;
3.8.2.5.4   metadatos de derechos que especifican las condiciones de acceso legal al objeto digital.

3.8.2.6    Las secciones de metadatos técnicos, metadatos de origen y metadatos de proveniencia digital aportan en conjunto la información pertinente para la preservación digital.
3.8.2.7    Para ser exhaustivos cabe mencionar la sección de comportamiento, no recogida en la figura 3, que asocia ficheros ejecutables con un objeto METS. Por ejemplo, un objeto METS puede depender de un cierto código para su acceso (o visionado), y la sección de comportamiento puede hacer referencia ese código.

3.8.3     Puede suceder que los metadatos estructurales necesiten representar otros objetos relacionados con la empresa o institución:

3.8.3.1    información de usuario (autentificación)
3.8.3.2    derechos y licencias (cómo puede ser usado un objeto digital)
3.8.3.3    políticas (cómo realiza el archivo la selección de objetos)
3.8.3.4    servicios (derechos y autorizaciones de copia)
3.8.3.5    organizaciones (colaboraciones, partes interesadas, fuentes de financiación)

3.8.4     Estos objetos adicionales pueden ser representados por ficheros que remitan a direcciones específicas o URLs (Uniform Resource Locators). Los metadatos pueden incluir notas aclaratorias para usuarios humanos.

3.9 Metadatos Descriptivos — Perfiles de Aplicación, Dublin Core (DC)

3.9.1. La mayor parte de los esfuerzos dedicados a los metadatos por parte del sector de la archivística se han concentrado en los metadatos descriptivos, como una rama natural de la catalogación tradicional. Sin embargo, parece claro que dedicar demasiada atención a esta área (desarrollando, por ejemplo, etiquetas descriptivas y vocabularios controlados hasta un nivel de refinamiento muy específico) a expensas de otras consideraciones ya descritas más arriba puede resultar en limitaciones o defectos del sistema en su conjunto. La figura 4 nos muestra las variadas interdependencias que deben establecerse, donde los metadatos descriptivos son solo una de las diversas subcategorías entre todos los elementos en juego.

            

Fig 4: Metadatos descriptivos simples (cortesía de Dempsey, libro elemental de CLIR/DLF, 2005)

3.9.2 La interoperatividad debe ser un componente clave en cualquier estrategia de metadatos: los sistemas complejos creados por cuenta propia por un equipo voluntarioso para un repositorio de archivo son la receta perfecta para una baja productividad, alto coste y mínimo impacto. El resultado será una industria artesanal de metadatos incapaz de crecer. El ámbito de los metadatos descriptivos es sin duda un ejemplo clásico de la máxima de Richard P. Gabriel «lo peor es mejor». Gabriel predijo correctamente que, de dos lenguajes de programación, uno elegante pero complejo y el otro torpe pero simple, el segundo se propagaría a mayor velocidad y en consecuencia, un mayor número de usuarios se interesaría en mejorar aspectos de este segundo lenguaje en detrimento del primero. Un ejemplo de ello lo constituye la rápida y exitosa adopción de Dublin Core (DC), inicialmente considerado una opción improbable por parte de los profesionales a causa de su palmaria simplicidad.

3.9.3 La misión de la DCMI (Dublin Core Metadata Initiative) ha sido facilitar el hallazgo de recursos a través de internet por medio del desarrollo de estándares de metadatos que permitan el descubrimiento entre diferentes dominios de conocimiento, definiendo marcos para la interoperatividad de conjuntos de metadatos y facilitando el desarrollo de metadatos específicos para una comunidad o disciplina concretas consistentes con esos propósitos. Se trata de un vocabulario de solamente quince elementos con los que describir recursos, y cubre con economía de medios las tres categorías de metadatos. Ninguno de estos elementos es obligatorio: todos ellos son repetibles, aunque quienes los implementen puedan aportar sus propias especificaciones en perfiles de aplicación (ver más adelante la sección 3.9.8). El nombre de «Dublin» se debe a su origen en el taller organizado en la ciudad de Dublin, Ohio (Estados Unidos) en 1995. El término «core», traducible como centro o núcleo, responde a que sus elementos son genéricos y de amplio alcance, utilizables para describir un gran abanico de recursos. El uso de Dublin Core ha gozado de un amplio respaldo durante más de una década y sus quince elementos descriptores han sido formalmente avalados en los siguientes estándares: ISO Standard 15836-2003 de febrero de 2003 [ISO15836 http://dublincore.org/documents/dces/#ISO15836] NISO Standard Z39.85-2007 de mayo de 2007 [NISO Z3985 http://dublincore.org/documents/dces/#NISO Z3985 ] e IETF RFC 5013 de agosto de 2007 [RFC 5013 http://dublincore.org/documents/dces/#RFC 5013].

A continuación, el cuadro 1 lista los quince elementos de DC con sus definiciones oficiales abreviadas y sus posibles interpretaciones en un contexto audiovisual.

Elemento DC Definición DC Interpretación audiovisual
Título Nombre dado al recurso Título principal asociado a la grabación
Tema Tema del recurso Principales temas tratados
Descripción Informe sobre el recurso Notas explicativas, resumen de entrevistas, descripciones de contextos culturales o ambientales, listado de contenidos
Creador Entidad o persona responsable principal de la creación del recurso Nombre del fichero, no de los autores o compositores de las obras grabadas
Editor Entidad o persona responsable de hacer efectivo el acceso al recurso No se trata de quien publica el documento original previo a la digitalización. Habitualmente el editor es el mismo que el creador
Contribuyente Entidad o persona responsable de contribuciones al recurso Cualquier persona o fuente de sonido mencionados. Debe indicarse el papel que tiene (por ejemplo, ejecutante, técnico de sonido)
Fecha Fecha o periodo de tiempo asociado con un evento en el ciclo de vida de un recurso No la fecha de la grabación o producción, sino una fecha asociada al recurso en cuestión
Tipo Naturaleza o género del recurso Dominio del recurso, pero no su género musical. Por ejemplo «sonido», pero no «jazz»
Formato Formato del fichero, medio físico o dimensiones del recurso descrito Formato del fichero digital, no del soporte físico original
Identificador Referencia inequívoca a un recurso en un contexto dado Posiblemente el Identificador Uniforme de Recurso o URI del fichero de sonido
Fuente Recurso relacionado del cual deriva el recurso descrito Referencia a un recurso del cual deriva el recurso actual
Idioma Idioma del recurso Idioma del recurso
Relación Recurso relacionado Referencia a objetos relacionados
Cobertura El tema espacial o temporal del recurso, la aplicación espacial del recurso o la jurisdicción bajo la cual el recurso es relevante Lo que la grabación ejemplifica, por ejemplo una característica cultural, como un dialecto o canciones tradicionales
Derechos Información sobre los derechos legales que afectan al uso del recurso. Información sobre los derechos legales que afectan al uso del recurso.

Cuadro 1: Los 15 elementos DC

3.9.4     Los elementos de Dublin Core han sido expandidos para abarcar nuevas propiedades. Estas propiedades se conocen como términos DC. Un cierto número de estos elementos o «términos» adicionales resultan útiles para la descripción de medios basados en la reproducción temporal:

Elemento DC Definición Interpretación audiovisual
Alternativa Cualquier forma del título utilizada como sustituto o alternativa al título formal del recurso. Título alternativo, por ejemplo, traducción, seudónimo u ordenación alternativa de los elementos de un título genérico
Extensión Tamaño o duración del recurso Tamaño y duración del fichero
extensiónOriginal Manifestación física o digital del recurso Tamaño o duración de las grabaciones del recurso original
Espacial Características espaciales del contenido intelectual del recurso Ubicación de la grabación, incluyendo coordenadas topográficas para interfaces de mapas
Temporal Características temporales del contenido intelectual del recurso Ocasión en que se realizó la grabación
Creación Fecha de creación del recurso Fecha de grabación o cualquier otra fecha significativa en el ciclo de vida de una grabación

Cuadro 2: Términos DC (selección)

3.9.5     Los implementadores de DC pueden escoger entre los quince elementos en su versión original, dc:variant (como por ejemplo en http://purl.org/dc/elements/1.1/creator) o bien entre los términos de la variante extendida, dcterms:variant (por ejemplo en http://purl.org/dc/terms/creator) en función de los requisitos de cada aplicación. Con el tiempo se espera —y a ello anima DCM— un uso de los términos semánticamente más precisos dcterms:properties, más aún si el marco RDF es parte de la estrategia de metadatos, puesto que estos términos satisfacen mejor las recomendaciones profesionales para el procesado automatizado de metadatos.

3.9.6     Aun en su forma expandida, DC adolece del grado de detalle requerido en un archivo especializado en contenido audiovisual. El elemento Contribuyente, por ejemplo, deberá explicitar el papel desempeñado en el proceso concreto de grabación para evitar, por ejemplo, la habitual confusión entre intérpretes y compositores, o entre actores y dramaturgos.

<dcterms:contribuyente>
<marcrel:CMP>Beethoven, Ludwig van, 1770-1827</marcrel:CMP>
<marcrel:INT>Quatuor Pascal</marcrel:INT>
</dcterms:contribuyente>

<dcterms:contribuyente>
<marcrel:ORA>Greer, Germaine, 1939- (mujer)</marcrel:ORA>
<marcrel:ORA>McCulloch, Joseph, 1908-1990 (hombre)</marcrel:ORA>
</dcterms:contribuyente>

El primer ejemplo etiqueta «Beethoven» como compositor (CMP) y « Quatuor Pascal» como intérprete (INT). El segundo ejemplo etiqueta a ambos contribuyentes, Greer y McCulloch, como oradores o conferenciantes (ORA) aunque no aporta el detalle suficiente como para determinar quién es el entrevistador y quién el entrevistado. Esta información debería especificarse en algún otro campo de metadatos como la Descripción o el Título.

3.9.7     A este respecto podrían preferirse otros esquemas, o incluirlos como una extensión adicional de esquema (tal y como se vio en la figura 2). Por ejemplo MODS (Metadata Object Description Schema o esquema de descripción de objetos de metadatos, http://www.loc.gov/standards/mods) permite mayor detalle en los nombres y su vinculación con ficheros de autoridad, reflejo de su derivación del estándar MARC:

name
Subelements:
  namePart
    Attribute: type (date, family, given, termsOfAddress)
  displayForm
  affiliation
  role
    roleTerm
     Attributes: type (code, text); authority
     (see: www.loc.gov/marc/sourcecode/relator/relatorsource.html)
    description
  Attributes: ID; xlink; lang; xml:lang; script; transliteration
  type (enumerated: personal, corporate, conference)
authority (ver: www.loc.gov/marc/sourcecode/authorityfile/authorityfilesource.html)

3.9.8     En el marco de METS resulta admisible la inclusión de más de un conjunto de metadatos descriptivos en función del cumplimiento de diferentes propósitos. Tendríamos por ejemplo un conjunto que sigue DC (para el cumplimiento del protocolo OAI-MPH) además de un conjunto más sofisticado adscrito a MODS para el cumplimiento de otras iniciativas y en particular el intercambio de registros con sistemas codificados en MARC. La capacidad de incorporar diferentes estándares es una de las ventajas de METS.
    
3.9.9     DC sigue desarrollándose bajo el control del DCMI, Dublin Core Metadata Initiative. Por un lado, su capacidad para entrelazar recursos se ve reforzada mediante su interrelación más estrecha con herramientas semánticas en la red tales como RDF (ver Nilsson et al, DCMI 2008). Por otro lado, la asociación formal desde 2009 con RDA (Resource Description & Access http://www.collectionscanada.gc.ca/jsc/rda.html) incrementa su relevancia en el sector del patrimonio. Dado que RDA se considera el sucesor de las Anglo-American Cataloguing Rules, este particular desarrollo puede comportar sustanciales implicaciones estratégicas para los archivos audiovisuales que forman parte de bibliotecas nacionales y universitarias. Para los archivos de radiodifusión y televisión también son significativos otros desarrollos basados en DCMI. En el momento de la redacción de este documento, la EBU (Unión Europea de Radio y Televisión) completa el desarrollo de EBU CORE Metadata Set, basado en — y compatible con — Dublin Core.

3.9.10 Puede darse el caso de que el archivo desee modificar (expandir, adaptar) el conjunto nuclear de metadatos. Estos conjuntos modificados, basados en uno o más esquemas de elementos o identificadores (por ejemplo MODS y IEEE LOM así como también DC) se conocen como perfiles de aplicación. Todos los elementos en un perfil de aplicación se obtienen de recursos externos, de esquemas de elementos distintos. Si los implementadores desean crear «nuevos» elementos no categorizados en ningún otro esquema, como por ejemplo roles de contribuyente no disponibles en el grupo de relatores de MARC (agentes no humanos como por ejemplo especies, máquinas, entornos) deben entonces crear su propio esquema de elementos y asumir la responsabilidad de «declarar» y mantener dicho esquema.

3.9.11 Los perfiles de aplicación incluyen una lista de los identificadores directivos junto con sus localizadores uniformes (preferiblemente URLs permanentes, PURLs). Estos URLs se replican en cada instancia o entrada de metadatos. A estos URLs les siguen una lista de cada elemento de datos junto con sus valores admitidos y tipo de contenido. Esto puede referirse a reglas internas o adicionales y a vocabularios controlados, como tesauros o nombres y géneros de instrumentos, ficheros de autoridad de nombres de personas y materias. El perfil de aplicación deberá especificar también esquemas obligatorios para elementos específicos como fechas (año-mes-día) y coordenadas geográficas y estas representaciones estandarizadas de localización y tiempo serán capaces de mostrar mapas y líneas de tiempo como dispositivos de recuperación no textual.
 

Nombre el término Título
URI (Identificador Uniforme de Recurso) http://purl.org/dc/elements/1.1/title
Etiqueta Título
Definido por http://dublincore.org/documents/dcmi-terms/
Definición de la fuente Nombre dado al recurso
Definición en BLAP-S Título de una obra o de un componente de una obra
Elementos de la fuente Habitualmente un título es un nombre por el cual se conoce formalmente a la fuente
Comentarios en BLAP-S Si no hay título disponible, construir uno que se derive del recurso o proveedor [no hay título]. Seguir las prácticas habituales de catalogación para títulos en otros idiomas usando el refinamiento «alternativo». Cuando los datos se deriven del catálogo del Sound Archive el título equivaldrá a uno de los siguientes campos de título en el siguiente orden jerárquico: título de la obra (1), título del ítem (2), título de la colección (3), título del producto (4), especie original (5), titulo de difusión (6), título corto (7), serie publicada (8), serie no publicada (9)
Tipo de término Elemento
Refinamientos  
Refinado por Alternativo
Tiene esquema de codificación  
Obligación Obligatorio
Ocurrencia No repetible

Figura 5: Parte del perfil de aplicación de DC de la British Library para el sonido (BLAP-S)

Espacios de nombres usados en este perfil de aplicación:

Términos de metadatos
DCMI: http://dublincore.org/documents/dcmi-terms/
RDF (Resource Description Framework): http://www.w3.org/RDF/
Elementos MODS: http://www.loc.gov/mods
TérminosTEL: http://www.theeuropeanlibrary.org/metadatahandbook/telterms.html
Términos BL http://labs.bl.uk/metadata/blap/terms.html
MARCREL: http://www.loc.gov/loc.terms/relators/

3.9.12 El perfil de aplicación incorpora o toma por lo tanto elementos de un diccionario de datos (un fichero que define la organización básica de una base de datos hasta el nivel de campos individuales y tipos de campos) o hasta de diferentes diccionarios de datos que pueden ser mantenidos por un único archivo o compartidos por una comunidad de archivos. El diccionario de datos PREMIS (http://www.loc.gov/standards/premis/v2/premis-2-0.pdf, actualmente en su versión 2), referido exclusivamente a metadatos de preservación, es uno a los que más se acude. Sus numerosos elementos se conocen como «unidades semánticas». Los metadatos de preservación aportan explicaciones sobre la proveniencia, actividad de preservación y características técnicas de los datos, y ayuda en la verificación de la autenticidad de un objeto digital. El Grupo de Trabajo de PREMIS presentó su Diccionario de datos para metadatos de preservación en junio de 2005 y recomienda su uso en todos los repositorios de preservación sean cuales sean el tipo de material archivado y las estrategias de preservación desarrolladas.

3.9.13 Mediante la definición de perfiles de aplicación y, lo que es más importante, mediante su exposición pública, los implementadores pueden compartir información sobre sus esquemas con el fin de colaborar en tareas universales como la preservación a largo plazo.

3.10 Fuentes de metadatos

3.10.1  Los archivos no deberían pretender crear por ellos mismos, a partir de cero, toda la estructura de metadatos descriptivos (es decir, a la vieja usanza). Dado el ciclo de vida inherente y entrelazado entre recursos y metadatos, tal idea resulta impracticable. Existen diversas fuentes de metadatos, especialmente en lo concerniente a metadatos descriptivos, que deben explotarse con el fin de reducir costes y generar riqueza a través de la diversificación de las tipologías de entrada. Hay tres principales fuentes de metadatos descriptivos: profesionales, contributivas e intencionales (Dempsey). Las tres pueden ser desplegadas en paralelo.

3.10.2  Las fuentes profesionales se alimentan del valor perenne de las bases de datos históricas, ficheros de autoridad y vocabularios controlados, útiles para materiales publicados o replicados. Incluyen bases de datos industriales, así como catálogos de archivo. Tales fuentes, especialmente catálogos de archivo, son notoriamente incompletos e incapaces de interoperar sin la ayuda de sofisticados programas de conversión y complejos protocolos. En la industria de la radiodifusión y la grabación —en el sector audiovisual clásico en general— hay casi tantos estándares en activo como bases de datos independientes. La falta de un identificador universal para el sector audiovisual, como es el código ISBN para el sector del libro impreso, es un continuo obstáculo, y tras décadas de desarrollo discográfico no existe todavía consenso sobre qué constituye un ítem de catálogo: la unidad intelectual ¿es una pista individual, o bien una secuencia de pistas, como sucede con una obra musical o literaria dividida en varias secciones? ¿Es el conjunto de pistas en un soporte único o en un conjunto de soportes, en otras palabras, es el soporte físico la unidad de catalogación? Evidentemente, una agencia que haya optado por una definición de mayor detalle encontrará mucho más sencilla y exitosa la exportación de sus metadatos históricos a su nueva infraestructura de metadatos. Las exportaciones de datos doblemente cautas basadas en Z39.50 (http://www.loc.gov/z3950/agency, protocolo para la obtención categorizada de información) y SRW/SRU (protocolo para la búsqueda y obtención de información vía URLs estandarizadas, con respuesta estandarizada en XML) continuarán aportando un cierto grado de éxito, como lo hará la habilidad de los ordenadores para recolectar metadatos a partir de un recurso central. Sin embargo será más efectivo apostar por la producción compartida de recursos que identifiquen y describan nombres, materias, lugares, periodos de tiempo y obras.

3.10.3  Las fuentes contributivas se alimentan del contenido generado por los propios usuarios. Un fenómeno destacable en los últimos tiempos es la aparición de muchos sitios en internet que promueven la generación, agregación y extracción de datos por parte de usuarios, y se sirven de esos datos para priorizar, recomendar y relacionar recursos. Entre estos encontramos, por ejemplo, YouTube y LastFM. Tales sitios web son valiosos por el hecho de revelar relaciones entre gente y entre gente y recursos, así como información sobre los recursos mismos. Las bibliotecas han empezado a experimentar con estas propuestas y se vislumbran ventajas palpables en el hecho de permitir a los usuarios el desarrollo de metadatos procedentes de fuentes profesionales. La llamada web 2.0, con sus características orientadas a facilitar la contribución y sindicación de datos por parte de los usuarios, está convirtiendo estas prácticas en habituales en los sistemas de gestión de contenidos.

3.10.4  Las fuentes intencionales se basan en la recolección de datos a partir del uso reiterado de los recursos, con la intención de mejorar el descubrimiento de los mismos recursos. El concepto se toma prestado del sector comercial: las recomendaciones del portal Amazon, por ejemplo, basadas en selecciones de compra acumuladas. Se pueden usar algoritmos similares para jerarquizar objetos en un recurso. Este tipo de datos son ya un factor clave para el éxito de ciertos sitios web y han abierto el camino para la administración de cantidades ingentes de datos de información compleja.

3.11 Necesidades de desarrollo futuras

3.11.1  A pesar de lo avanzado hasta ahora, la administración de metadatos sigue siendo una ciencia inmadura. Este capítulo espera haber mostrado cómo un cierto número de piedras angulares (diccionarios de datos, esquemas, ontologías, codificaciones) han sido ya ubicadas para facilitar a los investigadores la accesibilidad a contenido audiovisual, así como la tan ansiada aspiración de nuestro gremio de salvaguardarlo sin deterioro. Para lograr un progreso aún más rápido será necesario establecer bases comunes entre los sectores público y comercial, así como entre las diferentes categorías de archivos audiovisuales, cada uno de los cuales se ha mantenido ocupado concibiendo su propios instrumentos y estándares.

3.11.2  Se ha logrado un cierto éxito con la obtención automática de metadatos a partir de los recursos. Debemos hacer más, habida cuenta que los actuales procesos manuales no permiten una buena escalabilidad. La producción de metadatos no parece sostenible a menos que se reduzcan costes en el proceso. «No deberíamos añadir coste y complejidad, que es lo que tiende a suceder cuando el desarrollo se basa en múltiples canales buscadores de consenso que responden a los imperativos de solo una parte del entorno de servicio» (Dempsey: 2005).

3.11.2  El problema de la reconciliación entre bases de datos, esto es, la capacidad de un sistema para entender que ciertos ítems son semánticamente idénticos aun cuando se representen de maneras diferentes, continúa siendo una cuestión abierta. Se está investigando bastante en este sentido, aunque la solución global está todavía por llegar. La cuestión es también muy importante para la gestión de la persistencia en el modelo OAIS, como demuestra el siguiente ejemplo. La expresión semántica de que Wolfgang Amadeus Mozart es el compositor de la mayor parte del Requiem (K.626) se representa de manera totalmente diferente en el modelo conceptual FRBR (Functional Requirements for Bibliographic Records) comparado con una lista simple de términos de DCMI (Dublin Core). En DCMI «Compositor» es un refinamiento de «Contribuyente» y «Mozart» es su propiedad; en FBRB en cambio «Compositor» es una relación entre una persona física y una obra artística. El uso de vocabularios controlados es también una forma de asegurar que W.A. Mozart representa a la misma persona que Mozart.

4: Identificadores únicos y persistentes

4.1 Introducción

4.1.1     Toda grabación de audio digital guardada en un sistema de almacenamiento masivo (disco duro) o en cualesquiera soportes discretos debe poder ser identificada y recuperada. Un ítem no puede considerarse preservado si no puede ser localizado ni vinculado al catálogo y al registro de metadatos que le dan significado. Todo objeto digital debe recibir un nombre inequívoco, sin margen para la ambigüedad. En el proceso de garantizar que el objeto se halla denominado de manera inequívoca, el primer paso para la identificación lo constituye determinar qué es lo que se denomina y a qué nivel.

4.1.2     Cualquier registro en un ordenador dispone por naturaleza de algún tipo de identificación de sistema que permite su almacenamiento sin conflicto. Esta identificación se realiza a veces mediante un identificador público aceptable, pero en la mayoría de casos los identificadores responden a un sistema informático concreto y están sujetos a cambios en función de los requisitos de este sistema. Se hace pues necesario establecer un identificador público persistente capaz de garantizar la accesibilidad y presentación de un ítem a quienes deseen usarlo, de manera que cualquier cita o vínculo que se haga continúe garantizando el acceso a dicho ítem. Y también es necesario que el identificador nos conduzca correctamente al ítem al que se refiere independientemente de su ubicación o de la naturaleza del sistema de identificación.

4.1.3     El marco de descripción de recursos o RDF (Resource Description Framework) es un estándar de referencia en la identificación de objetos digitales (ver http://www.w3.org/RDF/). RDF se basa en el concepto de identificar objetos mediante el uso de identificadores en red llamados URIs (del inglés Uniform Resource Identifier), Identificadores Uniformes de Recursos. Los sistemas de identificación se basan en dos mecanismos principales. El primero es la denominación de un ítem mediante la creación de un identificador basado en reglas de etiquetado semánticas o de otro tipo, de modo que el identificador quede vinculado al ítem. En el estándar RDF, estos identificadores se denominan nombres uniformes del recurso, URNs (del inglés Uniform Resource Name). El segundo mecanismo es el localizador, que requiere la organización de un sistema de localización que permita la ubicación del ítem. En el estándar RDF hablaremos de un localizador uniforme de recursos, más conocido con el acrónimo inglés URL (Uniform Resource Locator).
 
4.1.4     Se han propuesto numerosos esquemas para la denominación de un objeto digital, algunos de ellos específicos para el entorno audiovisual, como es el caso de la R99-1999, recomendación técnica de la EBU para la identificación única de recursos (Unique Source Identifier, USID) implementable en el campo <OriginatorReference> del formato BWF (Broadcast Wave Format). Tales esquemas pretenden atribuir un número único en el seno de una comunidad concreta y no han conseguido alcanzar una aceptación universal.

4.2 Identificadores persistentes

4.2.1     Ya antes de que el proceso de digitalización lo convirtiera en tarea crítica, las bibliotecas, archivos y colecciones de audio han ido desarrollando sistemas más o menos sofisticados capaces de organizar el acceso a sus depósitos. Estos sistemas de numeración, a menudo únicos en el seno de su propio dominio, pueden incorporarse a esquemas de denominación más universales mediante la adición de un nombre inequívoco para el dominio o la institución. Este tipo de estructura permite a la organización la máxima flexibilidad en la identificación local de sus recursos, a la par que posibilita la incorporación de los identificadores locales en un sistema global con la adición del componente apropiado de denominación de autoridad. Estos identificadores persistentes permiten al usuario la identificación de una obra (por oposición a un simple fichero), identificación que permanece constante a través del tiempo para esa obra más allá de potenciales cambios en las convenciones de denominación de los ficheros que la contienen.

4.2.2     Un identificador persistente (Persistent Identifier, PID) es un identificador construido e implementado de manera que el recurso identificado continúe siendo el mismo independientemente de la ubicación de su representación así como del hecho de que varias copias estén disponibles en diversas ubicaciones. Significa que los PIDs son URNs.

4.3 Convenciones de nomenclatura de ficheros e identificadores únicos

4.3.1     En las discusiones sobre esta cuestión hay que mantener cuidadosamente la distinción entre los identificadores persistentes (PIDs) usados para referirse a una obra y las convenciones de denominación de los ficheros. En muchos sistemas prácticos puede haber vínculos entre ambos. Esta sección aporta recomendaciones sobre convenciones de denominación de ficheros. Los ficheros de datos que se gestionan en cualquier repositorio pueden incluir diferentes tipos de datos, no únicamente de audio. Un identificador único (en inglés UID, Unique Identifier) debe identificar inequívocamente un recurso. Ello significa que el identificador puede cambiar en función de la materialización del recurso y por ello cada copia del recurso en cuestión tendrá su propio UID. Consecuentemente, los UIDs son URLs. A efectos de la presente discusión, los nombres de fichero se considerarán UIDs.

4.3.2     Cuando en un sistema se establecen vínculos internos y externos, el identificador único es la clave primera para la administración de los datos de audio y de todos los ficheros asociados (sean copias máster, copias de reproducción, versiones comprimidas para accesibilidad, ficheros de metadatos, listas de edición, textos explicativoscomplementarios, imágenes, versiones de cualquiera de los ficheros máster o derivados). Por consiguiente, salvo que el archivo haya optado por el uso de identificadores «neutros»18 (dumb) —a menudo asignados automáticamente—, resulta de vital importancia que la estructura de identificadores únicos se determine de manera lógica, claramente comprensible para aquellos que deban utilizarla y de fácil lectura tanto para personas como para máquinas. También es importante revelar las conexiones entre «familias» de ficheros de datos: un comentarista ha comparado esta conectividad con «el persistente «hilo» en la web que permite que los recursos puedan ser reetiquetados o reenlazados». Si hablamos en términos de «recursos» más que de colecciones, este concepto subyacente es de considerable importancia.

4.3.3     Una de las maneras más potentes de construir un sistema de identificación capaz de revelar estas conexiones es basarlo en el concepto del identificador raíz (RID, del inglés Root ID). El RID es el identificador de entidad. Todos los ficheros y carpetas involucrados en la representación de la entidad serán derivados del RID mediante la adición de prefijos y sufijos para crear identificadores únicos.

4.3.4     Más allá de la cuestión de si los identificadores aportan o no inteligencia intrínseca, los identificadores generados y legibles automáticamente mediante ordenadores suelen tener códigos de longitud fija como clave principal. Esta opción ofrece las siguientes ventajas:

4.3.4.1    Permiten el establecimiento de reglas para la creación de nuevos identificadores únicos.
4.3.4.2    Garantizan reconocimiento inequívoco en el sistema (también para los usuarios que conocen las reglas).
4.3.4.3    Permiten la validación del código o de sus componentes.
4.3.4.4    Permiten la búsqueda, la selección y la presentación de información.

4.3.5     Ha habido un prolongado debate sobre los méritos relativos del identificador «neutro» y el «inteligente» o «expresivo». La mayoría de los sistemas generan un identificador neutro en el momento mismo en que se guardan los datos. Los identificadores neutros se aplican muy rápidamente, no requieren intervención humana y garantizan la unicidad. Sin embargo, su aleatoriedad y arbitrariedad crean la necesidad de encontrar métodos alternativos que muestren la interconexión entre los ficheros generados en el ciclo de vida de un recurso digital. Una mejor manera de hacerlo es mediante el uso de identificadores inteligentes o expresivos.


18.  Del inglés dumb, coloquialmente «tonto». Son identificadores que no aportan inteligencia o mnemotecnia sobre el recurso identificado (n. de los t.).

4.4 Características del identificador

4.4.1     En el desarrollo de un esquema de nombres conviene considerar las siguientes características:

4.4.1.1    Unicidad. El esquema de nombres deberá ser único en el contexto de los recursos digitales de la organización y, si es menester, también desde una perspectiva global.
4.4.1.2    Compromiso con la persistencia. La organización debe comprometerse a mantener la asociación de la ubicación actual del recurso con el identificador persistente.
4.4.1.3    El sistema de identificación será más efectivo si es capaz de admitir los requisitos especiales asociados a diferentes tipos de materiales o colecciones.
4.4.1.4    Aunque no absolutamente crítico ni esencial para identificadores persistentes generados de forma automatizada (por máquinas), un sistema será en general más exitoso si resulta fácil de entender y aplicar y si se presta a citas cortas y fáciles.
4.4.1.5    El identificador debería ser capaz de distinguir partes de un ítem, así como las versiones y roles que un ítem digital pueda tener. Por ejemplo no es recomendable confiar exclusivamente en la extensión informática de un fichero para distinguir una copia de distribución de una copia de archivo, dado que el formato puede cambiar a lo largo del tiempo, mientras que el rol seguirá siendo el mismo (Dack: 1999).
4.4.1.6    El identificador debe permitir el cambio automatizado de nombres mediante un proceso por lotes (batch) como puedan ser el cambio automatizado de nombres para la su captura en diferentes sistemas de administración de contenidos.

5: Extracción de señal de soportes originales

5.1 Introducción

La primera y más significativa parte del proceso de digitalización es la optimización de la extracción de la señal a partir de los soportes originales.
Como principio general, los originales deben guardarse siempre para una posible consulta futura. Sin embargo, por dos simples razones prácticas, cualquier transferencia debe tratar de extraer la señal óptima de la mejor copia posible. En primer lugar, el soporte original puede deteriorarse, y la reproducción futura podría no alcanzar la misma calidad, o resultar de hecho imposible; y en segundo lugar, la extracción de la señal es un esfuerzo que requiere tanto tiempo que las consideraciones presupuestarías aconsejan buscar los mejores resultados en el primer intento.

5.2 Reproducción de formatos mecánicos históricos y obsoletos

5.2.1 Introducción

5.2.1.1 Las primeras grabaciones de audio fueron mecánicas, y este sistema fue casi el único método viable para la captura de sonido hasta que la evolución de circuitos eléctricos comenzó a crear un mercado para las grabaciones magnéticas durante y después de la década de 1930. Las grabaciones mecánicas se identifican por la presencia de un surco continuo en la superficie del soporte en el que se codifica la señal. La codificación de audio monofónico se consigue bien mediante la modulación de la parte inferior del surco arriba y abajo con respecto a la superficie (grabación vertical o de pico y valle — hill-and-dale —), o bien de lado a lado (grabación lateral). Todos los cilindros son grabaciones de tipo vertical, así como los Edison Diamond Disc, algunas de las primeras grabaciones en goma laca («pizarra»), y los discos grabados por Pathé hasta alrededor de 1927, cuando empezó a producir discos de corte lateral. Durante cierto tiempo, algunos discos de transcripción radiofónica también fueron cortados verticalmente, principalmente en los EUA. Las grabaciones de corte lateral son más comunes: la mayoría de grabaciones de surco ancho (a veces llamados 78s), las de transcripción y los discos instantáneos son laterales, así como todos los discos monofónicos Long Play (LP) de microsurco. Los discos de microsurco se discuten por separado en la sección 5.3.

5.2.1.2      Las grabaciones en formatos mecánicos son analógicas, llamadas así porque la pared del surco está modulada como una representación continua de la forma de onda del audio original. Casi todas las grabaciones mecánicas mencionadas han quedado obsoletas, puesto que la industria que una vez creó estos objetos ya no ofrece asistencia técnica para ellos. Las primeras grabaciones mecánicas fueron acústicas, ya que las ondas de sonido actuaban directamente sobre una membrana ligera, que a su vez impulsaba una especie de buril directamente sobre la superficie de grabación. Más tarde, las grabaciones mecánicas fueron «registros eléctricos», que utilizaban un micrófono y un amplificador para mover un cabezal de corte eléctrico. De 1925 en adelante casi todos los estudios de grabación comenzaron a realizar grabaciones eléctricas.

5.2.1.3      Como las primeras grabaciones mecánicas se hicieron cuando la industria todavía se estaba desarrollando, había pocas normas, y las que había apenas se seguían, ya que la tecnología estaba en evolución constante y muchos de los fabricantes intentaban mantener sus últimas técnicas en secreto para obtener ventajas de mercado. Un legado de este periodo es el inmenso grado de variación en la mayoría de los aspectos de sus productos, no solo en las dimensiones y la forma del surco grabado (ver 5.2.4), sino también en la velocidad de grabación (5.2.5) y la ecualización necesaria (5.2.6). En consecuencia, quienes trabajan con estas grabaciones necesitan tener conocimientos específicos sobre las circunstancias históricas y técnicas en las que surgieron. Para las grabaciones de procedencia dudosa o no estandarizadas es recomendable buscar el asesoramiento de especialistas; incluso para los tipos más comunes de grabación hay que tomar precauciones.

5.2.2 Selección de la mejor copia

5.2.2.1      Las grabaciones mecánicas pueden ser instantáneas o duplicadas. Las primeras son en general piezas únicas, grabaciones exclusivas de un evento particular. Estas incluyen cilindros de cera*, discos de laca (también conocidos como de acetato), y grabaciones creadas por dictáfonos de oficina (ver 5.2.9). Por otra parte, las grabaciones duplicadas se estampan o moldean a partir de una matriz original, y casi siempre son fabricadas en serie. Las grabaciones instantáneas deben ser identificadas y tratadas por separado y con cuidado.

5.2.2.2      Los cilindros instantáneos se pueden distinguir por su apariencia y tacto cerosos, ya que solían fabricarse con un jabón metálico blando. Su color normalmente varía de un caramelo claro a un marrón oscuro, o muy raramente negro. Los cilindros duplicados se hacían con un jabón metálico mucho más duro, o bien con una funda de celuloide sobre un núcleo de yeso. Se fabricaron en diversos colores, aunque negro y azul fueron los más comunes, y a menudo incluyen información sobre el contenido estampada en una de sus bases.

5.2.2.3      El primer formato discográfico susceptible de una reproducción instantánea apareció alrededor de 1929. Los discos estaban hechos de un metal blando sin recubrimiento (normalmente aluminio, a veces cobre o zinc) sobre el que se imprimía en relieve (en vez de cortarlo) un surco lateral. Se distinguen fácilmente de los discos duplicados de goma laca. Al igual que los discos de laca posteriores, el formato de metal en relieve fue diseñado para permitir la reproducción de los discos en gramófonos estándar de la época, de manera que las grabaciones pueden incluirse a grandes rasgos en la categoría de surco ancho y 78 rpm, pero el ingeniero responsable de la transferencia debe prever alguna variación, como mínimo en el perfil del surco.

5.2.2.4      Los discos de laca o de acetato, introducidos en 1934, a menudo se denominan laminados, aunque ese no es su método de fabricación, o acetatos, aunque ese no es el material de su superficie grabada. Suelen consistir en una base fuerte y rígida (aluminio o vidrio, a veces zinc) cubierta con una capa de laca de nitrato de celulosa, de color oscuro, para mejorar la observación del proceso de corte. Más raros son los discos que tienen una base de cartón. Las propiedades de corte se controlan con la adición de plastificantes (agentes de ablandamiento), tales como el aceite de ricino o el alcanfor.

5.2.2.5      Los discos de laca pueden parecerse a los de goma laca o a los más populares de vinilo, pero se distinguen de diversas maneras. A menudo el material de base se puede ver entre las capas de barniz exterior, ya sea dentro del orificio central o el borde del disco. Cuando el disco tiene una etiqueta de papel, la información está a menudo escrita a máquina o a mano, en lugar de estar impresa. En los discos sin etiquetas de papel muchas veces hay uno o más orificios adicionales alrededor del agujero central. Aunque los discos de pasta de celulosa de nitrato sobre base de metal o de vidrio son los discos instantáneos más comunes, en la práctica se utilizaron una gran variedad de otros materiales, como por ejemplo el cartón de base, o la gelatina como superficie de grabación o como único material.

5.2.2.6      Debido a su inestabilidad intrínseca los discos de laca deben ser transferidos de manera prioritaria.

5.2.2.7      La selección de la mejor copia, en aquellos casos en que existan varias copias de discos instantáneos, suele ser un proceso de identificación de la copia original más intacta de un artículo. En el caso de las grabaciones mecánicas producidas masivamente, donde lo normal es la existencia de múltiples copias, puede seguirse la siguiente guía para la selección de las mejores copias.

5.2.2.8      La selección de la mejor copia de un medio mecánico se basa en el conocimiento de la producción de la grabación, y en la capacidad de reconocer visualmente desgastes y daños que pudieran tener un efecto audible sobre la señal. La industria discográfica utiliza números y códigos, generalmente situados en el espacio entre el surco final y la etiqueta de una grabación en disco, para identificar la naturaleza de la grabación. Esto ayudará al técnico a determinar si las grabaciones son realmente idénticas o grabaciones alternativas del mismo material. Las señales visuales de desgaste o daños se aprecian mejor cuando el disco refleja la luz. Para mostrar mejor este efecto, es necesaria una luz incandescente dirigida al área de la grabación desde detrás del hombro del técnico, de tal forma que este mire en la misma dirección que el haz de luz. Los tubos fluorescentes y las luces fluorescentes compactas no ofrecen la necesaria fuente de luz coherente para revelar el desgaste y por tanto no deben utilizarse. Un microscopio estereoscópico es útil en la evaluación de la forma y el tamaño del surco y para examinar el posible desgaste causado por reproducciones anteriores, lo que ayuda a la selección de la aguja de reproducción correcta. Un procedimiento más objetivo implica el uso de un estereomicroscopio con una retícula integrada que permita la selección aún más precisa de las agujas (Casey y Gordon, 2007).


* Los primeros cilindros de cera comerciales se copiaban acústicamente unos de otros, y a menudo los artistas participaban en varias sesiones para crear lotes de grabaciones similares. Todos ellos deben considerarse piezas únicas.

5.2.3 Limpieza y restauración del soporte

5.2.3.1      Los soportes de surco pueden estar afectados negativamente por reproducciones anteriores, o por la descomposición natural de los componentes materiales, acelerada en mayor o menor grado por condiciones ambientales. Desechos como polvo y otros materiales en el aire pueden acumularse dentro de los surcos, y ciertas condiciones climáticas pueden conducir al crecimiento de hongos. Esto es particularmente común en cilindros instantáneos. Además, los discos de pasta pueden experimentar exudación de los plastificantes de la propia laca, que suelen tener un aspecto blanco o gris, como moho, pero que se distinguen por una consistencia grasa. El moho, en cambio, se caracteriza por un crecimiento filiforme o plumiforme de color blanco o gris. Cualquiera de estas condiciones compromete la capacidad de la aguja reproductora para seguir con precisión la forma del surco, y por tanto es necesaria una limpieza adecuada del material.

5.2.3.2      El método de limpieza más adecuado dependerá del medio específico y de su condición. En muchos casos, una solución húmeda depara los mejores resultados, pero la elección de la solución se debe hacer con cuidado, y en algunos casos puede ser mejor evitar el uso de líquidos. No se deben utilizar soluciones de limpieza que no especifiquen su composición química. Solo el archivero debe tomar todas las decisiones sobre el uso de disolventes y otros productos de limpieza, tras la obtención del asesoramiento técnico adecuado por parte de químicos o conservadores cualificados de productos plásticos. Es importante añadir que los discos de laca o de goma laca, así como todo tipo de cilindros, no deben exponerse nunca al alcohol, que puede tener un efecto corrosivo inmediato. Los discos de goma laca a menudo contienen aditivos absorbentes que pueden inflamarse en contacto prolongado con la humedad, por lo que deben secarse inmediatamente después de limpiarlos con cualquier solución húmeda. Todo proceso de limpieza en húmedo debe evitar el contacto con las etiquetas de disco de papel.

5.2.3.3      El aceite de ricino se ha utilizado frecuentemente como plastificante en la producción de discos de laca de nitrato de celulosa, y al desprenderse de la superficie del disco normalmente se descompone en ácidos palmítico y esteárico. La pérdida de plastificante hace que la capa de laca se encoja y más tarde se quiebre y se desprenda de la base; este fenómeno se conoce como delaminación. Varios métodos se han empleado con éxito en la eliminación de los ácidos exudados (ver, en particular, Paton et al: 1977; Casey y Gordon: 2007, p. 27). Se ha observado, sin embargo, que tras la limpieza, los discos de laca pueden continuar degradándose a un ritmo acelerado. Se recomienda por tanto que, una vez limpiados, se creen copias digitales del material contenido en discos de laca tan pronto como sea posible. Una vez más hay que subrayar que el efecto de cualquier disolvente debe probarse antes de usarlo. Algunos de los primeros discos de laca, por ejemplo, tienen una superficie de gelatina en vez de nitrato de celulosa que es soluble al agua y que sufriría un daño inmediato irreversible si se tratara con una solución líquida.

5.2.3.4      Otros soportes pueden no ser apropiados para la limpieza húmeda, por ejemplo discos de goma laca o barniz fabricados con capas de papel o cartón debajo de la superficie exterior. Igualmente, cualquier disco de laca que muestre grietas o descamación de la superficie debe ser tratado con el mayor cuidado, y los cilindros instantáneos se deben limpiar con un cepillo suave y seco, aplicado en el sentido del surco. Sin embargo, cuando se crea que hay esporas de moho, hay que tener mucho cuidado para minimizar la contaminación de otros artículos. Se debe proceder con cautela al limpiar moho o esporas, ya que pueden causar problemas graves de salud. Se recomienda encarecidamente que los operadores obtengan asesoramiento profesional antes de empezar a trabajar con materiales infectados.

5.2.3.5      En los casos en que se considere conveniente la limpieza húmeda, se llevará a cabo con la solución y el objeto a temperatura ambiente, para evitar cualquier daño al objeto debido a un choque térmico.

5.2.3.6      A menudo el método más eficaz y eficiente de limpieza con agua es utilizar una máquina limpiadiscos que emplea el vacío para eliminar el líquido residual en el surco, como las fabricadas por Keith Monks, Loricraft o Nitty Gritty.

5.2.3.7      Los materiales especialmente sucios, o con manchas difíciles de eliminar tales como depósitos de papel secos, pueden limpiarse de manera más adecuada con un baño de ultrasonido, en el que se sumerge el soporte total o parcialmente. El proceso funciona por la vibración de una solución en torno al material, soltando los depósitos de suciedad.

5.2.3.8      En los casos en que no sea posible o adecuado utilizar estos equipos, el lavado a mano se puede llevar a cabo con un cepillo adecuado de cerdas cortas. Se puede utilizar agua limpia del grifo en el proceso de lavado, pero siempre debe ser seguido por un enjuague a fondo con agua desmineralizada para eliminar cualquier posible contaminación.

5.2.3.9      Además de la limpieza, es posible que se requiera otro tipo de restauraciones. Los discos de goma laca y los cilindros de todo tipo son frágiles y propensos a romperse en caso de manipulación incorrecta, y la goma laca se funde y deforma a temperaturas altas. La exudación de plastificantes de los discos de laca instantáneos hace que la capa de laca se contraiga sobre la base estable de metal o vidrio, creando tensiones entre las capas y dando lugar a grietas y a la descamación de la superficie de laca. La mejor forma de reconstruir discos y cilindros rotos evita recurrir a colas o adhesivos, ya que, inevitablemente, forman una barrera entre las piezas a unir que, por pequeña que sea, será audible. Estos procesos son generalmente irreversibles, no admiten segundas oportunidades. Los procesos de fabricación utilizados en la duplicación de discos de goma laca y cilindros tienen a menudo como resultado un grado de tensión interna en el material. Si se rompen, la diferencia de las tensiones en las piezas constituyentes puede hacer que estas se retuerzan ligeramente. Para minimizar este efecto, se recomienda que los soportes rotos se reconstruyan y se transfieran lo antes posible después de la ruptura. Las partes individuales de los materiales rotos se almacenarán sin tocarse entre ellas. Si se guardan en la forma reconstruida pero sin fijarlas, los bordes de las piezas pueden rozar entre sí, lo que causaría más daños.

5.2.3.10   Por lo general los discos de goma laca se pueden reconstruir en una plataforma giratoria, sobre una superficie plana mayor que el propio disco (a menudo es ideal un segundo disco sin valor). Las piezas se colocan sobre esta superficie en la posición correcta alrededor del eje central, y se fijan en su lugar con masilla adhesiva reutilizable, del tipo Blu-Tack, U-Tack o similares, alrededor del disco. Si el disco es más delgado en los bordes que en el centro, la masilla se puede utilizar para elevar los bordes a la altura correcta. Obsérvese la dirección en que la aguja se desplazará a lo largo del surco: si las piezas no se pueden alinear perfectamente de forma vertical, es mejor tanto para la aguja como para la transferencia resultante que esta caiga a una superficie más baja, en lugar de verse empujada bruscamente a una más alta.

5.2.3.11   Los cilindros que hayan sufrido una rotura limpia normalmente se pueden reconstruir en torno al mandril utilizando cinta empalmadora de 6 mm como una especie de vendaje. Roturas más complejas requieren ayuda especializada.

5.2.3.12   Las escamas desprendidas de la superficie descascarillada de un disco de laca pueden pegarse provisionalmente con muy pequeñas cantidades de vaselina entre la base y la capa de laca. Esto puede permitir la reproducción del disco. Es probable que los efectos a largo plazo de este procedimiento sean perjudiciales, y el método se utiliza solo para intentar reproducir discos que se estimen no reproducibles por cualquier otro medio posible en la actualidad.

5.2.3.13   Si es posible reproducir un disco curvado o doblado sin aplanar, esta debería ser la opción preferida, ya que hay riesgos asociados con aplanar el disco, tal como se describe a continuación. La capacidad de reproducir un disco deformado a menudo mejora con una reducción de la velocidad de rotación (ver 5.2.5.4).

5.2.3.14   Los discos de goma laca pueden aplanarse en un horno de laboratorio (es decir, no doméstico) provisto de un ventilador. El disco debe colocarse en una hoja de vidrio templado previamente calentada, y es imperativo que tanto el disco como el vidrio se limpien, para evitar la fusión de la suciedad a la superficie del disco. Existe el peligro de que en el proceso de revertir la deformación vertical, se genere deformación lateral. El disco no debe calentarse más de lo necesario: a menudo es suficiente una temperatura de unos 42° C (Copeland 2008, apéndice 1).

5.2.3.15   Aplanar discos es un proceso útil porque puede volver reproducibles los discos irreproducibles. Sin embargo, algunas investigaciones recientes sugieren que el procedimiento de alisar discos con calor provoca un aumento constatable en las frecuencias subsónicas e incluso en la gama audible de bajas frecuencias (Enke 2007). Aunque la investigación no es concluyente, se debe tener en cuenta a la hora de decidir si se ha de aplanar un disco. El análisis del efecto de aplanamiento se llevó a cabo sobre discos de vinilo y todavía no se ha determinado si el mismo efecto se manifiesta en la goma laca, aunque las temperaturas más bajas asociadas con los tratamientos a la goma laca los hacen mucho menos arriesgados. Sin embargo, se ha de valorar la eventualidad de estos daños frente a la posibilidad de reproducir el disco.

5.2.3.16   Aunque se recomienda encarecidamente no intentar aplanar definitivamente un disco instantáneo (es probable que el intento resulte inútil y que además dañe la superficie del disco), en algunos casos la distorsión puede reducirse temporalmente fijando los bordes del disco al tocadiscos con una abrazadera o de alguna otra forma. Hay que tener mucho cuidado, sobre todo con discos de pasta, ya que la superficie se puede dañar si se pone en tensión. Los discos flexibles laminados deformados se pueden aplanar poniéndolos en el plato de vacío de un torno fonográfico de grabación y aplanándolos cuidadosamente. Todos los tratamientos físicos deberán realizarse con mucho cuidado para evitar daños.

5.2.3.17   Algunos discos duplicados tienen un agujero excéntrico. Es preferible reproducir este tipo de discos en un tocadiscos con eje extraíble o elevar la altura del disco sobre el eje usando, por ejemplo, discos no utilizables entre capas de goma. En este último caso el brazo fonocaptor debe ser elevado en la misma medida sobre la columna de apoyo. Es posible volver a centrar el orificio con un taladro, pero estos métodos invasivos se deben utilizar con precaución y nunca con ejemplares únicos o individuales. La alteración del objeto original puede deparar pérdidas de información secundaria.

5.2.4 Equipos de reproducción

5.2.4.1      Las grabaciones de surco se hicieron para ser reproducidas con una aguja y una cápsula. Aunque la tecnología óptica tiene algunas ventajas especiales que se examinan a continuación (ver sección 5.2.4.14), y aunque los avances en la reproducción óptica la acercan a la posibilidad de un sistema práctico que no requiera contacto físico, en la actualidad el procedimiento mejor y más rentable para extraer el contenido de audio de una grabación sigue siendo una aguja apropiada. Para las grabaciones laterales es esencial disponer de una serie de agujas con diferentes radios, desde 38 micras19 a 102 micras (1,5 a 4 milésimas de pulgada), con un enfoque especial en torno a las 76 micras (3 milésimas de pulgada) y 65 micras (2,6 milésimas de pulgada) para las épocas primera y última de las grabaciones eléctricas, respectivamente. La aguja adecuada a cada surco en particular asegura la mejor reproducción posible debido a su adaptación correcta al área de reproducción, evitando zonas de la pared del surco desgastadas o dañadas. Un disco en buenas condiciones se reproduce con más precisión y menor ruido con agujas de punta elíptica; registros en condiciones visualmente pobres se pueden beneficiar de las agujas con punta cónica. El desgaste debido a usos anteriores puede limitarse a una zona concreta de la pared del surco, dejando otras áreas en buen estado. Elegir el tamaño y la forma de la punta adecuados permitirá que estos sectores se puedan reproducir sin incluir las distorsiones causadas por las secciones dañadas. Una aguja truncada evitará mejor la zona dañada del fondo del surco. En la reproducción de discos de Pathé laterales hay que tener cuidado con el riesgo de dañar el fondo del surco, ya que este suele ser de ancho mayor y podría requerir agujas con mayor radio de punta.

5.2.4.2      Aunque es posible encontrar cápsulas fonocaptoras monofónicas, es más común el uso de cápsulas estéreo, ya que estas permiten la captura por separado de cada pared del surco. Las cápsulas de bobina móvil suelen ser muy apreciadas por su mejor respuesta a los impulsos sonoros, lo que ayuda en la segregación del ruido con respecto a la señal de audio. Sin embargo, el rango disponible de tamaño de agujas para cápsulas de bobina móvil no es tan amplio como el de agujas para cápsulas de imán móvil; además, las agujas forman parte inseparable de la cápsula, y las que se pueden obtener son alrededor de cuatro veces más caras. La reproducción con cápsula de imán móvil es más habitual, más robusta y de menor coste, y en general se adecua perfectamente a la tarea. A la hora de reproducir discos de goma laca una fuerza de seguimiento entre 30 y 50mN (3-5 gramos) suele ser apropiada, pero se recomienda una fuerza de seguimiento menor para discos de laca. Una de las ventajas de utilizar una cápsula estéreo es que permite que los dos canales resultantes se almacenen por separado, lo que posibilita una futura selección o procesamiento de los canales. A efectos de escucha, los dos canales se pueden combinar en fase para grabaciones laterales y fuera de fase (con respecto a la cápsula) para una grabación vertical.

5.2.4.3      La selección de una aguja adecuada para las grabaciones verticales se rige por criterios diferentes a los de las grabaciones laterales. En lugar de elegir una aguja que descanse en determinado espacio de una pared del surco, la reproducción de los cilindros y otras grabaciones de corte vertical requiere que la aguja elegida sea la mejor para el fondo del surco. Esto es esencial para cilindros instantáneos, donde incluso fuerzas de seguimiento muy ligeras pueden causar daños si se elige la aguja incorrecta. En general se prefiere una aguja de punta esférica, sobre todo si la superficie está dañada, aunque una aguja elíptica podría posiblemente evitar errores tangenciales de frecuencia variable. Las medidas típicas son entre 230 y 300 micras (9 a 11,8 milésimas de pulgada) para cilindros estándar (de 100 surcos por pulgada) y entre 115 y 150 micras (4,5 a 5,9 milésimas) para cilindros de 200 surcos por pulgada. Los cilindros deben reproducirse con una aguja con radio de punta ligeramente menor que el radio de fondo del surco. Una aguja truncada dañará el surco porque el desplazamiento se producirá en los bordes en lugar del fondo, lo que dará lugar a una mayor presión a esta parte del surco.

5.2.4.4      A la hora de tomar decisiones sobre qué tipo de equipo se ha de adquirir, el conocimiento del contenido de una colección en particular será la guía principal para determinar el tipo de equipo necesario. Diferentes tipos de soportes requerirán obviamente diferentes tipos de equipo de reproducción, pero incluso con soportes similares pueden plantearse necesidades especiales.

5.2.4.5      En general no se debe utilizar equipos históricos, principalmente por su pobre rendimiento en lo que respecta a vibraciones de baja frecuencia, y, en el caso de fonógrafos para cilindros, por la elevada fuerza de seguimiento ejercida durante la reproducción en comparación con equipos modernos equivalentes. Pero algunos cilindros problemáticos no se pueden reproducir con equipos modernos, ya que los brazos de este tipo de reproductores suelen seguir la pista de los surcos automáticamente por inercia, y cuando se utiliza esta configuración es prácticamente imposible seguir el cilindro correctamente si hay surcos cerrados, o rayadas casi paralelas al surco. Estos problemas se pueden resolver mediante el uso de un reproductor moderno con movimiento de brazo fijo, o un fonógrafo histórico modificado.

5.2.4.6      Los discos de transcripción radiofónica suelen tener un diámetro de 16 pulgadas (40 cm). Si existe este tipo de discos en una colección, será necesario contar con un plato, brazo y pastilla para discos de este tamaño. Para discos estándar de hasta 12 pulgadas (30 cm) en general es preciso un tocadiscos moderno de precisión, modificado para permitir una gran gama de variación continua de velocidad.

5.2.4.7      Los negativos de metal utilizados para estampar en serie los discos comerciales se pueden reproducir con una aguja bifurcada o de estribo. Este tipo de aguja se monta a caballo de la cresta (que es una impresión negativa del surco de un disco) y debe colocarse con mucho cuidado para que no caiga entre los picos adyacentes. Como el disco estampador tiene una espiral inversa a los discos que duplicó originalmente, se debe hacer girar hacia la izquierda, es decir, en sentido contrario al de un disco duplicado, para hacerlo sonar de principio a fin. Para que esto funcionara sería necesario un brazo montado totalmente a la inversa. Mucho más simple y tan eficaz es reproducir el disco estampador desde el final al principio en un plato que gire en el sentido normal, para luego invertir la transferencia digital resultante, utilizando cualquier software moderno de edición de audio de alta calidad.

5.2.4.8      En la actualidad las agujas de punta bifurcada son muy difíciles de obtener, y se dividen en dos categorías: de baja y alta compliancia20. Las del primer tipo están diseñadas para reparar defectos de fabricación en las matrices de metal y como tales no son ideales para tareas de transferencia de archivos. Las del segundo tipo, que emplean una fuerza de seguimiento mucho más ligera, están diseñadas para la reproducción sonora, no para modificar físicamente el estampador, y por tanto se pueden considerar más adecuadas.

5.2.4.9      Los platos y fonógrafos de cilindro aptos para transferencias de archivo deben ser aparatos mecánicos de precisión para reducir al mínimo la transmisión de vibraciones no deseadas en la superficie del disco, que actúa como un diafragma de recepción para la cápsula fonográfica. La vibración de baja frecuencia se denomina ronquido (rumble), y a menudo tiene un componente vertical considerable. Para reducir el ronquido generado por vibraciones externas, el aparato de reproducción debe estar colocado sobre una base estable que no pueda transmitir vibraciones estructurales. El equipo reproductor debe tener una precisión de velocidad de al menos el 0,1 por ciento; lloro y trémulo (wow and flutter) (con ponderación DIN 45507) de menos del 0,01 por ciento, y un ronquido no ponderado de menos de 50 dB. El plato puede ser de tracción directa o por correa. Los platos de fricción no se recomiendan, ya que con estos aparatos no es posible obtener la precisión de velocidad adecuada ni un bajo nivel de ronquido.

5.2.4.10   Todo el cableado de alimentación y el motor eléctrico deben estar protegidos para evitar la introducción de perturbaciones eléctricas en el circuito de reproducción. Si es necesario, se pueden utilizar placas adicionales de Mu-Metal para blindar el motor y proteger así la cápsula de campos electromagnéticos. El cable de conexión al preamplificador debe respetar las especificaciones de impedancia de carga de la cápsula. La instalación debe seguir las buenas prácticas analógicas, y se deben respetar los procedimientos adecuados de toma de tierra para garantizar que no se esté agregando ruido a la señal de audio. Todas las sugerencias y las especificaciones deben cuantificarse mediante el análisis de la salida con discos de prueba (ver 5.2.8).

5.2.4.11   Tanto los reproductores de discos como de cilindros deben ser capaces de variar la velocidad de reproducción — es particularmente conveniente la posibilidad de reproducir a la mitad de velocidad (ver 5.2.5.4) — y deben contar con un lector de la velocidad para permitir la documentación, como quizá también con una señal adecuada para el registro automático de metadatos. El brazo fonocaptor se asentará sobre una base ajustable no solo en cuanto a distancia al centro del plato, sino también en cuanto a la altura.

5.2.4.12   Para evaluar y decidir sobre el equipo y la configuración más adecuados, se compararán las diferentes opciones. Esto se consigue mejor a través de comparaciones simultáneas tipo A / B, utilizando un programa de edición de audio que permita comparar varios ficheros de audio a la vez. Se pueden efectuar transferencias parciales de una grabación con distintos parámetros y alinear los ficheros de audio resultantes en el programa editor, lo que permitirá una comparación auditiva directa, reduciendo al mínimo la subjetividad inherente en el proceso.

5.2.4.13   Se deberá decidir si se quiere aplicar una curva de ecualización antes de la digitalización (ver 5.2.6, «Ecualización de reproducción»). Cuando esto sea deseable, hará falta un preamplificador adecuado, ajustable en todos los parámetros necesarios.

5.2.4.14   Como alternativa a los tradicionales sistemas de reproducción por contacto, la superficie completa de un disco o un cilindro se puede escanear o fotografiar en alta resolución y a continuación convertirla en sonido. Algunos proyectos se han desarrollado hasta un nivel (casi) comercial: ELP LaserTurntable; IRENE por Carl Haber, Vitaliy Fadéyev y otros; VisualAudio por Óttar Johnsen, Stefano S. Cavaglieri y otros; y Sound Archive Project de P.J. Boltryk, J.W. McBride, M. Hill, A.J. Nascè, Z. Zhao y C. Maul. Sin embargo, todas las técnicas investigadas hasta ahora presentan ciertos límites (resolución óptica, procesamiento de imágenes, etc.), que dan como resultado una calidad de sonido pobre comparada con los resultados del uso de aparatos mecánicos estándar. Una aplicación típica de la tecnología óptica de recuperación es para los soportes en tan mal estado que los aparatos mecánicos fallen, o grabaciones tan frágiles que el proceso de reproducción tradicional causaría daños inaceptables.


19  O micrómetros, μm (n. de los .t)

20  La compliancia mecánica es el valor inverso de la rigidez ofrecida por un muelle ante la vibración (n. de los t.)

5.2.5 Velocidad

5.2.5.1      A pesar de ser conocidos en inglés como «78s», con mucha frecuencia los discos de goma laca de surco ancho no se registraron precisamente a 78 revoluciones por minuto (rpm), sobre todo las grabaciones de antes de mediados de la década de 1920. Las empresas establecían varias velocidades oficiales a lo largo del tiempo, e incluso estas eran modificadas por los ingenieros de grabación, a veces durante las mismas sesiones de grabación. No hay suficiente espacio aquí para describir la situación, pero otras fuentes la comentan con detalle (ver, por ejemplo, Copeland 2008, capítulo 5).

5.2.5.2      Es imperativo que a la hora de hacer la transferencia el disco se reproduzca a la velocidad más cercana posible a la de la grabación original, para recuperar el evento sónico grabado originalmente lo más fiel y objetivamente posible. Sin embargo, a menudo se tomarán decisiones subjetivas, con lo que cualquier conocimiento del contenido grabado o el contexto en que se realizó la grabación puede resultar útil. La velocidad de reproducción elegida debe ser documentada en los metadatos adjuntos, sobre todo cuando todavía haya dudas sobre la velocidad de grabación real.

5.2.5.3      Las velocidades de grabación de los cilindros comerciales duplicados se normalizaron a 160 rpm alrededor de 1902, pero antes Edison, por lo menos, utilizó durante un tiempo otros estándares de velocidad (todos por debajo de 160 rpm; ver Copeland 2008, capítulo 5). Aunque a menudo se grababan a velocidades alrededor de 160 rpm o menores, se han hallado cilindros instantáneos con velocidades de grabación que van desde menos de 50 rpm a más de 300 rpm. A falta de un tono de referencia incluido en la grabación (ocasionalmente utilizado por algunos de los primeros grabadores) la velocidad se establecerá de oído, y se documentará como corresponde.

5.2.5.4      La reproducción de un disco o un cilindro a velocidad reducida puede mejorar la capacidad de seguir con precisión los surcos de un soporte dañado. Hay muchas maneras de intentar esto en función del material disponible, pero siempre se debe prestar atención al efecto que ello tendrá sobre la frecuencia de muestreo del archivo digital cuando este se ajuste para compensar el cambio, y por tanto hay que elegir una frecuencia de muestreo adecuada. La mitad de la velocidad de reproducción puede ser la más simple de utilizar, ya que el fichero resultante puede reproducirse al doble de la frecuencia de muestreo original, pudiéndose así corregir la velocidad con un mínimo de distorsión debido a la conversión de la frecuencia de muestreo. Cabe señalar que la velocidad de reproducción es solo una de las muchas técnicas que pueden utilizarse para resolver problemas de seguimiento. Es útil empezar por otros procedimientos, tales como ajustar la fuerza antideslizante para contrarrestar el sentido de los saltos de la aguja, o la aplicación de mayor o menor fuerza de seguimiento para mantener la aguja en los surcos.

5.2.5.5      Aunque la reproducción a velocidad reducida puede generar más ruido de superficie que a la velocidad original, es también cierto que la acción de un filtro electrónico, digital o no, puede ser más eficaz. La reproducción a velocidad reducida significa que la señal de alta frecuencia se reduce a la mitad de la frecuencia, mientras que el tiempo de subida del ruido de impulso no deseado causado por daños en la superficie sigue siendo el mismo, y puede resultar más fácil distinguir el uno del otro. Sin embargo, algunos equipos sofisticados de predicción de filtrado pueden ser menos eficaces a velocidades no originales. Toda transferencia a baja velocidad se debe hacer plana, es decir, sin ecualización, que puede aplicarse después (ver 5.2.6).

5.2.6 Ecualización de reproducción

5.2.6.1      La ecualización de grabaciones se refiere al aumento o disminución de ciertas frecuencias antes de grabar, y al proceso inverso en la reproducción. La ecualización se convirtió en una posibilidad con la introducción de las grabaciones eléctricas; también se convirtió en una necesidad. Se convirtió en una posibilidad porque entonces los sistemas de grabación y reproducción eléctricos incluían circuitos que permitían un proceso imposible de conseguir con sistemas de grabación acústica; se convirtió en una necesidad porque no había otra manera de representar el sonido en un disco con el rango dinámico o la respuesta de frecuencia que la tecnología eléctrica permitía.
 
5.2.6.2      El sonido puede ser grabado en un disco de dos maneras diferentes: con «velocidad constante» o con «amplitud constante». La grabación de velocidad constante en un disco se caracteriza por una velocidad transversal de la aguja constante, independientemente de la frecuencia. Una grabación de disco acústica ideal mostraría características de velocidad constante en toda su área de grabación. Una de las consecuencias de este sistema es que la amplitud máxima de la señal es inversamente proporcional a su frecuencia, lo que significa que las frecuencias altas se registran con amplitudes pequeñas, y las frecuencias bajas se registran con amplitudes relativamente grandes. La diferencia en amplitud puede ser muy marcada: a lo largo de 8 octavas, por ejemplo, la relación de amplitud entre las frecuencias menor y mayor es de 256:1. En las frecuencias bajas, la velocidad constante no es adecuada ya que la excursión del surco es excesiva, lo que reduce la cantidad de espacio de grabación disponible y causa cruces de pistas.
 
5.2.6.3      En el sistema de amplitud constante, por el contrario, la amplitud se mantiene constante independientemente de la frecuencia. A pesar de ser más adecuado para bajas frecuencias, este método no es apropiado para las frecuencias más altas, ya que la velocidad transversal de la aguja de grabación o reproducción llega a ser tan excesiva que causa distorsión. Para superar el dilema causado por estos dos enfoques, los fabricantes de discos grabaron discos eléctricos con una amplitud más o menos constante en las frecuencias más bajas y con velocidad constante en las frecuencias más altas. El punto de transición entre las dos se denomina el punto de transición de bajas frecuencias (low frequency turnover - ver el cuadro 5.2).
 
5.2.6.4      A medida que la tecnología de grabación mejoraba y se podían capturar frecuencias cada vez más altas, estas frecuencias se grababan con amplitudes proporcionalmente menores en el disco. Una consecuencia de esta amplitud muy reducida de los componentes de más alta frecuencia es que la relación entre la señal y las irregularidades de la superficie del disco (el ruido) se acerca a la unidad. Esto implicaría que las frecuencias muy altas serían comparables en amplitud al ruido de superficie no deseado, es decir, la relación señal / ruido sería muy débil. Para superar esta limitación, los fabricantes de discos comenzaron a aumentar las señales de alta frecuencia, por lo que estas frecuencias muy altas eran a menudo, aunque no siempre, grabadas con amplitud constante. El punto en que las frecuencias más altas cambian de velocidad constante a amplitud constante se denomina punto de atenuación de altas frecuencias (HF roll-off - ver el cuadro 5.2). El objetivo de esta respuesta de frecuencia más alta es mejorar la relación señal / ruido, y comúnmente se denomina pre-énfasis en la grabación y de-énfasis en la reproducción.
 
5.2.6.5      Las cápsulas más comunes, ya sean dinámicas o magnéticas, son transductores de velocidad, y su salida puede conectarse directamente a un preamplificador estándar. Por otro lado, los sistemas de reproducción piezo-eléctricos y ópticos son transductores de amplitud. En estos casos es necesaria una ecualización con pendiente constante de +6 dB por octava, ya que esta es la diferencia entre las grabaciones de velocidad constante y las de amplitud constante.

5.2.6.6      A los discos grabados acústicamente no se les aplicaba ninguna ecualización de forma intencionada (aunque se sabe que los ingenieros a veces ajustaban las piezas de la cadena de grabación). Como consecuencia del proceso de grabación, los espectros de un disco acústico muestra picos de resonancia con sus valles correspondientes. La aplicación de un estándar de ecualización para compensar el proceso de grabación acústica no es posible ya que las resonancias de la bocina de grabación y del diafragma de la aguja, por no hablar de otros efectos mecánicos de amortiguación, pueden variar entre las grabaciones, incluso en las grabaciones de una misma sesión. En estos casos, las grabaciones se reproducen planas, es decir, sin ecualización, que en cualquier caso se aplicará si procede después de la transferencia.
 
5.2.6.7      En cuanto a grabaciones eléctricas, debe decidirse entre transferir con curva de ecualización o sin ella (es decir, una transferencia plana). Si se conoce la curva con precisión se puede aplicar, ya sea en el preamplificador, en el momento de hacer la copia, o digitalmente después. Si hay dudas con respecto a qué ecualización es la correcta, la transferencia debe realizarse plana. Las versiones digitales posteriores pueden utilizar la curva que parezca más adecuada, siempre que el proceso se documente totalmente y la transferencia plana se mantenga como copia maestra. Tanto si la ecualización se aplica a la hora de hacer la transferencia como si se aplica posteriormente, es imperativo que el ruido y la distorsión de la cadena de señal analógica (todo lo que hay entre la aguja y el convertidor de analógico a digital) se mantengan a un mínimo absoluto.

5.2.6.8      Cabe señalar que una transferencia plana requiere alrededor de 20 dB más de margen dinámico que si se ha aplicado una curva de ecualización. Sin embargo, como la dinámica potencial de un convertidor analógico a digital de 24 bits es superior a la de la grabación original, se puede admitir este margen adicional de 20 dB.
 
5.2.6.9      Además de las limitaciones de margen dinámico mencionadas anteriormente, un inconveniente de las transferencias sin de-énfasis de discos grabados eléctricamente es que, como la elección de una aguja en particular se realiza principalmente a través de la evaluación auditiva de la eficacia de cada una de las agujas posibles, es más difícil —aunque no imposible— hacer una evaluación razonable de los efectos de diferentes agujas mientras se escucha el audio sin ecualizar. El enfoque adoptado por algunos archivos es aplicar una curva uniforme en todas las grabaciones de un tipo particular a la hora de hacer la selección de aguja y otros ajustes, y posteriormente generar dos copias digitales simultáneas, una ecualizada y otra sin ecualizar. Como la ecualización exacta no siempre se conoce, una copia planaa tiene la ventaja de permitir que los futuros usuarios puedan aplicar la ecualización que sea necesaria, y es el enfoque preferido.
 
5.2.6.10   Hay cierto debate sobre si los instrumentos de reducción de ruido para la eliminación de chasquidos, silbidos, etc. son más eficaces cuando se utilizan antes y no después de aplicar una curva de ecualización. Muy probablemente la respuesta varía en función del instrumento específico y de la naturaleza de la tarea a realizar, y en todo caso podrá cambiar a medida que los instrumentos sigan evolucionando. El punto más importante en este sentido es que los equipos de reducción de ruido, incluso instrumentos totalmente automatizados, sin parámetros definibles por el usuario, utilizan procesos subjetivos e irreversibles, por lo que no se deben utilizar en la creación de ficheros maestros de archivo.

5.2.6.11   Se debe mantener un registro completo de metadatos de todas las decisiones tomadas, incluida la elección de equipos, aguja, brazo y curva de ecualización (o su ausencia).
 
5.2.6.12 A continuación se enumeran las principales curvas de ecualización para la reproducción de discos.
 

Cuadro de ecualización de discos de surco ancho (78 RPM) grabados eléctricamente Punto de transición de bajas frecuenciasb Punto de atenuación de altas frecuencias (-6 dB/octava, excepto en los casos indicados) Atenuación a 10 kHz
Acoustics 0   0 dB
Brunswick 500 Hz (NAB)   0 dB
Capitol (1942) 400 Hz (AES) 2500 Hz -12 dB
Columbia (1925) 200 Hz (250) b5500 Hz (5200) -7 dB (-8,5)
Columbia (1938) 300 Hz (250) 1590 Hz -16 dB
Columbia ((Inglaterra) 250 Hz   0 dB
Decca (1934) 400 Hz (AES) 2500 Hz -12 dB
Decca FFRR (1949) 250 Hz 3000 Hzc -5 dB
78s tempranos (mediados de los años 30) 500 Hz (NAB)   0 dB
EMI (1931) 250 Hz   0 dB
HMV (1931) 250 Hz   0 dB
London FFRR (1949) 250 Hz 3000 Hzc -5 dB
Mercury 400 Hz (AES) 2500 Hz -12 dB
MGM 500 Hz (RIAA) 2500 Hz -12 dB
Parlophone 500 Hz (NAB)   0 dB
Victor (1925) 200–500 Hz d5500 Hz (5200) -7 dB (-8,5)
Victor (1938–47) 500 Hz (NAB) d5500 Hz (5200) -7 dB (-8,5)
Victor (1947–52) 500 Hz (NAB) 2120 Hz -12 dB

Cuadro 1, sección 5.2: Cuadro de ecualización de discos de surco ancho (78 RPM) grabados eléctricamentee


a Se entiende por copia plana aquella que sale sin ecualizar de una cápsula en movimiento.

b Ver el cuadro 2, sección 5.3, nota para las definiciones de «Punto de transición de bajas frecuencias» y «Punto de atenuación de altas frecuencias».

c Pendiente de 3 dB/octava. No se debe utilizar un filtro de 6 dB/octava en las frecuencias marcadas porque, aunque se pueda ajustar para dar la lectura correcta a 10KHz, la atenuación comenzaría en la frecuencia errónea (6800 Hz) y sería incorrecta en todas las demás frecuencias.

dAquí solo se recomienda atenuación con el intento de conseguir un sonido más natural. El contenido exagerado de altas frecuencias probablemente se debe a los picos de resonancia de los micrófonos, no a las características de grabación.

eFuente: Heinz O.Graumann: Schallplatten-und Ihre Schneidkennlinien Entzerrung (Características de grabación y ecualización de los discos gramofónicos), Funkschau 1958/Heft 15/705-707. El cuadro no incluye todas las curvas utilizadas alguna vez, y otras fuentes fiables varían un poco en su descripción de algunas de ellas. La investigación en esta área está en curso, y el lector podría comparar con otras investigaciones, como Powell y Stehle 1993, Copeland 2008 en el capítulo 6, etc.


 

5.2.7 Correcciones de errores causados por equipos de grabación mal calibrados

5.2.7.1      Idealmente, cualquier desajuste en la aguja de corte debería replicarse en la alineación de la aguja de reproducción, para seguir el movimiento de corte lo más de cerca posible, y así captar la mayor cantidad de información del surco con la mayor precisión posible. Hay varias maneras en las que un cortador puede estar mal alineado, la mayoría de ellas difíciles de identificar, cuantificar o corregir. Pero la desalineación más común es un poco más fácil de identificar y tratar: sucede cuando el cortador plano se ha montado fuera de ángulo con respecto a su eje mayor. Esto resulta en una grabación que, cuando se reproduce con una aguja elíptica con el ángulo «correcto», reproduce un retraso entre los canales. Si la aguja elíptica no puede ser girada para que coincida con el ángulo de corte (montando la cápsula correctamente), la reproducción con aguja cónica puede paliar en cierta medida el problema, aunque con un posible riesgo para la respuesta de altas frecuencias. En caso contrario, el retraso se puede arreglar digitalmente más adelante, después de la transferencia de archivo.

5.2.8 Discos de calibración

5.2.8.1      La calibración de un sistema de audio consiste en aplicar una entrada definida y medir la salida correspondiente en un rango de frecuencias. Un sistema preamplificador / ecualizador puede calibrarse introduciendo una señal constante de frecuencia variable, cargada con la impedancia correcta; la medida consiste en el trazado (o el registro de datos) de la salida con respecto a la frecuencia. Hay aparatos automáticos que llevan a cabo esta medida. Pero en la práctica, la entrada procede de una cápsula fonocaptora, que es un transductor que convierte una entrada mecánica en una salida eléctrica, y por tanto necesitamos una señal de calibración mecánica. Cuando las grabaciones mecánicas estaban disponibles en el mercado se produjeron discos de prueba con esta finalidad. El Audio Engineering Society (AES), a través de su Comité de Normalización, está llevando a cabo un proyecto activo de desarrollo y publicación de una serie de discos de prueba, tanto para el trabajo en surco ancho como en microsurco. El disco de 78 RPM de AES Calibration Disc Set for 78 rpm Coarse-Groove Reproducers (Conjunto de discos de calibración para reproductores 78 rpm de surco ancho), AES N-S001-064, está disponible en el sitio web de AES: http://www.aes.org/standards/data/x064-content.cfm.

5.2.8.2      Si la calibración por medio de un disco de prueba se ha realizado con la suficiente resolución, la curva trazada puede ser considerada como un gráfico de la función de transferencia de la cápsula o de la combinación cápsula-preamplificador-ecualizador. Aparte de que la inspección visual de la curva avisará al operador de deficiencias graves, esta puede constituir de hecho la base de un filtro digital para filtrar la señal digitalizada del registro mecánico, y que así sea independiente de la cápsula (y preamplificador y ecualizador) utilizados. Todo lo que se necesita es la certeza de no haber cambiado ningún ajuste entre el uso del disco de prueba y el disco mecánico que debe transferirse (e idealmente, que los discos para estas dos entradas se comportaran de la misma forma). (Para una mayor discusión ver Brock-Nannestad, 2000).

5.2.9 Sistemas de dictáfono

5.2.9.1      La tecnología de grabación de sonido ha sido comercializada y utilizada como una herramienta para el trabajo de oficina prácticamente desde su creación. Se pueden definir tres grandes categorías de formatos de dictado mecánico: cilindros, discos y cintas (ver 5.4.15 para los formatos de dictado magnéticos).

5.2.9.2      Los primeros cilindros y sus equipos de grabación destinados al uso de oficina fueron en general los mismos que los utilizados para otros fines, y las grabaciones resultantes están dentro del estándar de cilindros de 105 mm (4 1/8 pulgadas) de longitud (ver 5.2.4.3). Pero durante muchos años se introdujeron formatos de cilindro diseñados específicamente para uso de oficina, tanto Columbia (más tarde Dictaphone) como Edison, produciendo ambas marcas cilindros de aproximadamente 155 mm (6 1/8 pulgadas) de largo con 160 y 150 surcos por pulgada respectivamente (Klinger: 2002). Más tarde, algunos cilindros para dictado fueron grabados eléctricamente, pero hoy se sabe poco o nada sobre la curva de pre-énfasis utilizada.

5.2.9.3      Otros formatos de disco con surcos aparecieron sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo el Voicewriter Edison y el Gray Audograph. Aunque muchos de estos formatos requieren un equipo especializado para reproducirlos, los discos flexibles de siete pulgadas Voicewriter Edison pueden reproducirse en un tocadiscos estándar, utilizando un adaptador de eje de tipo americano y una aguja de microsurco. Las velocidades de grabación de estos discos fueron en general inferiores a 33 1/3 rpm.

5.2.9.4      A partir de la década de 1940 aparecieron varios formatos de grabación en cinta. Eran esencialmente cilindros de plástico flexible, colocados sobre un doble tambor para la grabación y la reproducción. Quizá el más conocido de ellos sea el Dictaphone DictaBelt. Su flexibilidad permitía aplanarlos para el almacenamiento y envío como si fueran papeles de oficina, pero a menudo esto dio lugar a que los pliegues se volvieran permanentes, creando problemas para el ingeniero de reproducción. Se conoce un posible remedio basado en aumentar suavemente y con mucho cuidado la temperatura de la cinta y el equipo de reproducción, aunque la conveniencia de hacerlo dependerá, entre otras cosas, del plástico usado en la cinta. Los formatos de reproducción de cinta requieren equipos especializados de reproducción.

5.2.10 Factor tiempo

5.2.10.1     Una transferencia compleja puede fácilmente durar 20 horas para 3 minutos de sonido (una proporción de 400:1). Una normal puede tardar hasta 45 minutos por 3 minutos de sonido (una proporción de 15:1), lo que representa el tiempo empleado en encontrar la configuración correcta para el equipo y la elección de la aguja, sobre la base de un análisis de la grabación en comparación con otras de su época que hayan conocido un almacenamiento similar. Algunos archivos con experiencia sugieren que, para transferir cilindros completos en condiciones medias, dos técnicos (un experto y un ayudante) pueden transferir 100 cilindros por semana (una proporción de 16:1). Obviamente la experiencia mejorará tanto la proporción como la capacidad para estimar el tiempo requerido.

5.2.10.2     La digitalización puede parecer cara y complicada, pues requiere una gran cantidad de equipamiento, experiencia y horas para la transferencia de audio y para crear todos los metadatos necesarios. Sin embargo, esta inversión inicial de esfuerzos y recursos se verá compensada por los beneficios y el ahorro a largo plazo resultante de mantener un depósito de almacenamiento digital masivo bien gestionado capaz de reducir los costes futuros de acceso, duplicación y migración. Hay que tener en cuenta que un factor crucial es el mantenimiento del depósito, discutido en detalle en el capítulo 6 y en otras secciones. La extracción de la señal óptima del soporte original, tal y como se define en este capítulo, es un componente vital de esta estrategia.

5.3 Reproducción de discos LP de microsurco

* Microsurco: El uso del término microsurco se prefiere al uso de vinilo como una descripción colectiva, ya que algunos de los últimos discos de surco ancho se prensaron en vinilo.

5.3.1 Introducción

5.3.1.1      Los primeros discos Long Play (LP) de microsurco aparecieron alrededor de 1948, prensados en vinilo** flexible y publicitados como «irrompibles» en comparación con los discos anteriores comerciales, hechos a base de la rígida (y fácilmente rompible) goma laca.27

5.3.1.2      Cuando el disco de vinilo fue desarrollado ya existía un mayor acuerdo sobre las normas de la industria. Los surcos se cortaron a 300-400 surcos por pulgada (en lugar de los 100 o más por pulgada característicos de los prensados de goma laca), con agujas de tamaño y forma estándar, y a una velocidad de 33 1/3 rpm. Los discos de vinilo de siete pulgadas, tanto los sencillos (singles) como los Extended Play (EP), se diseñaron para reproducir a 45 rpm y en algunos casos a 33 1/3 rpm. En raras ocasiones, se produjeron discos de mayor diámetro para la reproducción en 16 2/3 rpm de discursos, pudiéndose grabar hasta 60 minutos por lado. Aunque las características de ecualización variaban según la compañía (ver el cuadro 2, sección 5.3, «Valores de ecualización para discos LP anteriores a 1955»), muchos preamplificadores podían ajustarse a estas variaciones. Finalmente se consiguió un acuerdo y la RIAA (Record Industry Association of America, o Asociación de la Industria Discográfica de EUA) se convirtió en la curva normalizada para toda la industria.

5.3.1.3      Los registros en estéreo estuvieron disponibles comercialmente a partir de alrededor de 1958, y al principio muchas grabaciones se produjeron en versiones mono y estéreo. Las paredes del surco de un disco estéreo son perpendiculares entre sí e inclinadas 45° con respecto a la vertical. La pared interior del surco contiene la información del canal izquierdo y la exterior la información del canal derecho, ambas grabadas perpendicularmente respecto a la superficie de la pared. Este sigue siendo el estándar, aunque en el momento de su introducción un pequeño número de discos estéreo se hicieron con una combinación de tecnología lateral y vertical, un enfoque que pronto se abandonó. Se puede utilizar una cápsula estéreo para reproducir registros mono, pero reproducir una grabación estéreo con una cápsula mono puede causar daños graves al surco.


**  Vinilo es un término coloquial para el material de los discos que básicamente consiste en un co-polímero de policloruro de vinilo / acetato de polivinilo (PVC / PVA).

5.3.2 Selección de la mejor copia

5.3.2.1      Al igual que con formatos mecánicos históricos y otros ya obsoletos (ver la sección 5.2.2, «Selección de la mejor copia»), la selección se hace sobre todo visualmente, por razones de rapidez y para evitar desgaste del material. El personal debe estar bien versado en los códigos e identificadores utilizados por diferentes compañías discográficas, normalmente situados justo al borde de la etiqueta. Esto puede llevar a descubrir versiones, remasterizaciones o prensados alternativos o posteriores. A la hora de seleccionar los mejores ejemplares para la digitalización, se debería considerar la colaboración con otras colecciones.

5.3.2.2      El espacio de trabajo debe disponer de luz en paralelo y en ángulo oblicuo, ya que la iluminación fluorescente de techo puede ocultar la evidencia de desgastes. La calidad de la luz debe ser tal que resulte muy fácil distinguir entre una simple modulación fuerte y el desgaste real. Si solo hay dos copias que presenten características de desgaste diferentes, se deben conservar y transferir ambas.

5.3.3 Limpieza y restauración del soporte

5.3.3.1      Los discos se deben manipular con mucho cuidado, sin permitir que los dedos toquen la zona del surco de un disco de vinilo. El sudor y otros depósitos de la piel pueden ser en sí causa de ruido de reproducción, pero además atraerán y adherirán polvo a la superficie, permitiendo el crecimiento de mohos y hongos y aumentando el ruido de reproducción. Se debe utilizar guantes de algodón para manipular los discos. Si los guantes apropiados no son prácticos, los discos deben ser sacados de (y devueltos a) sus fundas de manera que las puntas de los dedos se coloquen en el área de la etiqueta y la base del pulgar en el borde, dejando la zona de surcos sin tocar.

5.3.3.2      El polvo, el enemigo de todas las grabaciones de sonido, es un gran problema con discos de vinilo, por dos razones: el menor surco significa que las partículas de polvo son comparables en tamaño con la aguja, y estas causan clics y ruidos de fritura, y la naturaleza electrostática del vinilo aumenta la atracción de polvo hacia la superficie del disco. Se han desarrollado sistemas de efectividad variable para intentar neutralizar estas cargas electrostáticas, desde cepillos de fibra de carbono a «pistolas» piezoeléctricas que «disparan» una carga neutralizadora a la superficie del disco.

5.3.3.3      La forma más eficaz de limpiar discos es lavarlos. Algunas máquinas de limpieza, como la conocida máquina Keith Monks, cubren la superficie con un líquido de limpieza que acto seguido se elimina por un dispositivo de succión móvil que barre la superficie para absorber tanto el líquido y el polvo como cualquier suciedad presente en las ranuras. Un método más sencillo es el lavado, evitando el área de la etiqueta, con agua desmineralizada y un detergente suave o un agente humectante no iónico como la cetrimida (cloruro de n-cetilpiridina) diluida al 1 por ciento, que tiene propiedades anti-hongos y anti-bacterias. El disco puede cepillarse luego en el sentido de los surcos con un pincel suave de pelo de camello, evitando siempre el área de la etiqueta, y aclararlo una vez más con agua destilada. Los depósitos de grasa en los discos de vinilo se pueden eliminar con alcohol isopropílico. Dado que los discos que no son no de vinilo pueden resultar afectados por el alcohol, hay que tener cuidado para asegurarse de que el disolvente no cause daños al disco.

5.3.3.4      No debe utilizarse ninguna solución de limpieza de discos que no explicite su composición química. Solo el archivero puede tomar las decisiones sobre el uso de disolventes y otros productos de limpieza, contando con el asesoramiento técnico adecuado de químicos o conservadores especializados en plásticos.

5.3.3.5      Al igual que con los formatos mecánicos históricos y otros ya obsoletos (ver 5.2.3, «Limpieza y restauración de soportes»), la limpieza por ultrasonidos puede ser eficaz. Hay que tener cuidado en la selección del disolvente: una solución al 1 por ciento de cetrimida en agua destilada es adecuada. La etiqueta debe estar libre de líquido, y el disco debe girar lentamente hasta que toda la zona del surco se haya mojado.

5.3.3.6      Quizás el método más eficaz para reducir los efectos de la suciedad, el polvo y la electricidad estática es reproducir los discos mojados. Esto se puede conseguir simplemente cubriendo el disco con una solución de cetrimida, o mediante un cepillo suave mojado situado antes de la aguja. Mojar el disco puede reducir drásticamente la incidencia de clics y chasquidos, pero tiene el efecto de incrementar el ruido de superficie en todas las reproducciones posteriores «en seco». La reproducción húmeda con líquidos que contengan alcohol no es recomendable, ya que puede reaccionar químicamente con los cojinetes de polímero del espárrago, con resultados negativos.

5.3.3.7      La restauración necesaria más frecuente de un disco es aplanarlo. Los criterios siguientes se aplican tanto si el disco está abarquillado como si está doblado. El tratamiento precisa de un horno termostático (necesariamente un horno de laboratorio, pues un horno doméstico no es apropiado) a una temperatura en general no superior a 55° C, que contenga dos láminas limpias de vidrio templado y pulido, de 7 mm de espesor y 350 mm de lado. Después de limpiarlo y secarlo a mano, se coloca el disco sobre la lámina de vidrio base previamente calentada en el horno, mientras que la lámina superior se suspende en otro lugar del horno. Tras una media hora se inspecciona el disco: es muy posible que ya se haya alisado. Si no, se comprueba la elasticidad como señal de ablandamiento, y la experiencia indicará si la colocación de la placa superior caliente sobre el disco podría tener el efecto deseado. El sándwich se deja durante media hora más, y la hoja superior se levanta con guantes. Si el disco está perfectamente plano, el sándwich completo se retira del horno y se deja enfriar sobre un soporte aislante. Si no se ha obtenido el aplanamiento, se eleva la temperatura a intervalos de 5° C y se repite el procedimiento. Nunca se debe aplicar presión sin un ablandamiento suficiente.

5.3.3.8      Aplanar discos es un proceso útil porque puede volver reproducibles los discos irreproducibles. Sin embargo, algunas investigaciones recientes sugieren que el procedimiento de alisar discos con calor provoca un aumento constatable en las frecuencias subsónicas e incluso en la gama audible de bajas frecuencias (Enke 2007). Aunque la investigación no es concluyente, se debe tener en cuenta a la hora de decidir si se ha de aplanar un disco. El análisis del efecto de aplanamiento se llevó a cabo sobre discos de vinilo y todavía no se ha determinado si el mismo efecto se manifiesta en la goma laca, aunque las temperaturas más bajas asociadas con los tratamientos a la goma laca los hacen mucho menos arriesgados.
Sin embargo, se ha de valorar la eventualidad de estos daños frente a la posibilidad de reproducir el disco.

5.3.4 Equipos de reproducción

5.3.4.1      Es posible la reproducción óptica de discos de vinilo y debería investigarse antes de seleccionar cualquier equipo de transferencia, aunque los transductores de contacto (es decir, agujas) son actualmente más frecuentes, percibidos como menos complicados, y preferidos por la mayoría de técnicos. Cuando se utilizan transductores de contacto hay tantas variables en la cadena de reproducción que es imposible repetir exactamente una reproducción particular. El brazo fonocaptor, la cápsula, la aguja, la fuerza de seguimiento, la deformación del surco anterior y el desgaste, todo contribuye a la variabilidad en la reproducción. Incluso la temperatura puede afectar en cierta medida a las características de reproducción de la combinación cápsula-aguja. Sin embargo, si los discos tienen que capturarse digitalmente, la alta calidad de todos los componentes de la cadena de reproducción —desde la aguja hasta el equipo de grabación— garantizará la captura de audio más precisa posible.

5.3.4.2      Quizá la parte más importante de la cadena de reproducción es la combinación cápsula-aguja. Las cápsulas de bobina móvil, consideradas por algunos como las más sensibles, tienden a tener un precio y una falta de robustez que imposibilita ningún otro uso aparte del doméstico, y este con mucho cuidado. Una buena cápsula de alta conformidad, de fuerza de seguimiento bajo (inferior a 15 mN, comúnmente citada como 1,5 gramos), de tipo reluctancia variable (imán móvil) y con aguja birradial («elíptica») será la solución más práctica. El rango de agujas debe ir desde de las 25 micras (1 milésima de pulgada), de uso común en los primeros discos LP mono, a 15 micras (0,6 milésimas), incluyendo agujas de forma cónica, elíptica y truncada, en función de la edad y el estado de los discos que se hayan de reproducir.

5.3.4.3      Se debe prestar atención al ajuste del ángulo de seguimiento vertical del sistema fonocaptor, que idealmente debe coincidir con el ángulo utilizado en el proceso de grabación. El ángulo recomendado para la reproducción durante la década de 1960 fue de 15 ± 5°, que hacia 1972 ya había pasado a 20° ± 5°. Sin embargo es imposible verificar el ángulo de seguimiento vertical de un disco en particular (aparte de los discos de prueba, que permiten la evaluación de la distorsión de intermodulación de una señal vertical). Como ajuste básico se debe prestar atención a la posición horizontal del brazo, que debería quedar paralelo a la superficie del disco bajo la fuerza de seguimiento adecuada. Esto debería garantizar el ángulo recomendado por el fabricante del sistema fonocaptor. A partir de aquí se puede conseguir cualquier desviación levantando o bajando el brazo.

5.3.4.4      Otro ángulo que hay que ajustar es el de seguimiento tangencial. Con los brazos tangenciales hay que asegurarse de que el sistema esté montado de manera que la aguja siga exactamente el radio del disco. Los brazos convencionales (sobre un eje) se ajustarán hasta llegar a un compromiso mediante el ajuste de la posición de la aguja (= longitud efectiva del brazo) con la ayuda de un calibrador, generalmente suministrado por los fabricantes de equipos de precisión.

5.3.4.5      Se requerirá un preamplificador de alta calidad y de bajo ruido capaz de reproducir la curva estándar RIAA, así como una reproducción sin pre-énfasis. Si se están transfiriendo grabaciones de antes de 1955, puede ser necesario un preamplificador capaz de ajustarse a las variaciones en ecualización presentadas en el cuadro 2 de la sección 5.3, «Valores de ecualización para discos LP anteriores a 1955». Es difícil obtener preamplificadores con múltiples configuraciones, y puede ser preferible modificar la ecualización tras la salida de preamplificación normal, o la aplicación digital de ecualización específica a una transferencia digital plana.

5.3.4.6      Es vital disponer de un disco de pruebas con las características de grabación de los discos a transferir para calibrar la cadena de reproducción y ajustar el rango de frecuencias con un ecualizador gráfico o paramétrico hasta conseguir la salida correcta. Si se necesita calibrar el sistema para ecualizaciones no estándar, se puede utilizar un disco de prueba con la curva RIAA, siempre que se conozcan las características de la curva de reproducción alternativa. Encontrar un disco de prueba adecuado puede resultar difícil, e incluso estando accesibles, los discos más antiguos pueden haber sufrido desgaste y no dar una respuesta exacta, sobre todo en las frecuencias más altas.

5.3.4.7      La amplia gama de componentes de reproducción disponibles en los años 1960 y 1970 ya no se está en el mercado, y si bien no es tan difícil de localizar como los equipos de reproducción de discos de 78, la gama disponible actualmente es mucho más limitada. Aunque relativamente resistentes a los daños y el deterioro, los discos de vinilo pueden llegar a ser inaccesibles si no están disponibles los equipos de reproducción adecuados. Aunque se recomienda un buen stock de repuestos y consumibles para el acceso a medio plazo, es importante señalar que las agujas y los aparatos no tienen una vida útil ilimitada.

5.3.5 Velocidad

5.3.5.1      El cumplimiento con las normas por parte de las compañías de grabación reduce las preocupaciones por las variaciones de velocidad tan comunes en los formatos anteriores. Se recomienda como mínimo un giradiscos equipado con medida de luz estroboscópica y ajuste manual de la velocidad, para asegurar que el equipo de reproducción se ajuste a las normas. Es preferible el uso de un oscilador de cristal.

5.3.6 Ecualización de reproducción

5.3.6.1      La necesidad de ecualización y la manera en que se desarrolló se explica en la sección 5.2.6. A las grabaciones en microsurco también se les aplica una ecualización que principalmente consiste en reducir el nivel de frecuencias por debajo de 500 Hz, que es el punto de transición para bajas frecuencias por debajo del cual la grabación es de amplitud constante, y aumentar las de más de 2 kHz. Entre 500 Hz y 2 kHz la grabación se caracteriza por su velocidad constante (ver 5.2.6). La aplicación de ecualización en el proceso de grabación debe ser compensada en la cadena de reproducción. Muchas compañías tenían sus propias variaciones (en general menores) sobre este tema, y para una reproducción precisa, se debe aplicar una ecualización de reproducción exacta (ver el cuadro 1, sección 5.3).

5.3.6.2      Los discos fabricados después de 1955 cumplen con lo que ahora se conoce como la curva RIAA, que se convirtió en un estándar seguido por toda la industria. Las características RIAA de reproducción se definen por una atenuación de 6 dB / octava de 20 Hz a 500 Hz, una sección plana entre 500 Hz y 2,12 kHz (318 µs y 75 µs, respectivamente) y una atenuación de 6 dB / octava por encima de 2,12 kHz. La plataforma plana es de aproximadamente 19’3 dB por debajo de cero.

5.3.6.3      A continuación se enumeran las curvas de ecualización para la reproducción.
 

Curvas de ecualización (por
nombre)
Filtro de frecuencia baja Punto de transición de altas frecuencias Punto de atenuación de altas frecuencias (-6 dB / octava, excepto en los casos indicados) Atenuación a 10 kHz
AES 50 Hz 400 Hz (375) 2500 Hz -12 dB
FFRR (1949) 40 Hz 250 Hz 3000 Hz1 -5 dB
FFRR (1951)   300 Hz (250) 2120 Hz -14 dB
FFRR (1953) 100 Hz 450 Hz (500) 3180 Hz (5200) -11 dB (-8,5)
LP/COL 100 Hz 500 Hz2 1590 Hz -16 dB
NAB   500 Hz 1590 Hz -16 dB
Orthophonic (RCA) 50 Hz 500 Hz 3180 Hz (5200) -11 dB (-8,5)
629   629 Hz (750)    
RIAA 50 Hz 500 Hz3 2500 Hz -13.7 dB

Cuadro 1, sección 5.3: Curvas de ecualización por nombre

1Pendiente de 3 dB / octava. No se debe utilizar un filtro de 6 dB / octava en las frecuencias marcadas porque, aunque se pueda ajustar para dar la lectura correcta a 10kHz, la atenuación comenzaría en la frecuencia errónea (6800 Hz) y sería incorrecta en todas las demás frecuencias.
2 NAB modificado: menos graves por debajo de 150 Hz, que requiere cerca de 3 dB de aumento.
3 RIAA y NAB son muy similares.

Valores de ecualización para discos LP anteriores
a 1955a
Filtro de
frecuencias bajas
Punto de
transición de
altas frecuencias
Punto de
atenuación de altas frecuencias
(-6 dB/octava,
excepto en los casos indicados)
Atenuación a 10 kHz
Audio Fidelity   500 Hz (NAB) 1590 Hz -16 dB
Capitol   400 Hz (AES) 2500 Hz -12 dB
Capitol-Cetra   400 Hz (AES) 2500 Hz -12 dB
Columbia   500 Hz (COL) 1590 Hz -16 dB
Decca   400 Hz (AES) 2500 -12 dB
Decca (hasta 11/55) 100 Hz 500 Hz (COL) 1590 Hz (1600) -16 dB
Decca FFRR (1951) pendiente de 3dB   300 Hz (250) 2120 Hz -14 dB
Decca FFRR (1953) pendiente de 3dB   450 Hz (500) 2800 Hz -11 dB(-8,5)
Ducretet-Thomson   450 Hz (500) 2800 Hz -11 dB(-8,5)
EMS   375 Hz 2500 Hz -12 dB
Epic (hasta 1954)   500 Hz (COL) 1590 Hz -16 dB
Esoteric   400 Hz (AES) 2500 Hz -12 dB
Folkways   500 Hz (COL) 1590 Hz -16 dB
HMV   500 Hz (COL) 1590 Hz -16 dB
London (hasta LL-846) 100 Hz 450 Hz (500) 2800 Hz -11 dB(-8,5)
London International 100 Hz 450 Hz (500) 2800 Hz -11 dB(-8,5)
Mercury (hasta 10/54)   400 Hz (AES) 2800 Hz -11 dB
MGM   500 Hz (NAB) 2800 Hz -11 dB
RCA Victor (hasta 8/52) 50 Hz 500 Hz (NAB) 2120 Hz -12 dB
Vox (hasta 1954)   500 Hz (COL) 1590 Hz -16 dB
Westminster (pre-1956)
or
  500 Hz (NAB)
400 Hz (AES)
1590 Hz
2800 Hz
-16 dB
-11 dB

Cuadro 2, sección 5.3: Valores de ecualización para discos LP anteriores a 1955

aEsta información proviene de diversas fuentes: el gráfico «Ajusta tus discos» publicado en la revista High Fidelity durante la década de 1950, el gráfico elaborado por James R. Powell, Jr. y publicado en la revista de la ARSC, y las fundas de algunos de los primeros discos LP. El «punto de transición de bajas frecuencias» (LF turnover) (columna 3) es la frecuencia por debajo de la cual el fabricante de discos disminuía los graves al masterizar los discos, lo que requiere un aumento correspondiente durante la reproducción. En la tabla, el punto también se identifica con el nombre de la curva de la grabación, tal como figura en la mayoría de preamplificadores. La «atenuación» a 10 kHz (Roll-off, columna 5) es la cantidad de corte de agudos en 10 kHz necesaria durante la reproducción para compensar el pre-énfasis añadido en la masterización del disco. En el gráfico, esto se indica en dB.

5.4 Reproducción de cintas magnéticas analógicas

5.4.1 Introducción

5.4.1.1      La tecnología de grabación en cinta magnética analógica ha impregnado todos los ámbitos de la industria discográfica desde su divulgación y distribución masiva en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial. Los avances tecnológicos convirtieron la cinta en el principal formato de grabación de los estudios profesionales de grabación, y posteriores desarrollos en los sistemas de fabricación permitieron que el magnetofón de bobina fuera asequible para el mercado doméstico. La introducción del casete compacto de Philips en 1963 puso un dispositivo de grabación al alcance de muchas personas e hizo posible y práctico para los consumidores grabar todo lo que les parecía importante. Prácticamente todo archivo de sonido o biblioteca tiene grabaciones magnéticas analógicas, y PRESTO (Wright y Williams, 2001) estima que hay más de 100 millones de horas de grabaciones en cinta analógica en colecciones de todo el mundo, una cifra que en ningún modo contradice a la encuesta de IASA sobre formatos en peligro de extinción (Boston, 2003). A partir de la década de1970 los archiveros de sonido recomendaron la cinta analógica de bobina de cuarto de pulgada como formato de archivo preferido, y a pesar del ruido inherente y la descomposición química inminente, algunos todavía la recomiendan hoy en día como soporte estable. Pero la desaparición inminente de la industria de la cinta analógica y el cese consecuente y casi total de la producción de equipos de reproducción hacen que sea necesario tomar medidas inmediatas para transferir este vasto registro de historia cultural a un sistema de gestión más viable.

5.4.1.2      La cinta magnética se fabricó comercialmente por primera vez en Alemania en 1935, pero fue la comercialización del mercado estadounidense después de 1947 la que la llevó a su popularidad y a la normalización definitiva. Las primeras cintas se fabricaron con un sustrato de acetato de celulosa, que se continuó utilizando hasta la introducción del poliéster (PET, polietilenotereftalato, conocido comercialmente como Mylar). Los fabricantes producían cintas tanto de acetato como de PET con aglutinantes de acetato, la mayoría sustituidos gradualmente a partir de la década de 1960 por un aglutinante de uretano de poliéster. BASF fabricó cintas de PVC desde la década de 1940 hasta mediados de 1972, aunque poco a poco introdujo su propia línea de poliéster a partir de finales de los 1950s. Aunque el PVC fue principalmente una especialidad del fabricante alemán BASF, 3M también produjo una cinta de PVC a partir de alrededor de 1960: la Scotch 311. Más raras son cintas magnéticas con base de papel, que datan de la década de 1940 hasta principios de la de 1950. Las cintas de casete siempre se han fabricado en poliéster. En 1939 el pigmento magnético utilizado (a menudo llamado óxido) fue γFe2O3, y aunque mejoras posteriores en el tamaño y forma de las partículas y en el dopaje aumentaron el rendimiento y disminuyeron el ruido, esta formulación se ha mantenido prácticamente igual para casi todas las cintas en bobina analógicas y casetes de tipo I. Las casetes de tipo II son CrO2 o Fe3O4 dopado con cobalto, las de tipo III (muy poco comunes) son de doble capa con Fe2O3 y CrO2, y las de tipo IV son de metal (hierro puro).

5.4.1.3      Los materiales que unen las partículas magnéticas al sustrato de cinta, llamados aglutinantes, han resultado la parte de la cinta más propensa a la descomposición química. Esto es especialmente cierto en el caso de las cintas con aglutinante de poliéster de uretano (que frecuentemente utilizan un sustrato de PET) de la década de 1970, aunque AGFA y BASF y sus propietarios posteriores, Emtec, utilizaron un aglutinante de PVC sobre la base de muchas de sus cintas de estudio y de difusión, en particular la 468.

5.4.2 Selección de la mejor copia

5.4.2.1      Los soportes grabables como la cinta magnética no suelen tener múltiples copias de la misma generación. Con la excepción de las casetes, las cintas de audio muy raramente fueron duplicadas en serie, por lo que el archivero de sonido tiene que elegir entre copias de diferentes generaciones. Por regla general, para fines de preservación la copia original es la mejor. Sin embargo, la cinta original puede haber sufrido algún tipo de degradación física o química, como la hidrólisis, lo que haría preferible una buena cinta duplicada antes de la degradación sufrida por el original. Las cintas raramente muestran signos visibles de deterioro o daño, de modo que si hay múltiples copias de un artículo el mejor procedimiento es bobinar las cintas con cuidado y escucharlas para determinar cuál es la mejor copia.

5.4.2.2      También se debe tomar una decisión relativa a la conservación para asegurar que se ha seleccionado la copia más adecuada o completa. Esto es sobre todo un problema cuando las cintas son resultado de un proceso de producción secuencial, como la masterización o la producción de sonido para cine o vídeo.

5.4.3 Limpieza y restauración del soporte

5.4.3.1      Limpieza de cintas: las cintas contaminadas o sucias se deben limpiar de polvo y suciedad con un cepillo suave y aspiración baja antes de ponerlas en el magnetófono. Un carrete deformado puede dañar seriamente una cinta, sobre todo en el rebobinado, y hay que sustituirlo antes de emprender cualquier otra actividad. La cinta debe enhebrarse con cuidado para no causarle daños. En ciertos casos, la cinta puede pasarse a continuación por una máquina de limpieza que incluya un paño suave o una superficie de otro material de limpieza sin pelusa. Este paso también puede ser beneficioso después del tratamiento para la hidrólisis (ver más adelante). Algunas máquinas de limpieza o restauración pasan la cinta por una cuchilla o una superficie afilada que elimina la capa superficial de óxido. Estas máquinas fueron desarrolladas para la reutilización de las cintas grabadas y no se recomiendan para tareas de archivo. Se prestará una especial atención a las casetes sucias, ya que algunas máquinas fiables de doble cabrestante pueden dañar las cintas sucias al reproducirlas. Sin un control de tensión adecuado se puede desarrollar un bucle entre los cabrestante.

5.4.3.2      Cintas líder y enlaces con cinta empalmadora: Muchas cintas tienen empalmes debidos a ediciones o a la inclusión de cinta líder. Es probable que estos empalmes ya no estén en buenas condiciones, debido al secado del adhesivo o a la exudación de la capa adhesiva. Si la cinta adhesiva se ha secado se debe reemplazar, pero los empalmes que exuden representan un problema más serio: el adhesivo puede pasar del empalme a las capas adyacentes, y provocar la disolución del aglutinador. También puede causar que las capas se adhieran entre sí, aumentando las fluctuaciones de velocidad. El adhesivo viejo debe eliminarse con un disolvente que no deteriore el aglutinador. Un disolvente adecuado es el líquido para encendedores altamente purificado, y se puede aplicar con un bastoncillo de algodón o un paño sin pelusa. Es aconsejable no aplicar a la cinta más cantidad de la estrictamente necesaria, y no más de la aplicable con un bastoncillo de algodón. Al igual que con todos los disolventes, se ha de probar primero una pequeña cantidad en la parte no utilizada de la cinta. La cinta se dejará sin bobinar por unos minutos para asegurar la evaporación total, que puede acelerarse con una corriente de aire. A veces es necesario cambiar o añadir cinta líder para poder reproducir la grabación completa.

5.4.3.3      Hidrólisis (síndrome de residuo pegajoso). Muchas de las cintas fabricadas a partir de la década de 1970 muestran al reproducirlas los resultados de una descomposición química del aglutinador. Llamada a menudo «síndrome de residuo pegajoso», el principal componente de esta reacción es la hidrólisis,* y a menudo se la denomina con este término. Se caracteriza por un depósito pegajoso de color marrón o lechoso en los cabezales y guías fijas del reproductor, a menudo acompañado de un chirrido audible y una reducción en la calidad de audio.

5.4.3.4      Los siguientes tratamientos representan diversos enfoques para el tratamiento de la degradación del aglutinador:

5.4.3.4.1     Temperatura ambiente, baja humedad: La hidrólisis implica la rotura de un enlace químico por efecto de la introducción de agua, y siempre que se haya producido una posterior recombinación irreversible, las reacciones hidrolíticas son teóricamente reversibles a través del simple proceso de la eliminación total del agua. Esto se puede conseguir colocando las cintas en una cámara con cerca de 0% de humedad relativa (HR) durante un período prolongado de tiempo, incluso varias semanas. Elevar ligeramente la temperatura aumenta el tiempo de reacción. Las pruebas han demostrado que este tratamiento, aunque ha tenido éxito en algunos casos, no siempre soluciona totalmente los efectos de una cinta degradada (Bradley 1995).

5.4.3.4.2     Rebobinado climatizado: A veces las capas de cintas muy degradadas pueden adherirse entre sí, y rebobinarlas o intentar reproducirlas puede causarles daños. En estos casos, si no se ha aplicado una cura térmica, se puede intentar aplicar aire caliente y seco directamente al punto en donde la cinta se pegue, y luego empezar a bobinar la cinta a una velocidad controlada de 10-50 mm por minuto.

5.4.3.4.3     Alta temperatura, baja humedad: Un sistema utilizado comúnmente en el tratamiento de cintas hidrolizadas consiste en calentar la cinta en una cámara a una temperatura estable de casi 50° C y 0% de humedad relativa durante unas 8 a 12 horas. La temperatura de 50° C es probablemente igual o superior a la temperatura de transición vítrea** del aglutinador de la cinta, pero no se sabe si esto tiene un efecto a largo plazo sobre las características físicas de la cinta una vez que esta haya vuelto a la temperatura ambiente. Se sabe que tiene un efecto electro-acústico positivo a corto plazo, al conseguir el retorno de sus características de reproducción a la condición original. Intercalar cinta nueva puede reducir el nivel de copia por contacto, que a veces aumenta con la elevada temperatura. Las cintas deben ser rebobinadas varias veces para reducir el efecto de copia por contacto inducida (print-through o «efecto eco») (ver 5.4.13.3).

5.4.3.4.4     Este último procedimiento tiene una alta tasa de éxito, pero no debe llevarse a cabo en un horno doméstico. Los hornos domésticos tienen un control de temperatura deficiente, que podría por tanto superar los márgenes de seguridad. Además, el control del termostato de los hornos domésticos oscila a lo largo del rango de temperatura, lo que puede dañar la cinta. No debe utilizarse nunca un horno de microondas, ya que calienta una pequeña parte de la cinta a una temperatura muy alta y puede dañar la cinta y sus características magnéticas. Es preferible un horno de laboratorio o cualquier otro dispositivo estable a bajas temperaturas. No se deben utilizar nunca temperaturas más altas, ya que pueden causar deformaciones en la cinta.

5.4.3.5      Exponer cintas a temperaturas elevadas controladas como se ha descrito requiere mucho cuidado y solo debe hacerse cuando sea absolutamente necesario.

5.4.3.6      El restablecimiento puede ser solo temporal, pero debería permitir reproducir la cinta nuevamente con el fin de hacer una transferencia. Los casos de los que tenemos constancia sugieren que cada vez son más frecuentes las cintas hidrolizadas que requieren un tratamiento más prolongado.


* Hidrólisis: descomposición química por la adición de agua, o reacción química en la que el agua reacciona con un compuesto y genera otros compuestos

** Temperatura de transición vítrea: La temperatura en la que un adhesivo pierde su flexibilidad y se vuelve duro, inflexible, y vítreo.

5.4.4 Equipos de reproducción: Máquinas profesionales de bobina

5.4.4.1      Como la cinta de bobina analógica ha sido el pilar de las comunidades de grabación de sonido y de archivo durante décadas, el cese virtual de la fabricación de reproductores y grabadores de cintas ha supuesto una crisis importante en la comunidad de archivos de sonido. Hay muy pocos magnetófonos profesionales disponibles directamente de los fabricantes, posiblemente solo de Otari, que sigue haciendo una sola máquina, que se podría describir como un modelo de tercera generación de gama media en comparación con su antigua oferta, y Nagra Kudelski, que aún da como disponibles dos máquinas analógicas de cinta portátiles para grabaciones de campo. No todas las máquinas cumplen con las especificaciones de reproducción necesarias (véase más abajo), por lo que el archivo ha de comprobar el cumplimiento antes de efectuar una compra. La alternativa es comprar y restaurar máquinas de segunda mano, y el mercado de las máquinas de bobina de gama alta analógicas es bastante saludable. Se recomienda que solo se compren máquinas muy difundidas, ya que esto facilitará la adquisición de piezas y el mantenimiento. Las características de una máquina de bobina adecuada para archivos son las siguientes:

5.4.4.2      Velocidades de reproducción: Las velocidades estándar de reproducción de cinta son las siguientes: 30 pulgadas / segundo (IPS) (76,2 cm/s), 15 IPS (38,1 cm/s) 7 ½ IPS (19,05 cm/s), 3 ¾ IPS (9,525 cm/s), 1 7/8 IPS (4,76 cm/s) y 15/16 IPS (2,38 cm/s). La necesidad de reproducir todas estas velocidades dependerá del contenido de la colección en particular. Ninguna máquina puede reproducir las seis velocidades enumeradas, pero es posible cubrirlas con solo dos máquinas.

5.4.4.3      Los aparatos de grabación mono y estéreo de cuarto de pulgada vienen en tres configuraciones básicas de pista: pista completa, media pista y cuatro pistas. Hay variaciones en el ancho real de las pistas según la norma en concreto que se siga. Si se reproduce una cinta con un cabezal más estrecho que la pista grabada, presentará una alteración de la respuesta de las bajas frecuencias llamada «efecto marginal» (fringe effect), y además mostrará una relación señal / ruido no óptima. Por ejemplo, una grabación en una pista de 2,775mm reproducida con un cabezal estéreo de 2 mm se traducirá en una pérdida de señal / ruido de aproximadamente 2 dB. El efecto marginal es del orden de 1 dB a 63 Hz a 19,5 cm/s (7,5 IPS) (McKnight: 2001). Una cinta reproducida con un cabezal más ancho que la pista registrada exhibirá una relación señal / ruido ligeramente peor y puede recoger ruido (hiss) no deseado, o señal de las pistas adyacentes. «Se reduce a la relación de 1,9 mm a 2,1 mm, lo que corresponde a un cambio de nivel de 1 dB para estas anchuras de cabezal, o 1,9 mm a 2,8 mm, lo que corresponde a 3,3 dB para estos anchos» (McKnight 2001). En la práctica estos compromisos se aceptan a menudo cuando se trata de variaciones pequeñas en la anchura de pistas, siempre que no se incluyan señales no deseadas (nótese que la parte no grabada de una cinta borrada previamente puede presentar niveles más altos de ruido). Aunque algunas máquinas pueden incluir cabezales de reproducción de media pista y cuatro pistas, puede ser necesario tener más de una máquina para hacer frente a estos diferentes estándares.

full track head configuration

  A B
IEC1 94-1
(pre 1985)
6,3 mm,
(0,248 in)
6,3 mm,
(0,248 in)
NAB 1965 6,3 mm,
(0,248 in)
6,05 mm
(0,238 in)
IEC 94-6
1985
6,3 mm
(0,248 in)
5,9 mm
(0,232 in)

Figura 1, sección 5.4: Dimensiones y configuración de cabezales de pista completa


two track and half track head configurationtwo track and half track head configuration

  A Máxima anchura
de grabación1
B C
Ampex 6,3 mm,
(0,248 in)
6,05 mm
(0,238 in)
1,9 mm
(0,075 in)
2,14 mm
(0,084 in)
IEC 94-6
1985 2 pistas
6,3 mm,
(0,248 in)
5,9 mm
(0,232 in)
1,95 mm
(0,077 in)
2,00 mm
(0,079 in)
IEC estéreo doméstico (pre 1985) 6,3 mm,
(0,248 in)
6,3 mm,
(0,.248 in)
2,0 mm
(0,.079 in)
2,25 mm
(0,089 in)
NAB 1965 6,3 mm,
(0,248 in)
6,05 mm
(0,238 in)
2,1 mm
(0,.082 in)
1,85 mm
(0,073 in)
DIN media pista mono,
Código de tiempo IEC-1
6,3 mm,
(0,.248 in)
6,3 mm,
(0,248 in)
2,3 mm
(0,091 in)
1,65 mm
(0,065 in)
IEC 94-6
1985 estéreo
6,3 mm,
(0,248 in)
5,9 mm
(0,232 in)
2,58 mm
(0,102 in)
0,75 mm
(0,03 in)
IEC-1 Estéreo(pre 1985)
media pista mono
6,3 mm,
(0,248 in)
6,3 mm,
(0,248 in)
2,775 mm
(0,108 in)
0,75 mm
(0,03 in)
IEC
media pulgada
12,6 mm
(0,496 in)
  5,0 mm
(0,197 in)
2,5 mm
(0,098 in)

Figura 2, sección 5.4: Dimensiones y configuración de cabezales de media pista y de dos pistas.

1La máxima anchura de grabación se refiere a la anchura medida desde el borde exterior de las pistas más externas (ver sección 5.4.4.4)


 

quarter track head configuration

  A B C
IEC1
NAB
6,3 mm,
(0,248 in)
1 mm
(0,043 in)
0,75 mm
(0,0295 in)

Figura 3, sección 5.4: Dimensiones y configuración de cabezales de cuatro pistas


Stereo Cassette head configuration

  A B C
IEC
Philips
3,81 mm,
(0,15 in)
0,6 mm
(0,02 in)
0,3 mm
(0,.012 in)

Figura 4, sección 5.4: Dimensiones y configuración de cabezales de casete estéreo


 

 

Mono Cassette head configuration

  A B
ANSI
Philips
3,81 mm,
(0,15 in)
1,5 mm
(0,06 in)

Figura 5, sección 5.4: Dimensiones y configuración de cabezales de casete mono

5.4.4.4      Las normas europeas y de EUA especifican las dimensiones de cabezal de modos distintos. Inicialmente, la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC), principal referencia de los fabricantes europeos, especificó la cinta en relación a su centro y a la distancia entre las pistas, mientras que las normas utilizadas en los Estados Unidos se referían a la medida de la anchura de pista definida esquemáticamente respecto a un lado. El tamaño de la cinta en sí ha cambiado con el tiempo: inicialmente, un cuarto de pulgada se definió como 0,246 ± 0,002 pulgadas (6,25 ± 0,05 mm) y más tarde como 0,248 ± 0,002 a (6,3 ± 0,05 mm). El IEC define la anchura de una grabación en pista completa de la manera siguiente: «Una sola pista se extenderá a todo el ancho de la cinta». (IEC 94 1968:11), mientras que las normas utilizadas en los Estados Unidos definen el tamaño de la pista grabada como ligeramente menor que el ancho de una cinta de 0,246 pulgadas: 0,238 pulgadas +0,010 -0,004 (se trata de una solución pragmática al problema de los «surcos» de desgaste del cabezal y se extiende a todas las dimensiones de pista). Posteriormente el IEC cambió su definición de ancho de pista completa a 5,9 mm (0,232 pulgadas). El número de anchos de pista estándar especificados en las figuras 1-5 sugiere que hay muy poca normalización. (Eargle 1995, Benson 1988, IEC 94-1 1968, 1981, IEC 94-6 1985, NAB 1965, McKnight 2001, Hess 2001).
 
5.4.4.5      El efecto neto de la reproducción de cintas con anchuras de cabezal no coincidentes se discute en el punto 5.4.2.2 anterior. Es importante tratar de cerciorarse correctamente del ancho del cabezal con el que las cintas originales se grabaron para luego reproducirlas en la máquina disponible más apropiada. En general, las grabaciones de dos pistas en cinta de media pulgada y una pulgada solo se hacen en configuración de media pista, y con equipos especializados de grabación profesional que proporcionan una calidad muy alta de audio analógico. El mismo tipo y nivel de equipo es necesario para la reproducción, prestando aún más atención a los detalles de las normas de grabación y reproducción.

5.4.4.6      Los formatos de grabación multipista van desde los de tipo doméstico de cuarto de pulgada a los profesionales de dos pulgadas, y se precisa atención para asegurarse de que la reproducción de las cintas es exacta. Si hay código de tiempo registrado como parte de la grabación, se ha de capturar y codificar para poder utilizarlo posteriormente como fuente de sincronización (para formatos de fichero, ver la sección 2.8).

5.4.4.7      El magnetófono debe ser capaz de reproducir señales con una respuesta de frecuencia de 30 Hz a 10 kHz ± 1 dB, y 10 kHz a 20 kHz +1, -2 dB.

5.4.4.8      La ecualización de un magnetófono debe permitir la alineación para poder reproducir cintas con ecualización NAB o IEC, y preferiblemente debe permitir cambiarla sin tener que alinearlo.

5.4.4.9      Lloro y trémulo sin ponderar como mínimo de 0,05% a 15 IPS, 0,08% a 7,5 IPS, y variación media de la velocidad real menor del 0,1%.

5.4.4.10     Un magnetófono profesional de bobina para archivos también debe permitir un manejo de cinta suave, para no dañar la cinta durante la reproducción. Muchos magnetófonos de estudio de primera y segunda generación asumían cierta robustez de la cinta moderna para su buen funcionamiento. Estas máquinas pueden causar grandes daños a cintas antiguas, o a las estrechas o de larga duración utilizadas para grabaciones de campo.

5.4.5 Equipos de reproducción: Magnetófonos de casete profesionales

5.4.5.1      Actualmente no existen magnetófonos de casete profesionales nuevos disponibles. Además, el mercado de segunda mano para estas máquinas no es tan abundante como el de los magnetófonos de bobina, por lo que es difícil encontrar el equipo adecuado. Esto representa un problema esencial para los archivos de sonido, ya que muchas de las colecciones tienen un gran número de cintas grabadas de casete. Por lo tanto, una cuestión prioritaria para cualquier colección con casetes será buscar y adquirir máquinas profesionales para su reproducción. Las características que distinguen a un equipo profesional de un equipo doméstico, además de las especificaciones de reproducción, incluyen una construcción mecánica sólida, capacidad de ajustar las características de reproducción y el acimut del cabezal, y una opción de salidas de audio balanceadas. Muchas máquinas de alta calidad para audiófilos disponen de algunas de estas características. Las características de un equipo de archivo adecuado para reproducción de casetes son las siguientes:

5.4.5.2      Velocidad de reproducción de 1 7/8IPS (4,76 cm/s) (nota: velocidades de 15/16IPS y 3 3/4 IPS también pueden ser necesarias para la reproducción de ciertas cintas especiales).

5.4.5.3      Variación de la velocidad menor que 0,3%. Lloro y trémulo ponderado menor de 0,1%.

5.4.5.4      Respuesta de frecuencia en reproducción de 30 Hz a 20 kHz, +2, -3 dB.

5.4.5.5      Capacidad de reproducción de casetes de tipo I, II y IV (si fuera preciso).

5.4.5.6      La mayoría de magnetófonos de casete seleccionan automáticamente la ecualización correcta de reproducción cuando determinan el tipo de cinta mediante la lectura de los agujeros o muescas en la parte superior de la carcasa. Ciertas máquinas no leen las muescas, sino que tienen un botón que el operador utiliza para seleccionar la ecualización adecuada. Las casetes de tipo III pueden ser problemáticas, ya que tienen carcasas idénticas a las casetes de tipo I, pero requieren la misma curva de ecualización de reproducción que las casetes de tipo II. Si el magnetófono no tiene una opción explícita para reproducir casetes de tipo III, puede ser necesario utilizar una pletina con ecualización ajustable o realojar la cinta en una carcasa de tipo II (ver la sección 5.4.12.5, «Carcasas de casete»).

5.4.6 Mantenimiento

5.4.6.1      Todo equipo requiere un mantenimiento habitual para que continúe en funcionamiento. Sin embargo, como los equipos de reproducción analógica se están dejando de producir, es necesario hacer planes para obtener piezas de recambio, ya que los fabricantes solo mantendrán tales piezas de repuesto durante un periodo de tiempo finito, y posiblemente corto.

5.4.7 Alineación (más adelante, ecualización)

5.4.7.1      Los equipos analógicos requieren una alineación regular para asegurar que siguen operando de acuerdo con las especificaciones requeridas. Se recomienda que los cabezales y el recorrido de la cinta se limpien a fondo cada 4 horas de operación, o más frecuentemente si es necesario, utilizando un líquido de limpieza adecuado, tal como el alcohol isopropílico, en todas las partes metálicas. El rodillo de presión de goma se debe limpiar con palillos o bolitas de algodón seco o humedecido en agua, según sea necesario. Los rodillos de goma original o de más edad gradualmente se vuelven frágiles si se limpian con alcohol, aumentando el lloro y trémulo. Los rodillos de poliuretano de nueva generación, generalmente de color verde oscuro, pueden disolverse si se limpian con alcohol. Los cabezales y el recorrido de la cinta se desmagnetizan cada 8 horas de funcionamiento, mientras que el recorrido de la cinta y las características de reproducción se comprueban con una alineación cada 30 horas de uso; el equipamiento completo debe recibir una alineación y verificación total cada 6 meses.

5.4.7.2      De la misma manera que las pletinas y la cinta se están dejando de manufacturar, las cintas de test apropiadas son también cada vez más difíciles de obtener, y ciertos tipos ya no están disponibles. Una tarea del archivero será adquirir suficientes bobinas y casetes de prueba para gestionar la transferencia de su colección.

5.4.8 Velocidad

5.4.8.1      Aunque es posible corregir la velocidad en el ámbito digital, es preferible evitar este tipo de corrección posterior y escoger con cuidado la velocidad de reproducción en el proceso inicial de transferencia, documentando la velocidad elegida y su justificación. Los magnetófonos pueden muy fácilmente exhibir características de velocidad inexacta debido a un fallo, una mala alineación o, en algunos casos, una fuente de alimentación inestable. Por esta razón se debe cuestionar la velocidad de transporte de la cinta.

5.4.9 Máquinas sin cabrestante y velocidades no lineales

5.4.9.1      Algunos magnetófonos de bobina de primera generación se diseñaron para funcionar sin control del cabrestante y rodillo, y por tanto su velocidad aumenta. Si estas cintas se reproducen a una velocidad estándar (constante) la señal resultante disminuye en velocidad a medida que la cinta se reproduce; por tanto para reproducir la cinta correctamente la velocidad de reproducción debe cambiar de la misma forma que la velocidad de grabación. Algunos de los magnetófonos de reproducción más recientes, como los fabricados por Nagra o Lyrec, han incorporado un ajuste de velocidad controlado por un voltaje externo, que permite al operador diseñar un simple circuito con una curva que coincida con la velocidad original. Algunas de las máquinas de reproducción de última generación, como la serie A800 de Studer, disponían de un control por microprocesador que permitía la manipulación programable de la velocidad, y otros como el Frida Lyrec permitían la manipulación de la velocidad a través de MIDI. Pero hay que tener cuidado en suponer que el aumento de la velocidad es lineal: los primeros magnetófonos sin cabrestante eran de bajo coste, y su velocidad variaba en función del peso en la bobina, de manera que el aumento de la velocidad a menudo es menor al principio o al final de la cinta, cuando una u otra de las bobinas está llena, y el gráfico resultante de la variación de velocidad dista mucho de ser lineal.

5.4.10 Ecualización de reproducción

5.4.10.1    En la mayoría de formatos de audio analógico la representación de la señal es deliberadamente no lineal en su respuesta de frecuencia. La reproducción correcta, por tanto, requiere ecualización de la señal.

5.4.10.2    A continuación se enumeran los estándares más comunes de ecualización para la reproducción de audio de cinta analógica (Cuadro 1, sección 5.4). Cabe señalar que las ecualizaciones se han desarrollado a lo largo del tiempo. Los estándares actuales se dan en negrita, junto con la fecha de su introducción. Las grabaciones antiguas se han de reproducir aplicando los respectivos estándares históricos, pudiendo utilizarse simples circuitos adicionales. A la hora de decidir, hay que tener en cuenta posibles superposiciones de normas antiguas y nuevas para cintas grabadas en épocas de transición. Antes de esto había una variedad de estándares según el fabricante.
 

30 ips, 76 cm/s IEC2
AES
(1981) estándar actual 17.5 μs
30 ips, 76 cm/s CCIR
IEC1
DIN
(1953–1966)
(1968)
(1962)
35 μs
15 ips. 38 cm/s IEC1
CCIR
DIN
BS
(1968) estándar actual
(1953)
(1962)
35 μs
15 ips. 38 cm/s NAB
EIA
(1953) estándar actual
1963
3180 μs 50 μs
7½ ips, 19 cm/s IEC1
DIN(estudio)
CCIR
(1968) estándar actual
1965
1966
70 μs
7½ ips, 19 cm/s IEC 2
NAB
DIN(doméstico)
EIA
RIAA
(1965) estándar actual
(1966)
(1963)
(1968)
3180 μs 50 μs
7½ ips, 19 cm/s Ampex (doméstico)
EIA (propuesto)
(1967) 50 μs
7½ ips, 19 cm/s CCIR
IEC
DIN
BS
(Hasta 1966)
(Hasta 1968)
(Hasta 1965)
100 μs
3¾ ips 9,5 cm/s IEC2
NAB
RIAA
(1968) estándar actual
(1965)
(1968)
3180 μs 90 μs
3¾ ips 9,5 cm/s DIN (1962) 3180 μs 120 μs
3¾ ips 9,5 cm/s DIN (1955–1961) 200 μs
3¾ ips 9,5 cm/s Ampex (doméstico)
EIA (propuesto)
(1967) 100 μs
3¾ ips 9,5 cm/s IEC (1962–1968) 3180 μs 140 μs
3¾ ips 9,5 cm/s Ampex (1953–1958) 3180 μs 200 μs
17/8 ips 4,75 cm/s IEC
DIN
(1971) estándar actual
(1971)
3180 μs 120 μs
17/8 ips 4,75 cm/s IEC
DIN
RIAA
(1968–1971)
(1966–1971)
(1968)
1590 μs 120 μs
17/8 ips 4,75 cm/s
cassette
IEC tipo I 1974 estándar actual 3180 μs 120 μs
17/8 ips 4,75 cm/s
cassette
DIN tipo I (1968–1974) 1590 μs 120 μs
17/8 ips 4,75 cm/s
cassette
Tipo II y IV (1970) estándar actual 3180 μs 70 μs
15/16 ips 2,38 cm/s No definido      

Cuadro 1, sección 5.4: Ecualizaciones comunes para la reproducción de cintas magnéticas analógicas*

5.4.10.3    A 15 y 7,5 IPS hay dos opciones en lo que respecta a ecualización de reproducción de cintas en bobina, incluso para cintas grabadas recientemente y de acuerdo con las normas vigentes. Dado que estas son las dos velocidades de grabación más comunes, la ecualización de reproducción se debe elegir con cuidado para asegurarse de que corresponde con la de grabación. Aparte de las normas mencionadas en el cuadro 1, Sección 5.4, hay un pequeño número de estándares más recientes que intentan conseguir un mejor rendimiento, pero que son diferentes a los que se aceptan habitualmente. Por ejemplo, a 15 IPS los magnetófonos Nagra disponen de la opción de usar una ecualización especial llamada NagraMaster. La versión de los EUA de NagraMaster tiene constantes de tiempo de 3150 y 13,5 µs, mientras que las de la versión europea son de ∞ y 13 µs. Desde 1958 hasta pocos años después, Ampex utilizó la «Ampex Master Equalization» (AME), también para 15 IPS pero oficialmente solo en magnetófonos de masterización de media pulgada (MRL 2001). Las máquinas registradoras de datos y algunos equipos portátiles populares semiprofesionales pueden grabar a la muy lenta velocidad de 15/16 IPS (2,38 cm/s), pero parece no existir un estándar acordado para el intercambio de estas cintas, y cualquier ecualización debería seguir las normas de la casa.

5.4.10.4    A veces la falta de documentación puede obligar al operador a tomar decisiones auditivas sobre la ecualización de reproducción. La ecualización para reproducir casetes corresponde al tipo de cinta, y se debe tener cuidado para garantizar que se esté utilizando la correcta. Muchas grabaciones en cinta, sobre todo grabaciones privadas o en instituciones culturales o de investigación carentes de soporte técnico, se han realizado en magnetófonos no alineados. A menos de que se disponga de evidencia objetiva que permita una configuración alternativa, en lo que respecta a la ecualización hay que asumir que las cintas están correctamente alineadas.


* IEC se refiere a IEC Pub 60094-1, cuarta edición, 1981; NAB al estándar para bobina de 1965 (IEC2), o el estándar para casete de 1973; DIN se refiere a DIN 45513-3 o 45513-4; AES a AES-1971, y BS al estándar británico (BS 1568). Se agradece a Friedrich Emgels, Richard L. Hess y Jay McKnight la información generosamente proporcionada sobre ecualización de cintas.

5.4.11 Reducción de ruido

5.4.11.1    La señal grabada en una cinta puede haber sido codificada de cierta manera para enmascarar el ruido inherente del soporte. Esto se conoce como reducción de ruido. Si la cinta se ha codificado durante la grabación, se descodifica utilizando el mismo tipo de sistema, adecuadamente alineado. Los sistemas de reducción de ruido más comunes son Dolby A y Dolby SR (profesionales), Dolby B y Dolby C (domésticos), los poco utilizados dbx de tipo I (profesional) y II (doméstico), y TelCom.

5.4.11.2    La alineación de las características de grabación y reproducción del magnetófono son fundamentales para el funcionamiento correcto de los sistemas de reducción de ruido, y a menudo las cintas profesionales codificadas incluyen los tonos de alineación característicos. El nivel de salida, así como la respuesta de frecuencia, pueden alterar la respuesta del sistema de descodificación, y también es importante señalar que la reducción del ruido se puede aplicar tanto a la ecualización IEC como a la NAB y se ha de reproducir correctamente. Los magnetófonos de casete profesionales de los últimos años normalmente disponen de Dolby B y Dolby C; este tipo de grabaciones normalmente no incluyen tonos de alineación y tienen un efecto menos evidente en la señal que los sistemas profesionales.

5.4.11.3    Aunque es posible transferir el audio de una cinta codificada pensando en una posterior descodificación, las múltiples variables en la alineación pueden agravar los errores y hacer que sea difícil descodificar con precisión una vez que la cinta se ha transferido. Es mejor descodificar en el momento de la transferencia.

5.4.11.4    A menos que haya documentación al respecto, es difícil evaluar si una casete se ha grabado con reducción de ruido. Al igual que con la ecualización, la falta de documentación puede obligar al operador a tomar decisiones basadas en el oído. Generalmente la reproducción correcta se caracteriza por un nivel uniforme de ruido de fondo, mientras que la fluctuación de este nivel indica un mal ajuste de reproducción. Aquí un analizador de espectro puede ser útil. Si no se puede determinar, las copias de las cintas deben hacerse planas, es decir, sin reducción de ruido.

5.4.12 Corrección de errores causados por desalineación del equipo de grabación

5.4.12.1    Las desalineaciones en los magnetófonos dan lugar a imperfecciones en la grabación, que pueden adoptar múltiples formas. Aunque muchas de ellas no son (o apenas son) corregibles, algunos de estos fallos pueden detectarse objetivamente y se pueden compensar. Es imperativo tomar medidas de compensación en el proceso de reproducción de los documentos originales, ya que esta corrección no será posible una vez la señal se haya transferido a otro soporte.
 
5.4.12.2    Alineación del acimut y recorrido de la cinta: una alineación inadecuada del cabezal grabador del aparato original tiene como consecuencia que al reproducirse la señal presenta una disminución de la respuesta de altas frecuencias, y, en el caso de reproducir dos o más pistas, una alteración de la relación de fase entre los canales. El ajuste del ángulo del cabezal de reproducción para lograr que la orientación del cabezal esté en el mismo plano que el campo magnético de la cinta se llama ajuste de acimut, y este simple ajuste puede mejorar notablemente la calidad y la inteligibilidad de la señal reproducida. La formación del personal en esta tarea no presenta mayores dificultades, y toda la tecnología de medición necesaria es un buen oído biaural. Aunque un osciloscopio o un medidor exacto de fase ayudarán a ajustar cintas mono o cintas correctamente grabadas, estos instrumentos también pueden inducir a errores a la hora de reproducir cintas grabadas en equipos baratos o no profesionales. En estos casos se debe utilizar una evaluación auditiva de las altas frecuencias. Además, o alternativamente, se puede utilizar un programa que proporcione una función de espectrograma en tiempo real. El ajuste de acimut debe ser una parte rutinaria de todas las transferencias de cinta magnética.

5.4.12.3    Los sistemas digitales pueden corregir la relación de fase de la señal (a menudo descrito como la corrección de acimut), pero tales procedimientos no pueden recuperar la información de alta frecuencia que se pierde. El ajuste de acimut debe hacerse en la cinta original antes de empezar a transferirla.
 
5.4.12.4    La alineación vertical del cabezal en el equipo de grabación original puede presentar un obstáculo para la reproducción adecuada de la señal. Ello sucede sobre todo con grabaciones hechas en equipos amateur o no profesionales. Para obtener una representación visual de la alineación de las pistas en la cinta de la grabación se seguirá el siguiente procedimiento: partes grabadas de las cintas deben protegerse con una lámina transparente muy fina de Mylar o un material transparente similar. Seguidamente se espolvorearán sobre la hoja transparente virutas ferromagnéticas secas o en suspensión de tamaño inferior a 3 micras. Las propiedades magnéticas de la parte grabada de la cinta harán que las pistas sean visibles. Una serie de líneas de medición marcadas cuidadosamente sobre la hoja ayudarán a la detección de la desalineación. Estos ajustes del recorrido de la cinta son necesarios con menos frecuencia que los ajustes de acimut, pero si se deben llevar a cabo el equipo de reproducción debe volver a calibrarlo un técnico cualificado. Hay que tener cuidado para asegurarse de que no queden partículas de hierro en contacto con la cinta, ya que pueden dañar los cabezales de reproducción.
 
5.4.12.5    Carcasas de casete: las cajas en las que se alojan las cintas de bajo coste pueden hacer que la cinta se atasque o se reproduzca con más lloro y trémulo. En estos casos, a menudo es beneficioso trasladar la cinta a otra carcasa de alta calidad, con tornillos, asegurándose siempre de que se han incluido los rodillos, la almohada de presión y los alineadores lubricantes.
 
5.4.12.6    Lloro, trémulo y variaciones de velocidad periódicas de la cinta: no es posible hacer gran cosa para mejorar adecuadamente las variaciones periódicas de la señal grabada. Por tanto, es imperativo que el equipo de reproducción sea inspeccionado, alineado y mantenido a fondo para asegurar que no se estén introduciendo defectos sonoros adicionales relacionados con la velocidad. Con la disponibilidad de convertidores A/D y componentes de alta resolución, parece posible capturar la señal de polarización de alta frecuencia de cintas magnéticas analógicas durante la transferencia, lo cual podría permitir la corrección posterior del lloro y trémulo. Sin embargo, existen muchos obstáculos importantes para la realización de este proceso, como la falta de equipos disponibles para extraer las señales de frecuencias tan altas y la inherente falta de fiabilidad de la señal de polarización en sí. Dado que el procedimiento es generalmente largo y complejo, y no se esperan mejoras sustanciales respecto a este tema, su aplicación es rara, e incluso entonces solo será viable para un grupo limitado de cintas producidas en circunstancias específicas.

5.4.13 Eliminación de defectos sonoros relacionados con el almacenamiento de la señal

5.4.13.1    En la mayoría de los casos es preferible minimizar las distorsiones de la señal relacionadas con el almacenamiento antes de emprender la digitalización. En las grabaciones magnéticas analógicas lineales, por ejemplo, el efecto de copiado inducido es un fenómeno bien conocido y molesto. La reducción de esta señal indeseada solo se puede llevar a cabo en la cinta original.

5.4.13.2    Copiado inducido: el copiado inducido por contacto o «efecto eco» es la transferencia no deseada de los campos magnéticos de una capa de cinta analógica a otra capa de cinta en la bobina. Se manifiesta por unos ecos previos y posteriores a la señal principal. La intensidad de la impresión a través de la señal está en función de la longitud de onda y del espesor del recubrimiento de la cinta, pero sobre todo de la propagación de la coercividad* de las partículas en la capa magnética. Casi todo el copiado inducido se produce poco después de grabar la cinta, al enrollarse en la bobina. El aumento del copiado inducido posterior se reduce con el tiempo; si aumenta después siempre será debido a cambios de temperatura. Cuando la cinta se almacena con el óxido mirando al centro, que es la manera más común de hacerlo, la impresión de la señal deseada a la capa exterior es más fuerte que la señal impresa en la capa más cercana al centro de la bobina. En consecuencia, a menudo se recomienda que las cintas se almacenen «cola afuera» (tails out), de manera que los post-ecos sean más fuertes que los pre-ecos, y menos evidentes. Por otra parte, las normas alemanas de radiodifusión especifican que las cintas se almacenen con el óxido hacia afuera, y en este caso se recomienda lo opuesto, es decir, un bobinado de «cabeza afuera» (heads out).

5.4.13.3    Estas señales impresas se reducen al rebobinar la cinta antes de reproducirla, por un proceso llamado «acción magnetostrictiva». Ciertas pruebas sistemáticas han demostrado, sin embargo, que es recomendable rebobinar una cinta al menos tres veces para disminuir suficientemente el efecto copia (Schuller: 1980). Si la señal impresa es muy alta y no responde adecuadamente a ese rebobinado, ciertos magnetófonos permiten aplicar a la cinta una señal de polarización** de bajo nivel durante la reproducción. Esto elimina selectivamente las partículas de menos coercitividad y por lo tanto reduce el efecto copia, aunque también puede afectar a la señal, especialmente si se aplica con demasiada fuerza. Solo debe utilizarse como último recurso y con sumo cuidado.

5.4.13.4    Aunque el efecto de copia inducida por contacto puede reducirse en la cinta original, es imposible conseguir después el mismo nivel de restauración. Una vez copiada a otro formato la señal impresa se convierte en una parte permanente de la señal deseada.

5.4.13.5    Síndrome de vinagre y cintas frágiles de acetato: las cintas de acetato se vuelven frágiles con el tiempo, lo que puede dificultar reproducirlas sin dañarlas. La fragilidad resulta de un proceso de degradación química que se produce cuando los enlaces moleculares del compuesto de acetato se rompen y liberan ácido acético, que emite el olor característico del vinagre. Si la cinta de acetato se rompe se puede empalmar sin pérdida de señal o deterioro, ya que, debido a su fragilidad, la cinta no se deforma longitudinalmente. Pero las cintas frágiles también están sujetas a otros tipos de deformaciones que impiden el necesario contacto cinta-cabezal para la reproducción óptima de la señal. Un proceso de re-plastificación sería oportuno, pero estos procesos aún no existen. Se recomienda a los archiveros no utilizar ciertos procesos químicos que se sugieren a veces, ya que no solo pueden poner en peligro la supervivencia de la cinta a largo plazo, sino que también contaminan el equipo de reproducción e, indirectamente, otras cintas reproducidas en estas máquinas. En vez de esto, se recomienda que las cintas se reproduzcan en un equipo moderno que permita bajar la tensión de la cinta. Esto permitirá un equilibrio aceptable entre el cuidado de la cinta frágil y la aplicación de suficiente tensión como para permitir un buen contacto cinta-cabezal.

5.4.13.6    Memoria física de la cinta: las cintas de PVC y poliéster mal almacenadas o bobinadas también pueden sufrir deformaciones. Las cintas conservan a menudo una «memoria» de la deformación que causa un escaso contacto entre la cinta y el cabezal, lo que reduce la calidad de la señal. Una serie de rebobinados y pausas pueden paliar algunos de estos efectos.


*Coercitividad: medida de la intensidad del campo magnético necesario para reducir la magnetización de un material ferromagnético a cero, después de llegar a la saturación.

** Polarización: una señal de alta frecuencia que se mezcla con el audio durante la grabación para ayudar a reducir el ruido base de la cinta.Ideado por Walter Weber en 1940.

5.4.14 Grabaciones en hilo magnético

5.4.14.1    Aunque los principios de grabaciones en hilo magnético se establecieron a finales del siglo XIX, y varios fabricantes de dictáfonos produjeron modelos que funcionaban en los años 1920 y 1930 (ver más adelante 5.4.15), no fue hasta 1947 cuando los magnetófonos de hilo magnético se comercializaron con éxito para el público general.

5.4.14.2     La velocidad de los grabadores de hilo magnético no es estándar y varía entre los fabricantes e incluso, a veces, de modelo a modelo. Pero a partir de 1947 la mayoría de los fabricantes aceptan una velocidad estándar de 24 IPS y un tamaño de bobina de 2 pulgadas y 3/4. Los magnetófonos de hilo no tenían cabrestante, de forma que la velocidad podía cambiar a medida que el carrito receptor se iba llenando. El tamaño de la bobina receptora era parte integral de la reproducción correcta del hilo magnético, y muy a menudo estaba relacionada con una máquina o un fabricante en particular; normalmente esta bobina es una parte fija de la máquina. El cénit de popularidad del grabador de hilo magnético fue desde mediados de la década de1940 hasta principios de la década de 1950, periodo que coincidió con el desarrollo y la introducción del magnetófono de cinta, que al ser técnicamente superior hizo que el hilo magnético se considerara enseguida obsoleto. Incluso en su apogeo, el grabador de hilo magnético fue utilizado principalmente como grabador doméstico, aunque algunos fueron utilizados con fines comerciales.

5.4.14.3    Aunque el hilo magnético cayó rápidamente en desuso, todavía podía encontrarse en tiendas especializadas hasta la década de 1960. Los primeros carretes tenían un tamaño grande en comparación con los de 2 pulgadas y 3/4, que se convirtieron en los más utilizados. Algunos cables, sobre todo en la historia temprana del magnetofón de hilo, se hicieron a partir de acero al carbono sin chapar ni revestir, y estos pueden haberse corroído y ser difíciles de reproducir. Sin embargo, muchos hilos magnéticos se encuentran en condiciones excelentes, ya que están hechos de acero inoxidable con 18% de cromo y 8% de níquel, y no se han corroído.

5.4.14.4     El principio de los magnetófonos de hilo es relativamente sencillo, de modo que es posible la construcción de una máquina para reproducirlos. Sin embargo, la complejidad asociada con un bobinado sin problemas y la reproducción del hilo magnético sin enredos ni roturas sugieren que la mejor manera de reproducirlos es el uso de una máquina original, aunque vale la pena señalar que algunos expertos han modificado magnetófonos de cinta para reproducir hilos magnéticos. Cuando se reproduzcan utilizando una máquina original se recomienda revisar los componentes electrónicos de audio, para asegurar un mejor rendimiento o, preferiblemente, sustituirlos por circuitos de audio con componentes modernos (Morton 1998, King: sf).

5.4.15 Formatos magnéticos de dictado de oficina

5.4.15.1    En las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial aparecieron una amplia variedad de formatos de dictado de oficina con soporte magnético. Las necesidades de una oficina son distintas de las de otros ámbitos de grabación de audio, y esto se refleja en su diseño: las prioridades eran un peso y tamaño reducidos, facilidad de uso y velocidad variable, en general a costa de la calidad de audio. Los sistemas magnéticos de dictado pueden dividirse en formatos de cinta y formatos no de cinta.

5.4.15.2    «Cinta», en este contexto, incluye varias formas de hilo magnético (ver 5.4.14, supra), bobina y casete. Algunos formatos pueden reproducirse con equipos estándar (por ejemplo, los formatos de casete no estándar a veces pueden realojarse y reproducirse en una carcasa de casete estándar), mientras que otros solo pueden reproducirse en las máquinas originales específicas. Si existen ambas opciones, habrá que tomar una decisión entre los dos enfoques. Uno implica la utilización de un equipo de alta calidad, relativamente fácil de mantener, pero que al mismo tiempo podría tener problemas de compatibilidad con respecto a la anchura de la cinta, configuración del cabezal, velocidad de reproducción, ecualización, reducción de ruido, etc. El otro enfoque ofrece mejor compatibilidad entre el formato y la máquina reproductora, pero muy probablemente a costa de especificaciones inferiores y necesidades esotéricas de mantenimiento del equipo original del formato concreto. Los formatos basados en cinta se pueden subdividir entre los de velocidad lineal y no lineal. Los primeros presentan menos problemas si se reproducen en aparatos convencionales; los segundos también se pueden reproducir así, pero habrá que ajustar la velocidad (ver 5.4.9).

5.4.15.3    Los formatos no de cinta incluyen una desconcertante variedad de discos, cintas, rollos y hojas, todos ellos con superficies recubiertas de material magnético, grabados y reproducidos con cabezales teóricamente similares a los de magnetófonos convencionales. Por tanto, con suficiente experiencia, tiempo y dinero sería posible construir aparatos para reproducir algunos de estos formatos, utilizando algunos de los componentes más comunes de un magnetófono. En muchos casos, puede resultar más factible localizar una máquina original de reproducción, o quizá contratar a un especialista que pueda realizar el trabajo.

5.4.16 Factor tiempo

5.4.16.1    El tiempo necesario para copiar el contenido del material de audio es muy variable, y depende en gran parte de la naturaleza y el estado del soporte original. La reproducción del formato es tan solo una parte del proceso, que incluye rebobinado, evaluación, ajuste y documentación. Incluso una cinta analógica de buena calidad y con buena documentación llevará, de media, el doble del tiempo de la duración de la grabación para transferir correctamente a un formato digital. A mediados de la década de 1990 el Archivarbeitsgruppe de la ARD (Arbeitsgemeinschaft der Rundfunkanstalten Deutschlands) consideraba esta cifra como demasiado optimista, ya que postula un factor 3 (tres horas de trabajo de un operador por cada hora de material) para la transferencia de un fondo de archivo típico de sus emisoras de radio. Las cintas que muestren cualquier fallo, requieran reparación o restauración, o necesiten documentación adicional, evaluación o adición de metadatos, necesitarán mucho más tiempo para su conservación, transferencia y preservación.

5.4.17 Detección de señal y carga automática (problemas y beneficios)

5.4.17.1    Se recomienda que se escuchen atentamente todas las cintas mientras se transfieren para su preservación. Pero en respuesta a la gran cantidad de material a transferir y conservar, algunos fabricantes de sistemas digitales de archivo han desarrollado formas automáticas de seguimiento y detección de fallos de la señal que permiten hacer transferencias sin vigilar. El ahorro de tiempo es evidente, ya que un operador podrá realizar varias transferencias de forma simultánea. Los sistemas en sí parecen conseguir el máximo beneficio cuando el material proviene de colecciones bastante homogéneas, y está grabado en soportes estables que puedan ser tratados de forma idéntica. Esto es evidente cuando se observa que los sistemas de este tipo con más éxito se han aplicado en archivos de difusión donde el contenido es en gran medida de calidad similar, la colección es grande, y se dispone de los recursos para construir, administrar y ejecutar estos sistemas. Para materiales que requieran un tratamiento singular (y esto es típico de la mayoría de colecciones de investigación y patrimonio) los beneficios de un sistema automatizado no son tan grandes.

5.5 Reproducción de soportes digitales magnéticos

5.5.1 Introducción

5.5.1.1      En condiciones óptimas las cintas digitales pueden producir una copia inalterada de la señal grabada, pero los errores no corregidos en el proceso de reproducción se incluyen de forma permanente en la nueva copia o, a veces, se incorporan interpolaciones innecesarias a los datos archivados; ninguna de ambas cosas es deseable. La optimización del proceso de transferencia debe asegurar que los datos transferidos se aproximen lo más posible a la información en el soporte original.
Como principio general, los originales deben guardarse siempre para una posible consulta futura. Sin embargo, por dos simples razones prácticas, cualquier transferencia debe tratar de extraer la señal óptima de la mejor copia posible. En primer lugar, el soporte original puede deteriorarse, y la reproducción futura podría no alcanzar la misma calidad, o resultar de hecho imposible; y en segundo lugar, la extracción de la señal es un esfuerzo que requiere tanto tiempo que las consideraciones presupuestarías aconsejan buscar los mejores resultados en el primer intento.

5.5.1.2      La industria de datos ha utilizado soportes de cinta magnética de información digital desde la década de 1960, pero su uso como formato de audio no se hizo común hasta la década de 1980. Los sistemas que utilizaban codificación de audio y grabación en cintas de vídeo se utilizaron primero para las grabaciones de dos pistas, o como cintas maestras en la producción de discos compactos (CD). Muchos de estos soportes son antiguos en términos técnicos y es absolutamente necesario transferirlos a sistemas de almacenamiento más estables.

5.5.1.3      Una recomendación fundamental para todas las transferencias de datos de audio digital es llevarlas a cabo de principio a fin en el ámbito digital, sin tener que recurrir a la conversión a analógico. Esto es relativamente sencillo con las tecnologías más modernas que incorporan interfaces estándar para el intercambio de datos de audio, tales como AES/EBU o S/PDIF; las tecnologías más antiguas pueden requerir modificaciones para conseguir este ideal.

5.5.2 Selección de la mejor copia

5.5.2.1      A diferencia de las copias de grabaciones de sonido analógicas, que dan como resultado inevitable una disminución de calidad debido a la pérdida generacional, los procesos de copia digitales pueden tener resultados que van desde copias degradadas debido a remuestreos o conversiones de estándares a «clones» idénticos, que pueden considerarse incluso mejores que el original (debido a la corrección de errores). En la elección de la mejor copia de origen se debe prestar atención a estándares de audio tales como la frecuencia de muestreo y nivel de cuantificación, así como otras especificaciones tales como los metadatos integrados. Además, la calidad de los datos dentro de las copias almacenadas puede haberse degradado con el tiempo y quizá deba confirmarse con medidas objetivas. Como regla general, se elegirá la copia de origen que permita una reproducción sin errores, o con los menores errores posibles.

5.5.2.2      Grabaciones únicas: los materiales originales, tales como sesiones multipista, grabaciones de campo, grabaciones testigo,21 grabaciones domésticas, sonido para cine o vídeo, o cintas máster, pueden incluir total o parcialmente contenido único. El material sin editar puede ser más o menos útil que el producto final editado, dependiendo de la finalidad del material archivado. Hay que tomar decisiones propias de un técnico conservador para asegurar que se ha seleccionado el material más adecuado o la copia más completa. Las grabaciones realmente únicas no dejan alternativas al archivero. Si el contenido existe solo en un ejemplar único en una colección vale la pena considerar si podrían existir copias alternativas en otros lugares. Es posible ahorrar tiempo y problemas si hay otros ejemplares que estén en mejores condiciones, o en un formato más conveniente.

5.5.2.3      Grabaciones con varias copias: los principios de preservación indican que las copias de una cinta digital consistirían idealmente en una grabación perfecta de los contenidos y los metadatos asociados que haya en el documento digital original. Cualquier copia digital que cumpla este requisito es una fuente válida para la migración de los datos a nuevos sistemas de preservación digital.

5.5.2.4      En realidad, los efectos de la conversión de las normas (re-muestreo, ocultación de errores o interpolación*) pueden resultar en una pérdida de datos o distorsiones en las copias, y el deterioro a lo largo del tiempo degrada la calidad de las grabaciones originales y las copias posteriores. Por tanto, los resultados de la copia pueden variar dependiendo de la elección del material de origen. El coste también puede variar en función del formato físico o el estado del material de origen.

5.5.2.5      Para determinar la mejor copia de origen se deben considerar las normas de grabación utilizadas para crear copias, la calidad de los equipos y procesos utilizados, y la condición física y calidad actuales de los datos de las copias disponibles. Lo ideal sería que esta información esté documentada y disponible. Si no es el caso, las decisiones deben basarse en la comprensión del propósito y de la historia de diversas copias.

5.5.2.6      Duplicados en formatos similares: el mejor material de origen en este caso sería la copia con la mejor calidad de datos. La primera opción suele ser la copia digital no alterada más reciente. Generaciones anteriores de las copias digitales no alteradas pueden ser una alternativa si las copias más recientes no son adecuadas debido al deterioro o a un proceso de copia defectuoso.

5.5.2.7      Copias en formatos o con estándares diferentes: los procesos de producción o preservación pueden deparar varias copias en diferentes formatos de cinta digital. El mejor material de origen debe ser idéntico en estándar al original, tener la mejor calidad de datos disponibles, y estar grabado en el formato más conveniente para la reproducción. Si alguna de estas condiciones no puede cumplirse, habrá que tomar una decisión.

5.5.2.8      Si las grabaciones digitales son simplemente copias de grabaciones analógicas, y si los originales analógicos aún existen, una opción a considerar es volver a realizar la digitalización si las copias son inferiores por lo que respecta a normas, calidad o condición.


21. Logging tapes: cintas magnetofónicas utilizadas en algunas emisoras de radio para guardar durante un tiempo una grabación íntegra de toda la emisión, sobre todo a efectos legales. Generalmente eran grabaciones de baja calidad, a velocidad muy lenta, realizadas con unos magnetófonos específicos (n. de los t.).

* Ocultación de error o interpolación es una estimación de la señal original cuando la corrupción de datos precisos impide su reconstrucción.

5.5.3 Limpieza y restauración de los soportes

5.5.3.1      Las cintas magnéticas digitales son similares en composición y construcción a otras cintas magnéticas, y padecen similares problemas físicos y químicos. Las cintas digitales consiguen altas densidades de datos a través del uso de cintas delgadas, pistas magnéticas menores y reducciones progresivas del tamaño de las zonas magnetizadas de grabación y reproducción. En consecuencia, daños o contaminaciones menores pueden producir impactos importantes que afecten a la posibilidad de recuperar la señal. Toda degradación de la cinta, daño o contaminación se manifestará como un aumento de errores. Las técnicas y problemas de restauración son similares para todas las cintas magnéticas, pero como la base, el aglutinante y los materiales magnéticos están en constante evolución cualquier proceso de restauración debe ser probado primero sobre el soporte en cuestión.

5.5.3.2      Existen máquinas de limpieza comerciales disponibles para cintas magnéticas de bobina abierta y para la mayoría de cintas de vídeo utilizadas para grabar señales digitales de audio. Estas máquinas son eficaces para cintas con un nivel moderado de contaminación. Puede ser recomendable limpiar con aspiración o a mano las cintas con niveles más altos de contaminación o más frágiles, siempre procurando no dañar cintas delicadas o mecanismos complejos de casete. Cualquier proceso de limpieza puede causar daño y debe aplicarse con la debida precaución.

5.5.3.3      Las plantillas son una ayuda en la manipulación de las cintas y carcasas de casete, y están disponibles en el mercado para algunos formatos. Un taller mecánico moderadamente bien equipado puede fabricar plantillas hechas a medida para otros formatos.

5.5.3.4      Las cintas digitales con aglutinante de uretano de poliéster pueden sufrir de hidrólisis, al igual que las cintas magnéticas analógicas. Cualquier rejuvenecimiento de una cinta magnética digital requiere un proceso estrictamente controlado, y solo hay que intentarlo en una cámara ambiental diseñada especialmente o en un horno de vacío* (ver la sección 5.4.3, «Limpieza y restauración del soporte»). Esto puede ser aún más crítico con grabaciones digitales, ya que a menudo se han registrado en cintas de base más delgada, alojadas en complejos mecanismos de casete.

5.5.3.5      El deterioro de las cintas magnéticas se puede minimizar con unas condiciones de almacenamiento adecuadas. Las normas para el almacenamiento a largo plazo de cintas magnéticas digitales son generalmente más estrictas que para las cintas analógicas, debido a su mayor fragilidad y a su tendencia a la pérdida de datos por daños o contaminación relativamente menores. Las temperaturas o humedades superiores a las recomendadas causarán el deterioro químico. Variaciones cíclicas de temperatura y humedad darán lugar a expansiones y contracciones de la cinta y pueden dañar su base. El polvo u otros contaminantes pueden llegar a la superficie de la cinta y provocar pérdidas de datos y tal vez daños físicos durante la reproducción. 

5.5.3.6      Después de las medidas de limpieza y/o reparación, o antes de la reproducción, puede ser aconsejable medir los errores digitales de la cinta magnética. La organización de los datos y el tipo de corrección de errores que se utilicen variarán según el formato de la cinta. Para cintas DAT (Digital Audio Tape), por ejemplo, el proceso de corrección de errores utiliza dos códigos de Reed-Solomon dispuestos en un sistema de código de cruz, C2 en horizontal y C1 en vertical. Además, cada bloque de datos tiene un valor asignado, conocido como byte de paridad. El recuento de errores de paridad de bloque se conoce como error CRC, o a veces como índice de error de bloque. El subcódigo de los DATs también está sujeto a errores. La medición de errores debe incluir, como mínimo:

5.5.3.6.1   Errores C2 y C1.
5.5.3.6.2   CRC o frecuencia de error de bloque.
5.5.3.6.3   Ráfaga de errores (derivada de los errores C1).
5.5.3.6.4   Corrección SUBC1.

5.5.3.7      Si alguna de las medidas de error pone de manifiesto errores de muestreo y retención (sample hold), de interpolación o de silenciado, se debe limpiar la cinta y comprobar su recorrido. Si después de limpiar y reparar uno o más de los niveles de error aún se superan estos umbrales, consultar la sección 5.6.3, «Selección de la mejor copia».

5.5.3.8      Hay muy pocos aparatos de medida de errores para cintas DAT u otros soportes magnéticos. Pero cualquier transferencia debería incluir la medición de errores generados en el chip de corrección de errores del equipo reproductor, y esta información debería incluirse en los metadatos del archivo de audio resultante.


* Los hornos de vacío reducen la presión del aire en la cámara del horno para controlar mejor el contenido de humedad.

5.5.4 Equipos de reproducción

5.5.4.1      Cada equipo reproductor debe cumplir con todos los parámetros específicos de su formato. Los formatos digitales de cinta suelen ser de propiedad, y solo hay uno o dos fabricantes de equipos adecuados. Es preferible utilizar equipos de alta tecnología, si bien ciertos formatos digitales antiguos u obsoletos hacen obligatorio conseguir equipos de segunda mano.

5.5.4.2      La alta densidad de grabación de las cintas R-DAT (Rotary Cap Digital Audio Tape) ha conducido al desarrollo de aplicaciones que van más allá de la grabación de audio. El formato DDS (Digital Data Storage), basado en la tecnología DAT, fue desarrollado por Hewlett-Packard y Sony en 1989 y se utilizó para el almacenamiento de datos informáticos. Las mejoras constantes en la integridad de datos del sistema básico dieron lugar a desarrollos que permiten la extracción de la señal de audio de DATs. Hay disponibles varios tipos de programas informáticos que permiten la extracción del audio en forma de archivos separados, de acuerdo con los códigos de identificación de la cinta. Ciertos programas desarrollados especialmente para la extracción de datos también son capaces de generar archivos de metadatos para cada pista, como por ejemplo las posiciones de los códigos de inicio y final, duración, tamaño de archivo, código de tiempo, propiedades del audio, etc. Además, el formato DDS permite doblar la velocidad de captura del material de audio.

5.5.4.3      Sin embargo, estos sistemas todavía no han resuelto ciertas cuestiones importantes, tales como las incompatibilidades de formato (por ejemplo, los diferentes modos de larga duración, grabaciones de alta resolución, extracciones del código de tiempo, etc.), el control adecuado de la integridad de datos, el manejo de pre-énfasis y especialmente todo lo referente a cualquier problema mecánico o de seguimiento, y por tanto estos problemas necesitan un tratamiento específico.

5.5.5 Sistemas comunes y características: los sistemas de casete

5.5.5.1      El R-DAT (comúnmente conocido como DAT) es el único sistema común que utiliza un formato de casete desarrollado específicamente para grabaciones de audio digital. Los DATs se han utilizado profusamente para grabaciones de estudio y de campo, en la difusión y en archivos. Los equipos de DAT nuevos prácticamente han desaparecido del mercado. Obtener máquinas profesionales de segunda mano es una solución, pero presentarán problemas de mantenimiento a medida que los suministros de partes se vayan agotando.
 
5.5.5.2      Algunas grabadoras de última generación operan fuera de la especificación (por ejemplo, permitiendo grabaciones de alta resolución de 96 kHz y 24 bits al doble de velocidad), mientras que otras permiten grabar código de tiempo (SMPTE) o con supermapaje de bits (Super Bit Mapping), un principio psicoacústico de análisis de bandas críticas para maximizar la calidad de sonido de audio digital de 16 bits: grabaciones de 20 bits se cuantifican a 16 bits con un filtro de adaptación de regeneración de error. Este filtro da forma al error de cuantificación en un espectro óptimo según el cual determina el enmascaramiento a corto plazo y las características de nivel equivalente de la señal de entrada. A través de esta técnica, se dispone de una calidad de percepción de sonido de 20 bits en una grabación DAT de16 bits. La calidad total solo puede conseguirse con señales que contengan frecuencias inferiores a 50-10 kHz. El supermapaje de bits no requiere una decodificación especial para reproducirse.

 

Modo de grabación y reproducción

Cinta pregrabada
(solo para reproducción)
Estándar Estándar Opción 1 Opción
2
Opción 3 Pista normal Pista ancha
Número de canales 2 2 2 2 4 2 2
Frecuencia de muestreo (kHz) 48 44,1 32 32 32 44,1
Número de cuantificación de bits 16 (lineal) 16 (lineal) 16 (lineal) 12 (no lineal) 12 (no lineal) 16 (lineal)
Densidad de grabación lineal (kilobits por pulgada) 61,0 61,0 61,1
Densidad de grabación superficial (megabits por pulgada cuadrada) 114 114 76
Tasa de transmisión (megabits por segundo) 2,46 2,46 2,46 1,23 2,46 2,46
Capacidad del subcódigo (kilobits por segundo) 273,1 273,1 273,1 136,5 273,1 273,1  
Modulación Conversión 8–10
Corrección Reed-Solomon doble
Seguimiento Seguimiento de pista automático de área dividida
Dimensiones del casete (mm) 73 x 54 x 10,5
Capacidad de
grabación * (min)
120 120 120 240 120 120 80
Ancho de cinta (mm) 3,81
Tipo de cinta Partícula de metal Óxido
Espesor de cinta (micras) 13±1μ
Velocidad de la cinta (mm/s) 8,15 8,15 8,15 4,075 8,15 8,15 12,225
Distancia entre pistas (micras) 13,591 13,591 20,41 (pista ancha)
Ángulo de pista 6°22’59”5   6°23’29”4
Tambor estándar Ø 30mm 90° contacto    
Velocidad de revolución del tambor (rpm) 2000 1000 2000 2000  
Velocidad relativa (m/s) 3,133 1,567 3,129 3,133 3,129
Acimut del cabezal ±20°

Cuadro 1, sección 5.5: Especificaciones de los diferentes modos de grabación y reproducción de DATs para cintas vírgenes y pregrabadas


* Existen varias longitudes de cinta, cada una con una capacidad diferente. Algunas cintas, especialmente las diseñadas para grabar datos, pueden incluso superar las capacidades aquí descritas (n. de los t.).

 

5.5.5.3 El sistema DCC (Digital Compact Cassette) de Philips se introdujo (sin éxito) como producto de consumo que ofrecía cierta compatibilidad con cintas analógicas compactas mediante la capacidad de reproducción de casetes analógicas en los equipos DCC. Hoy en día el DCC se considera obsoleto.

Formato Variantes Tipo de soporte Pistas de audio
y datos
Estándares de
audio digital
aceptados
Interfaz
DAT o R-DAT El código de tiempo no es parte del estándar R-DAT pero se puede implementar en el subcódigo. Algunos DATs pregrabados utilizan cinta ME (metal evaporado) Casete con
cinta de
partícula de
metal de 3,81
mm
Estéreo. El subcódigo
incluye marcadores
estandarizados
además de bits
de usuario para
extensiones de
propiedad
PCM de 16 bit a 32, 44,1 y 48 kHz AES-422 en
las máquinas
profesionales.
S/PDIF
estándar.
DCC   Casete de
CrO2 de 3,81
mm
Estéreo. El
estándar de
metadatos acepta unos mínimos
datos descriptivos
PCM con compresión
PASC (reducción
de bits de 4:1)
 
Formados en cinta de vídeo: ver cuadro 4          

Cuadro 2, sección 5.5: Casetes de audio digital

5.5.6 Sistemas comunes y características: Formatos de bobina abierta

5.5.6.1      Tanto Sony como Mitsubishi han producido sistemas de grabación digital en bobina abierta para grabaciones de estudio, y Nagra ha producido un sistema de grabación de campo de cuatro pistas, el NAGRA-D.

5.5.6.2      El sistema DASH de Sony / Studer (Digital Audio Stationary Head, o cabezal estático de audio digital) tiene numerosas variantes, basadas en formatos comunes de pistas digitales en cinta. DASH-I proporciona 8 pistas digitales en cinta de un cuarto de pulgada y 24 pistas digitales en cinta de media pulgada. DASH-II dispone de 16 pistas digitales en cinta de un cuarto de pulgada y 48 pistas en cinta de media pulgada. DASH de doble formato se utiliza frecuentemente para grabaciones digitales estéreo de un cuarto de pulgada donde se usa el doble del número normal de pistas de datos para cada canal de audio, a fin de aumentar la capacidad de corrección de error de los sistemas y poder editar la cinta por medio de empalmes. Los formatos de baja velocidad consiguen doblar el tiempo de grabación dividiendo los datos para cada canal de audio entre varias pistas de datos, lo que reduce a la mitad el número de pistas de audio disponibles.
 
5.5.6.3      Nagra sigue ofreciendo asistencia técnica para el sistema NAGRA-D, pero ya no se fabrican máquinas profesionales de Sony DASH o Mitsubishi ProDigi. Estos formatos fueron diseñados para el uso profesional de alto nivel, y en consecuencia mantenerlos era extremadamente caro.

Formato Variantes Tipo de soporte Pistas de audio y
de datos
Estándares de audio
digital aceptados
Interfaz
DASH Tres velocidades:
F (rápida),
M (mediana) y
S (lenta)
Cinta de
media pulgada
o cuarto de
pulgada
Hasta 48 pistas
de audio, más una
pista de control
16 bit a 32 kHz, 44,1 kHz o 48 kHz AES/EBU SDIF-2 MADI
  DASH-I
(densidad simple)
DASH-II
(densidad doble)
       
  Dos anchos de cinta: Q (cuarto
de pulgada) y H
(media pulgada)
       
Mitsubishi Pro Digi Estéreo Cinta de
cuarto de
pulgada
  32 kHz, 44,1 kHz o 48 kHz.
20 bits o 16 bits (con redundancia extra para facilitar la edición por
empalme) a 15 IPS. 16 bits a 7,5 IPS
AES/EBU
o interfaz
multipista
de propiedad
  16 pistas Cinta de
media pulgada
  32 kHz, 44,1 kHz o
48 kHz. 16 bits
 
  32 pistas Cinta de una pulgada   32 kHz, 44,1 kHz o
48 kHz. 16 bits
 
NAGRA-D   MP de un
cuarto de
pulgada
Cuatro pistas.
Numerosos
metadatos con TOC
(tabla de contenido)
y registro de errores
incluido
4 pistas de hasta 24 bits,
48 kHz
2 pistas de 24 bits a 96 kHz
AES/EBU

Cuadro 3, sección 5.5: Formatos digitales de bobina abierta

5.5.7 Sistemas comunes y características: Formatos basados en cinta de vídeo

5.5.7.1      Hay dos variantes dentro de esta categoría: los sistemas que utilizan cintas de vídeo de magnetoscopios estándar para grabar audio digital codificado dentro de un estándar de vídeo, y los sistemas que utilizan cintas de vídeo para almacenar formatos especializados de señales digitales de audio.
 
5.5.7.2      Sony ha producido un abanico de formatos que utilizan magnetoscopios para almacenar un ancho de banda elevado. Más recientemente Alesis introdujo el sistema ADAT, que utiliza cintas de vídeo S-VHS como medio de almacenamiento de alta capacidad para su formato especial de audio digital, y Tascam lanzó el sistema de DTRS con cintas de vídeo Hi8 como medio de almacenamiento.
 
5.5.7.3      Los formatos que utilizan magnetoscopios se basan en aparatos de interfaz que incorporan convertidores A/D y D/A, controles de audio y de medición, y los circuitos necesarios para codificar el flujo de bits digitales como onda de vídeo. El sistema profesional de Sony especificaba una pletina U-Matic Black-and-White con el estándar NTSC (525/60), y estos fueron fabricados específicamente para su uso con audio digital. Las series semiprofesionales PCM-F1, 501 y 701 funcionaban mejor con magnetoscopios Sony Betamax, pero en general eran compatibles con Beta y VHS. Las máquinas de estas series aceptaban los estándares PAL, NTSC y SECAM.
 
5.5.7.4      La reproducción de grabaciones basadas en formatos de vídeo requiere disponer de un magnetoscopio que cumpla el estándar correcto, además de la interfaz adecuada. Normalmente estos aparatos son compatibles con sistemas previos, por lo que la compra de equipos de última generación debería facilitar la reproducción de la más amplia gama de materiales originales. Algunos de los adaptadores de vídeo basados en PCM solo tenían un convertidor A/D de dos canales estéreo, y por tanto presentan un retraso entre los canales. Cuando se reproduzcan las cintas y se extraigan los datos de audio se deberá corregir este retraso en el ámbito digital. Las transferencias se realizarán solo con un equipo que permita una salida de señal digital.
 
5.5.7.5      Los primeros grabadores digitales a veces codificaban en frecuencias de muestreo que ahora son poco comunes, como 44,056 kHz (ver cuadro 4, sección 5.5). Se recomienda que los ficheros resultantes se almacenen con los mismos niveles de codificación con los que se crearon los originales. Hay que tener cuidado para asegurar que los sistemas automáticos no reconozcan la frecuencia de muestreo erróneamente (por ejemplo, un muestreo de 44,056 kHz audio puede ser reconocido como 44,1, lo que altera el tono y la velocidad del sonido original). Se pueden crear ficheros secundarios para los usuarios con un tipo de muestreo más común utilizando un programa de conversión de muestreo. Sin embargo, el archivo original debe conservarse.
 
5.5.7.6      Además, los equipos de otros fabricantes para sistemas basados en magnetoscopios domésticos pueden proporcionar interesantes funcionalidades adicionales, por ejemplo una superior medida y supervisión de errores, o entradas y salidas profesionales.

5.5.7.7      Los sistemas basados en cinta de vídeo están obsoletos, y el equipo tendrá que obtenerse de segunda mano.

Formato Variantes Tipo de soporte Pistas de audio y de datos Estándares de audio digital aceptados Interfaz
EIAJ Sistemas Sony PCM-F1 PCM-501 y PCM-701 La señal de vídeo puede ser PAL, NTSC o SECAM Magnetoscopio doméstico: normalmente casete Betamax o VHS. Raramente se utiliza cinta de vídeo de bobina abierta de media pulgada Audio estéreo Estándar de 14 bits. El equipamiento de Sony permite muestreo a 16 bits (con menos corrección de errores). 44,056 kHz en sistemas NTSC, 44,1 kHz en sistemas PAL Entradas y salidas analógicas estándar. Capacidad de entrada y salida digital con adiciones de otros fabricantes
Sony PCM1600 PCM1610 y PCM1630   U-Matic, blanco y negro, 525/60 (NTSC) Audio estéreo con códigos PQ para discos compactos. Código de tiempo en pista lineal de audio de U-Matic 44,1 kHz, 16 bits Sistema exclusivo de Sony. Audio digital derecho e izquierdo en canales separados, con control de sincronización (wordclock)
DTRS (1991)   Formato especial en cinta de vídeo Hi8   16 bits, 48 kHz. Algunos sistemas permiten grabar en 20 bits SP-DIF o AES/ EBU
ADAT (1993)   Formato especial en cinta S-VHS     SP-DIF o AES/ EBU

Cuadro 4, sección 5.5: Sistemas comunes de audio digital en cinta de vídeo

5.5.8 Optimización de la reproducción

5.5.8.1      La identificación precisa del formato y las características detalladas del material de origen son esenciales para asegurar una reproducción óptima, y esto es complicado debido a la variedad de formatos con características físicas similares pero diferentes estándares de grabación. Las máquinas tienen que limpiarse y alinearse regularmente para una reproducción óptima de la señal. Los parámetros controlados por el operador como el de-énfasis deben prepararse de acuerdo con la grabación original. Para los formatos basados en vídeo puede ser necesario ajustar el control de seguimiento para obtener la señal ideal, y apagar cualquier circuito de compensación de drop-out (caída repentina del nivel).

5.5.9 Corrección de errores causados por un equipo de grabación desalineado

5.5.9.1      Las desalineaciones de los aparatos registradores dan lugar a imperfecciones en las grabaciones, que pueden aparecer bajo múltiples aspectos. A pesar de que muchas de ellas no se pueden corregir (o apenas), algunas se pueden detectar objetivamente y compensar. Es imperativo tomar medidas de compensación en el momento de la reproducción, ya que tales correcciones serán imposibles una vez la señal se haya transferido a otro soporte.

5.5.9.2      La configuración de los equipos de reproducción digital magnéticos para que coincidan con grabaciones desalineadas requiere equipamiento de muy alto nivel y mucha experiencia en ingeniería. La relación entre los cabezales de rotación y el recorrido de la cinta se puede ajustar en la mayoría de los equipos profesionales, y sobre todo para las grabaciones de DAT puede conducir a una mejora significativa en la corrección o paliación de errores, consiguiendo incluso que pueda escucharse una cinta aparentemente imposible de reproducir. Sin embargo, estos ajustes requieren equipo especializado y solo deben llevarse a cabo por personal capacitado. El equipo debe ser devuelto a la posición correcta por técnicos de servicio especializados una vez completa la transferencia.

5.5.10 Eliminación de defectos sonoros de señal relacionados con el almacenamiento

5.5.10.1    En la mayoría de los casos es preferible minimizar los defectos sonoros de almacenamiento relacionados con la señal antes de realizar la transferencia digital. Las cintas digitales deberían rebobinarse periódicamente si fuera posible, y en cualquier caso siempre antes de reproducirlas. Rebobinar reduce la tensión mecánica, que puede dañar la base de la cinta o disminuir su rendimiento durante la reproducción. Las cintas digitales de bobina abierta que hayan permanecido con un rebobinado desigual por algún tiempo pueden presentar deformaciones, sobre todo en los bordes de la cinta, lo que puede provocar errores de reproducción. Una cinta en este estado se rebobina lentamente para reducir las aberraciones en el bobinado y se dejará reposar unos meses para intentar reducir los errores de reproducción. Aunque los sistemas de casete pueden presentar afecciones similares, en estos formatos no es tan grande la posibilidad de mejorar la uniformidad con un rebobinado lento.

5.5.10.2    Los campos magnéticos no decaen de forma perceptible en un período de tiempo que pueda afectar su reproducción. La proximidad de las pistas o capas adyacentes no causará borrados en cintas analógicas, y en el caso improbable de que pueda causar problemas en cintas digitales antiguas el problema casi nunca es crítico, ya que los errores resultantes están dentro de los límites del sistema. Alguna pérdida de la señal puede ser medible en las grabaciones de audio digital en las cintas más antiguas de vídeo. En estas circunstancias, la coercitividad más baja de las partículas magnéticas y la longitud aparente de onda más corta debido a la grabación con cabezal giratorio se combinan para crear condiciones en que esto puede ocurrir, al menos en teoría. Esto puede hacer difícil para los equipos de reproducción seguir la información en la cinta. Salvo las más antiguas, todas las formulaciones de cinta de vídeo tienen una coercitividad muy superior, en combinación con sistemas que tienen una mejor tecnología de corrección de errores, y eso hace que este problema sea en gran medida irrelevante. En cualquier caso, la atención a la limpieza de la cinta y los cabezales de la máquina de reproducción optimizarán la posibilidad de reproducción, así como la alineación precisa del recorrido de la cinta.

5.5.10.3    Las cintas realmente dañadas pueden recuperarse mediante técnicas que cabría calificar de «forenses», por su dependencia de las habilidades altamente especializadas en una amplia gama de disciplinas científicas y de ingeniería (ver Ross y Gow: 1999). La gestión de colecciones de cintas digitales debe intentar garantizar que la copia se produzca antes de que los errores incorregibles se conviertan en un problema, ya que las opciones para restaurar cintas digitales son muy limitadas.

5.5.11 Factor tiempo

5.5.11.1    El tiempo necesario para copiar el contenido del material de audio es muy variable, y depende en gran medida la naturaleza y el estado del soporte original.

5.5.11.2    El tiempo de preparación puede variar según la condición de la copia de origen, así como los detalles de las instalaciones y los formatos en uso. La transferencia de la señal dura por lo general un poco más que el tiempo real de cada segmento grabado, y el tiempo necesario para la gestión de metadatos y gestión de materiales dependerá de los detalles del sistema de archivo en uso. La mayoría de los formatos específicos de grabación digital de audio en cinta no permiten la extracción de datos a mayor velocidad que en tiempo real, con la excepción de los mencionados anteriormente. Sin embargo, sistemas de captura que midan con precisión los niveles de error y avisen a los operadores cuando se superen los niveles elegidos podrían permitir la operación simultánea de sistemas múltiples.

5.6 Reproducción de soportes digitales ópticos (CD y DVD)

5.6.1 Introducción

5.6.1.1      Desde su introducción en 1982, el soporte de disco óptico replicado se ha convertido en la tecnología dominante para la distribución de grabaciones de audio publicadas. Los formatos de disco óptico grabables, disponibles a partir de finales de la década de 1980,40 juegan un papel cada vez más importante en la distribución y almacenamiento de audio inédito.* Comercializado al principio como algo imperecedero, se ha hecho evidente que la vida útil del disco óptico es limitada y que habrá que tomar medidas para copiar y preservar su contenido de datos. Este es el caso sobre todo con los discos grabables, que no solo son menos fiables que sus homólogos procedentes de fábrica sino que también tienen más probabilidades de contener material único. Si no se graban y gestionan en condiciones especiales (ver la sección 8.1, «CDs / DVDs grabables»), los discos grabables representan un riesgo no razonable para los materiales de una colección. Esta sección de las Directrices se ocupa de la copia exacta y eficiente de los soportes de CD y DVD de disco óptico en sistemas de almacenamiento más permanentes. CD es la abreviatura de Compact Disc (CD). DVD inicialmente quería decir Digital Video Disc (disco de vídeo digital) y después Digital Versatile Disc (disco versátil digital), pero hoy en día las siglas se utilizan sin hacer referencia a ninguna palabra específica.
 
5.6.1.2      La familia de CDs de audio incluye, en formato CD-DA, los CDs procedentes de fábrica, los CD-R, y los CD-RW, caracterizados todos por la resolución de 16 bits digitales, frecuencia de muestreo de 44,1 kHz y longitud de onda de láser fonolector de 780 nm. Los DVDs de audio incluyen SACD y DVD-A. Los formatos de datos como .wav y BWF pueden registrarse como archivos en CD-ROM y DVD-ROM. DVD se caracteriza por un láser azul de alrededor de 350-450 nm para masterización en vidrio y un láser fonocaptor de 635 a 650 nm; DVD + R y DVD-R (ambos para la creación) utilizan láseres de 650 nm y 635 nm, respectivamente. El disco Blu-Ray (BD) es un formato de alta definición de vídeo y datos contenidos en un disco del mismo tamaño que el DVD y CD (12 cm de diámetro). El uso de un láser azul de 405 nm permite almacenar 25 GB de datos por capa.

5.6.1.3      Capacidades de grabación, re-grabación, borrado y acceso:

6.1.3.1   Los CD y DVD (CD-DVD-A, CD-ROM y DVD-ROM) son discos pregrabados (prensados y moldeados), solo de lectura. No pueden grabarse ni borrarse.
5.6.1.3.2   Los discos CD-R, DVD-R y DVD + R contienen una capa grabable (para una sola escritura), pero no se pueden borrar.
5.6.1.3.3   Los discos CD-RW, DVD-RW y DVD + RW están basados en un sistema de cambio de fase y pueden grabarse varias veces, permitiendo el borrado de datos anteriores y el registro de nuevos datos en la misma ubicación del disco.
5.6.1.3.4   Los discos DVD-RAM son regrabables y están basados en un cambio de fase con formato de acceso al azar, igual que un disco duro de ordenador.

5.6.1.4      El siguiente cuadro (cuadro 1, sección 5.6) proporciona una lista de los tipos de discos CD y DVD disponibles en el mercado.

Disco Tipo Capacidad de
almacenamiento
Longitud de onda del láser de grabación Longitud de onda del láser fonolector Uso típico
CD-ROM, CD-A, CD-V Solo lectura 650 MB 780 nm 780 nm Disponibles comercialmente
CD-R (SS) Escritura
única
650 MB 780 nm 780 nm Grabación de música, datos
informáticos, archivos aplicaciones
CD-R (SS) Escritura
única
700 MB 780 nm 780 nm
CD-RW (SS) Regrabable 650 MB 780 nm 780 nm Grabación de datos
informáticos, archivos aplicaciones
CD-RW (SS) Regrabable 700 MB 780 nm 780 nm
DVD-ROM, DVD-A,
DVD-V: SS/SL
SS/DL
DS/SL
DS/DL
Solo lectura 4,7 GB
8,54 GB
9,4 GB
17,08 GB
650 nm 650 nm Películas, juegos interactivos,
programas, aplicaciones
DVD-R(G) Escritura
única
4k7 GB 650 nm 650 nm Uso general: grabación de
vídeo y almacenamiento de
datos
DVD-R(A)
SL
DL
Escritura
única
3k95 o 4k7
GB
8k5 GB
635 nm 650 nm Grabación de vídeo, edición y creación profesionales
DVD+R SL
DL
Escritura
única
4,7 GB
8,5 GB
650 nm 650 nm Uso general: grabación de
vídeo y de almacenamiento
de datos única
DVD-RW Regrabable 4,7 GB 650 nm 650 nm Uso general: grabación de
vídeo y copias de seguridad de PC
DVD+RW Regrabable 4,7 GB 650 nm 650 nm Uso general: grabación
y edición de vídeo,
almacenamiento de datos.
Copias de seguridad para PC
DVD-RAM
SS
DS
Regrabable 2,6 o 4,7
GB
5,2 o 9,4
GB
650 nm 650 nm Datos informáticos:
almacenamiento de datos
informáticos actualizables,
copias de seguridad
HD-DVD –R SL
DL
Escritura
única
15 GB
30 GB
405 nm 405 nm Datos y vídeo de alta definición
HD-DVD –R W SL
DL
Regrabable 15 GB
30 GB
405 nm 405 nm Datos y vídeo de alta definición
BD-R SL
DL
Escritura única 25 GB
50 GB
405 nm 405 nm Datos y vídeo de alta definición
BD-RE SL
DL
Regrabable 25 GB
50 GB
405 nm 405 nm Datos y vídeo de alta definición

Cuadro 1, sección 5.6: Tipo de discos CD / DVD disponibles comercialmente
SS = cara única, SL = capa única, DS = doble cara, DL = doble capa

5.6.1.5      En condiciones óptimas las cintas digitales pueden producir una copia inalterada de la señal grabada, pero los errores no corregidos en el proceso de reproducción se incluyen de forma permanente en la nueva copia o, a veces, se incorporan interpolaciones innecesarias a los datos archivados; ninguna de ambas cosas es deseable. La optimización del proceso de transferencia debe asegurar que los datos transferidos se aproximen lo más posible a la información en el soporte original. Como principio general, los originales deben guardarse siempre para una posible consulta futura. Sin embargo, por dos simples razones prácticas, cualquier transferencia debe tratar de extraer la señal óptima de la mejor copia posible. En primer lugar, el soporte original puede deteriorarse, y la reproducción futura podría no alcanzar la misma calidad, o resultar de hecho imposible; y en segundo lugar, la extracción de la señal es un esfuerzo que requiere tanto tiempo que las consideraciones presupuestarias aconsejan buscar los mejores resultados en el primer intento.


* El primer sistema funcional de CD-R, el Yamaha PDS (Programmable Disco System), data de 1988. Aunque los formatos de disco óptico gra¬bables continúan jugando un papel en la distribución y almacenamiento de audio inédito, su importancia está decreciendo (nota de Kevin Bradley para la traducción española, 2012)..

5.6.2 Estándares

5.6.2.1      Estándares de disco compacto: El estándar del CD fue originalmente un producto de las empresas Philips y Sony. Los estándares se conocen por sus colores, empezando por Red Book: Philips-Sony Red Book CD Digital Audio, que también incluye CD Graphics, CD (Extended) Graphics, CD-Text, CD -MIDI, single de CD (8 cm), maxi-single de CD (12 cm) y single CDV (12 cm). El estándar Yellow Book especifica el CD como soporte de archivos de datos, mientras que el Green Book describe los CD-I de datos interactivos, y el Blue Book describe el CD mejorado (multimedia). El White Book especifica las características del CD-V (vídeo), y el Orange Book es el estándar que describe los CDs grabables y regrabables (y se describe con más detalle en el capítulo 6). Estos estándares (dentro de ciertos límites) pueden adquirirse en el sitio web de Philips, www.licensing.philips.com/. Están pensados fundamentalmente para los fabricantes. Las normas ISO que describen los CD se pueden adquirir a través de la Secretaría Central de la Organización Internacional de Normalización (ISO), en . Por ejemplo, IEC 908:1987, Sistema de audio digital de disco compacto (CD-DA) (nota: IEC 908:1987 y el Red Book de Philips-Sony son básicamente equivalentes); ISO 9660:1988, volumen y estructura de ficheros (CD-ROM) (ECMA-119) e ISO / IEC 10149:1995, Discos de 120 mm de solo lectura (CD-ROM) (ECMA-130).

5.6.2.2      Estándares de DVD: Existe una amplia gama de estándares ISO para DVD. Pero al igual que los CDs, también hay versiones especializadas de las normas. Estos estándares tienen denominaciones alfabéticas: DVD-ROM, el estándar de datos básico, se especifica en el Libro A, DVD de vídeo se describe en el Libro B, DVD-Audio en el Libro C, DVD-R en el Libro D, y DVD-RW en el Libro E. Las normas ISO pueden adquirirse a través de la Secretaría Central de la Organización Internacional de Normalización (ISO), . Por ejemplo, ISO 7779:1999 / AMD 1:2003 Especificación de medida de ruido para unidades de CD / DVD ROM; ISO / IEC 16448:2002 Tecnología de la información - Disco DVD de120 mm - de solo lectura, y ISO / IEC 16449:2002 Tecnología de la información - Disco DVD de 80 mm - de solo lectura.

5.6.3 Selección de la mejor copia

5.6.3.1      A diferencia de las copias analógicas de grabaciones de sonido, que dan como resultado inevitable una disminución de calidad debido a la pérdida generacional, los procesos de copia digitales pueden tener resultados que van desde copias degradadas debido a remuestreos o conversiones de estándares a «clones» idénticos, que pueden considerarse incluso mejores que el original (debido a la corrección de errores). En la elección de la mejor copia de origen se debe prestar atención a estándares de audio tales como la frecuencia de muestreo y nivel de cuantificación, así como otras especificaciones tales como los metadatos integrados. Además, la calidad de los datos dentro de las copias almacenadas puede haberse degradado con el tiempo y quizá deba confirmarse con medidas objetivas. Si solo hay una copia en mal estado físico en una colección, es aconsejable contactar con otros archivos de sonido para determinar si es posible encontrar una copia bien conservada del mismo artículo.

5.6.3.2      Como regla general, se elegirá la copia de origen que permita una reproducción con los menores errores posibles. Los discos manufacturados son más estables que los soportes grabables y en general son preferibles si existe la opción. La condición física puede proporcionar una indicación de calidad, pero el único método fiable para la elección de un disco libre de errores es establecer procesos de evaluación de errores y presentación de informes como parte rutinaria del proceso de transferencia. Pero incluso con todas estas evaluaciones e informes la extracción de la mejor señal posible es problemática puesto que la falta de estándares entre las unidades lectoras de disco, implica que aparatos diferentes pueden producir resultados distintos en el mismo disco (ver 8.1.5, «Discos Ópticos - estándares»). Al igual que con todas las transferencias digitales, se ha de incluir en los metadatos de archivo digital un informe de errores, junto con un registro de la unidad lectora utilizada.

5.6.4 Compatibilidad de reproducción

5.6.4.1      La variedad de estándares y la manera en que pueden codificarse hacen necesaria la correcta selección del equipo de reproducción. El típico reproductor de CD doméstico, por ejemplo, probablemente solo podrá reproducir CD-Audio y sus variantes, mientras que la unidad de CD-ROM de un ordenador reproducirá todos los formatos, aunque requiera el software adecuado para reconocer el contenido. Los DVDs no se pueden reproducir en unidades lectoras o reproductores de CD, pero en cambio muchas unidades de DVD son compatibles con los CD.

5.6.4.2      En los cuadros siguientes se presenta la compatibilidad entre algunas unidades y su soporte adecuado.
 

Tipo de disco CD-ROM CD-RW o CD-R/RW CD-R
Lectura Grabación Lectura Grabación Lectura Grabación
CD-ROM No No No
CD-R No
CD-RW No No

Cuadro 2, sección 5.6: Compatibilidad de lectura y grabación, CD

 

Tipo de disco Unidad doméstica lectora DVD (solo lectura) Unidad de ordenador DVD-ROM (solo lectura) Unidad DVD-R (G), grabación general-R Unidad DVD-R (A) de grabación y creación-R Unidad DVD-RW de grabación-RW general-R Unidad DVD + RW / R de grabación + RW, + R Unidad DVDRAM de grabación RAM
DVD-ROM No No No No No No No
DVD-R(A) No No No No No No
DVD-R(G) No No No No No
DVD-RW No No No No No No
DVD+RW No No No No No No
DVD+R No No No No No No
DVD-RAM No No No No No No
CD-ROM No No No No No No No
CD-R No No No No
CD-RW No No No No No

Cuadro 3, sección 5.6: Compatibilidad: DVD (modo de grabación)

 

Tipo de disco Unidad doméstica lectora DVD (solo lectura) Unidad de ordenador DVD-ROM (solo lectura) Unidad DVD-R (G), grabación general-R Unidad DVD-R (A) de grabación y creación-R Unidad DVD-RW de grabación-RW general-R Unidad DVD + RW / R de grabación + RW, + R Unidad DVDRAM de grabación RAM
DVD-ROM Normalmente no
DVD-R(A) Mostly Normalmente
DVD-R(G) Mostly Normalmente
DVD-RW Parcialmente Normalmente No Normalmente Normalmente
DVD+RW Parcialmente Normalmente Normalmente Normalmente Normalmente Normalmente
DVD+R Parcialmente Normalmente Normalmente Normalmente Normalmente Normalmente
DVD-RAM Raramente Raramente No No No No
CD-ROM Depende No Normalmente
CD-R Normalmente No Normalmente
CD-RW Normalmente No Normalmente
DVDAudio
DVDVideo
Todas las unidades DVD deberían poder leer DVD-Audio o DVD-Vídeo si el ordenador tiene el software de DVD-Audio o DVD-Vídeo instalado. Las unidades DVD-RAM son cuestionables.

Cuadro 4, sección 5.6: Compatibilidad de DVD (modo de lectura)

5.6.5 Limpieza y restauración del soporte

5.6.5.1      Los discos CD o DVD no requieren una limpieza rutinaria si se manipulan con cuidado, pero cualquier contaminación de la superficie debe eliminarse antes de la reproducción o como medida previa al almacenamiento. Es importante no dañar la superficie del disco al limpiarlo. La contaminación con partículas como el polvo pueden rayar la superficie del disco durante la limpieza, y el uso de disolventes agresivos puede disolver o afectar la transparencia del sustrato de policarbonato.

5.6.5.2      Se recomienda utilizar un soplador de aire o aire comprimido limpio para quitar el polvo. En casos de contaminación más abundante se puede lavar el disco con agua destilada o soluciones de limpieza de lentes a base de agua. Hay que tener cuidado, ya que los colorantes de las etiquetas en muchos CD-R son solubles en agua. Se recomienda utilizar un algodón suave o una gamuza para una limpieza final del disco. Nunca se debe limpiar el disco con movimientos circulares en torno al centro, sino radialmente desde el centro hacia el exterior del disco; esto evita el riesgo de un rayado concéntrico, que puede dañar extensas secciones secuenciales de datos. Hay que evitar el uso de productos de limpieza de papel o limpiadores abrasivos en los discos ópticos. En casos de contaminación grave se puede utilizar alcohol isopropílico.

5.6.5.3      Es preferible no llevar a cabo reparaciones o pulimentos en los discos ópticos originales, ya que estos procesos los alteran de forma irreversible. Sin embargo, si la superficie de lectura de un disco muestra rozaduras que producen un alto nivel de errores, se pueden efectuar reparaciones a fin de devolver el disco a un estado que permita la transferencia. Estos pueden incluir sistemas de pulido húmedo, siempre que se hayan probado meticulosamente sus efectos antes de aplicarla a cualquier material importante. La manera de hacerlo es probar el proceso de restauración en cuestión con un disco prescindible, y examinarlo luego para determinar el efecto de la restauración aplicada (para más detalles consultar la norma ISO 18925:2002, AES 1928-1997, o ANSI / NAPM IT9.21 e ISO 18927:2002 / AES 38-2000). Aunque algunas pruebas iniciales de pulido húmedo ofrecen resultados adecuados, la eliminación de parte de la superficie hace que los archiveros de sonido sean reacios a recomendar estos métodos. Además, los pulidos húmedos solo son eficaces con rozaduras pequeñas; discos con rayas más profundas o intencionales, hechas por ejemplo con un cuchillo o unas tijeras, no se podrán devolver a un estado legible con un pulido húmedo. Para cualquier daño en la cara de la etiqueta las medidas de reparación descritas tampoco serán adecuadas.

5.6.5.4      Antes y después de toda medida de limpieza y/o reparación y antes de la reproducción puede ser aconsejable medir primero las tasas de errores del CD o DVD. Como mínimo:

5.6.5.4.1   Errores de ráfaga de marco (FBE) o longitud de la ráfaga de errores (BERL)
5.6.5.4.2   Tasa de error de bloques (BLER)
5.6.5.4.3   Errores corregibles (E11, E12, E21, E22, los errores antes de la interpolación)
5.6.5.4.4   Errores no corregibles (E32)

Y preferentemente:
5.6.5.4.5   Ruido radial y señales de error de seguimiento (RN)
5.6.5.4.6   Señales de alta frecuencia (HF)
5.6.5.4.7   Dropouts (DO)
5.6.5.4.8   Errores de enfoque (PLAN)

5.6.5.5      Hay una variedad de dispositivos disponibles para medir errores en los CD y DVD de complejidad, precisión y coste variables. Un probador fiable es, sin embargo, una parte necesaria de una colección de discos digitales para determinar si se sobrepasan los umbrales críticos de error (ver 8.1.5, «Discos Ópticos - Estándares» y 8.1.11, «Equipos de pruebas»). Si después de limpiar y reparar un disco alguna de las tasas de error aún supera estos límites se recomienda leer la sección 5.6.3, «Selección de la mejor copia».

5.6.6 Equipo de reproducción

5.6.6.1      Hay dos enfoques fundamentalmente diferentes para la reproducción de las fuentes de CD de audio y DVD: la reproducción tradicional utilizando equipos de reproducción de formato específico, o la extracción de audio digital utilizando una unidad lectora no especializada de CD-ROM y DVD-ROM. Este sistema se llama normalmente «descargar» (ripping o grabbing). La ventaja principal del método de captura de datos o de extracción es la velocidad, ya que mientras que la reproducción tradicional requiere la transferencia en tiempo real, la captura de datos o «descarga» mediante una unidad de alta velocidad puede transferir fácilmente datos de audio en menos de una décima parte de la duración real del audio.

5.6.6.2      Extracción de audio digital: La principal desventaja del método de extracción es el control de errores. Los programas de descarga más simples no tienen la capacidad de corrección de errores. Los sistemas más sofisticados llevan a cabo algún intento de gestión de errores, pero no tienen la funcionalidad necesaria — presente en los equipos para formatos específicos — para aplicar plenamente las comprobaciones, correcciones y ocultaciones de errores indispensables para una transferencia correcta. Los sistemas profesionales de alta gama prometen un tratamiento de errores equivalente al enfoque de formato específico, pero pocos la han puesto en práctica con precisión.

5.6.6.3      La reproducción a velocidades significativamente más rápidas que en tiempo real son deseables en la medida en que reducen la cantidad de recursos necesarios para transferir material de audio al sistema de archivo de destino. Si el sistema de extracción se puede automatizar, tendrá la ventaja de liberar los recursos de personal para las tareas de conversión de audio analógico a digital, que necesitan recursos humanos más intensivos. Los sistemas automatizados se pueden utilizar adecuadamente si no hay pérdida de precisión en el proceso de transferencia. De hecho, en los mejores sistemas hay menos peligro de incoherencias en los datos, en particular las que afectan los metadatos, y posiblemente también las que afectan al contenido en sí.

5.6.6.4      La reproducción de datos de audio digital siempre debe ir acompañada de una detección de errores precisa y un sistema de reconocimiento que describa e identifique exactamente el tipo y el número de errores específicos de CD, y los asocie con metadatos específicos del archivo de audio en cuestión. Esto es aún más decisivo cuando el proceso utilizado para obtener los datos es automatizado, y más rápido que en tiempo real.

5.6.6.5      La reproducción de un CD de audio es un proceso único en el que se tomará una decisión relativamente subjetiva sobre el éxito, o no, del proceso de transferencia. A diferencia de una transferencia de archivos de datos de audio, esta decisión solo podrá tomarse si se considera el protocolo de error. Los formatos de datos, como .wav o BWF, se pueden comprobar objetivamente comparando el archivo nuevo con el original bit por bit. Pero el CD de audio no es un archivo digital sino una corriente cifrada de datos de audio, una diferencia significativa cuando se trata de administrar la integridad del audio.

5.6.6.6      Existen sistemas disponibles en el mercado, generalmente pensados para los archivos, que garantizan la detección y el reconocimiento de errores, incluyendo protocolos de error, a una velocidad hasta 12 veces más rápida que la lectura en tiempo real.

5.6.6.7      El requisito mínimo para sistemas de extracción utilizados en archivos es que el sistema detecte y alerte al operador de cualquier error de audio digital.

5.6.6.8      Enfoque de reproducción en formato específico: Para transferir un CD codificado en formato CD-audio se puede utilizar un reproductor de CD independiente. El equipo de reproducción requerido es un reproductor de CD con salida digital, que permita la captura de la secuencia de audio digital a través de una tarjeta de sonido con entrada digital. El formato de interfaz preferido para la transmisión de audio digital es el AES/EBU. El uso de la interfaz S/PDIF puede proporcionar los mismos resultados, pero la longitud del cable debe ser menor. Cualquier conversión entre AES/EBU y S/PDIF debe tener en cuenta las diferencias entre los dos estándares, en particular el uso distinto de los bits de estado que llevan indicadores de énfasis y derechos de autor (Rumsey y Watkinson: 1993). La desventaja de este enfoque en tiempo de reproducción real es que es muy lento, y no hay constancia de correcciones de error en el registro de metadatos.

5.6.6.9      Las tarjetas de sonido para la captura de audio de CDs deben ser capaces de aceptar dos canales de 16 bits a 44,1 kHz, y el equipo de reproducción debe ser de calidad comercial. Hay que tener cuidado de garantizar una posición estable y libre de vibraciones para el reproductor, para obtener la máxima fiabilidad de fidelidad.

5.6.6.10   El reproductor de CD debe estar en buenas condiciones. En particular, es obligatorio que el láser tenga la potencia óptima: la lente fonocaptora debe limpiarse con regularidad. Dispositivos tales como los discos «sintonizadores» (disc-tuners) no son de ninguna utilidad para la reproducción de los CDs. Se aconseja no utilizar láminas de protección (llamadas CDfenders / DVDfenders), ya que podrían salirse del disco y dañar la unidad.*


* «CD aus dem Kühlschrank». Funkschau n. 23, 1994, p.36-39. El efecto de mejorar la calidad de reproducción de CD o DVD a través de un enfriamiento en la nevera es tan pequeño que, si bien se demostró en teoría (matemáticamente), nunca se ha demostrado en la práctica.

5.6.7 Problemas con DVD-audio (DVD-A)

5.6.7.1      El DVD audio ofrece 6 canales de audio en el estándar de 24 bits y 96 kHz, y/o dos canales de 24 bits a 192 kHz, pero las salidas digitales en la mayoría de los reproductores de DVD están limitadas a 16 bits y 48 kHz de resolución como medida de control anti-piratería. El DVD Forum ha seleccionado IEEE1394 (FireWire) como la interfaz preferida digital para DVD-Audio, a través del «Protocolo de Transmisión de Datos de Audio y Música» (protocolo A & M) (http://www.dvdforum.com/images/guideline1394V09R0_20011009c.pdf).

5.6.7.2      La decodificación de formatos comprimidos como el MLP se puede hacer con el reproductor o en un proceso posterior. Los discos pueden incluir versiones alternativas o contenido adicional, como por ejemplo una mezcla estéreo de las señales de sonido envolvente, pistas alternativas o de acompañamiento de vídeo, etc., que habrá que decidir si se recogen o si son necesarias para el archivo. También es importante que el personal del archivo sea consciente de que los discos híbridos, como los registrados de acuerdo con el estándar del Blue Book de CD mejorado, pueden contener otros datos. Los datos gráficos adicionales o de texto pueden ser componentes esenciales de la obra, y por tanto en este caso sería necesario adquirir y conservar este contenido.

5.6.8 Problemas con Super Audio CD (SACD)

5.6.8.1      El formato SACD está basado en el flujo digital directo (Direct Stream Digital, DSD), una técnica de muestreo de un bit a 2,8 MHz de frecuencia que no es directamente compatible con el PCM lineal. Actualmente las opciones para la captura de este tipo de señal en un sistema de almacenamiento de audio digital son limitadas, ya que la mayoría de reproductores SACD no suministran ni un flujo de bits de salida SACD ni una señal PCM de alta calidad derivados de este flujo. Sony tiene su propia interfaz FireWire I-Link, y algunos otros fabricantes han comercializado interfaces especiales que aceptan SACD en su formato nativo, pero no existe una norma consensuada de interfaz digital para este formato. Hay indicios de que a pesar de haberse prometido un protocolo de estándar abierto para la transmisión de datos SACD a través de IEEE 1394 FireWire, tal protocolo nunca se hará realidad.22

5.6.8.2      Las estaciones de trabajo desarrolladas para manipular SACD tienen capacidades de entrada, salida y procesamiento de señales DSD (http://www.merging.com/). Hay que señalar que incluso procesos básicos tales como un ajuste del volumen de las corrientes DSD o SACD requieren un enfoque computacional completamente diferente, y por tanto unos algoritmos muy diferentes de los del PCM. En consecuencia, la restauración y el uso de audio codificado en tales formatos son limitados, a menos que se conviertan a PCM.


 

22. Recientemente han llegado al mercado varios aparatos con salida directa DSD a través de diferentes interfaces (IEEE 1394, bus SDIF 2/3, SuperMac Cat 5....) (n. de los t.)..

5.6.9 Factor tiempo

5.6.9.1      El tiempo requerido para transferir datos de audio de un disco óptico en tiempo real para la reproducción en términos convencionales se aproxima a un factor de dos por cada hora de audio. Una estrategia de extracción pueden reducirlo alrededor de un factor 10, y un sistema automatizado puede cargar 60 o más CDs en un par de horas sin requerir más atención del personal que la necesaria para la carga inicial. Hay que contar también con tiempo adicional para la selección de las mejores copias, para generar nuevas transferencias en caso de errores inaceptables, y para la gestión de datos y de ficheros.

5.6.10 MiniDisc

5.6.10.1    El MiniDisc original (MiniDisk, MD) apareció en dos versiones: como un disco fabricado en masa, que funciona según los principios de los discos ópticos, y como un disco grabable (de hecho regrabable), que es un soporte de grabación magneto-óptico (ver la sección 8.2, «Discos magneto-ópticos»). Los dos subformatos pueden ser reproducidos por los mismos lectores. Los discos son de 2,5 pulgadas (64mm) de diámetro, alojados en un cartucho. Las grabaciones de MiniDisc emplean una codificación acústica de transforme adaptivo (ATRAC), un algoritmo de reducción de datos basado en una codificación perceptual. Los formatos de datos reducidos, aunque muy desarrollados (al menos en las últimas versiones de ATRAC), no solo eliminan irreversiblemente datos que de otra manera serían capturados por un formato sin tales reducciones de datos, sino que también crean defectos sonoros en los ámbitos del tiempo y del espectro. Estos defectos sonoros pueden conducir a interpretaciones erróneas de los componentes espectrales, así como de los componentes relacionados con el tiempo, especialmente los análisis espectrales de la señal. Los defectos de codecs de reducción de datos no pueden calcularse o compensarse en la fase de post-procesamiento, ya que dependen del nivel, la dinámica y el espectro de frecuencia de la señal original. ATRAC es un formato exclusivo, con muchas versiones y variaciones, y para fines de archivo es aconsejable volver a codificar los archivos resultantes de la grabación al formato .wav.

5.6.10.2    Muchos lectores MiniDisc disponen de una salida digital que permitirá la producción de un flujo de datos «pseudolinealizado». El fichero resultante debe cumplir con las especificaciones establecidas en el capítulo 2, «Principios digitales básicos», y se almacenará con arreglo a las pautas establecidas en esta sección. Los metadatos sobre el origen de estas señales son imprescindibles, ya que las señales pseudolinealizadas no se pueden distinguir de las señales grabadas sin reducción de datos. Esta información se registrará en la historia de la codificación de un archivo BWF, o se incluirá en el registro de cambios según las recomendaciones PREMIS (ver el capítulo 3, «Metadatos»).

5.6.10.3    En 2004 apareció en el mercado el Hi-MD, incorporando cambios en el equipamiento que permitían grabar hasta 1 GB de datos en un soporte de nuevo diseño. Con el Hi-MD era posible grabar varias horas de audio utilizando reducción de datos, pero lo que es más importante es que también se podían grabar señales de PCM lineales. Para fines de archivo estas grabaciones deben tratarse como señales de CD y transferidas como flujo de datos a un sistema adecuado de almacenamiento de archivo. La extracción de datos de audio directamente de Hi-MD a velocidades de transferencia más altas requiere programas específicos, algunos de los cuales están disponibles en los sitios web de los fabricantes. Se recomienda comprar equipos y programas de reproducción especializados lo antes posible, ya que los fabricantes no pueden garantizar la asistencia técnica para estos formatos a largo plazo.

5.6.10.4    No se recomienda el uso de MD como una máquina de grabación original (ver sección 5.7, «Tecnologías de grabación de campo y propuestas de archivo»).

5.7 Tecnologías de grabación de campo y propuestas de archivo

5.7.1 Introducción

5.7.1.1      Muchas colecciones se sustentan en programas de grabaciones de campo, más que —o además de— en la adquisición y preservación de grabaciones históricas y su transferencia a formatos y sistemas estables de almacenamiento digital. Estas grabaciones de campo pueden ser utilizadas en la creación de colecciones de historia oral, programas de interpretaciones artísticas tradicionales u otras manifestaciones culturales, pueden ser grabaciones de ambientes, de entornos o vida natural, o parte de colecciones de radiodifusión. Con independencia de su propósito y de dónde acaben siendo guardadas a largo plazo, resulta mucho más efectivo tomar ciertas decisiones en relación a su vida en archivo durante la planificación de la grabación. En efecto, el uso de formatos o tecnologías inapropiadas durante la grabación puede limitar severamente la vida útil y usabilidad del audio resultante.

5.7.1.2      Las grabaciones de campo pueden realizarse en una gran variedad de localizaciones y situaciones, y el sujeto de dichas grabaciones puede ser cualquier cosa que emita sonido: desde gente, tecnología, plantas o animales, hasta el entorno mismo. Se efectúan grabaciones para capturar un contexto acústico, allí donde se halla y emite la fuente de sonido principal, o precisamente con la intención contraria, tratando de captar la fuente de sonido aislada de su contexto ambiental de manera que la técnica de grabación minimice el entorno de la toma de sonido. Se realizan grabaciones en salones ubicados en grandes ciudades, en terrazas de remotos bungalós, o allí donde no hay ni tecnología ni sociedad que puedan hacerlos posibles. La casuística es virtualmente ilimitada y en consecuencia este capítulo sobre grabaciones de campo no pretende discutir detalles específicos de la disciplina. Más bien intenta responder a una simple cuestión: ¿Cómo realizar una grabación de campo de manera que el contenido pueda ser archivado y preservado a largo plazo de la mejor manera posible?

5.7.1.3      Esta cuestión se sitúa en cierta forma entre los capítulos previos sobre extracción de la señal y los posteriores sobre tecnologías de almacenamiento digital. Se incluye en este punto dado que se refiere a la creación de contenido de audio digital, que será a su vez incorporado por un sistema de almacenamiento digital tal y como nos mostrarán los siguientes capítulos.

5.7.2 Estándares para la grabación de campo

5.7.2.1      Los mismos estándares de grabación que valen para las transferencias (o transcodificaciones) de archivo valen para las grabaciones de campo, es decir, el audio debería ser capturado y almacenado en un formato lineal de amplia aceptación como .wav o BWF. La frecuencia de muestreo no debería ser menor de 48KHz, y en función de los requisitos de 96KHz o hasta 192KHz. Se recomienda una cuantificación de 24 bits por muestra. Valores menores a estos podrían ser insuficientes para reflejar el rango dinámico de la interpretación así como del entorno donde se realiza la grabación, con lo que la calidad puede verse comprometida.

5.7.2.2      Cualquiera que sea la resolución de la grabación, se aconseja grabar directamente sobre un formato estándar. Esta práctica permite la transferencia directa al almacén de archivo sin alteración de formato, hecho que simplifica el proceso. El uso del formato BWF facilita la recolección de metadatos esenciales, necesarios para el ciclo de vida de la información digital almacenada.

5.7.2.3      El uso de formatos de grabación con reducción de datos (popularmente conocidos como formatos comprimidos) como son MP3 o ATRAC producirá grabaciones que no cumplen con los estándares de la archivística. Tales formatos, aunque altamente desarrollados, no solo omiten información de manera irrecuperable —detalles que hubiesen sido capturables mediante un sistema sin reducción de datos— sino que además crean defectos sonoros en los dominios temporal y espectral. Estos defectos pueden conducir a interpretaciones erróneas sobre componentes espectrales y temporales de la grabación, especialmente cuando esta se somete a un análisis espectral. Los defectos sonoros producidos por codificadores reductores de datos no pueden ser recalculados o compensados en un estadio de postproducción, dado que dependen del nivel de la grabación, la dinámica y el espectro de la señal original. Con el propósito del almacenamiento se recomienda la recodificación a formato .wav de los ficheros fruto de formatos comprimidos. Aunque esta operación no reemplaza los datos perdidos, sí detiene una posterior dependencia de la reproducción en función de los codificadores. Cabe recordar que el antaño popular MiniDisc usaba una tecnología de grabación con pérdidas (ver la sección 5.6.10, «MiniDisc»).

5.7.3 Selección de los dispositivos de grabación

5.7.3.1      La decisión de utilizar uno u otro dispositivo de grabación depende de muchos factores. Conviene considerar una serie de cuestiones técnicas comunes a todas las grabaciones de campo y agrupables bajo tres áreas: compatibilidad archivística, calidad de audio y fiabilidad.

5.7.3.2      Compatibilidad archivística

5.7.3.2.1   La selección de un formato de grabación en el ámbito digital tiene un impacto profundo e irreversible en la vida de archivo de la grabación. Los formatos de compresión con pérdidas pueden limitar ciertos usos. Por esta razón el dispositivo de grabación debería escogerse en función de la compatibilidad archivística que nos ofrece su formato de grabación. La tecnología actual permite grabar directamente sobre formatos basados en ficheros a disco duro y memorias de estado sólido. Estos dispositivos permiten habitualmente la selección entre múltiples formatos de audio lineal, sin pérdidas, así como formatos con reducción de datos. Se recomiendan los formatos .wav o BWF. Los formatos sin extensión (formatos raw) o propietarios (exclusivos de marcas o modelos) deberían evitarse, pues requieren a menudo de un software propietario de transferencia de ficheros a los estándares .wav o BWF con vistas a su preservación a largo plazo. En la línea de la adhesión a los estándares de archivística, deberían evitarse todos los formatos que impliquen reducción de datos.

5.7.3.2.2   Una alternativa a los equipos portátiles dedicados a la grabación (sistemas cerrados) lo constituye un ordenador portátil adecuadamente equipado. Si el ordenador se complementa con un preamplificador microfónico de alta calidad, así como un conversor analógico a digital (ver la sección 2.4, «Conversores de analógico a digital (A/D)») es posible la toma de sonido mediante un buen micrófono y el uso de alguno de los múltiples softwares de grabación disponibles. Las mismas recomendaciones sobre formatos de fichero valen en este caso, como el hecho por ejemplo de grabar directamente sobre el formato final de archivo. Esta solución es práctica en su conjunto, pero el peaje de un alto consumo de energía, el ruido de fondo que el ordenador portátil (su ventilador en especial) pueda generar, así como la aparatosidad del ordenador en sí mismo, pueden limitar su campo de acción.

5.7.3.2.3   El ordenador, como muchos de los dispositivos portátiles de grabación, puede configurarse para grabar simultáneamente a un disco duro externo. Esta estrategia adicional de seguridad se describe en la sección 5.7.5. («Transferencia de datos y copias de seguridad en grabaciones de campo»).

5.7.3.3      Calidad del sonido

5.7.3.3.1   Los parámetros de calidad de audio deberían ser escogidos conforme a las recomendaciones expresadas en el capítulo 2, «Principios digitales básicos». El requisito de grabaciones de calidad vale para todo tipo de contenidos. Contrariamente a la creencia popular, la palabra hablada debe gozar de la misma resolución en grabación que la música, y de hecho puede argumentarse que la dinámica de la palabra precisa de mayor margen que muchos tipos de música. Con mayor razón aún será necesaria la calidad si se requiere un análisis detallado de la señal de audio (análisis de rasgos constitutivos de las consonantes, etc.)

5.7.3.4      Micrófonos

5.7.3.4.1   La discusión sobre microfonía se limita aquí a aspectos relacionados con la creación de grabaciones para archivo. Podría añadirse mucho más sobre los micrófonos, empezando por el hecho de que constituyen, en el proceso de grabación, la herramienta más creativa y capaz de manipular el resultado. Es recomendable que el técnico de grabación de campo se familiarice con su uso.

5.7.3.4.2   Se recomienda en general el uso de micrófonos externos al dispositivo de grabación, separados físicamente de este. Esta práctica minimiza el ruido de fondo inherente al sistema así como el de manipulación del dispositivo, ambos ruidos inevitablemente captados por los micrófonos internos. La calidad de los micrófonos debería ser la suficiente para satisfacer las necesidades del proceso de grabación así como las especificaciones del dispositivo de grabación, en especial en lo referente a la relación señal/ruido (S/N). Con el fin de preservar el mayor rango dinámico posible y por tanto grabar con 24 bits se recomienda el uso de micrófonos externos de buena calidad acoplados a buenos preamplificadores. Muchos de los dispositivos de grabación de baja calidad comprometen el resultado precisamente en este aspecto crucial.

5.7.3.4.3   En algunas situaciones de grabación resulta importante recrear las características posicionales asociadas al evento. Para capturar adecuadamente información posicional se requiere un par de micrófonos externos dispuestos en una posición estandarizada (ver la sección 5.7.4.3). Un par de micrófonos en posición estándar podrá recrear una imagen sonora estereofónica, mientras que los micrófonos internos de los dispositivos, a menudo en posiciones fijas y no manipulables, raramente permitirán el posicionamiento adecuado para este cometido. Los micrófonos de condensador son los más sensibles y generalmente preferidos para obtener el mejor resultado. Tales micrófonos requieren de alimentación fantasma (phantom power) para su funcionamiento, proporcionada normalmente por el mismo dispositivo de grabación (mediante un circuito conmutable) aunque pueda obtenerse también a partir de baterías externas o fuentes de alimentación independientes. Los micrófonos de condensador pueden dañarse con mayor facilidad en entornos o condiciones desfavorables, por lo que a veces conviene sacrificar la sensibilidad en favor de la robustez que demuestran otros tipos de micrófonos, menos sensibles, como los (electro) dinámicos. Los micrófonos de condensador suelen ser bastante caros, por lo cual debe considerarse también la opción de micrófonos de condensador de tipo electret que, al disponer de una cápsula permanentemente cargada, pueden operar durante largos periodos de tiempo con una pequeña batería. La grabación de campo, especialmente con micrófonos de condensador clásicos o de tipo electret, requiere paravientos de alta calidad. Los paravientos incorrectos o improvisados para salir del paso pueden ir en detrimento de las características de la grabación y alterar los patrones polares de los micrófonos, con lo que la toma de sonido se vuelve impredecible. Los usuarios deberán ser conscientes de todo ello en el momento de seleccionar y usar un paraviento.

5.7.3.5      Fiabilidad

5.7.3.5.1   Un dispositivo no fiable puede perder material ya grabado o fallar justo en el momento de la grabación. Para minimizar este riesgo, los equipos de grabación deberían escogerse en función de su fiabilidad. Los dispositivos de bajo coste y prestaciones no profesionales resulten a menudo endebles, poco robustos y propensos a dañarse, por lo que no deberían usarse en grabaciones de campo sin haber sido antes chequeados a fondo. Más allá de su construcción robusta los equipos profesionales ofrecen circuitos eléctricos e interfaces más fiables —entradas microfónicas balanceadas, por ejemplo— con lo que permiten tiradas de cable más largas y el uso de conectores profesionales. Aunque los equipos de bajo coste sean más propensos al daño y al error, su precio debería ser solo un indicador. Cualquier equipo debería ser en cualquier caso minuciosamente probado antes de participar en grabaciones de campo.

5.7.3.6      Chequeo y mantenimiento

5.7.3.6.1   Con independencia de su coste o calidad, todo equipo debería ser chequeado y mantenido de forma regular para garantizar su funcionamiento preciso y fiable, muy especialmente bajo condiciones de campo. La integridad del sistema de grabación debería comprobarse especialmente tras un manejo o transporte en condiciones irregulares. La respuesta de frecuencia de los micrófonos debería medirse de manera regular para garantizar su adecuado funcionamiento. Es preciso también proteger los equipos ante el polvo y la humedad. El chequeo y limpieza regular de los dispositivos, incluidos conectores y otras superficies, resulta vital para mantener la fiabilidad. Los equipos deberían disponer de un periodo de aclimatación a las condiciones cambiantes del entorno antes de su uso, especialmente cuando se desplacen de un entorno frío y seco, como pueda ser el compartimento de carga de un avión, a otro cálido y húmedo. Todas las pruebas deberían archivarse para facilitar la redacción de informes de continuidad sobre las condiciones de mantenimiento de los equipos de campo y prever así los necesarios reemplazos de componentes.

5.7.3.7      Otras consideraciones para dispositivos de grabación de campo

5.7.3.7.1   Aunque las especificaciones técnicas y características ayudan a determinar la calidad y fiabilidad de un dispositivo de grabación, otros aspectos prácticos pueden ser determinantes en la selección de equipos en función de su posterior utilidad. Estos factores incluyen el tiempo de trabajo con alimentación por baterías, un diseño robusto y claro, manipulación sencilla, construcción fuerte a la vez que ligera y de pequeñas dimensiones. También los controles con retroiluminación resultan esenciales en grabaciones a oscuras aunque consumen mayor cantidad de energía (batería). En función de la estrategia de copias de seguridad que se adopte, la decisión entre grabación directa a disco duro o sobre tarjetas flash o SD extraíbles puede ser importante (ver la sección 5.7.5, «Transferencia de datos y copias de seguridad en grabaciones de campo»). Idealmente, el dispositivo debe permitir la transferencia y la duplicación de datos de manera rápida y sencilla y gozar de un diseño discreto (lo que reduce su impacto visual en documentales audiovisuales a la par que minimiza el riesgo de robo).

5.7.4 Aproximación a la grabación

5.7.4.1      El objeto de la grabación y las reglas propias de la disciplina a la que satisfaga determinarán muchos de sus aspectos, sean técnicos (en microfonía, por ejemplo) o de otra índole. Existen sin embargo una serie de objetivos y preocupaciones coincidentes.

5.7.4.2      Las grabaciones de campo suelen documentar una situación dada, por lo que la dinámica original de la acción documentada debería ser respetada también en la grabación. El nivel de entrada del preamplificador debería ajustarse al nivel de la señal objeto de la grabación, y no al nivel del ruido de fondo. Cualquier ajuste de ganancia durante el proceso mismo de la grabación debería realizarse, si se precisa, de manera discreta y juiciosa. No se recomienda el uso de funciones de control automático de ganancia dada su propensión a falsear la dinámica original mediante la compensación del nivel en pasajes débiles, incrementando luego el ruido de fondo. De igual manera los limitadores se aplicarán con suma cautela. Un limitador bien ajustado puede salvar una grabación si se produce una señal de nivel inesperadamente alto, pero deberá ser del todo transparente durante el resto de la grabación, es decir, no activarse mientras las señales no superen la dinámica máxima propia del sistema grabación. Bien al contrario, un limitador mal ajustado podría indicarnos un nivel óptimo en los vúmetros de grabación, mientras que en realidad el micrófono está saturado ante la excesiva señal de entrada. Siempre que sea posible se preferirá un control de nivel manual. Todo limitador deberá ajustarse de manera que no tenga ningún impacto sobre una señal de dinámica normal y se activará solamente cuando se sobrepase el nivel óptimo de señal.

5.7.4.3      En situaciones de grabación donde la señal se halla integrada en un entorno ruidoso, el recurso a las técnicas estándar de captación estéreo puede resultar ventajoso. Se han documentado muchas técnicas al respecto aunque solo se considerarán aquí técnicas cuasicoincidentes como la de la ORTF (Office de Radiodiffusion Télévision Française), el par cruzado XY, el par paralelo AB y la técnica MS (Mid-Side).

5.7.4.4      La técnica ORTF resulta especialmente útil allí donde es importante el análisis y evaluación de la grabación documental. En esta técnica las cápsulas microfónicas están separadas una distancia de 17cm y anguladas en 110º. Una grabación ORTF, analizada con auriculares, realza la habilidad del oído y el cerebro para rastrear y localizar una señal deseada entre el ruido que la envuelve. Se trata del llamado «efecto de fiesta de cóctel». El sistema microfónico binaural, relacionado con las dimensiones estándar de la cabeza humana, aporta la información extra que permite identificar la señal deseada en entornos ruidosos. La especificación microfónica de la técnica ORTF puede replicarse fácilmente de manera estándar.

5.7.4.5      El estándar de par cruzado XY se implementa de manera que las cápsulas se sitúen lo más cerca posible una de la otra con una angulación mínima entre ellas de 90º. Ambas cápsulas registrarán intensidades diferentes, pero idealmente sin diferencias de fase. Esta técnica genera una grabación que se reproduce correctamente sobre altavoces, pero no aporta tanta información de separación espacial como otras técnicas. La técnica AB (par en paralelo) utiliza dos micrófonos omnidireccionales en posición paralela separados unos 50cm. Adecuada en entornos con buena acústica, raramente produce resultados aceptables en entornos muy ruidosos. Produce un cierto grado de cancelaciones de fase cuando el par se suma en mono.

5.7.4.6      La técnica MS (Mid-Side) o frontal-lateral sitúa un micrófono bidireccional (en figura de 8) a 90º respecto de la fuente sonora, a la vez que un micrófono con diagrama polar cardioide (o a veces omnidireccional) apuntando directamente a la misma fuente. Las dos señales pueden luego manipularse para producir una grabación estereofónica plenamente compatible en mono (M+S, M-S). La grabación en MS permite la manipulación de la imagen estéreo después del evento, aportando un control simulado sobre el grado de distancia o angulación entre los dos micrófonos.

5.7.4.7      En algunas situaciones donde se desconoce la naturaleza exacta del evento que se va a grabar puede resultar ventajoso el uso de micrófonos direccionales móviles, técnicas multimicrofónicas y grabación multipista. En entrevistas individuales pueden apuntarse los micros al entrevistador y el entrevistado, con buenos resultados. Los micrófonos de solapa resultan a veces menos útiles, dada su facilidad para captar ruido no deseado proveniente de movimientos corporales, rozamiento con ropa, complementos de joyería, ruido de respiración, etc. mientras que captan muy poca o ninguna información sobre el sonido ambiental del entorno donde se realiza la grabación, factor este a menudo constitutivo y necesario en una grabación de campo.

5.7.4.8      Las técnicas microfónicas contribuyen a la calidad del contenido grabado y esta breve reseña significa solo una guía entre el conjunto de posibilidades. Se recomienda a todos aquellos interesados en la grabación de campo adquirir la suficiente familiaridad con las posibilidades que ofrecen las técnicas microfónicas más habituales antes de llevar a cabo grabaciones de importancia.

5.7.5 Transferencia de datos y copias de seguridad en grabaciones de campo

5.7.5.1      Las grabaciones de campo permanecen vulnerables hasta su llegada al estudio, por lo que las copias de seguridad sirven para reducir el riesgo de pérdida. Una vez concluida la grabación de campo deberá realizarse una segunda copia, tan pronto como sea posible. La estrategia de copias de seguridad va de la mano del flujo del trabajo de campo, aunque en términos generales el flujo de trabajo deberá priorizar esta estrategia.

5.7.5.2      Las grabaciones sobre disco duro y memorias de estado sólido ofrecen una tecnología basada en la estructura de ficheros. Los ficheros grabados suelen borrarse del soporte en cuestión — sea disco duro o tarjetas intercambiables — una vez la información ha sido transferida a otro formato. Esta práctica encierra un cierto riesgo y debe ser gestionada con el mayor cuidado para minimizar la pérdida de datos. El medio original de grabación debería considerarse como el soporte original durante tanto tiempo como sea posible. El proceso de borrado debería realizarse una vez comprobada la correcta captura de los datos en el repositorio de acogida, no antes. En el caso de que una larga estancia o viaje requiera la acumulación y administración de grandes cantidades de datos que no pueden ser archivados inmediatamente, deberían crearse duplicados almacenados in situ. Si el formato utilizado se basa en tarjetas flash o SD (Secure Digital) convendrá quizá invertir en tarjetas adicionales que puedan usarse para almacenar permanentemente los datos hasta que el contenido pueda transferirse a un sistema finalista. Si se trata de grabaciones sobre disco duro, o en general, en ordenador portátil, cabe la opción de crear copias de seguridad sobre dispositivos autónomos de almacenamiento en disco duro hasta la transferencia definitiva al repositorio.

5.7.5.3      En términos prácticos algunos dispositivos permiten la grabación en paralelo sobre disco duro interno y tarjetas de estado sólido, o bien sobre disco duro externo. Esto es una ventaja por el hecho de permitir la creación automática de copias de seguridad como parte misma del proceso de grabación, por lo que deberá considerarse siempre que sea posible. Otra alternativa es la creación manual de copias in situ mediante el uso de discos duros externos, ordenadores portátiles o en su defecto dispositivos ópticos grabadores sobre CD/DVD.

5.7.5.4      Ciertos dispositivos generan automáticamente nombres de ficheros cuando se inserta un nuevo medio grabable o soporte de almacenamiento. A menudo la numeración automática de este proceso se inicia con el mismo número para cada nuevo medio de grabación, por lo que el proceso de copia debe ser cuidadosamente supervisado para asegurar que los mismos nombres de fichero aplicados sobre soportes distintos puedan complementarse adecuadamente con sus metadatos o notas de campo particulares. En el peor de los casos esta coincidencia en la nomenclatura puede inducir al borrado accidental de ficheros con idéntico nombre, de manera que la estrategia de denominación debe quedar bien determinada. Se recomienda por ello renombrar los ficheros una vez completado el proceso de copia de seguridad, siempre que el fichero original no se vea por ello cambiado ni modificado en ningún otro aspecto.

5.7.6 Metadatos y descripción de la colección

5.7.6.1      El valor de una grabación de campo puede verse seriamente limitado por la ausencia de metadatos descriptores del proceso de grabación, el contexto y los derechos asociados. La falta de metadatos (incluidos los de preservación) puede acarrear serias consecuencias no solamente en el momento de la captura en el repositorio, sino también en la posterior administración del archivo y diseminación de la información. Estos datos son de hecho tan importantes que su ausencia puede acarrear el rechazo del contenido por parte del gestor responsable del archivo. En el momento de considerar las grabaciones existen también datos críticos en aspectos tecnológicos y de preservación, datos que deben completarse durante el proceso mismo de grabación e incluirse en los archivos de campo. Entre estos:

5.7.6.1.1   Dispositivo de grabación. Marca, modelo, número de serie, descripción de los ajustes dinámicos realizados durante el curso de la grabación, ajuste de ganancia, formato de grabación, protocolo de reducción de datos (no recomendado, pero de obligada documentación si las circunstancias exigen su uso).
5.7.6.1.2   Micrófonos. Tipos y patrones polares, información sobre la configuración estereofónica, distancia, técnicas especiales (como microfonía de solapa, técnicas multimicrofónicas, etc.).
5.7.6.1.3   Uso de equipos adicionales como por ejemplo paravientos, etc., descripción de la ubicación en la sala, etc.
5.7.6.1.4   Medio o soporte original de la grabación. Tipo, especificaciones (memorias flash, disquetes, disco duro, etc.).
5.7.6.1.5   Fuente de alimentación. Baterías, corriente alterna (AC) de 50Hz o 60Hz, fluctuaciones o niveles inestables de alimentación, etc.

5.7.7 Metadatos y herramientas de campo

5.7.7.1      Las grabaciones de campo se explican por la relación que existe entre ellas, así como por la que establecen con otros eventos, objetos e informaciones. Los desarrollos en las comunidades de investigación nos guían hacia la integración de metadatos y datos a través de nuevos instrumentos de adquisición que documentan y relacionan diferentes objetos en aspectos como el tiempo y el lugar en que fueron creados. Diferentes proyectos internacionales han ido creando instrumentos que cumplen con las demandas de diversos esquemas específicos de metadatos. Estas herramientas ofrecen colecciones relativamente completas de metadatos, realizan transferencias sobre sistemas de bases de datos consolidados y garantizan de esta forma el acceso detallado a datos para futuros investigadores. En el momento de la redacción de este apartado tales herramientas y conceptos están todavía en su estado inicial. Tienden por otro lado a contener datos específicos de ciertas disciplinas y por ello no se analizan aquí. Sin embargo, la recolección de todos los metadatos técnicos descritos más arriba resulta clave para la posterior compleción de sistemas futuros de administración y acceso a los datos. Todos los datos y metadatos adquiridos deben cumplir con parámetros establecidos de compatibilidad en la trasferencia al repositorio final. Hasta que estos estándares no acaben de conformarse se recomienda el uso de caracteres UNICODE y lenguaje XML.

5.7.7.2      Cuando los metadatos se recolecten manualmente, sin la ayuda de instrumentos automatizados, se recomienda el uso de formatos que faciliten la transferencia a estructuras estandarizadas de bases de datos. Como alternativa puede acudirse a aquellas instituciones y repositorios que faciliten el uso de sus dispositivos particulares, que se utilizarán si es posible durante el mismo trabajo de campo.

5.7.8 Factor tiempo

5.7.8.1      El tiempo requerido para el registro de un evento o entrevista puede resultar bastante caro. Si el flujo del trabajo de campo se ha diseñado de manera óptima, el tiempo requerido para la preservación de una grabación de campo puede reducirse al mínimo atribuible al proceso mismo de captura de los datos y metadatos. Si el sistema depende de procesos manuales, aumentará el riesgo de pérdida de información valiosa debida a errores humanos o la misma falta de recursos para llevar a cabo la tarea — importante aunque dilatada en tiempo — de la archivística.

6: Formatos de destino y sistemas para la preservación

6.1.1 Introducción

6.1.1.1      La información que sigue sobre gestión, almacenamiento a largo plazo y preservación de audio codificado digitalmente se basa en la premisa de que no existe un medio definitivo ni permanente para el almacenamiento de datos, ni lo existirá en un futuro predecible. Más bien al contrario, los responsables en la administración de archivos de audio digital deberán planificar la puesta en marcha de sistemas de administración y almacenamiento capaces de dar soporte a procesos que impliquen inevitables cambios en los formatos, soportes u otras tecnologías. El grado y dirección del cambio tecnológico es algo sobre lo cual los archivos no tienen control ni apenas influencia. El objetivo y el énfasis de la preservación digital deberá enfocarse hacia la construcción de sistemas sostenibles, mucho más que a potenciales soportes permanentes.

6.1.1.2      La elección de un sistema tecnológico de almacenamiento depende de muchos factores, aparte del coste. Aunque el tipo de tecnología escogido para la preservación de una colección podrá diferir en función de las circunstancias específicas de cada institución, los principios básicos aquí ofrecidos son válidos para cualquier escenario de administración y almacenamiento a largo plazo de audio digital.

6.1.2 Almacenamiento específico de datos o sonido

6.1.2.1      Para gestionar y mantener audio digital de forma eficaz se necesita su transformación a un formato de datos estándar. Formatos de datos son los tipos de ficheros — como .wav, BWF o AIFF — que los ordenadores reconocen. Estos ficheros, a diferencia de los soportes específicos de audio, definen tecnológicamente los límites de su propio contenido y se codifican generalmente de forma que cualquier pérdida de datos pueda ser reconocida y remediada por el sistema principal. La IASA recomienda el uso de BWF tal y como se define en la sección 2.8, «Formatos de fichero».

6.1.2.2      Entre los formatos específicos para la grabación de audio digital debemos reseñar el DAT (Digital Audio Tape) y el CD-DA (Compact Disc-Digital Audio). El formato de casete compacto digital DAT, en otros tiempos muy extendido para grabaciones de campo a 16bits/48KHz, es hoy por hoy un sistema de grabación obsoleto. La IASA recomienda la transferencia de cualquier contenido significativo en cinta DAT a sistemas de almacenamiento más fiables, en consonancia con las orientaciones proporcionadas en la sección 5.5. «Reproducción de soportes digitales magnéticos».
    
6.1.2.3      El disco compacto grabable puede ser utilizado para el registro exclusivo de audio (CD-A o CD-DA) o de formatos de datos (CD-ROM). En el formato CD-DA el audio digital codificado adopta la forma de un flujo lineal y carece por tanto de las ventajas de un fichero cerrado propias de la grabación en CD-ROM. Este último formato almacena sin embargo menos datos en la misma cantidad de espacio. La IASA no recomienda el CD-DA como formato final de preservación de audio. Existen riesgos considerables asociados al uso del disco óptico grabable como formato de destino en cualquiera de sus formatos. Estos riesgos se detallan en el capítulo 8 Discos Ópticos. Los precios cada vez más reducidos, a la par que la creciente fiabilidad de los sistemas de almacenamiento y administración de datos, hacen que las opciones de almacenamiento basadas en medios y soportes específicos, como el CD-R, sean innecesarias o cuanto menos resulten poco económicas.

6.1.3 Principios de la preservación digital

6.1.3.1      Principios de los sistemas digitales de almacenamiento masivo (DMSS)

6.1.3.2      La información ofrecida a continuación se basa en gran medida en aspectos prácticos de las estrategias para la protección de datos planteadas por la UNESCO en su Directrices para la Preservación del Patrimonio Digital.23 El documento original ha sido modificado solo para recoger la posibilidad de sistemas que incorporen copias de seguridad no automatizadas, así como para reflejar las preocupaciones sobre el formato único en la preservación de audio digital. Esta sección se incluye con la amable autorización del autor (Webb 2003:16.13).


23  Versión en español disponible en http://unesdoc.unesco.org/images/0013/001300/130071s.pdf [último acceso noviembre 2011] (n. de los t.).

6.1.4 Aspectos prácticos de las estrategias de protección de datos

6.1.4.1      Para la administración de datos almacenados a largo plazo pueden utilizarse una serie de estrategias estándar razonables que, en su mayoría, asumen que solo necesitamos conservar los datos y no los soportes. Los siguientes puntos reflejan parte de estas estrategias.

6.1.4.2      Asignación de la responsabilidad. Alguien deberá asumir claramente la responsabilidad de la administración del almacenamiento y protección de los datos. Se trata de una responsabilidad de carácter técnico que requiere ciertas capacidades y conocimientos, además de experiencia en gestión. Para poder llevar adelante el almacenamiento y la protección de los datos es preciso disponer de recursos específicos, trabajar en función de un plan apropiado y rendir cuenta de las estrategias adoptadas, independientemente del tamaño de la colección. Así pues, incluso las colecciones más pequeñas requerirán de los conocimientos y la experiencia desempeñados por una persona responsable de la tarea.

6.1.4.3      Infraestructura técnica apropiada para realizar el trabajo. El almacenamiento y la administración de los datos deben llevarse a cabo con sistemas apropiados utilizando los soportes más convenientes. Existen sistemas de gestión de activos digitales o sistemas de almacenamiento de objetos digitales que responden a los requisitos de los planes de preservación. Una vez determinados, los requisitos deben discutirse detenidamente con los posibles proveedores. Los diferentes sistemas y soportes están previstos para responder a necesidades diversas, por lo que cada plan de preservación debe elegir el que mejor se adapte a su propósito.

6.1.4.4      El sistema completo debe disponer de capacidades adecuadas, entre las que se incluyen:

6.1.4.5      Capacidad suficiente de almacenamiento. La capacidad de almacenamiento puede crecer con el paso del tiempo, pero el sistema debe poder gestionar la cantidad de datos prevista durante su ciclo de vida.

6.1.4.6      Capacidad indispensable para duplicar los datos en función de la demanda sin que ocurran pérdidas y para transferirlos a un soporte nuevo o «actualizado» igualmente sin pérdidas.

6.1.4.7      Solvencia demostrada y apoyo técnico para responder rápidamente a los problemas.

6.1.4.8      Capacidad para correlacionar los nombres de ficheros en un sistema de denominación de ficheros adaptado a su arquitectura de almacenamiento. Los sistemas de almacenamiento se forman en torno a objetos que llevan un nombre y, según sus características, utilizan arquitecturas diferentes para organizar los objetos, lo que puede imponer ciertas limitaciones a su denominación dentro del almacenamiento. Por ejemplo, los sistemas de discos pueden imponer una estructura jerárquica de directorio a los nombres de ficheros existentes diferente a la que se utilizaría en un sistema de cinta. El sistema debe permitir —o preferentemente realizar él mismo— la correlación o mapeo entre los nombres de ficheros asignados por el sistema y los identificadores existentes.

6.1.4.9      Capacidad para gestionar el almacenamiento redundante. Dado que los medios digitales muestran un pequeño aunque significativo grado de error, se necesitan copias redundantes de los ficheros en cualquier estadio de la preservación, en especial durante la fase final de almacenamiento.

6.1.4.10   Control de errores. La mayor parte de los sistemas de almacenamiento informáticos poseen un determinado control automático de errores. Puesto que los materiales del patrimonio audiovisual deben conservarse durante largos periodos de tiempo, a menudo casi sin ser consultados por usuarios, el sistema debe ser capaz de detectar los cambios o pérdidas de datos y tomar las medidas apropiadas. La más simple de las estrategias debe ser capaz de alertar a los gestores del patrimonio de problemas potenciales, con tiempo suficiente para poder adoptar las medidas necesarias.

6.1.4.11   La infraestructura técnica debe disponer también de medios para almacenar metadatos y enlazarlos de manera segura con los objetos digitales almacenados. Si se manejan grandes cantidades de datos, a menudo es necesario establecer sistemas de gestión de objetos digitales enlazados con el sistema digital de almacenamiento masivo, pero ubicados aparte, para poder hacer frente a los numerosos procesos necesarios y permitir que los metadatos y las interfaces de trabajo cambien sin tener que cambiar el sistema de almacenamiento masivo.

6.1.5 Filosofía de la sostenibilidad del sistema

6.1.5.1      Cualquier tecnología, sea un equipo o un programa informático, sean formatos o estándares, acaba siendo modificada como consecuencia de las fuerzas del mercado, los requisitos de rendimiento u otras necesidades o expectativas. La tarea del responsable de un archivo de audio, ampliada hoy en día con la preservación de contenido sonoro digital o digitalizado, es trazar una ruta navegable a través de estos cambios tecnológicos de manera tal que el patrimonio de sus colecciones sea preservado para los usuarios presentes y futuros de forma fidedigna y auténtica, con la mayor efectividad y el menor coste posibles.

6.1.6 Planificación a largo plazo

6.1.6.1      La planificación a largo plazo de un archivo de audio digital va más allá de los estándares técnicos aplicables a un sistema de almacenamiento de datos. Los aspectos técnicos deben ser sin duda resueltos, pero para garantizar el acceso ininterrumpido al contenido también son vitales los aspectos sociales y económicos de un sistema de almacenamiento digital en pleno funcionamiento. Toda planificación a largo plazo debería considerar los siguientes aspectos.
    
6.1.6.2      La sostenibilidad de los datos no formateados en bruto: esto es, la retención de la secuencia de bits de datos en su propio orden lógico. Los datos del sistema de almacenamiento deben ser devueltos al sistema sin cambio o corrupción alguna. Los expertos en sistemas informáticos han identificado un considerable riesgo en los procesos de mantenimiento y regeneración de datos, de forma que tan solo un enfoque bien diseñado y gestionado sobre las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) permitirá obtener resultados adecuados.

6.1.6.3      Formatos y capacidad de reproducción: los datos digitales solo son útiles en un archivo sonoro si se pueden recuperar como audio en el futuro. La selección misma del formato de fichero asegura que el archivo audiovisual podrá reproducir el contenido de los ficheros de datos, o será capaz de adquirir tecnología disponible para la migración de los ficheros a un nuevo formato. El hecho de descartar la incorporación de algoritmos de compresión de datos facilitará que los procesos futuros de transferencia de formatos se realicen sin alteración del contenido sonoro original.
 
6.1.6.4      Metadatos, identificación y acceso a largo plazo: todos los ficheros de audio digital deben ser identificables y localizables a efectos de uso y evaluación del contenido sonoro que albergan.

6.1.6.5      Archivos sonoros y economía: este punto incluye la existencia, persistencia y viabilidad de las instituciones que dan soporte a los repositorios y sistemas de almacenamiento de datos, así como a aquellas que poseen, gestionan u obtienen rédito del contenido de audio digital almacenado en las primeras. El coste de mantenimiento de una colección de audio digital es creciente y requiere una planificación y un presupuesto que contemplen de modo realista la preservación del patrimonio a largo plazo. El coste de catalogar, conservar y gestionar las colecciones de audio también es creciente. La preservación digital es un concepto a la par económico y tecnológico. Los requisitos de sostenibilidad continua exigen en esencia una fuente de financiación fiable, necesaria para garantizar el apoyo continuado —aunque sea a bajo nivel— al contenido digital y al mantenimiento de los necesarios repositorios, tecnologías y sistemas asociados, por el tiempo que sea necesario.

6.1.6.6      Alternativas de preservación, gestión y almacenamiento: visto que el entorno económico y tecnológico resulta a menudo volátil, se recomienda establecer acuerdos con archivos e instituciones que puedan asumir el almacenamiento de datos en el rol de archivo de último recurso. Estos acuerdos requerirán de cierta estandarización de formatos de fichero y organización de datos, así como en aspectos sociales y técnicos sobre la gestión del contenido.
    
6.1.6.7      Instrumentos, software y planificación a largo plazo: los equipos informáticos, programas y otros sistemas no son elementos a preservar en sí mismos, sino meras herramientas que hacen posible la tarea de preservación del contenido. El software de repositorio DSpace, por ejemplo, no se describe a sí mismo como una solución para la preservación, sino solamente como una utilidad que «proporciona a las instituciones la capacidad sostenible de guardar activos de información y ofrecer servicios a partir de ellos» (DSpace, Michael J. Bass et al.: 2002). El software de repositorio es en sí mismo un instrumento, como lo son los diversos componentes diseñados para permitir por ejemplo la operación, la simplificación de procesos, la automatización y la validación de la recolección de metadatos. La planificación a largo plazo debe ser capaz de modificar o actualizar cualquier sistema sin poner en peligro el contenido.

6.1.7 Definición del objeto digital

6.1.7.1      El fichero de audio es solo una parte de la información que debe preservarse. El modelo de referencia para un sistema abierto de archivo de información (OAIS, Open Archival Information System) identifica cuatro partes o elementos del objeto digital, partes descritas como el paquete de información. Se trata de la información de contenido y la información descriptiva de preservación, agrupadas, que reunidas en la información de empaquetamiento, pueden descubrirse gracias a la información descriptiva.

6.1.7.2      Aunque la información pueda distribuirse a través del sistema de almacenamiento, conviene recordar que el paquete conceptual es la información sonora, la capacidad para reproducir el sonido en cuestión, el conocimiento de su proveniencia y de su descripción y ubicación. Podrán existir también relaciones críticas entre el fichero de audio en particular y otros ficheros de la misma colección. Estas relaciones resultan importantes para el uso del material y por ello deberán conservarse.

6.1.8 Sistema abierto de archivo de información (OAIS)

6.1.8.1      El modelo de referencia para un sistema abierto de archivo de información (OAIS) es un modelo conceptual ampliamente adoptado para sistemas de archivo y repositorios digitales. El modelo de referencia OAIS aporta un lenguaje común y un marco conceptual compartido por bibliotecas digitales y especialistas en preservación. El marco ha sido adoptado como estándar internacional, ISO 14721:2003. Aunque se han señalado ciertas insuficiencias en el detalle que aporta OAIS, el concepto de la construcción de arquitecturas de repositorio en una forma que se corresponda con las categorías funcionales de OAIS es crucial en el desarrollo de sistemas modulares de almacenamiento con capacidad para el intercambio operativo de contenidos. La secciones que siguen en este documento adoptan los principales componentes funcionales del modelo de referencia OAIS con el objeto de facilitar el análisis de los instrumentos de software disponibles y formular las recomendaciones pertinentes para un necesario desarrollo.

6.1.8.2      Existe un número finito de funciones que un archivo digital debe poder realizar para cumplir de forma fiable y sostenible el propósito para el cual fue diseñado. Estas funciones se definen en el modelo funcional de OAIS como Captura, Acceso, Administración, Gestión de datos, Planificación de la preservación y Almacenamiento en Archivo.

6.1.8.3      OAIS define también la estructura de los diversos paquetes de información necesarios para la gestión de datos de acuerdo con su posición en el ciclo de vida digital. Estos son los denominados Paquete de Sumisión de Información (SIP, Submission Information Package), Paquete de Diseminación de la Información (DIP, Dissemination Information Package) y Paquete de Archivo de la Información (AIP, Archival Information Package). Un paquete es la parcela conceptual que engloba los datos, metadatos relevantes e información descriptiva necesaria para un objeto de datos particular. Este objeto es solamente conceptual en el sentido de que los contenidos del paquete pueden hallarse disgregados en el sistema o bien subsumidos en un único objeto digital. OAIS define un paquete de información como la Información de Contenido y su correspondiente Información Descriptiva de preservación, necesaria para facilitar la preservación de la Información de Contenido.

6.1.8.4      El SIP es el paquete de información entregado al sistema para su captura. Contiene los datos a preservar y todos los metadatos necesarios asociados al objeto de datos. El SIP se acepta en el sistema y se utiliza para crear un AIP.

6.1.8.5      El AIP es el paquete de información una vez almacenado y preservado dentro del sistema. Es el paquete de información que el sistema almacena, conserva y mantiene.

6.1.8.6      El DIP es el paquete de información creado para la distribución del contenido digital. En este sistema pueden producirse tres escenarios. En primer lugar está el acceso: para ello el DIP se presentará al usuario final de forma comprensible y útil. En segundo lugar está el intercambio con el propósito del reparto del riesgo. Un archivo puede optar por compartir partes de su contenido con otras instituciones similares u organizaciones cuya función sea el almacenamiento de archivos. En este caso el DIP contendrá todos los metadatos necesarios para llevar a término este objetivo. En tercer lugar está la distribución de contenido a archivos de último recurso. El escenario donde un archivo o institución en particular no disponga de los recursos necesarios para mantener su colección no es tan difícil de imaginar. Un DIP estándar en esta situación permitirá a otros sistemas con arquitectura similar asumir su nuevo papel con la mínima intervención manual.

6.1.9 Repositorios digitales de confianza (TDR) y responsabilidad institucional

6.1.9.1      Las especificaciones técnicas del entorno de almacenamiento digital son parte importante para asegurar que el contenido digital gestionado se mantiene accesible a los investigadores del futuro. Sin embargo, no son por sí mismas garantía suficiente de éxito en esta tarea. La institución que acoge el archivo digital debe ser capaz de asegurar que el contenido que gestiona se mantiene y se cataloga de forma responsable. En 2002, el Research Libraries Group (RLG) y el Online Computer Library Center (OCLC) publicaron de forma conjunta el documento «Trusted Digital Repositories: Attributes and Responsibilities» (TDR, traducible como «Repositorios digitales de confianza: atributos y responsabilidades») que articulaba un marco de atributos y responsabilidades para el desarrollo de los repositorios digitales fiables y sostenibles «requeridos por un archivo para ofrecer la preservación de la información digital de modo permanente o a un indefinido largo plazo».

6.1.9.2      Estos atributos incluyen la conformidad con el modelo de referencia de OAIS, la viabilidad organizativa, sostenibilidad financiera, idoneidad tecnológica y procedimental, la seguridad del sistema y la existencia de políticas apropiadas para garantizar la puesta en práctica de las medidas adecuadas para la gestión y preservación de los datos.

6.1.9.3      El reflejo práctico de todo lo dicho es el documento «Trustworthy Repositories Audit and Certification (TRAC): Criteria and Checklist» (2007, traducible como «Certificación y auditoría de repositorios de confianza: criterios y listado de verificación»). Mediante este documento, un archivo puede decidir hasta qué punto las prácticas, enfoques y tecnologías en uso o en proyecto son apropiadas para la preservación de la información digital custodiada bajo su responsabilidad.

6.1.9.4      El listado de verificación aborda diversos ámbitos sensibles agrupados en tres áreas principales: infraestructura organizativa, administración y tecnologías del objeto digital, seguridad e infraestructura técnica.

6.1.9.5      La infraestructura organizativa se contrasta evaluando la idoneidad de las direcciones tomadas y la viabilidad organizativa, la estructura de la organización y su plantilla, los procedimientos contables y los planes de empresa, la sostenibilidad financiera y la consideración de las licencias y compromisos adquiridos. El área de control de la gestión del objeto digital evalúa la adquisición de contenido, la creación de paquetes para archivo, la planificación de la preservación, la planificación del almacén de archivo, la gestión de la información y el control de acceso. La tercera y última área de la lista de verificación audita la infraestructura del sistema, el uso de tecnologías apropiadas a la tarea y la seguridad del sistema y de la institución misma.

6.1.9.6      La terminología utilizada en «Trustworthy Repositories Audit and Certification (TRAC): Criteria and Checklist» pretende abarcar los archivos digitales en el sentido más amplio del término. Por ello, el significado del documento puede resultar ocasionalmente oscuro para el archivista de audio. Sin embargo, los aspectos que el documento examina y evalúa son cruciales para la planificación y administración de un archivo de audio digital. Se recomienda encarecidamente su uso por parte de los responsables del archivo de audio digital a fin de examinar la idoneidad de la institución para gestionar una colección digital, así como para identificar las posibles debilidades en su actual estrategia de preservación digital.

6.1.10 Archivos de sonido y responsabilidad técnica

6.1.10.1    Por mucho que una institución sea responsable de la administración de una colección o un grupo de objetos de audio, de ello no se deriva necesariamente que se responsabilice del mantenimiento del sistema de almacenamiento digital. La institución puede optar por incorporarse a un sistema distribuido de almacenamiento, o adoptar los servicios de un proveedor externo para archivar su colección de una forma más estandarizada.

6.1.10.2    La opción del almacenamiento distribuido de datos, como el que promueve y desarrolla para material ubicado en la red la Universidad de Stanford bajo el nombre de LOCKSS (Lots of Copies Keep Stuff Safe - «muchas copias mantienen las cosas seguras») replica los datos en diferentes puntos de la red. El sistema maneja los datos desde la red y el riesgo de pérdidas se reduce por el hecho de que la información puede ser recuperada desde muchos lugares distintos. Este sistema no es apropiado para material con acceso restringido o sujeto a derechos de copyright que prohíban su difusión. Por otra parte el sistema requiere el apoyo de una institución en lo que a responsabilidad sobre su administración y desarrollo se refiere.

6.1.10.3    Una institución puede declararse técnicamente incapaz de asumir el desarrollo y la gestión de un sistema de almacenamiento digital. En este caso podrá si lo desea establecer relación con un proveedor externo. Este proveedor podrá ser otro archivo, que adoptará y almacenará la colección del primero, o bien un proveedor comercial que se hará cargo de la gestión y el almacenamiento de los datos a cambio de una tarifa.

6.1.10.4    La información que sigue supone la intención por parte de una institución de llevar a cabo su propio programa de preservación. Sin embargo, aun apostando por alguna de las alternativas apuntadas más arriba, esta información será útil para determinar si el enfoque adoptado es fiable y válido.

6.1.11 Software de repositorio digital, gestión de datos y sistemas de preservación

6.1.11.1    El software de un repositorio digital es generalmente aquel que da soporte al almacenamiento y acceso al contenido digital. Debería incorporar sistemas de metadatos e indexación que permitan el manejo de información sobre el contenido, así como una variedad de instrumentos para el descubrimiento de contenidos y la generación de informes asociados.

6.1.11.2    La gestión de datos se refiere a la administración del flujo de bits de información que son responsabilidad del sistema. Esto puede incluir procedimientos de copias de seguridad (backups), copias múltiples y cambios.

6.1.11.3    Los procesos de preservación son aquellos que garantizan que el contenido seguirá siendo accesible a largo plazo, que seguirá teniendo significado y que las tareas de gestión de datos llevadas a cabo por el sistema serán documentadas y mantenidas. Cada uno de estos tres procesos es necesario para lograr la preservación del contenido a largo plazo.

6.2 Captura

6.2.1 Paquete de sumisión de información (SIP)

6.2.1.1      El SIP es un paquete de información entregado al repositorio y al sistema de almacenamiento digital para su captura. El SIP incluye los datos de audio sujetos a almacenamiento así como todos los metadatos necesarios relacionados con el objeto y su contenido. La captura en el modelo OAIS es el proceso que acepta el contenido y sus metadatos asociados (paquete SIP), verifica el fichero, extrae los datos relevantes y prepara el paquete AIP para el almacenamiento, y asimismo asegura que los AIPs y su Información Descriptiva relacionada queden establecidos dentro del modelo OAIS.

6.2.1.2      Un sistema de preservación y de repositorio digital debería ser capaz de aceptar y validar un fichero de audio. La validación es el proceso encargado de asegurar que los archivos aceptados en el sistema de almacenamiento digital cumplan con ciertos estándares. Los ficheros no estandarizados pueden resultar de difícil utilización en el futuro, cuando los actuales sistemas de reproducción ya no se hallen disponibles. Existen instrumentos para la validación automática de formatos de archivo. Algunos de ellos, disponibles y en continuo desarrollo, son soluciones de código abierto, como JHOVE (JSTOR/Harvard Object Validation Environment).

6.2.2 Formato

6.2.2.1      La IASA recomienda el uso de ficheros .wav o preferiblemente BWF [EBU Tech 3285]. La diferencia entre ambos radica en que BWF contiene un conjunto de cabeceras utilizables para organizar y manejar metadatos. Aunque los metadatos en BWF son adecuados para muchos propósitos, en sistemas más sofisticados y situaciones de intercambio puede resultar necesario un conjunto más completo de metadatos. En estas circunstancias se utiliza a menudo el estándar METS, Metadata Encoding and Transmission Standard. El esquema METS es un estándar para la codificación de metadatos descriptivos, administrativos y estructurales relacionados con los objetos de una biblioteca digital, expresados mediante XML (eXtensible Markup Language). Un paquete METS consta de metadatos y contenido y se utiliza a menudo como estándar de intercambio entre archivos digitales.24

6.2.2.2      Material eXchange Format (MXF) es un formato de contenedor destinado a los medios audiovisuales profesionales y definido por un conjunto de estándares de la SMPTE (Society of Motion Picture and Television Engineers). El formato MXF ha sido mayoritariamente adoptado por la comunidad archivística de vídeo, aunque es capaz también de gestionar audio. Como METS, se trata principalmente de un conjunto de metadatos que «envuelve» el contenido, en este caso, audio. Ambos formatos son muy útiles en el intercambio y gestión de contenido e información entre archivos y repositorios.

6.2.2.3      El formato del paquete SIP dependerá del sistema y el tamaño y complejidad de la tarea. La creación de un archivo SIP resulta razonablemente viable a partir de ficheros .wav, introduciendo de forma manual en el sistema la mayor parte de los metadatos necesarios y adquiriendo a su vez todos los metadatos técnicos necesarios durante el proceso de captura. Esto, sin embargo, solo será apropiado para una colección diminuta. Las colecciones de mayor tamaño, con grandes cantidades de material y procesos de digitalización separados y remotos, deberán construir sofisticados sistemas de captura e intercambio de datos para asegurar la adecuada captura de contenido en los sistemas de almacenamiento de datos. El software de producción y verificación deberá generar muchos de estos datos en forma de ficheros XML estandarizados que puedan ser utilizados a efectos de preservación. La Biblioteca Nacional de Nueva Zelanda, por ejemplo, dispone de un instrumento de extracción de metadatos (The National Library of New Zealand Metadata Extractor tool) basado en tecnología Java que es capaz de extraer metadatos de preservación a partir de objetos digitales y devolverlos en el formato estandarizado XML.


24. Ver sección 3.8 (n. de los t.).

6.2.3 Metadatos de preservación

6.2.3.1      Los metadatos necesarios para la gestión de los procesos de preservación en el estadio de captura son aquellos relacionados con la creación del objeto de audio digital y los cambios de formato que hayan podido ocurrir antes de la captura. De esta forma se preserva la información sobre la proveniencia técnica del objeto, lo que permite establecer un vínculo que puede rastrearse entre la forma presente del ítem y la forma original con la que fue creado.

6.2.3.2      El formato BWF dispone de una recomendación no obligatoria titulada Format for Coding History field in Broadcast Wave Format (Formato para el campo de historia de la codificación en BWF), disponible en http://www.ebu.ch/CMSimages/en/tec_text_r98-1999_tcm6-4709.pdf. Esta recomendación explica cómo describir los cambios a los que hayamos sometido el fichero. El uso local del campo de texto libre en código ASCII permite la descripción del equipamiento técnico o del software utilizado en la creación del objeto de audio digital.

6.3 Almacenamiento de archivo

6.3.1 Paquete de Archivo de Información (AIP)

6.3.1.1      La definición en OAIS del concepto de almacenamiento de archivo incluye los servicios y funciones necesarios para el almacenamiento del Paquete de Archivo de Información (AIP). El almacenamiento de archivo abarca la gestión de datos e incluye procesos como la selección del medio de almacenamiento, la transferencia de AIP s al sistema de almacenamiento, la seguridad y validación de datos, procesos de salvaguarda o backup y restauración de datos, y finalmente la réplica de AIP s sobre nuevos medios.

6.3.1.2      Un AIP, tal y como se define en el modelo de referencia OAIS (CCSDS 650.0-B-1 Reference Model for an Open Archival Information System) es un paquete de información utilizado para transmitir objetos de archivo hacia el sistema de archivo digital, para almacenar objetos dentro del sistema y para transmitir objetos desde el sistema. Un AIP contiene tanto los metadatos que describen la estructura y el contenido de una esencia archivada como la esencia misma. Consta de múltiples ficheros de datos que conforman una entidad empaquetada de forma lógica o física. La implementación de un AIP puede variar de un archivo a otro. En cualquier caso especificará un contenedor que contenga toda la información necesaria para hacer posible la preservación a largo plazo y el acceso a los ítems archivados. El modelo de metadatos de OAIS se basa en las especificaciones de METS.

6.3.1.3      Desde un punto de vista físico, el AIP consta de tres partes: metadatos, esencia e información de empaquetamiento, que conjuntamente forman uno o más ficheros (ver 6.1.7, «Definición del objeto digital»). La información de empaquetamiento puede entenderse como un envoltorio de información que encapsula los metadatos y la esencia.

6.3.2 Conceptos básicos del almacenamiento de archivo

6.3.2.1      El almacenamiento de archivo aporta los medios para almacenar, preservar y ofrecer acceso al contenido archivado. En sistemas de pequeño tamaño el almacenamiento puede ser autónomo y operarse de forma manual, pero en sistemas de mayores dimensiones el almacenamiento se acostumbra a implementar en conjunción con aplicaciones de catalogación, sistemas de administración de activos, sistemas de recuperación de información y sistemas de control de acceso. El objetivo reside en controlar y manejar el contenido archivado, así como proporcionar una manera controlada de acceder a ese contenido.

6.3.2.2      El almacenamiento de archivo debe estar conectado a los dispositivos responsables de la captura y creación del objeto digital a archivar y debe proporcionar una interfaz segura y fiable que pueda ser usada para importar activos al sistema de almacenamiento.

6.3.2.3      Un sistema utilizado para el almacenamiento de contenido de archivo debe ser fiable en diferentes aspectos: debe estar disponible sin interrupciones significativas y debe ser capaz de informar al sistema o al usuario encargado de la importación de contenido sobre el éxito o fracaso de la operación, permitiendo de esta forma a la parte importadora, en caso de éxito, la eliminación de la copia de captura del fichero de archivo. El almacenamiento de archivo debe también ser capaz de preservar durante un largo periodo de tiempo el contenido que gestiona y protegerlo de todo tipo de fallos y desastres.

6.3.2.4      Un sistema de almacenamiento de archivo debería construirse de acuerdo con las necesidades de su propietario funcional. Deberá dimensionarse adecuadamente para llevar a cabo las tareas encomendadas y gestionar la capacidad requerida en operaciones cotidianas. Además, el almacenamiento de archivo deberá proporcionar acceso controlado al contenido que gestiona para aquellos usuarios que tengan permisos o derechos de acceso a dicho contenido.

6.3.3 Sistemas digitales de almacenamiento masivo (DMSS)

6.3.3.1      Un sistema digital de almacenamiento masivo (Digital Mass Storage System, DMSS) está basado en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), diseñado e implementado para almacenar y mantener grandes cantidades de datos para un cierto periodo extendido de tiempo. Estos sistemas aparecen en diversas formas. Un DMSS básico podría ser un ordenador personal con suficiente espacio de disco duro y algún tipo de catálogo que pueda ser usado para supervisar los activos que el sistema posee. Un DMSS más complejo consistirá quizá en un sistema de almacenamiento sobre disco duro y/o cinta y un grupo de ordenadores que controlen dicho sistema. Un DMSS puede contener también diversos niveles o capas de almacenamiento con diferentes características. Un disco duro conectado a través de un canal rápido de fibra puede utilizarse para almacenar temporalmente activos cuyo tiempo de acceso sea decisivo, mientras se opta por un segundo nivel de almacenamiento basado en discos duros de menor coste y rendimiento para material cuyo tiempo de acceso sea de menor trascendencia. Finalmente, el almacenamiento basado en cinta constituirá el nivel más efectivo en relación a su coste.

6.3.3.2      Un sistema de administración jerárquica del almacenamiento (Hierarchical Storage Management, HSM) es la opción más común en sistemas de gran tamaño donde se dispone de diferentes tecnologías de almacenamiento que deben constituir una unidad funcional. El sistema HSM deberá coordinar el rendimiento de estas diferentes tecnologías de almacenamiento. Los sistemas a gran escala también pueden diseminarse geográficamente con el fin de mejorar el rendimiento y la tolerancia a fallos.

6.3.4 Introducción a los tipos y formatos de cinta de datos

6.3.4.1      Lo que sigue es una visión general de algunos de los principales formatos y sistemas de automatización basados en cinta disponibles para el almacenamiento de contenido audiovisual en formato de datos. Las cintas de datos se utilizan únicamente en conjunción con otros componentes de un DMSS. Resulta prudente comenzar esta comparación entre varios tipos de formatos de cinta de datos recordando que no existe el soporte definitivo y que, independientemente de otras consideraciones, los soportes resultarán viables solo mientras sean avalados por los sistemas de datos a los cuales están incorporados.

6.3.5 Rendimiento de la cinta de datos

6.3.5.1      La geometría y dimensiones del formato determinan su funcionamiento. La velocidad de transferencia de datos, un aspecto de su rendimiento, es el producto directo del número de pistas grabadas y leídas de manera simultánea, así como de la velocidad del cabezal de datos, la densidad lineal del medio y la codificación de canal. Las carcasas de cinta físicamente más ligeras y de menores dimensiones pueden, por ejemplo, desplazarse con mayor rapidez en una biblioteca robotizada. La densidad de datos es el producto de:

6.3.5.1.1   los compromisos entre longitud y grosor de la cinta;
6.3.5.1.2   el ancho de pista y la distancia entre pistas;
6.3.5.1.3   la densidad lineal de datos útiles25 para cada pista.


25. En referencia a la carga útil de datos, del inglés payload, carga con rédito (n. de los t.).

6.3.6 Clases de capa magnética

6.3.6.1      Existen dos tipos principales de capas o películas magnéticas: las basadas en partículas26 o las obtenidas por evaporación. Las primeras capas magnéticas para cinta de datos utilizaban óxidos de metales, como las cintas de vídeo, mientras que las más recientes usan partículas de metal (cintas MP, Metal Particles). El hierro puro, con capas de pasivación inerte de cerámica y óxido, se dispersa sobre polímeros aglutinantes aplicados uniformemente sobre una película fina o substrato de PET (tereftalato de polietileno) o PEN (polinaftalato de etileno) el cual, a su vez, aporta estabilidad dimensional y resistencia a la tensión. La capa magnética de algunas de las cintas de mayor densidad disponibles hoy en día se basa en una hoja de metal evaporado de aleaciones de cobalto u otros materiales similares a los de los discos duros. Con ello se consigue una muy alta pureza del material magnético depositado que permite capas más finas. La mayoría de cintas de metal evaporado (cintas ME, Metal Evaporated) tienen una cobertura protectora de un polímero similar al material aglutinante que se encuentra en las cintas MP. Las formulaciones más recientes incluyen además una capa protectora de cerámica. Varias de las primeras cintas del tipo ME han dado fallos por delaminación sometidas a un uso intensivo (Osaki 1993:11).


26, También llamadas a veces «pigmentos» (n. de los t.).

6.3.7 Diseño de la carcasa

6.3.7.1      Se utilizan dos tipos básicos de carcasas: casetes de doble eje, que permiten tiempos de acceso más cortos, y cartuchos de eje único, capaces de ofrecer mayor capacidad por volumen físico.

6.3.7.2      Entre los casetes de doble eje se incluye:

• cinta de ancho 3,81mm, principalmente DDS [derivado del DAT]
• QIC [cartucho de cuarto de pulgada, 1/4”] y Travan
• formatos de 8mm, incluyendo Exabyte y AIT
• DTF
• Storagetek 9840

6.3.7.3      Entre los cartuchos de eje único:

• formatos IBM MTC y Magstar como 3590, 3592 y TS1120
• Quantum S-DLT y DLT-S4
• LTO Ultrium [100, 200, 400 & 800 GB]
• Storagetek 9940 y T10000
• Sony S-AIT

6.3.7.4      No existe un diseño necesariamente superior a otro para el almacenamiento a largo plazo, pues la vida útil del soporte viene determinada por una serie de detalles específicos de cada formato. Por ejemplo, algunos de los cartuchos de eje único y media pulgada (1/2”) tienen guías de gran diámetro dentro de la carcasa que aseguran una mínima fricción y una adecuada conducción de la cinta. Se han experimentado problemas con el mecanismo de enganche en cartuchos viejos de eje único, aunque los diseños más recientes presentan mayor fiabilidad en este aspecto. Algunos casetes de doble eje pueden dejarse aparcados a medio camino del recorrido de cinta, minimizando así el tiempo de rebobinado hasta alcanzar un determinado fichero. Esta práctica se opone a la tradicional aplicada en los archivos audiovisuales, basada en el bobinado completo a baja velocidad antes del almacenamiento para lograr así que solo la cinta inicial de guía (a menudo cinta blanca) se vea expuesta al mecanismo de enhebrado. Generalmente las cintas no incorporan una carcasa herméticamente sellada como las que protegen los discos duros.

6.3.8 Escaneo lineal y helicoidal de cinta

6.3.8.1 Las cintas de datos pueden ser grabadas (escritas) o reproducidas (leídas) mediante un cabezal simple, generalmente descrito como lineal, o bien mediante un cabezal rotatorio o helicoidal. Las cintas lineales suelen albergar un trazado de pistas en forma de serpentina. Se argumenta que el vaivén en el transporte de la cinta puede conllevar un desgaste, el llamado efecto de pulido27. En la práctica, las cintas modernas se diseñan para soportar un alto número de pasadas sin acusar desgaste. Sin embargo, es aún aconsejable acceder a contenidos de uso frecuente desde un disco duro. Las cinta en general, sujeta a descomposición química debido a la hidrólisis y otras causas, tendrá un mejor comportamiento sobre guías y demás partes fijas del transporte a velocidades alrededor de 1-2m/s o quizás mayores, las típicas para formatos con cabezal fijo o lineal. Para formatos con cabezales rotatorios o helicoidales nos encontraremos con altas velocidades relativas entre cinta y cabezal. Estas altas velocidades relativas acrecientan el efecto de «colchón» o «burbuja» de aire entre la superficie de la cinta y los cabezales de lectura/escritura, por mucho que la velocidad lineal de la cinta sobre las partes fijas de guías y cabezales sea mucho menor. De ahí la habitual confusión en este aspecto.


27. Del inglés shoe-shine effect (n. de los t.).

6.3.9 Dispositivos de acceso y elementos de almacenamiento auxiliares

6.3.9.1      Formatos como AIT incluyen memorias MIC (Memory in Cassette) de estado sólido integradas en el cartucho, capaces de almacenar información posicional del fichero de forma similar a la tabla de contenidos (Table of Contents, TOC) de un Disco Compacto (CD) para agilizar la localización de los datos. El formato DTF usa memoria RF.28


28. Digital Radio Frequency Memory, DRFM (n. de los t.).

6.3.10 Obsolescencia de formatos y ciclos tecnológicos

6.3.10.1    La naturaleza misma del almacenamiento de datos conlleva un constante progreso y desarrollo, lo que implica cambios inevitables y una continua obsolescencia. La gestión realista del contenido a largo plazo debe asumir los hechos y construir sobre la continua evolución y actualización del equipo y los medios grabables. Aunque la infraestructura central como el cableado de datos o las bibliotecas de almacenamiento pueda seguir en servicio durante diez o hasta veinte años, las unidades individuales de lectura/escritura y las cintas tienen una vida finita mucho menor. Todos los principales formatos de cintas de datos disponen de planes de desarrollo y proyectan actualizaciones en periodos que van de los 18 meses a los 2 años. La retrocompatibilidad para el acceso exclusivo de lectura se garantiza a veces sobre una o dos generaciones en cualquier familia común de dispositivos. Como resultado, cada generación de dispositivos de cinta y sus medios grabables pueden tener una viabilidad entre los 4 y 6 años, tras los cuales resulta esencial la migración de los datos a un nuevo formato.* También el coste de mantenimiento del equipo propio de los sistemas de almacenamiento masivo tiende a incrementarse notablemente cuando este supera el tiempo de vida útil o el periodo de garantía. Entonces puede resultar difícil la obtención de piezas nuevas de recambio para las bibliotecas o las unidades de cinta, por ejemplo. En el siguiente cuadro se incluye un resumen de los planes de desarrollo de diferentes fabricantes. Muchos formatos disponen de compatibilidad exclusivamente de lectura con al menos una generación previa.

Familia 1a Generación 2a Generación 3a Generación 4ah Generación 5a Generación 6a Generación
Quantum SDLT SDLT220 110GBytes SDLT320 160GBytes SDLT600 300GBytes DLT-S4 800GBytes    
IBM     3592 2004 300GB 40MB/s TS1120 2006 700GB 104MB/s    
Sun - Storagetek   9940B 2002 200GB 30MB/s T10000 2006 500GB 120MB/s T10000B-2008 ITB 120MB/s    
LTO LTO-1 2001 100GB 20MB/s LTO-2 2003 200GB 40MB/s LTO-3 2004 400GB 80MB/s LTO-4 2007 800GB 120MB/s LTO-5 sin fecha (2009+) 1.6TB 180MB/s (estimado) LTO-6 sin fecha  (2011+) 3.2TB 270MB/s (estimado)
Sony S-AIT S-AIT 2003 500 GB 30MB/s S-AIT2 2006 800 GB 45MB/s        
Sony AIT     AIT-3 2003 100 GB 12MB/s AIT-4 2005 200 GB 24MB/s    

Cuadro 1, sección 6.3: Plan de desarrollo proyectado para cintas de datos

 


* Esto conlleva un cierta generación de residuos y daño medioambiental que va más allá del ámbito de la discusión puramente tecnológica, aunque en realidad una biblioteca de viejas cintas de datos consuma a gran escala más polímeros y derivados petroquímicos por producto que un sistema actual de alta densidad, dotado de soluciones de almacenamiento robotizadas energéticamente más eficientes que ocuparán, al mismo tiempo, un menor espacio físico.

6.3.11 Robots automáticos o recuperación manual de datos

6.3.11.1    Para operaciones a pequeña escala es posible realizar una copia de seguridad de datos desde una estación de trabajo (un ordenador) a una unidad de cinta, y ubicar manualmente los cartuchos de cinta para su almacenamiento en una estantería tradicional. Incluso los sistemas en red a pequeña escala podrán llevar a cabo un procedimiento de salvaguarda de datos manual de sus contenidos (ver también el capítulo 7, «Opciones a pequeña escala para sistemas de almacenamiento digital»). Las mismas pautas generales para entornos de almacenamiento son aplicables a todo tipo de cintas magnéticas, aunque deba prestarse especial atención a minimizar la presencia de polvo y otras substancias contaminantes. Para operaciones a gran escala, y en particular allí donde los costes laborales sean altos y exista presupuesto para el equipamiento adecuado, será deseable disponer de un cierto grado de automatización en favor de sistemas más económicos que los puramente manuales. El grado de automatización dependerá de la escala y la consistencia de la tarea, el tipo de acceso al contenido y los costes relativos de los principales recursos.

6.3.11.2    Cargadores automáticos y bibliotecas robotizadas de cinta. El siguiente paso tras las unidades de cinta autónomas es el cargador automático o autocargador a pequeña escala, dotado de una unidad de lectura/escritura de cinta — ocasionalmente dos — y de una fila o carrusel de cintas de datos dispuestas secuencialmente para alimentar la unidad y permitir de este modo operaciones de salvaguarda (de datos. Una de las principales diferencias entre los autocargadores y las bibliotecas robotizadas a gran escala reside en que, en el primer caso, las cintas grabadas no están registradas por el software de salvaguarda de datos en una base de datos centralizada que pueda permitir la recuperación automatizada. Las tareas de búsqueda, recuperación y recarga de ficheros individuales siguen en manos de un operador humano. Todo lo que los autocargadores permiten es, tal y como su nombre indica, la lectura y/o escritura secuencial automatizada con el fin de superar las limitaciones de capacidad que cada cinta individual impone. Desaparece así del proceso el operador humano responsable de cambiar de cinta durante el proceso de salvaguarda.

6.3.11.3    Por contra, hasta la más pequeña de las bibliotecas robotizadas de cinta está programada para comportarse como un sistema de almacenamiento único e independiente. La ubicación de ficheros individuales en diferentes cintas resulta transparente al usuario. El sistema de control de la biblioteca supervisa las direcciones de los ficheros en cada cinta, así como la posición física de las cintas en la biblioteca. Ante cualquier recarga de datos o reubicación de una cinta, el subsistema robotizado reescaneará los compartimentos de cintas durante la inicialización para actualizar su inventario con metadatos provenientes de códigos de barras, etiquetas de radiofrecuencia (rf tags) o chips de memoria ubicados en las carcasas de las mismas cintas.

6.3.11.4    Las bibliotecas de cintas de mayores dimensiones presentan ventajas sobre las de menor tamaño. Pueden ser construidas con redundancia y hallarse diseminadas, con lo que se minimiza el tiempo de inactividad y la carga de procesos de escritura/lectura se equilibra entre diversos sistemas similares. Las bibliotecas de gran tamaño también pueden usarse como sistema multipropósito: pueden, por ejemplo, mantener las copias de seguridad de una empresa a la vez que manejar el contenido audiovisual en archivo.

6.3.11.5    Los casetes o cartuchos de cinta de datos utilizados en un sistema robotizado deberán tener algún tipo de identificación (código de barras, etiquetas de radiofrecuencia, etc.). Estos sistemas ópticos o electromagnéticos de reconocimiento operan a veces en conjunción con memorias MIC para suplementar información sobre la identificación y contenido de la cinta. Algunos formatos disponen de un sistema global de identificación que asigna códigos de barras a cada casete o cartucho, de modo que cualquier cinta utilizada en una biblioteca robotizada pueda ser reconocida en otro sistema de biblioteca.

6.3.11.6    Programas de salvaguarda y migración. Calendarios. Existe cierta confusión tanto en círculos de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) como en comunidades más amplias en lo referente al propósito y operación de los archivos de datos a largo plazo. Dos malentendidos muy populares son los siguientes. En primer lugar, el que afirma que archivar es el proceso de desplazar material de uso poco frecuente desde dispositivos de almacenamiento sobre disco conectados en red, de alto coste, hacia otros dispositivos más asequibles, offline, en bibliotecas inaccesibles desde donde quizás ya no pueda recuperarse. En segundo lugar, el que asegura que el proceso de backup es la rutina programada de forma periódica — diaria o semanalmente — de copia completa de todo lo almacenado en el sistema.

6.3.11.7    En relación al primer malentendido, la realidad indica que algunos de los materiales más importantes y valiosos pueden no usarse durante meses o años, pero su supervivencia debe seguir garantizada sin titubeos. Análogamente, respecto al segundo malentendido, si se trabaja con las reglas adecuadas, puede que no sea preciso replicar diaria o semanalmente grandes cantidades de material si solo se actualizan pequeños porcentajes. En la práctica, aun cuando el establecimiento de un plan estricto de replicación de datos en diferentes medios y ubicaciones resulte esencial para minimizar el riesgo de fallos tecnológicos y garantizar la recuperación ante desastres, las características particulares del patrimonio digital requieren ciertos procedimientos que difieren de la gestión de datos estandarizada por las tecnologías de la información.

6.3.11.8    Aunque los sistemas convencionales de administración jerárquica del almacenamiento (Hierarchical Storage Management, HSM) puedan optimizarse para realizar copias de seguridad periódicas y desplazar contenidos de baja demanda a ubicaciones menos accesibles, otros sistemas con mejores prestaciones podrán adaptarse más a las reglas de funcionamiento de archivos con diferentes tamaños y niveles de acceso. Una organización de tamaño medio puede llegar a transferir unos 100GB de datos de audio cada semana, o bien 1TB de vídeo. Es razonablemente sencillo garantizar la copia de los materiales tan pronto como se integran en el sistema, así como mantener el acceso a los más consultados.

6.3.11.9    Alguna de las tareas primordiales del software de gestión del almacenamiento son la optimización del uso de los recursos informáticos y la administración de los dispositivos en el ámbito del equipamiento, así como la regulación del tráfico de datos con la menor latencia posible para el usuario. El software HSM ofrece una serie de opciones para la migración de ficheros desde disco duro en red hacia cinta, opciones que pueden ser de base temporal (anterior a una cierta fecha), dimensional (mayor de un cierto tamaño), posicional (ubicados en carpetas determinadas) o relacionadas con determinados límites superiores o inferiores de ocupación de disco duro.

6.3.11.10 Cuando se generan tanto ficheros de alta resolución como copias de acceso a baja resolución, es típico que los primeros sean los destinados a la preservación y los trasladados a cinta con el fin de liberar espacio de disco duro, que es más caro. Se requiere un compromiso entre la disponibilidad del material y la optimización del uso de las unidades de cinta y otros medios grabables. Si el acceso a las cintas es muy frecuente, las repetidas operaciones de carga y descarga, rebobinado y reproducción degradarán el rendimiento del sistema. Los sistemas más sofisticados de gestión del contenido a menudo incorporan niveles más bajos de gestión de almacenamiento que hacen que los usuarios sean menos conscientes de los ficheros y componentes que soportan el sistema.

6.3.12 Selección y supervisión del medio de cinta de datos

6.3.12.1    Como en cualquier sistema convencional de preservación, resulta importante no solo establecer copias de seguridad y redundancia en caso de fallos en los medios o componentes grabables, sino también establecer y medir estándares de rendimiento para las partes vitales del sistema. Programas informáticos como SCSI-Tools permiten chequeos menos exhaustivos de las unidades individuales de cinta y otros dispositivos en red a favor de determinar si el sistema completo funciona a un nivel óptimo. Las cintas LTO disponen de una interfaz para la supervisión de datos, una funcionalidad que raramente se utiliza a pesar de sus beneficios para sistemas de archivo. Algunos sistemas HSM pueden controlar de manera regular la calidad de los activos almacenados. Estos sistemas supervisan la tasa de error de las cintas al mismo tiempo que los usuarios acceden a sus activos, o bien leen automáticamente estos activos, sin intervención humana, cuando la cinta no haya sido utilizada durante un cierto periodo de tiempo.

6.3.13 Costes

6.3.13.1    El coste del almacenamiento de datos en cinta se reparte habitualmente en cuatro áreas:

  • cintas grabables: disponibilidad y recambio del medio cinta principal y de backup cada 3-5 años
  • unidades de cinta: disponibilidad y recambio cada 1-5 años, con servicio de asistencia técnica o garantía
  • biblioteca robotizada: adquisición y mantenimiento con ciclo de vida de unos 10 años
  • programas informáticos: adquisición, desarrollo, integración y mantenimiento

6.3.13.2    En un sistema manual los costes de almacenamiento en estantería resultan menores, aunque el espacio requerido para la plantilla de trabajadores es mayor, como lo es el coste de recuperación y chequeo manual de los datos. En un sistema automático robotizado, gran parte de los costes por intervención humana quedan compensados por el desembolso inicial en equipos y programas informáticos. Las bibliotecas robotizadas de cintas a gran escala pueden adquirirse de forma modular para distribuir el coste entre varios años, al ritmo de la demanda de crecimiento. Durante la vida útil de una biblioteca de cintas robotizada, componentes individuales tales como las unidades de cinta deberán ser reemplazados por nueva tecnología cada tres a cinco años. Si el acceso al contenido de un archivo es constante la vida útil de las unidades de cinta puede reducirse considerablemente, hasta llegar a ser de un año o quizá menos. Los medios y unidades viejas pueden mantenerse a efectos de redundancia si fuera necesario. Si el crecimiento de un archivo no es muy rápido podrá darse la coexistencia de dos generaciones de cintas y unidades — la presente y la anterior — mientras dure la migración del contenido del fondo del archivo hacia la nueva generación tecnológica. Si el archivo crece a un ritmo continuo, puede resultar económicamente efectivo dimensionar la biblioteca para almacenar solo la cantidad de contenido que sea depositada durante el tiempo de vida útil de la tecnología actual, para adquirir posteriormente una nueva biblioteca de mayores dimensiones a fin de acoger tanto el nuevo contenido como el viejo proveniente de la necesaria migración a la nueva tecnología. Esta última opción será también necesaria si las tecnologías vieja y nueva no pueden coexistir en la misma unidad.

6.3.13.3    Es una buena práctica empresarial mantener al menos una copia redundante de datos externalizada o geográficamente distante. Un radio de 20 a 50Km es por lo general suficiente para protegerse de desastres naturales u ocasionados por la mano del hombre y, al mismo tiempo, permitir la recuperación manual de los datos en cuestión de horas. Para reducir aún más el riesgo, deberían guardarse copias redundantes en diferentes lotes o tipos de medios, o hasta en diferentes tecnologías. Algunas cintas de datos son producto de un solo fabricante, con lo que el riesgo de un fallo puntual reiterado se incrementa. Tres copias de datos son más seguras que dos, y aunque los costes de medios se incrementen, los de programas y equipo informático están solo un poco por encima de los de la primera copia.

6.3.14 Introducción a los discos duros (HDD)

6.3.14.1    Los discos duros han servido como principal memoria y almacén de datos de los ordenadores desde que IBM introdujera su disco duro modelo 3340 en 1973. Dotado de 30MB de memoria fija más 30MB extraíbles y designado con el nombre operativo de 30/30 —por cuya razón fue apodado Winchester, en recuerdo del famoso rifle— el pionero diseño de sus cabezales hizo viable la operatividad de los discos duros. Las posteriores reducciones en tamaño y los más recientes desarrollos en el diseño de cabezales y discos han incrementado enormemente la fiabilidad de estos dispositivos, hasta los robustos diseños actuales de uso cuotidiano.

6.3.14.2    Los gestores de archivo responsables del mantenimiento de datos han considerado tradicionalmente el disco duro demasiado poco fiable para alojar una copia única de un ítem, a la par que demasiado caro si se utilizan discos en batería, aunque así sea más fiable. Consecuentemente, los datos de un disco duro han sido duplicados en múltiples copias sobre cinta para garantizar su supervivencia. Como ya se ha mencionado (6.1.4: «Aspectos prácticos de las estrategias de protección de datos»; 7.6: «Almacenamiento de archivo»), todos los sistemas de datos deben contar con copias múltiples y separadas de todos los datos. Aunque los expertos tienden a coincidir en la opción de una batería de discos duros reforzada con duplicados múltiples sobre cinta como el sistema de datos más seguro, la continua reducción de costes y la mejora en la fiabilidad convierten la opción de duplicados idénticos de datos sobre discos duros separados en una posibilidad factible. Persiste sin embargo el principio deseable de múltiples soportes, por lo que el almacenamiento exclusivo sobre disco duro constituye un riesgo.

6.3.15 Fiabilidad

6.3.15.1    La pérdida de datos como consecuencia de fallos en el disco o roturas del cabezal ha creado entre los profesionales suspicacias acerca del disco duro, aunque los fabricantes puedan anunciar hoy en día tasas anuales de error de menos del 1% y una vida operacional de 40.000 horas (Plend: 2003). Existen unidades de alta fiabilidad con una vida operacional aún más dilatada, denominada por los fabricantes como «tiempo medio entre errores». Aunque los discos duros son autónomos y están sellados y por tanto protegidos contra daños, muchos errores en las unidades de disco duro ocurren por dos motivos opuestos: como resultado del desgaste por uso continuado, o como consecuencia del apagado y puesta en marcha de la fuente de alimentación. El dilema reside en decidir si dejar el disco duro en marcha, e incrementar así el desgaste, o apagarlo y encenderlo e incrementar así el riesgo de fallo.

6.3.16 Descripción, complejidad y coste del sistema

6.3.16.1    Como se comentó en el capítulo 2, «Principios digitales básicos», las generaciones más recientes de ordenadores disponen de suficiente capacidad para manipular grandes ficheros de audio. Todos los ordenadores actuales incorporan discos duros de la adecuada velocidad y tamaño a los que puede añadirse un disco duro externo a través de un puerto USB, FireWire o SCSI. La complejidad asociada y el grado de pericia requeridos para usar tales sistemas no es muy superior a la que exige cualquier ordenador de sobremesa.

6.3.16.2    Cuando se almacenan en discos duros grandes cantidades de material audiovisual para el que se debe facilitar acceso, se acostumbra a agrupar los discos en una estructura de RAID (Redundant Array of Independent Disks) o batería redundante de discos independientes. La agrupación en RAID incrementa la fiabilidad del sistema de discos duros y la velocidad de acceso resultante mediante la consideración del conjunto de discos como un gran disco duro único. Si cualquiera de los discos individuales que constituye el RAID falla, podrá ser reemplazado de tal manera que todos los datos que almacena se reconstruyan con datos redundantes provenientes de los demás discos de la batería. El índice de fallos que el sistema será capaz de tolerar, así como la velocidad de recuperación, serán producto de los niveles del RAID. El RAID no se diseña como una herramienta de preservación de datos sino como un modo de mantener el acceso a través de los inevitables fallos de disco. El nivel apropiado de RAID para un escenario en concreto, así como el requisito de duplicación de los controladores del RAID, dependerá de las circunstancias particulares y la frecuencia precisada en la duplicación de datos. La agrupación en RAID requiere que todos los discos del conjunto estén en funcionamiento cuando cualquier parte de ellos esté en uso. Todos los RAIDs que contengan material de archivo, como en cualquier tipo de datos digitales, deberán ser duplicados más de una vez sobre otros soportes.

Capacidad Capacidad
nativa de la cinta (GB)
Número
de cintas
Número
recomendado
de unidades
lectoras de
cinta
Número
máximo de
unidades
Precio del
sistema
(€)
Precio por
unidad de
cinta (€)
Precio por
unidad
lectora (€)
Coste por GB (€)
10 TB 800 13 2 4 20.480 97 7.625 2,05
50 TB 800 63 4 16 56.800 97 10.175 1,14
100 TB 800 125 8 16 134.050 97 12.725 1,34
200 TB 800 250 12 16 205.350 97 12.725 1,03
500 TB 800 625 18 56 446.938 97 15.975 0,89
1000 TB 800 1250 36 88 864.517 97 15.975 0,86
2000 TB 800 2500 72 176 1.687.690 97 15.975 0,84

Cuadro 2, sección 6.3: Costes de inversión para sistemas de almacenamiento basados en tecnología LTO-4

 

Capacidad Mantenimiento hardware 1 año (€) Mantenimiento software 1 año (€) Mantenimiento hardware 2 años (€) Mantenimiento software 2 años (€) Mantenimiento hardware 3 años (€) Mantenimiento software 3 años (€) Mantenimiento hardware 4 años (€) Mantenimiento software 4 años (€) Mantenimiento hardware 5 años (€) Mantenimiento software 5 años (€)
10 TB 2.420 n/a 2.420 n/a 2.420 n/a 2.514 n/a 2.514 n/a
50 TB 3.454 n/a 4.958 n/a 4.958 n/a 4.958 n/a 4.958 n/a
100 TB 11.808 490 13.817 490 13.817 490 13.817 490 13.817 490
200 TB 15.787 582 19.323 582 19.323 582 19.323 582 19.323 582
500 TB 27.380 1.068 34.111 1.068 34.111 1.068 34.111 1.068 34.111 1.068
1000 TB 47.542 2.115 66.734 2.115 66.734 2.115 66.734 2.115 66.734 2.115
2000 TB 99.272 4.221 99.272 4.221 99.272 4.221 99.272 4.221 99.272 4.221

Cuadro 3, sección 6.3: Costes de mantenimiento anual de sistemas de almacenamiento basados en tecnología LTO-4

Notas sobre los cuadros:

  • Los precios dados son promedios calculados a partir del catálogo de precios de múltiples proveedores. El precio final que el cliente deberá abonar resultará por lo general algo menor.
  • Los precios se refieren a la capacidad neta de almacenamiento. Deberá considerarse al menos el doble de esta capacidad para contemplar el almacenamiento de copias de seguridad.
  • El precio del sistema incluye el coste de las cintas y unidades de la capacidad adecuada, pero no incluye ningún software o hardware HSM.
  • Los cuadros indican solo los costes de inversión y tarifas de mantenimiento que deberán abonarse al proveedor. Aparte habrá que incluir en los cálculos individuales los costes propios de electricidad, refrigeración, sala de máquinas, gestión, etc. La electricidad y la refrigeración de un sistema de biblioteca de cintas puede costar alrededor del 10% del total de su precio de compra durante un periodo de cinco años.

 

Capacidad Drive technology Capacidad
original
de la cinta
(GB)
Número
de cintas
System price (€) Precio del
sistema (€)
Precio por
unidad de
cinta (€)
5 TB SATA 500–1000 5–10 11.884 1.000 2,38
10 TB SATA 750–1000 10–14 19.997 1.000 2,00
50 TB SATA/FATA 1000 50 124.334 1.800 2,49
100 TB SATA/FATA 1000 100 230.914 1.800 2,31
200 TB SATA/FATA 1000 200 456.942 1.800 2,28
500 TB SATA/FATA 1000 500 1.202.726 1.900 2,41
1000 TB SATA/FATA 1000 1000 2.566.513 1.900 2,57
2000 TB SATA/FATA 1000 2000 4.782.584 1.900 2,39

Cuadro 4, sección 6.3: Costes de inversión para sistemas de almacenamiento basados en discos duros

 

Capacidad Mantenimiento hardware 1 año (€) Mantenimiento software 1 año (€) Mantenimiento hardware 2 años (€) Mantenimiento software 2 años (€) Mantenimiento hardware 3 años (€) Mantenimiento software 3 años (€) Mantenimiento hardware 4 años (€) Mantenimiento software 4 años (€) Mantenimiento hardware 5 años (€) Mantenimiento software 51 años (€)
5 TB 826 750 826 750 826 750 1.845 750 1.845 750
10 TB 1.206 1.125 1.206 1.125 1.206 1.125 2.600 1.125 2.600 1.125
50 TB 5.822 6.125 5.822 6.125 5.822 6.125 12.365 6.125 12.365 6.125
100 TB 10.514 8.500 10.514 8.500 10.514 8.500 22.391 8.500 22.391 8.500
200 TB 21.724 12.750 21.724 12.750 21.724 12.750 44.956 12.750 44.956 12.750
500 TB 57.061 37.250 57.061 37.250 130.394 37.250 130.394 37.250 130.394 37.250
1000 TB 130.203 66.250 130.203 66.250 263.537 66.250 263.537 66.250 263.537 66.250
2000 TB 223.778 124.250 223.778 124.250 477.121 124.250 477.121 124.250 477.121 124.250

Cuadro 5, sección 6.3: Costes de mantenimiento anual de sistemas de almacenamiento basados en disco duro

Notas sobre los cuadros:

  • Los precios dados son promedios calculados a partir del catálogo de precios de múltiples proveedores. El precio final que el cliente deberá abonar resultará por lo general algo menor.
  • El precio del sistema incluye el coste de discos duros de la capacidad adecuada según se requiera.
  • Los cuadros indican únicamente los costes de inversión y tarifas de mantenimiento que deban abonarse al proveedor. Aparte habrá que incluir en los cálculos individuales los costes propios de electricidad, refrigeración, sala de máquinas, gestión, etc. La electricidad y la refrigeración de un sistema de discos duros puede costar alrededor del 30-40% del total de su precio de compra durante un periodo de cinco años.

6.3.17 Almacenamiento exclusivo sobre disco duro

6.3.17.1    Los RAID pueden escalarse dentro de los límites del sistema. Sin embargo, los discos duros pueden escalarse de manera indefinida mediante la simple adición de más unidades. Desde la introducción del IBM 3340 la capacidad de almacenamiento de los discos duros se ha incrementado rápidamente, de forma casi exponencial, al tiempo que se reducían sus costes. Estos cambios, unidos al incremento de la fiabilidad, han conducido a algunos a sugerir la posibilidad de usar discos duros tanto para el almacenamiento principal como para el secundario (copia de seguridad). Pero pueden ponerse tres reparos a esta propuesta. En primer lugar, la vida útil de un disco duro se estima en términos de tiempo de uso, es decir, número de horas operativas. No existe un test sobre la esperanza de vida de un disco duro poco usado. En segundo lugar, la buena práctica de distribuir los datos entre diferentes tipos de medio distribuye también el riesgo de fallos: a la luz de esta experiencia la propuesta debe ser considerada muy cautelosamente. En tercer y último lugar, no hay manera de comprobar el estado de un disco duro en su estantería sin ponerlo antes en marcha (encender su fuente de alimentación) a intervalos regulares, contrarrestando así las ventajas de mantener el disco apagado (ver más abajo la sección 6.3.20, «Supervisión de discos duros»). Los soportes múltiples (combinando, por ejemplo, cinta y disco duro) continúan siendo la opción preferida. Los discos duros deberían ser implementados dentro de un sistema integrado.

6.3.18 Sistemas de almacenamiento en disco duro

6.3.18.1    Los sistemas de almacenamiento sobre disco duro son sistemas centralizados desarrollados para maximizar el uso del almacenamiento en disco y proporcionar gran capacidad y/o rendimiento. Estos sistemas se utilizan en conjunción con ordenadores servidores, de manera que un servidor dispone apenas de una pequeña cantidad de almacenamiento interno sobre disco duro o, a veces, ninguna en absoluto. Este tipo de sistemas se utiliza a menudo como solución de almacenamiento para entornos de mediana y gran dimensión. Como alternativa, un archivo digital puede compartir un sistema de almacenamiento centralizado con un cierto número de sistemas de ordenadores. El tamaño de un sistema puede variar desde 1 terabyte a diversos petabytes. Debe señalarse que el rendimiento de un sistema de almacenamiento podrá variar notablemente en función de la configuración escogida. Por ello resulta esencial anticipar una cuidadosa planificación en función de las necesidades reales y confiar a profesionales la configuración de la estructura de almacenamiento e interfaces del sistema, con el fin de obtener el mejor rendimiento de nuestra inversión.

6.3.18.2    Los sistemas centralizados de almacenamiento en disco se diseñan para proporcionar una mejor capacidad de recuperación ante errores que los discos duros independientes. Estos sistemas permiten diferentes niveles alternativos de protección en RAID, sus componentes pueden ser redundantes a fin de evitar fallos localizados, y pueden distribuirse local o geográficamente para proteger activos valiosos antes todo tipo de fallos y desastres.

6.3.18.3    El tipo de conexión entre el sistema de almacenamiento y los ordenadores a los que sirve juega un papel importante en el rendimiento del conjunto. Existen en términos generales dos opciones principales, conocidas por sus acrónimos en inglés: NAS (Network Attached Storage o almacenamiento conectado a red) y SAN (Storage Area Network o red de área de almacenamiento). Mientras que la opción NAS utiliza una red de datos estándar como Ethernet para desplazar datos entre los ordenadores y el sistema de almacenamiento, la tecnología SAN utiliza canales conmutados de fibra. Los sistemas NAS pueden operar a velocidades de 100Mbps,29 1Gbps y 10Gbps, mientras que los SAN trabajan a 2Gbps o a 4 Gbps. Ambas tecnologías tienen campo por delante para evolucionar y se espera que su rendimiento crezca en el futuro. El diseño específico de la tecnología SAN favorece su rendimiento, factor especialmente valorado en entornos más exigentes. Por ejemplo, el tamaño del bloque de entrada/salida (I/O) puede controlarse de forma más efectiva en un entorno SAN, mientras que los protocolos de red tienden a forzar los sistemas NAS a usar tamaños de bloque I/O bastante menores. Desde un punto de vista económico, la tecnología NAS es más asequible que la SAN.


29. Mbps equivale a megabits por segundo; Gbps a gigabits por segundo (n. de los t.).

6.3.19 Vida útil de un disco duro

6.3.19.1    Como se ha indicado más arriba, la vida operativa de muchos de los discos duros disponibles en el mercado se estima en unas 40.000 horas. Un uso medio de estos dispositivos traduce este tiempo en unos 5 años de vida útil antes de ser reemplazados. Algunas mejoras aplicadas recientemente a los discos duros de sobremesa como los rodamientos fluidos o cerámicos, la lubricación superficial de la capa magnética de los discos y las técnicas especiales de estacionamiento de los cabezales pueden alargar ligeramente las expectativas de vida. Sin embargo, no existe ningún test fiable que aporte datos sobre la vida útil de discos duros poco o casi nunca utilizados, por lo que es una opción acertada planear el recambio de los discos duros de un sistema cada 5 años

6.3.20 Supervisión de discos duros

6.3.20.1    Un indicador del inminente fallo de un disco puede ser el incremento de bloques de datos erróneos. Es típico de los discos duros más recientes mostrar errores de bloque aun siendo discos recién estrenados, y muchos sistemas de datos gestionan estos bloques defectuosos simplemente reasignando la dirección del bloque en cuestión. Sin embargo, si la cantidad de bloques erróneos se incrementa, esto podría indicar que el disco duro está empezando a fallar. Existen programas informáticos que avisan del el incremento de los bloques de datos erróneos, así como de las condiciones físicas del disco que puedan indicar potenciales problemas.

6.3.21 Tecnologías de disco duro

6.3.21.1    Existen cuatro métodos principales para conectar discos duros y otros dispositivos periféricos a los ordenadores: USB (Universal Serial Bus), IEEE 1394 (FireWire), SCSI (Small Computer System Interface) y SATA/ATA (Serial Advanced Technology Attachment/AT Attachment). Cada uno de ellos tiene sus particulares ventajas según la situación. USB y FireWire son puertos de conexión multipropósito, aptos para conectar el ordenador tanto a un disco duro como a una cámara de vídeo digital o un reproductor MP3. Las opciones SCSI y SATA/ATA se usan principalmente para conectar discos duros a ordenadores o sistemas de almacenamiento en disco.

6.3.21.2    Tanto la interfaz SCSI como su sucesora SAS (Serial Attached SCSI) permiten ciclos de lectura y escritura a alta velocidad y facilitan el acceso a un mayor número de discos que los permitidos mediante SATA/ATA. Los discos SCSI pueden aceptar múltiples comandos a la vez a través del bus SCSI y no generan colas de peticiones como en SATA/ATA. Las unidades SATA/ATA resultan comparativamente más baratas. La velocidad de acceso en lectura es básicamente la misma para ambas interfaces y en el contexto del audio digital ninguna de las dos limitará las operaciones de una estación de trabajo de audio digital (también conocida por su acrónimo inglés DAW, Digital Audio Workstation). En cuanto al rendimiento, la diferencia entre los controladores y discos SCSI/SAS y SATA podrá notarse en el marco de un sistema central de almacenamiento de uso intensivo.

6.3.21.3    Los discos SCSI/SAS con canal de fibra (tecnología Fibre Channel, FC) se utilizan principalmente en entornos empresariales de alta exigencia mientras los discos SATA abundan en el mercado doméstico, aunque crece su uso en sistemas empresariales que buscan una capacidad de almacenamiento más rentable, por ejemplo, en el almacenamiento de archivo. Precisamente en este escenario la decisión final entre las tecnologías (FC) SCSI/SAS y SATA depende de la carga efectiva del sistema. Si este se usa para archivar pequeñas o medianas cantidades de contenido que no requieren de acceso intensivo, una solución basada en SATA puede ser suficiente. La decisión deberá basarse en la detallada descripción de los requisitos y en una buena negociación con el proveedor de almacenamiento.

6.3.21.4    Los discos duros conectados vía USB o FireWire pueden servir para transferir contenidos de un entorno a otro. Sin embargo, dada su poca fiabilidad, difícil supervisión y fácil extravío, no deberían ser considerados válidos para tareas de archivística aun cuando su precio resulte muy atractivo.

6.3.21.5    La interfaz por sí misma no es una indicación suficientemente consistente sobre la fiabilidad y rendimiento de un disco duro o un sistema de almacenamiento datos. El comprador/usuario debería preocuparse también por otros parámetros operativos y de configuración del sistema. Parece que la fiabilidad de los discos esté asociada con la interfaz FC SCSI/SAS. A pesar de ello, los discos duros no son por sí mismos permanentemente fiables, por lo que todos los datos de audio deberían disponer de copias de seguridad en un formato de cinta adecuado (ver 6.3.5, «Rendimiento de la cinta de datos»). (Para mayor detalle ver Anderson, Dykes y Riedel: 2003).

6.3.21.6    Hay una tecnología de almacenamiento emergente que podría gozar de una posición destacada en un futuro próximo. El almacenamiento sobre estado sólido en la forma de memorias flash se está desarrollando como alternativa a los discos rotatorios y ya se ha convertido en una alternativa a los discos duros en ordenadores de sobremesa. Algunos fabricantes de sistemas de almacenamiento han introducido también discos de estado sólido (discos flash) en sus sistemas de bajo o medio coste y planean también introducirlos en sus sistemas de alto nivel. Aunque el almacenamiento sobre estado sólido plantea todavía ciertos desafíos en lo que a fiabilidad de almacenamiento se refiere, puede convertirse en un solución viable para las necesidades de almacenamiento de la comunidad archivística. Su precio por gigabyte empieza a ser competitivo, es más respetuoso con el medio ambiente dada su menor demanda de potencia y prescinde de parte móviles (motores), lo que podría significar un mayor tiempo de vida para las unidades de almacenamiento. Una vida útil de diez años en lugar de los habituales cinco por unidad de almacenamiento podría significar una menor inversión y costes de gestión, al permitir el ahorro de uno de cada dos procesos periódicos de migración. En términos de rendimiento de lectura/escritura, el almacenamiento sobre estado sólido ya es comparable al de la tecnología de disco duro.

6.3.22 Administración jerárquica del almacenamiento (HSM)

6.3.22.1    Las funciones de almacenamiento de archivo definidas en OAIS integran en el mismo modelo conceptual la noción de la administración jerárquica del almacenamiento (Hierarchical Storage Management, HSM). Cuando se definió el estándar OAIS no se concebía aún la posibilidad de manejar cómodamente grandes cantidades de datos de ninguna otra manera. La cuestión práctica que sustenta la opción HSM consiste en la diferencia de coste entre diferentes medios de almacenamiento, es decir, la premisa por la cual el almacenamiento sobre disco duro resulta más caro que sobre cinta. En este escenario HSM ofrece un almacén virtual de información unificado, aunque en la realidad las copias de datos puedan estar diseminadas a lo largo de un buen número de tipos de soporte diferentes en función del uso y las velocidades de acceso.

6.3.22.2    Sin embargo, el coste del disco duro ha disminuido a un ritmo mayor que el de la cinta, hasta el punto de resultar equivalentes en cuanto a precio. Consecuentemente, el uso de HSM pasa a ser una opción de implementación. Bajo estas circunstancias, un sistema de almacenamiento que contenga todos sus datos en un conjunto de discos a la vez que una copia completa en un conjunto de cintas resultará un opción muy asequible especialmente para sistemas de almacenamiento digital de hasta 50 terabytes (valor que crece año tras año). Para sistemas de menores dimensiones, en cambio, un HSM completamente funcional resultará innecesario. En su lugar podrán contemplarse sistemas mucho más sencillos que administren y mantengan información sobre la localización de las copias y la edad y versión de los medios grabables, y repliquen sobre disco duro y sobre cinta el conjunto de los datos almacenados.

6.3.22.3    La opción de implementar un HSM se mantiene como preferente para sistemas de almacenamiento digital de medio y gran tamaño y continúa siendo uno de los componentes más caros de dichos sistemas.

6.3.23 Software de gestión de ficheros para sistemas de pequeño tamaño

6.3.23.1    En sistemas donde el conjunto del archivo se halle duplicado en disco duro y cinta, el propósito del software de gestión de archivos es el seguimiento de la ubicación, condición, precisión y edad de las copias en cinta. Esta funcionalidad básica para las copias de seguridad constituye una alternativa de bajo coste respecto a un HSM clásico y puede, al menos en teoría, resultar más fiable para sistemas de menor tamaño. Sin embargo, puesto que los HSM para sistemas a gran escala representan todavía una parte significativa del mercado, la industria del sector les destina los mayores esfuerzos en la investigación y desarrollo. Las soluciones de software para la gestión de ficheros a pequeña escala se desarrollan entre la comunidad de programadores y usuarios de código abierto, de donde cabe destacar tres aplicaciones NAS populares: FreeNAS, Openfiler y NASLite, además de Advanced Maryland Automatic Network Disk Archiver (AMANDA). Como en cualquier solución de código abierto, la responsabilidad de comprobar la conveniencia y fiabilidad de la propuesta recae sobre el usuario, por lo que a falta de mayor detalle esta publicación se abstiene de hacer recomendaciones específicas.

6.3.24 Verificación y recuperación de datos

6.3.24.1    Algunos programas informáticos comerciales permiten la detección automática de errores de lectura/escritura en cinta durante los procesos de backup y verificación. Esta función se implementa habitualmente mediante el chequeo de códigos de redundancia cíclica, tecnología basada en una suma de verificación entre el código y los datos que permite detectar los errores acaecidos durante la transmisión digital o el almacenamiento. Para todo sistema de archivo se recomienda la implementación de una función de comprobación de errores. Esta implementación resulta difícil sobre software de código abierto, pues el control de errores se vincula estrechamente a la especificidad del hardware en cuestión. Una opción comercial en este sentido la constituye el dispositivo lector/verificador de cartuchos LTO Veritape, de MPTapes Inc. Fuji Magnetics, por otro lado, anunció un sistema de diagnóstico basado en la lectura de un chip para casetes LTO, asociado a un software propietario.

6.3.25 Integridad y sumas de verificación

6.3.25.1    Una suma de verificación es un cálculo cuyo valor sirve para verificar que todos los datos almacenados, transmitidos o replicados se encuentren libres de error. Este valor se calcula de acuerdo a un determinado algoritmo y se transmite y/o almacena con los datos. Cada vez que los datos vuelven a consultarse se recalcula la suma de verificación y se compara con el valor esperable. Si ambos coinciden, no hay error. Existen varios tipos y versiones de algoritmos de verificación de datos que constituyen una práctica estándar recomendada para la detección de errores accidentales o intencionales acaecidos en ficheros de archivo.

6.3.25.2    Las versiones criptográficas son las únicas con un probado historial de éxito en la protección de datos ante daños intencionados. Sin embargo, incluso la más simple de ellas está hoy en día cuestionada. Recientemente se ha mostrado la posibilidad de crear bits sin sentido, capaces de recrear la suma de verificación generada por el algoritmo MD5. Esto significa que cualquier intruso interno o externo podría ser capaz de sustituir contenido digital valioso por datos sin sentido, sin que el sistema de chequeo contra errores pueda detectarlo: el ataque solo se constatará durante la eventual consulta del fichero corrupto. El algoritmo de reducción criptográfica MD5, aunque todavía útil a efectos de transmisión de datos, utiliza solo 128 bits y por ello no debería usarse allí donde la seguridad sea un factor capital. SHA-1 es otro algoritmo criptográfico amenazado, pues ha resultado ser vulnerable en teoría. La longitud de SHA-1 es de 160bits. SHA-2 dispone de diferentes versiones con longitudes de 224, 256, 384 y 512 bits, y resulta algorítmicamente similar a SHA-1. El constante crecimiento de la potencia computacional significa que, a largo plazo, la seguridad aportada por estos algoritmos y sus sumas de verificación también estará en riesgo.

6.3.25.3    A pesar de todos estos compromisos, la suma de verificación continúa siendo una opción válida para la detección de errores accidentales, y si se incorpora a un repositorio digital de confianza puede ser perfectamente capaz de desvelar daños intencionados sobre ficheros de datos en escenarios de bajo riesgo. Sin embargo, allí donde exista riesgo, e incluso donde no se contemple, la supervisión de las sumas de verificación y de su viabilidad debe formar parte del plan de preservación.

6.4 Planificación de la preservación digital

6.4.1 Introducción

6.4.1.1      Una vez iniciado el proceso de conversión del contenido sonoro a un formato digital adecuado para su custodia, tal y como ya se ha dicho, en un sistema de almacenamiento digital, queda por comentar la gestión de la preservación permanente del contenido. La sección 6.3, «Almacenamiento de archivo», incluye una descripción de las cuestiones que conlleva la gestión del flujo de bits, esto es, la necesidad de garantizar que todos los datos digitalmente codificados mantengan su estructura lógica a través de la adecuada gestión de la tecnología de almacenamiento.

6.4.1.2      Existe todavía otro aspecto sobre la preservación de la información digital: la garantía de acceso al contenido codificado en los ficheros. OAIS denomina esta función «planificación de la preservación» y la describe como «los servicios y funciones necesarios para la supervisión del entorno [...] y la provisión de recomendaciones que aseguren que la información almacenada [...] continúa accesible a largo plazo para la comunidad de usuarios determinados, aunque el entorno informático original pueda, eventualmente, quedarse obsoleto» (OAIS 2002: 4.2).

6.4.1.3      La planificación de la preservación es el proceso que nos permite conocer los aspectos técnicos del repositorio, identificar las vías futuras en el camino de la preservación y determinar la oportunidad de llevar a cabo acciones de preservación como, por ejemplo, la migración entre formatos.

6.4.2 Rutas hacia el futuro digital

6.4.2.1      Cuando un formato de fichero se vuelve obsoleto, corre el riesgo de convertirse en inaccesible debido a la falta de un software apropiado para acceder a su contenido. Ante esta amenaza existen dos opciones: la migración o la emulación. En la migración el fichero se modifica o migra al nuevo formato, de manera que el contenido pueda ser reconocido y accesible mediante el software disponible en el momento. En la emulación, el software mismo del sistema operativo o de acceso se diseña o modifica para ser capaz de abrir y reproducir el fichero obsoleto, en un nuevo entorno adaptado que de otra forma hubiese sido incapaz de acceder al contenido.

6.4.2.2      Nuestra actual manera de entender las cosas nos lleva a apostar por la migración en el caso de ficheros concretos y simples, como los de audio digital sin compresión. Esto no es válido sin embargo para todos los casos de almacenamiento digital, y los sistemas deberían ser lo suficientemente flexibles como para responder a entornos cambiantes. Unos metadatos de preservación adecuados, como los que se describen en las recomendaciones de PREMIS, o los campos explícitos de tipo de fichero (incluida la versión) que contempla BWF/AES 31-2-2006, respaldarán cualquiera de las dos opciones (migración o emulación), así como el estándar AES 57-2011 AES standard for audio metadata — Audio object structures for preservation and restoration (estándar para metadatos de audio — estructuras de objetos de audio para la preservación y la restauración). La Universidad de Harvard está desarrollando un instrumento para entornos de código abierto que facilita la generación de los campos de metadatos necesarios.

6.4.2.3      La importante apuesta que las industrias audiovisuales y de TIC en general han realizado en favor del formato estándar de audio (.wav) comporta la lógica disponibilidad de instrumentos de software profesionales que fortalecen la garantía de acceso continuado a los contenidos y en consecuencia, su gestión por parte de los archivos sonoros. Asimismo, la apuesta por un único formato favorece su continuidad por el mayor tiempo posible, pues la industria no dejará de lado un formato consolidado sin obtener por ello beneficios significativos. Este aspecto de la preservación digital es el mejor argumento a favor de la absoluta adhesión a un formato estandarizado.

6.4.3 Factores de motivación y oportunidad

6.4.3.1      Aunque la sabia elección de formatos estándares y la observancia de las mejores prácticas pueda retrasar esta eventualidad, llega el momento en que se impone la necesidad de llevar a cabo una acción de preservación que permita seguir garantizando el acceso al contenido sonoro almacenado. La cuestión para todo archivista de sonido comprometido con su contenido digital es determinar con precisión el cuándo y el cómo de la operación.

6.4.3.2      Se están desarrollando una serie de iniciativas para ayudar en la toma de decisiones. Entre ellas la Global Digital Format Registry (GDFR http://hul.harvard.edu/gdfr/), comprometida a respaldar «el uso efectivo, intercambio y preservación de todo contenido codificado digitalmente». Otros servicios proporcionan recomendaciones sobre los formatos más adecuados, como las facilitadas por la Biblioteca del Congreso (Library of Congress, EUA) o The National Archives (Reino Unido).

6.4.3.3      Los factores que puedan motivar al responsable de un archivo sonoro a llevar a cabo algún tipo de acción de preservación serán la confirmación de que un nuevo software ya no interpreta un formato antiguo, o bien la constatación de que el sector en su conjunto apuesta por un nuevo formato. El conocimiento de los acontecimientos que anuncian cambios provendrá de la comprensión profunda de las nuevas tecnologías, la industria, el sector y el mercado, y se recomienda a los archivistas de sonido tomar buena nota de los servicios de orientación citados en el punto anterior.

6.4.3.4      Algunos programas de software y servicios en desarrollo, como el AONS (Automatic Obsolescence Notification System, Sistema automático de notificación de obsolescencia) serán capaces de avisar a los administradores de la colección sobre cambios que hayan ocurrido en el mercado y que requieran alguna acción (https://wiki.nla.gov.au/display/APSR/AONS+II+Documentation). La implementación de tales servicios tendrá lugar en paralelo con el desarrollo del ya mencionado GDFR.

6.5 Gestión y administración de datos

6.5.1.1      La gestión de datos en OAIS se refiere a los servicios y funciones necesarios para generar (o poblar), mantener y hacer accesibles tanto la información descriptiva que identifica y documenta los fondos de un archivo como los datos administrativos necesarios para la gestión de dicho archivo; es decir, el catálogo y el registro estadístico de los datos contenidos.

6.5.1.2      La administración en OAIS se refiere a los servicios y funciones necesarios para la gestión de la configuración del sistema, la supervisión de las operaciones, la atención al cliente y la actualización de la información de archivo. También se responsabiliza de la gestión de procesos tales como la negociación de los acuerdos de recepción de material con el productor de los contenidos, la auditoría del proceso de presentación, el control del acceso físico y el establecimiento y mantenimiento de los estándares de archivo.

6.5.1.3      La gestión y administración del repositorio digital y el sistema de archivo proporcionará servicios que permitan la sostenibilidad del sistema y la preservación del contenido almacenado. Los requisitos de un sistema digital de almacenamiento de archivo pueden incluir la habilidad para interrogar al sistema y obtener conjuntos de fondos o activos, el acceso a estadísticas de uso y la obtención de resúmenes de contenidos que incluyan información sobre tamaños u otros datos técnicos y de gestión. La gestión y administración de datos resulta decisiva en un sistema de archivo sostenible, puesto que garantiza que los ficheros preservados y accesibles puedan ser adecuadamente hallados e identificados.

6.5.1.4      Es en esta sección del sistema de almacenamiento digital y preservación donde debe implementarse el control de acceso al contenido, es decir, el control de seguridad. Muchos sistemas de software para repositorios incorporan opciones para la aplicación de políticas que son almacenadas y gestionadas por el sistema. Es importante tener presente que la información sobre derechos de gestión, como el contenido mismo de audio, debe sobrevivir al sistema que la almacena. La información codificada en XACML (eXtensible Access Control Markup Language), por ejemplo, es más universalmente aplicable y transferible a otros sistemas. XACML, implementado en XML, es un lenguaje declarativo sobre la política de control de acceso al contenido, a la vez que un modelo de procesado que describe cómo interpretar las políticas. El grupo de estándares de OAIS gestiona el lenguaje XACML (http://www.oasis-open.org/committees/tc_home.php?wg_abbrev=xacml).

6.5.1.5      Uno de los test esenciales en el momento de escoger, establecer e instalar un sistema de preservación digital debiera ser, precisamente, determinar si la administración del sistema que se propone es asumible por la institución que plantea adoptarlo. La capacidad y el rango de funciones de un sistema están a menudo vinculados a la complejidad de su instalación y uso. Un sistema incorrectamente administrado y mantenido representa un riesgo grave para el contenido que acoge. Por eso es tan importante para la gestión a largo plazo de un sistema disponer de la experiencia técnica necesaria para garantizar su correcto uso.

6.6 Acceso

6.6.1 Introducción

6.6.1.1      El modelo de referencia de OAIS define «acceso» como la entidad que «proporciona los servicios y funciones que permiten a los consumidores determinar la existencia, descripción, ubicación y disponibilidad de la información almacenada en el sistema OAIS, así como solicitar y recibir productos de información». En otras palabras, acceso es el conjunto de mecanismos y procesos por los cuales el contenido se encuentra y se recupera. El documento IASA-TC 03 La salvaguarda del patrimonio sonoro: ética, principios y estrategia de preservación subraya que «el objetivo principal de un archivo es asegurar el acceso constante a la información almacenada». La preservación del contenido es requisito previo para el acceso sostenido a los contenidos, y en un archivo bien planificado el acceso es un resultado directo de ello.

6.6.1.2      El acceso es, en su forma más simple, la capacidad para localizar contenidos y, en respuesta a solicitudes autorizadas, permitir su recuperación a efectos de audición o hasta copia para uso externo, siempre que los derechos asociados a una obra así lo permitan. En un entorno digital interconectado el acceso puede ser remoto. El acceso significa sin embargo algo más que la simple capacidad para entregar un ítem. Desde un punto de vista técnico la mayoría de los archivos pueden entregar un fichero de audio bajo demanda, pero un auténtico sistema de acceso proporcionará instrumentos de búsqueda, mecanismos de entrega y capacidad de interacción y negociación en relación al contenido. Se añade aquí una nueva dimensión al acceso más allá del hecho de salvar la distancia. En este nuevo modelo de recuperación basada en los servicios, el acceso puede ser considerado como un diálogo entre el sistema del proveedor y el navegador en red del usuario.

6.6.2 Integridad en accesos en línea (on line) y fuera de línea (off line)

6.6.2.1      Antes de la existencia del acceso remoto en entornos en línea, los conceptos de autenticidad e integridad eran establecidos por individuos en las salas de lectura y puntos de escucha de las instituciones depositarias de la colección. La entrega de documentos corría a cargo de representantes de una institución cuya reputación respondía de la integridad del contenido. Si se cuestionaba la veracidad de las copias, podía recurrirse al examen de los materiales originales.

6.6.2.2      El entorno en red sigue dependiendo en ciertos aspectos del grado de confianza que despierte la institución que atesora la colección. Sin embargo, a través de la red no se puede entregar nunca un ítem indiscutiblemente original; existe la posibilidad de una manipulación no detectada o de una corrupción accidental de datos tanto en el archivo mismo como en su red de distribución. Para contrarrestar esta posibilidad se han ideado varios sistemas basados en atestiguar matemáticamente la autenticidad o integridad de un ítem o una obra.

6.6.2.3      La autenticidad tiene que ver con saber que algo ha sido originado desde una fuente en particular. La confianza intrínseca en la institución que crea los contenidos se erige como testimonio válido para estos procesos, a los que se añade la expedición de un certificado de autoridad que da a un tercero garantía de autenticidad. Existen diversos sistemas capaces de llevar a cabo el proceso.

6.6.2.4      La integridad se refiere a la necesidad de conocer si un ítem ha sido dañado o manipulado. Las sumas de verificación constituyen el método habitual para comprobar la integridad y son herramientas valiosas tanto para el archivo como para la red de distribución (ver 6.3.25, «Integridad y sumas de verificación»). Sin embargo, como ya se comentó en el punto 6.3.25, las sumas de verificación no son infalibles y su uso requiere que el archivo esté al corriente de los desarrollos más recientes al respecto.

6.6.3 Estándares y metadatos descriptivos

6.6.3.1      Disponer de metadatos detallados, apropiados y organizados resulta clave para proporcionar un acceso amplio y efectivo. En el capítulo 3, Metadatos, se presenta una discusión pormenorizada sobre sus muchas formas y requerimientos. Se recomienda tenerlo presente en el desarrollo de un sistema de distribución. Solo mediante la presencia de metadatos bien organizados y estructurados podrán plantearse instrumentos de acceso potentes, por ejemplo los basados en interfaces como mapas o líneas de tiempo.

6.6.3.2      La manera más efectiva y rentable de administrar y crear metadatos apropiados es asegurando, antes de la captura del contenido, la definición de requisitos para todos los componentes del sistema de distribución. De esta forma, los pasos en la creación de metadatos pueden establecerse ya en los flujos de trabajo previos a la transferencia o en la transferencia misma de contenidos. El coste de generar un mínimo conjunto de metadatos es, como se discute en la sección 7.4, la tarea extra de añadir y estructurar los metadatos en un sistema ya creado.

6.6.4 Formatos y paquetes de diseminación de información (PDI/DPI)

6.6.4.1      El paquete de Diseminación de Información (PDI) es aquel que recibe el consumidor en respuesta a una solicitud de contenido o un encargo. El sistema de distribución deberá también ser capaz de entregar un informe o resumen de resultados en respuesta a una consulta.

6.6.4.2      Los desarrollos en la red y la «industria» del acceso han propuesto sistemas de distribución basados, naturalmente, en formatos de distribución. Tales formatos no suelen ser adecuados para la preservación y, en general, tampoco los formatos de preservación suelen ser adecuados para la distribución. A fin de facilitar la distribución se generan copias independientes para el acceso, sea de forma rutinaria o bien bajo demanda, en respuesta a una solicitud. El contenido puede ser transferido a tiempo real o descargado de la red en formatos «comprimidos» de distribución. La calidad del formato de distribución es generalmente proporcional a sus requisitos de ancho de banda, y los gestores de una colección deberán tomar sus decisiones sobre tipos de formato de distribución basadas tanto en los requisitos de usuario como en la infraestructura que hace posible dicha distribución. Los populares formatos Quick Time y Real Media han demostrado su capacidad en funciones de transferencia de datos a tiempo real (streaming) de la misma forma que el formato MP3 (MPEG1 capa 3) es adecuado para descargas, aunque pueda también ser transmitido a tiempo real.

6.6.4.3      Ciertos tipos de material requerirán la creación de dos ficheros WAV maestros: el primero será el máster de archivo o preservación cuya virtud será replicar exactamente el formato y condición del material original; el segundo será una copia máster de difusión, que podrá haber sido procesada con el fin de mejorar la calidad del sonido original. Este segundo máster permitirá la creación de copias de difusión en función de las necesidades. Se supone que los formatos de distribución evolucionan y cambian a un ritmo más rápido que los formatos máster.

6.6.5 Sistemas de búsqueda e intercambio de datos

6.6.5.1      La facilidad para descubrir un contenido establece el límite de uso del material. Para garantizar un uso abundante, el contenido debe hacerse visible a través de diversos medios.

6.6.5.2      El protocolo cliente-servidor Z39.50 permite la búsqueda y recuperación de información sobre bases de datos remotas. Su uso está extendido entre bibliotecas y centros de educación superior y su existencia es anterior a internet. Debido a su amplia utilización se recomienda establecer en la base de datos un servicio compatible con Z39.50. Sin embargo, en el entorno de red este protocolo está siendo rápidamente substituido por SRU/SRW (Search/Retrieval via URL y Search/Retrieve Web service respectivamente). SRU es un protocolo estándar de búsqueda de información a través de internet (formularios de consulta), basado en el lenguaje XML. Utiliza CQL (Contextual Query Language), una sintaxis estándar para la representación de consultas (http://www.loc.gov/standards/sru). SRW es un servicio web que proporciona una interfaz SOAP (Simple Object Access Protocol) para consultas en colaboración con SRU. Existen varios proyectos de código abierto que respaldan el estándar SRU/SRW en relación con los principales softwares de repositorio digital, entre ellos DSpace y FEDORA.

6.6.5.3      OAI-PMH (Open Archives Initiative Protocol for Metadata Harvesting, Iniciativa para un protocolo de recolección de metadatos), es un mecanismo para la interoperatividad de repositorios. Estos pueden exponer su estructura de metadatos a través de OAI-PMH, donde se agrega y utiliza para permitir consultas sobre contenidos. Los nodos OAI-PMH pueden ser incorporados a repositorios comunes. Por otro lado, OAI-ORE (Object Reuse and Exchange, Reutilización e intercambio de objetos) será un mecanismo valioso para la comunidad de archivos audiovisuales, pues aborda el importante requisito de la gestión eficiente de objetos de datos compuestos, en sincronía con la arquitectura de la web. Permite la descripción e intercambio de agregaciones de los recursos en la web. «Estas agregaciones, a veces llamadas objetos digitales compuestos, pueden combinar recursos distribuidos con múltiples tipos de medios (texto, imágenes, datos y vídeo)». Ver http://www.openarchives.org/

6.6.5.4      Para hacer posible el trabajo en entornos sofisticados en red se requieren contenidos y metadatos interoperativos. Esto conlleva la necesidad compartir y comprender una serie de atributos, un esquema general capaz de operar en una variedad de marcos y un conjunto de protocolos sobre intercambio de contenidos. Como siempre en el entorno digital, el objetivo se consigue mejor con la adopción de los estándares, esquemas, marcos y protocolos recomendados, descartando soluciones propietarias.

6.6.6 Derechos y permisos

6.6.6.1      Conviene recordar que todo acceso queda sujeto a los derechos establecidos sobre los ítems y al permiso del propietario sobre el uso del contenido. Existen diferentes enfoques sobre la gestión de derechos, desde «marcar» (fingerprinting) el contenido o administrar los permisos individuales al acceso hasta separar o proteger físicamente el entorno de almacenamiento. La implementación particular del sistema de gestión de derechos dependerá del tipo de documento, la infraestructura técnica y la comunidad de propietarios y usuarios, por lo que queda fuera del alcance de este documento definir o describir una alternativa en particular.

7: Opciones a pequeña escala para sistemas de almacenamiento digital

7.1 Introducción

7.1.1.1      Es posible construir un sistema digital de almacenamiento a pequeña escala capaz de satisfacer los requisitos de archivos para pequeñas colecciones con presupuestos limitados. Hasta hace poco, solo las organizaciones de gran tamaño y recursos comparativamente más importantes podían digitalizar y almacenar sus fondos a gran escala mediante sistemas digitales de almacenamiento masivo (DMSS) en base a conjuntos de discos duros y unidades de cinta. Estos sistemas tendían a ser grandes, caros y específicos para contenido sonoro y audiovisual. De la mano de instituciones universitarias y de educación superior, muchas fonotecas y bibliotecas de ámbito nacional han iniciado y financiado el desarrollo de estándares abiertos y programas informáticos de código abierto que hoy en día facilitan los procesos de archivística digital. Estos sistemas de trabajo son hoy la columna vertebral y el modelo para todas las propuestas de archivística digital. El archivo sonoro se beneficia de ello mediante el uso de estas tecnologías y la aportación de conocimientos específicos para su mejor desarrollo.

7.1.1.2      Al mismo tiempo que aparecen en el mercado soluciones de software de bajo coste o de código abierto, el coste de las cintas y los discos duros decrece, aún más acentuadamente en el caso de estos últimos. Hoy es posible emprender la archivística digital de una forma mucho más profesional que mediante la arriesgada metodología de copia sobre soportes de grabación individuales, tipo CD o DVD.

7.1.1.3      Este capítulo describe cómo establecer y administrar un repositorio digital a pequeña escala que pueda satisfacer los requisitos del estándar OAIS. El capítulo 6, «Formatos de destino y sistemas para la preservación», contiene mucha información pertinente a estos efectos, como también el capítulo 3, «Metadatos», y el capítulo 4, «Identificadores únicos y persistentes».

7.2 Un acercamiento a la archivística digital a pequeña escala

7.2.1 Financiación y conocimientos técnicos

7.2.1.1      Es factible construir un sistema digital de preservación a bajo coste, siempre que se disponga de un mínimo nivel de conocimientos técnicos y algunos recursos ordinarios, aunque sean de bajo nivel. Aparte de su simplicidad o robustez, un sistema requiere administración y mantenimiento, y también habrá que sustituirlo en un momento dado para evitar el riesgo de pérdida del contenido que gestiona.

7.2.1.2      «La preservación digital es un concepto a la par económico y tecnológico. Los requisitos de continua sostenibilidad exigen en esencia una fuente de financiación fiable, necesaria para garantizar el apoyo continuado — aunque sea de bajo nivel — al contenido digital y al mantenimiento de los necesarios repositorios, tecnologías y sistemas asociados, por el tiempo que sea necesario. Esta financiación constante no es en absoluto habitual dentro de las comunidades que construyen estas colecciones digitales, muchas de las cuales suelen depender de subvenciones circunstanciales. Por eso resulta tan necesario el desarrollo de modelos de coste sostenible para materiales digitales según los requisitos de los varios tipos de contenido, acceso y sostenibilidad». (Bradley: 2004)

7.2.1.3      El mantenimiento y gestión del sistema y sus componentes de hardware y software es inevitable e insoslayable. Requiere conocimientos técnicos así como fondos dedicados. Cualquier propuesta de construcción y gestión de un archivo de objetos de audio digital deberá acompañarse de una estrategia que incluya planes de financiación del mantenimiento y reemplazo de componentes, así como una lista de los riesgos asociados con la pérdida de conocimientos técnicos y la manera de abordarlos.

7.2.2 Estrategias alternativas

7.2.2.1      En caso de no poder asumir adecuadamente los riesgos descritos en la sección anterior, el archivo podrá buscar la colaboración de terceros en este aspecto con el fin de poder continuar con la preservación y digitalización de su colección. El archivo podrá optar por el reparto del riesgo mediante una serie de iniciativas: estableciendo colaboraciones locales para distribuir sus fondos entre una serie de colecciones afines, habilitando acuerdos con un archivo estable y financieramente capaz, o contratando un proveedor comercial de servicios de almacenamiento (ver la sección 6.1.6, «Planificación a largo plazo»).

7.2.2.2      Para aprovechar con efectividad las ventajas de las alternativas descritas, serán necesarios acuerdos precisos sobre qué datos y contenidos serán intercambiados entre los firmantes y cómo se realizará el intercambio. Este acuerdo deberá establecerse bastante antes de que sea acuciante la necesidad de llevarlo a cabo. El apartado de intercambio de paquetes deberá considerar toda la información relevante necesaria para continuar la tarea archivística desarrollada por un archivo. Esto incluirá los datos que constituyen el objeto de audio en su formato de archivo, los metadatos técnicos, descriptivos, estructurales y los metadatos sobre derechos, así como los de proveniencia de la grabación y el historial de cambios. Deberán ser agrupados de una forma estandarizada de tal manera que permitan recrear el archivo en caso de pérdida de datos, o que pueda un tercer archivo retomar la gestión del contenido si se estimara necesario.

7.2.2.3      La creación de estos perfiles se hace posible mediante el uso de instrumentos como por ejemplo METS (Metadata Encoding and Transmission Standard), un estándar de codificación y transmisión de metadatos ampliamente utilizado en el entorno bibliotecario. Cualesquiera que sean las estrategias utilizadas, el acuerdo sobre los aspectos formales es esencial para su éxito. Sea como base para una replicación remota de contenidos, o para facilitar la federación de archivos cooperantes, un acuerdo sobre formas e intercambios de información estandarizados es la estrategia de preservación más efectiva posible, pues reparte y reduce el riesgo de fallos debidos a desastres naturales o humanos o a la falta de recursos en un momento crítico del ciclo de vida de un objeto de audio digital.

7.3 Descripción del sistema

7.3.1.1      En la sección 6.1.4, «Aspectos prácticos de las estrategias de protección de datos», se debate la necesidad de abordar las categorías funcionales definidas en el Modelo de Referencia del sistema OAIS (OAIS, ISO 14721:2003). Este marco de referencia es crítico en el desarrollo de sistemas de almacenamiento digital con intercambio interoperable de contenido, por lo que deberá aplicarse igual para colecciones tanto grandes como pequeñas. La siguiente sección, dedicada a sistemas a pequeña escala, adopta los principales componentes funcionales del modelo de referencia OAIS como guía en el análisis de las soluciones de software disponibles y en la propuesta de recomendaciones para un necesario desarrollo. Estos componentes son la transferencia de contenidos, acceso, administración, gestión de datos, planificación de la preservación y almacenamiento en archivo.

7.3.1.2      El sistema descrito se basa en algún tipo de software de repositorio para la gestión del contenido, al menos un conjunto mínimo de metadatos, además de hardware, y finalmente algunas recomendaciones sobre opciones manuales de gestión de la integridad de los datos. La sección de hardware aborda sin entrar en detalles dos escenarios bajo los cuales se pueden implementar sistemas de almacenamiento a pequeña escala: el primero, cuando un solo operario digitaliza contenido a través de un solo dispositivo de almacenamiento; el segundo, cuando más de un operario requiere el acceso al sistema de almacenamiento. Cualquiera de las dos opciones asume el cumplimiento de todos los puntos mencionados en estas Directrices, incluyendo la disponibilidad de conversores A/D, tarjetas de sonido, estaciones digitales de trabajo (DAWs) y equipos de reproducción apropiados.

7.3.1.3      La información que sigue describe sistemas y programas informáticos que permiten a una institución o colección desempeñar autónomamente el conjunto de tareas necesarias para la gestión de fondos de pequeña dimensión. Conviene subrayar que las opciones que a continuación se describen no tienen por qué ser llevadas a cabo por una institución en solitario. Pueden buscarse aliados y proveedores comerciales que ayuden en alguna o en todas las tareas que se describen a continuación. Es igualmente importante recordar que la suma de todas estas tareas conforma el paquete completo de preservación y archivo (AIP) y deben ser llevadas a cabo por alguien, sea mediante una gestión distribuida o local.

7.3.2 Software de repositorio

7.3.2.1      Un software de repositorio bien diseñado incluirá un cierto número de las funciones identificadas en OAIS. Hay proveedores de software comercial y de código abierto. La ventaja del software comercial reside en que se espera del proveedor el compromiso de hacer funcionar el sistema; sin embargo, los sistemas comerciales suponen continuos gastos y el peligro de quedar encasillado en un sistema propietario del que es difícil escapar. Las opciones de software de código abierto tienen a su favor la adhesión a estándares y marcos abiertos que permiten la extracción o migración de contenido en el caso de actualizaciones futuras. Por si esto fuera poco, resultan gratis. Su desventaja está en que, a pesar de disponer de la ayuda de las comunidades de código abierto, la responsabilidad final del mantenimiento recae en el usuario. Sin embargo, pueden hallarse proveedores comerciales que ofrecen asistencia técnica sobre soluciones de código abierto.

7.3.2.2      La mayoría de estos sistemas de software para repositorios permitirán las tareas identificadas en el acceso, la administración, gestión de datos y ciertos aspectos de la transferencia de contenidos. En el momento de la redacción de este documento, los softwares al uso no suelen contemplar la planificación de la preservación y el almacenamiento en archivo. La primera, por ser a menudo muy tecnológica o específica de un formato, y la segunda por su dependencia del hardware asociado. Estas dos tareas se discuten aparte en las siguientes secciones.

7.3.2.3      Se describen aquí brevemente dos soluciones de software de código abierto. Cabe recordar que el software está en constante desarrollo, y las alegaciones y observaciones formuladas a continuación deberán cotejarse con los últimos desarrollos de los proveedores de software. Las soluciones descritas son DSpace y FEDORA.

7.3.2.4      La plataforma DSpace es un repositorio muy popular ampliamente adoptado en los ámbitos de la investigación y la educación superior. Su conocimiento y uso entre museos y sectores del patrimonio cultural es aún limitado, aunque creciente. Una de las razones de la popularidad de DSpace es su instalación y mantenimiento relativamente fáciles y su interfaz de usuario ya configurada, que integra las funciones de gestión de datos y acceso dentro de la arquitectura del sistema. DSpace goza de una importante comunidad internacional de desarrollo que aporta asistencia y añade nuevas características constantemente.

7.3.2.5      Uno de los puntos fuertes de DSpace es su conjunto de características integradas, hecho que permite a los usuarios institucionales la rápida puesta en marcha del repositorio, tras la cual pueden ya añadirse nuevos ítems a la colección. Sin embargo, esta fortaleza es también una de sus mayores debilidades, puesto que ha convertido DSpace en una aplicación de software monolítica, con código base complejo, que supone potenciales limitaciones a la escalabilidad y la capacidad para repositorios institucionales de gran tamaño. Esto no conlleva mayores problemas para colecciones pequeñas o medianas y probablemente no sea inconveniente para colecciones de audio digital. DSpace utiliza actualmente una versión del esquema Dublin Core basada en el Dublin Core Libraries Working Group Application Profile (LAP).

7.3.2.6      FEDORA (Flexible Extensible Digital Object and Repository Architecture o arquitectura de repositorio flexible y extensible para objetos digitales) es un sistema de repositorio de creciente popularidad diseñado como arquitectura de software base sobre la cual se puede construir una amplio abanico de servicios de repositorio, incluidos los servicios de preservación. En comparación con la rápida adopción de DSpace, FEDORA ha ido ganando adeptos de forma más paulatina al no disponer de una interfaz dedicada de usuario y un servicio de acceso inmediato (out-of-the-box). Existe un buen número de proveedores, tanto en el ámbito comercial como de código abierto, que ofrecen interfaces basadas en entorno web para FEDORA.

7.3.2.7      Los principales activos de FEDORA son su flexibilidad y arquitectura escalable. La experiencia recogida de instituciones que han adoptado FEDORA confirma su escalabilidad y capacidad ante grandes colecciones, además de su flexibilidad para almacenar múltiples tipos de ítems digitales junto con sus complejas interrelaciones. Hay pocas limitaciones a las características que puede asumir FEDORA a la vez que mantiene la interoperatividad con otras aplicaciones de software y sistemas. Puede configurarse para aceptar prácticamente cualquier perfil de metadatos, a través de las capacidades de transferencia de contenidos que METS ofrece. El principal escollo de FEDORA es el alto nivel de experiencia en ingeniería de software necesario para contribuir a su desarrollo de base, además de no ofrecer una instalación e implementación inmediatas (Bradley, Lei and Blackall: 2007).
 
7.3.2.8      Se han desarrollado instrumentos para la migración de contenidos desde DSpace a FEDORA y viceversa que en teoría garantizan la compatibilidad y permiten la compartición de datos y flujos de trabajo (ver http://www.apsr.edu.au/currentprojects/index.htm).30


30  DSpace y FEDORA han juntado recientemente esfuerzos mediante DURASPACE, http://www.duraspace.org [último acceso noviembre 2011] (n. de los t.).

7.4 Metadatos básicos

7.4.1.1      El capítulo 3, «Metadatos», describe los requisitos para la documentación y administración de una colección. Como se ha dicho, los metadatos son fundamentales en todos los aspectos del ciclo de vida de un objeto de audio digital. La descripción estricta de todos los aspectos de la colección es uno de los pasos más importantes para su preservación. El registro detallado de metadatos referentes a todos los aspectos técnicos, de proceso, descriptivos y de procedencia es parte vital del proceso de preservación. A menudo aparecen, sin embargo, imperativos técnicos en la preservación del material sonoro que inevitablemente deben priorizarse al desarrollo de las políticas de gestión de metadatos. Las siguientes recomendaciones básicas son solo el primer paso. Pretenden ayudar en la creación de una colección de metadatos que sirva para administrar el fichero, o en la captura de metadatos a partir de los datos para así evitar su pérdida. Escuchar

7.4.1.1.1   Identificador único: debería ser estructurado, con significado y comprensible por humanos, así como único. Un identificador con significado puede ser útil para referirse a objetos como ficheros de preservación o máster, copias de distribución, registros de metadatos, series, etc., aspectos aptos para ser gestionados por un sistema sofisticado.
7.4.1.1.2   Descripción: descripción de la secuencia de sonido. Un breve texto simplemente para identificar el contenido del fichero sonoro.
7.4.1.1.3   Datos técnicos: formato, frecuencia de muestreo, número de bits por muestra, tamaño del fichero. Aunque esta información pueda ser adquirida más tarde, el hecho de explicitarla en el registro de metadatos permite la planificación de la administración y preservación de la colección.
7.4.1.1.4   Historial de codificación: unas pocas líneas de texto en formato BWF con información descriptica sobre el ítem original y el proceso y tecnología utilizados en la creación del fichero digital objeto de archivo.
7.4.1.1.5   Errores de proceso: cualquier error que el sistema de transferencia pueda detectar en el proceso de transferencia de datos (por ejemplo, errores no corregibles en trasferencias de datos vía DAT o CD).

7.4.1.2      La información descrita en los apartados de identificador único, descripción y datos técnicos puede ser almacenada en registros Dublin Core o en cabeceras BWF. El historial de codificación y los errores de proceso pueden guardarse en el fragmento BEXT de la cabecera de BWF, o bien en documentos asociados codificados en XML. La fecha y, si hace falta, la hora del proceso de transferencia deberán guardarse en la cabecera BWF. La fecha y, si es necesario, la hora de transferencia de los datos al repositorio deberán guardarse en la entidad de gestión de metadatos del repositorio. En ciertas circunstancias, la información conjunta de fecha y hora (timestamp) que relaciona los componentes de una grabación multipista entre sí es obligatoria. En general, se recomienda incluir la información de fecha y hora asociada a todo evento u objeto digital.

7.5 Planificación de la preservación

7.5.1.1      Como ya se ha dicho, la planificación de la preservación se refiere a la preparación necesaria para garantizar que el objeto de audio digital permanezca accesible a largo plazo, aunque el entorno informático de almacenamiento y acceso se vuelva obsoleto. Para una colección de pequeño tamaño, interesada únicamente en la preservación de sus propios objetos de audio digital, esta tarea es relativamente directa y sencilla. Una vez capturados, los metadatos mencionados arriba argumentan las decisiones a tomar sobre preservación al establecer claramente las relaciones entre el original y la copia de preservación almacenada en el repositorio digital. La información técnica ayuda en la planificación. La elección de BWF como estándar de preservación responde a la voluntad de asegurar el mayor plazo de tiempo posible antes de que resulte inevitable una nueva migración de formato. Queda en manos de los gestores y conservadores de la colección mantenerse al día sobre los cambios y desarrollos acaecidos en el dominio de los archivos digitales, a través del contacto con asociaciones como la IASA.

7.6 Almacenamiento de archivo

7.6.1.1      Técnicamente hablando, el almacenamiento de archivo se sitúa por debajo del repositorio e incorpora un conjunto de subprocesos tales como la elección del medio de almacenamiento, la transferencia al sistema del almacenamiento del paquete de archivo de información (AIP), la seguridad y validación de los datos así como su restauración y copia de seguridad, y finalmente la reproducción o migración del paquete AIP a un nuevo medio.

7.6.1.2      Los principios básicos del almacenamiento de archivo pueden resumirse en los siguientes puntos:

7.6.1.2.1   Deberán existir múltiples copias. El sistema deberá ser capaz de acoger un cierto número de duplicados de un mismo ítem.
7.6.1.2.2   Las copias deberían ubicarse en lugares alejados del sistema principal u original y también entre sí. Cuanta mayor la distancia física entre copias, mayor la seguridad en caso de desastre.
7.6.1.2.3   Deberían existir copias en diferentes tipos de medios. Si todas las copias están en un mismo tipo de soporte, como pueda ser un disco duro, el riesgo de que un único mecanismo de fallo las destruya todas es grande. Los profesionales de las TIC usan por lo general las cintas de datos para las copias segunda y sucesivas.

7.6.1.3      La mayor parte del coste de un sistema de almacenamiento de datos no se lo lleva el hardware en sí mismo, sino el sistema de administración jerárquica del almacenamiento (Hierarchical Storage Management System, HSM). Las funciones de almacenamiento de archivo en OAIS incluyen la noción de HSM como parte del modelo conceptual. Cuando se definió el estándar OAIS no se concebía aún la posibilidad de manejar cómodamente grandes cantidades de datos de ninguna otra manera. La cuestión práctica que sustenta la opción HSM consiste en la diferencia de coste entre diferentes medios de almacenamiento, es decir, la premisa según la cual el almacenamiento sobre disco duro resulta más caro que sobre cinta. HSM ofrece bajo este escenario un almacén virtual de información, aunque en la realidad las copias de datos puedan estar repartidas en un buen número de tipos de soporte diferentes en función del uso y las velocidades de acceso.

7.6.1.4      Sin embargo, el coste del disco duro ha disminuido a un ritmo mayor que el de la cinta, hasta el punto de resultar equivalentes en cuanto a precio. Consecuentemente, el uso de HSM pasa a ser una opción de implementación. Bajo estas circunstancias, un sistema de almacenamiento que contenga todos sus datos en un conjunto de discos a la vez que una copia completa en un conjunto de cintas resultará un opción muy asequible especialmente para colecciones de audio digital de pequeño o medio tamaño. Para este tipo de escenarios un HSM completamente funcional resultará innecesario. En su lugar podrán contemplarse sistemas mucho más sencillos que administren y mantengan información sobre la localización de las copias y la antigüedad y versión de los formatos (Bradley, Lei y Blackall: 2007).

7.7 Disposiciones prácticas de hardware

7.7.1.1      La información que sigue describe maneras de implementar un sistema práctico. Como ya se ha comentado anteriormente, se supondrá que todos los datos del archivo sonoro se almacenarán sobre discos duros, datos que a su vez serán replicados sobre un formato de cinta tipo LTO.

7.7.2   Unidades de disco duro

7.7.2.1      Una opción común y asequible para el almacenamiento de datos sobre disco se basa en la conexión de un conjunto de discos duros organizados en RAID (ver la sección 6.3.14, «Introducción a los discos duros (HDD)»). El RAID de nivel 1 es poco más que información replicada entre dos discos, siendo uno la copia exacta o «espejo» del otro. Así mantenemos dos copias de los datos en dos hardwares físicos distintos: si un disco falla, los datos seguirán disponibles en el otro. Los RAID de más alto nivel (niveles 2 a 5) implementan sistemas progresivamente más complejos de redundancia de datos y control de paridad que garantizan el mantenimiento de la integridad de los datos. Estos niveles más altos de RAID logran el mismo nivel de seguridad que el nivel 1 (RAID 1) o nivel de espejo, con una cantidad de espacio de disco significativamente más baja. Comparado con el 50% de pérdida de espacio útil en RAID 1, el nivel RAID 5 puede llegar, por ejemplo, al 25% (o menos, en función de su implementación). Los conjuntos o baterías de discos más sofisticados se encuentran con facilidad.

7.7.3   Copia de seguridad sobre cinta

7.7.3.1      No existe ningún componente de un sistema digital que pueda ser considerado fiable. La fiabilidad de un sistema solo se consigue mediante la creación de múltiples copias redundantes en cada fase. El componente final y más importante en la cadena de almacenamiento es la cinta de datos. En los últimos tiempos, el formato LTO ha ganado popularidad para este propósito (ver la sección 6.3.12, «Selección y supervisión del medio de cinta de datos»). Existen sin embargo otros formatos de cinta de datos que pueden ser apropiados en función de las circunstancias particulares.
    
7.7.3.2      Todos los datos almacenados en discos duros deben disponer de duplicados en cintas de almacenamiento adecuadas. Deben producirse un mínimo de dos conjuntos de copias sobre cinta con el objetivo de almacenarlas en ubicaciones físicamente distintas. Puesto que el hecho de utilizar el segundo conjunto de cintas para la restauración de datos no es tan inusual, muchos archivos bien establecidos mantienen tres conjuntos de copias, dos de ellas situadas cerca del sistema a fin de facilitar el acceso, y una tercera almacenada en una ubicación remota para protegerse de desastres físicos. Se ha convertido en norma la producción de tres conjuntos separados de cintas de datos utilizando diferentes productos, de los cuales se adquiere, en una sola compra, un lote considerable. Esta práctica facilita las medidas de control de calidad y rescate, una vez un lote de un cierto producto empiece a fallar. Un adecuado software de gestión de volúmenes (lotes) ayudará en el proceso de copias de seguridad y recuperación de datos, especialmente si el sistema incorpora un buen número de dispositivos de almacenamiento.

7.7.3.3      En entornos de código abierto o soluciones de baja tecnología resulta difícil implementar un control de errores, puesto que esta capacidad está ligada a un hardware específico. A pesar de ello, a continuación se describe una posible alternativa para el control de errores en entornos tecnológicamente poco sofisticados. Supongamos que el software de gestión de datos dispone de un catálogo (con una impresora conectada a este). El disco duro, en configuración RAID, contiene un conjunto completo de los datos. Además, existen copias completas de este conjunto en cintas. Disponemos al menos de dos copias. En el proceso de copia a cinta deberá imprimirse un identificador único (legible por humanos), sobre una etiqueta. Esta etiqueta se pegará al cartucho o casete de cinta. El mismo identificador único se grabará también en la cabecera de datos de la cinta. Se programará el sistema de gestión de datos para recordar al usuario que busque e inserte una cierta cinta identificada por el sistema. Más que chequear la cinta en busca de errores, lo que hará el sistema es verificar el contenido de la cinta contrastándolo con el mismo contenido almacenado en disco. El sistema en disco duro puede verificar la información de sus propios contenidos de datos y es consciente de sus propios fallos. Si la verificación de la cinta falla, el sistema podrá producir una nueva copia en cinta a partir del disco duro. Suponiendo unos 20 terabytes de almacenamiento y un proceso de verificación de dos cintas al día, el sistema sería capaz de verificar cada cinta y su duplicado a razón de tres veces por año. En el caso de un fallo en el disco duro que requiriese de las cintas para el reemplazo, se dispondría de dos cintas chequeadas en los últimos cuatro meses. El riesgo de que tanto las dos copias en cinta como el disco duro fallaran simultáneamente es muy bajo.

7.7.4   Sistema de almacenamiento con un único (o doble) operador

7.7.4.1      El sistema de almacenamiento de archivo más simple consistiría en conectar un conjunto de discos en RAID, con contenido exclusivo de datos, a la estación de audio digital (DAW) principal. Esta configuración solo es adecuada para instituciones con un único operador en el proceso de digitalización. Para el éxito de este enfoque resulta primordial dotarse de un plan de digitalización bien estructurado y una serie dedicada de discos con la que llevar a cabo la tarea sin mayores interrupciones. Esto garantizará que los discos duros conectados a la estación de trabajo realicen copias continuas a cinta siempre que se alcance la cantidad de datos establecida como objetivo para el medio.

7.7.4.2      Si las tareas de digitalización están en manos de dos operadores mediante dos estaciones de trabajo, será necesario facilitar el acceso a una o más unidades de disco compartidas. Se pueden compartir recursos si se define uno de los ordenadores como servidor, configurándolo como gestor de discos y conectándolo al segundo mediante un solo cable de red para permitir el acceso común. Esta opción se implementa de forma relativamente sencilla y permite a los dos operadores compartir la cabina de discos, aunque requiere algunos acuerdos de procedimiento para evitar conflictos. Para sistemas de almacenamiento manual a pequeña escala se requiere en cualquier caso una organización lógica de los datos, así como procedimientos estrictos de denominación.

7.7.4.3      En función del tamaño del sistema puede resultar más eficaz establecer una asociación con una institución de archivo más consolidada, o hasta contratar un proveedor externo de almacenamiento. En cualquier caso, la opción descrita más arriba resulta viable.

7.7.5   Sistema de almacenamiento con múltiples operadores

7.7.5.1      Para cualquier número de conexiones superior a dos, resultará imprescindible implementar un sistema en red para el almacenamiento de datos y copias de seguridad. Los sistemas en red permiten el acceso a múltiples usuarios de acuerdo con las normas establecidas por el sistema de gestión de datos. Las redes de pequeñas dimensiones son relativamente comunes y, con el nivel adecuado de conocimientos, de implementación fácil y asequible. Con un dispositivo anexo de almacenamiento para empresas puede lograrse un espacio de almacén razonable. Los productos y tecnologías de almacenamiento pueden clasificarse en tres tipos: almacenamiento directamente anexado (Direct-Attached Storage, DAS), almacenamiento conectado a red (Network-Attached Storage, NAS), y finalmente red de área de almacenamiento (Storage Area Network, SAN). La tecnología NAS ofrece mejor rendimiento y escalabilidad que DAS y resulta a la vez más asequible y simple de configurar que SAN. Por eso NAS se considera, desde el punto de vista del coste/beneficio, la tecnología escalable más apropiada para los sistemas del tamaño que nos ocupa.

7.7.5.2      La mayoría de los sistemas NAS de bajo coste adolecen de un ancho de banda reducido en comparación con sistemas más caros, lo que depara tiempos de acceso más altos (más lentos) o un menor número de accesos permitidos simultáneamente. Esto no acarreará mayores problemas para colecciones pequeñas, pues los requisitos de acceso simultáneo se mantienen bajos, especialmente si se opta por el formato MP3 para copias de acceso derivadas de los masters de preservación.

7.7.5.3      Un sistema típico de almacenamiento en red a pequeña escala puede consistir en un ordenador de sobremesa de tipo servidor conectado a un dispositivo NAS. El dispositivo NAS será capaz de albergar múltiples discos en una batería RAID. Un sistema NAS estándar de bajo coste albergará entre 0,5 y 20 terabytes de almacenamiento en disco (debido a la configuración en RAID, el almacenamiento útil será menor que el que indica la capacidad de los discos sin formato). La estaciones de trabajo de audio digital (DAW) accederán al dispositivo NAS a través de un conmutador de Ethernet o un dispositivo similar que, configurado adecuadamente, podrá separar el almacenamiento de datos de audio del flujo de datos propio de la red de gestión de oficina (Local Area Network, LAN). Las copias de seguridad de los discos duros se harán sobre cinta de datos.

7.8 Riesgos

7.8.1.1      Los sistemas de almacenamiento automatizados pueden ser configurados para copiar y refrescar datos de manera constante, descartando las cintas de datos que resulten poco fiables. Los sistemas digitales de almacenamiento masivo se diseñan con rigor profesional y están en manos de organizaciones con amplio presupuesto que pueden permitirse y garantizar las medidas necesarias para la seguridad de sus datos. Dado que aquí hablamos de procesos manuales de copia de seguridad y recuperación de datos, los riesgos de pérdidas de datos asociados con sistemas de diseño propio y administración manual o semiautomática no pueden menoscabarse. La responsabilidad de asegurar que el archivo de datos de audio sigue siendo válido y accesible recae sobre los individuos y requiere el chequeo manual, periódico, de las cintas de datos. Esta situación se agrava especialmente por el hecho de que muchas instituciones culturales y de investigación se hallan notoriamente subfinanciadas.

7.8.1.2      Aunque pueda parecer que los sistemas descritos incorporan un alto nivel de redundancia, hay que recordar que los dispositivos y soportes digitales pueden fallar en cualquier momento y sin previo aviso. Por ello es imperativo disponer, en cualquier estadio del proceso de digitalización y almacenamiento, de al menos dos copias de seguridad del fichero lineal archivado. Cualquier pequeño fallo conducirá inevitablemente a la pérdida de una mayor o menor cantidad de datos. Sin embargo, si se han puesto en marcha las estrategias adecuadas, el resultado no será fatal gracias a las copias redundantes disponibles. En vista del tiempo que acarrea el proceso de transferencia a digital, sin mencionar las inevitables pérdidas ocasionadas por viejos soportes, todo esfuerzo será poco para evitar la necesidad de volver a digitalizar materiales por causas derivadas de una arquitectura de seguridad inconsistente o una conducta negligente en acciones concretas.

7.8.2   Complejidad del sistema

7.8.2.1      Una vez implementados e instalados, los sistemas de almacenamiento de datos son relativamente fáciles de operar y mantener. Sin embargo, se recomienda encarecidamente la asistencia técnica de especialistas en TIC en los estadios iniciales de implementación y subsecuentes incidencias o en procesos de actualización para minimizar el riesgo derivado de una instalación deficiente.

7.8.3   Asociaciones y copias de seguridad

7.8.3.1      Como ya se ha comentado, la alianza con una institución de referencia a nivel de archivística digital que pueda facilitar la copia de seguridad de los datos resultará en una gran ventaja en la gestión de riesgos. Una red de repositorios que pueda crear y aceptar paquetes organizados de información redunda en una estrategia de preservación muy efectiva, pues reduce el riesgo de fallos debidos a desastres naturales o humanos o a la falta de recursos en un momento crítico del ciclo de vida de un objeto de audio digital.

7.8.4   Coste y escalabilidad

7.8.4.1      El sistema a pequeña escala que se acaba de describir puede crecer con el objeto de incrementar su capacidad de almacenamiento y gestión. Existen unidades de cinta relativamente pequeñas capaces de manejar un cierto número de cintas, y el uso de sistemas robotizados puede ayudar a expandir el sistema. Si los costes de los discos duros continúan cayendo, el coste del reemplazo y expansión de las baterías de discos seguirá siendo asequible.

7.8.4.2      Las alianzas entre suministradores comerciales y proveedores del ámbito del código abierto posibilitan la integración de sofisticados sistemas de software de repositorio en el marco seguro de un proveedor de servicios comercial. Tanto DSpace como FEDORA, por ejemplo, han presentado un sistema de código abierto que opera con una compañía comercial de soluciones de almacenamiento.
    
7.8.4.3      El coste de establecer un sistema de almacenamiento de datos a pequeña escala podrá parecer alto en comparación con la compra de un grabador de CDs. Sin embargo, la comparación a nivel de coste por bit del almacenamiento de más de unos pocos cientos de horas de audio revela, teniendo en cuenta todos los costes asociados al archivo, que las diferencias se reducen mucho. Además, un sistema de almacenamiento de datos adecuadamente administrado es en su conjunto mucho más fiable y podrá hacer realidad la transferencia de datos de audio a la siguiente tecnología de almacenamiento, cuando esto suceda de forma inevitable.

8: Discos ópticos

8.1 CDs y DVDs grabables

8.1.1 Introducción

8.1.1.1      Los CDs grabables (CD-R) y DVDs grabables (DVD-R / + R) se han convertido en parte integral de la grabación y distribución de muchos tipos de materiales de audio y audiovisuales. Aunque el CD y DVD son solo uno de los muchos tipos de tecnologías de almacenamiento más accesibles y fiables, el formato sigue siendo popular por muchas razones, entre ellas su facilidad de uso y el hecho de que es bien conocido. El CD fue comercializado inicialmente como el soporte permanente perfecto, pero pronto se demostró que no era así, cuando muchos de los primeros discos fallaron. Aunque el desarrollo tecnológico posterior ha mejorado muchos de los defectos de fabricación tempranos, su permanencia no se puede asegurar de forma creíble sobre. De hecho, los expertos en archivos digitales en general reconocen que ningún soporte es permanente, sino todo lo contrario: los procesos de adquisición de datos, transferencia a sistemas de almacenamiento y la gestión y mantenimiento de datos, así como la facilitación al acceso y la comprobación de la integridad de la información almacenada, presentan una nueva gama de riesgos que deben ser gestionados para asegurar que los beneficios de la preservación digital y el archivo sean reales. Una gestión inadecuada de estos riesgos puede resultar en una pérdida significativa del contenido o del valor de los datos.

8.1.1.2      Los CDs y DVDs grabables a menudo se han elegido como elementos de archivo, pero el riesgo de fallo de un sistema de almacenamiento basado en este tipo de tecnología es alto en comparación con otros planteamientos. Está admitido que un sistema integrado de almacenamiento digital masivo con un software adecuado de gestión digital de depósito es el más adecuado para la sostenibilidad a largo plazo de los datos. Puede haber, sin embargo, circunstancias en las que un gestor de colección tome la decisión de utilizar discos ópticos para el almacenamiento.

8.1.1.3      Teniendo en cuenta estas limitaciones, es posible utilizar discos ópticos grabables como vehículos fiables a corto plazo, siempre que se sigan cuidadosamente las recomendaciones siguientes.

8.1.2 Formatos de grabación de CD-R y DVD-R

8.1.2.1      Hay dos enfoques diferentes para la codificación de audio y vídeo en CDs y DVDs grabables: o bien como archivo de «flujo» de audio, o como archivo de datos. En el primero de estos enfoques el sonido se graba en formato CD-DA de audio (que hace que los discos puedan reproducirse en lectores de CD normales) o codificado en formato MPEG dentro de un DVD, que no se podrá escuchar en todos los lectores de DVD estándar. Los grabadores de disco separados solo podrán grabar en estos formatos, y ciertos equipos informáticos, opcionalmente, también pueden producir discos en este tipo de formatos domésticos. El uso de estos formatos restringe severamente la posibilidad de acceso futuro por internet y esta opción podría crear un problema de migración la próxima vez que sea necesario cambiar de soporte. No se recomienda grabar flujos de audio para el almacenamiento a largo plazo.

8.1.2.2      La alternativa consistente en la grabación de un archivo desde un equipo informático con un sistema de edición de audio y la transferencia del archivo a un CD-R o DVD-R es un método más fiable. Por esta razón, se recomienda la escritura de archivos de datos. Grabar archivos en un CD-R de 650 MB permite 59 minutos de almacenamiento de audio a 48 kHz, 16 bits de PCM lineal, o 39 minutos para archivos de 48 kHz 24 bits PCM lineal. Este tipo de ficheros grabados en un DVD-R de 4,7 GB DVD-R permiten hasta 6 horas de almacenamiento de audio. Debido a la simplicidad y la ubicuidad del PCM lineal (interpolado en estéreo) IASA recomienda el uso de ficheros .wav o, preferentemente BWF .wav (EBU Tech 3285) si se seleccionan los CDs y DVDs grabables como formatos de destino.

8.1.3 Capacidades de grabación, regrabación, borrado y accesibilidad

8.1.3.1      Los CD-R, DVD-R y DVD + R son discos con una base grabable (una sola escritura) pero imborrable. Los discos CD-RW, DVD-RW y DVD + RW son discos basados en un proceso de cambio de fase, repetidamente grabables, y permiten el borrado de los datos anteriores y el registro de nuevos datos en la misma ubicación dentro del disco. Los discos DVD-RAM están basados en un cambio de fase y son regrabables, con formato de acceso al azar, muy similares a un disco duro de ordenador.

8.1.4 Descripción de los CDs y DVDs grabables

8.1.4.1      Los CD-R y DVD-/ + R almacenan información en una línea de surcos microscópicos en una espiral que va desde el centro del disco a la circunferencia exterior. Todos los lectores de CD y DVD utilizan un haz de láser para leer estos surcos. La longitud de onda de los láseres varía: los DVDs utilizan surcos más cercanos, de 0,74 µm, mientras que los surcos de los CDs están a 1,6 micras. Los DVDs también se aprovechan de tecnologías de modulación y corrección de errores que no estaban disponibles cuando se desarrolló el estándar del CD.

8.1.4.2      Las dimensiones físicas de los CD y DVD son iguales: 120 mm de diámetro y 1,2 mm de espesor. El DVD, sin embargo, se compone de dos discos de 0,6 mm de espesor, unidos entre sí.

8.1.4.3      Los CD-R y DVD-/ + R constan de tres capas: el sustrato de policarbonato transparente, la capa de colorante y la capa reflectante. En el CD-R la capa reflectante está cerca de la cara de la etiqueta del disco y por tanto tiene una capa protectora adicional que cubre esta frágil superficie. La capa de reflexión de los DVD-R se encuentra en medio de las dos capas de policarbonato. En el proceso de grabación, un láser de intensidad muy superior al láser lector «quema» el colorante orgánico de acuerdo con la señal codificada, dejando una fila de minúsculas áreas transparentes y no transparentes alineadas a lo largo de los surcos del disco. Todos los CD y DVD grabables contienen una capa reflectante que permite la lectura mediante un rayo láser que se refleja en el CD o DVD y es «leído» por el sensor de recogida de la unidad fonocaptora. Aunque muchos metales serían adecuados para su uso como capa reflectante, generalmente solo se han utilizado dos en los CDs y DVDs grabables: oro o plata. La combinación del surco del colorante grabado con la capa reflectante modula el láser lector de manera similar a los minúsculos alvéolos moldeados por inyección de la capa reflectante de aluminio de un CD-ROM.

8.1.4.4      Los tres colorantes orgánicos comunes utilizados en los discos grabables son ftalocianina, cianina y azo. Los colorantes de los CDs grabables dan a cada tipo de disco un aspecto distintivo en función del metal utilizado para la capa reflectante: el colorante cianina (azul) aparece como verde en los discos de oro y azul en los de plata, la ftalocianina (verde claro) aparece transparente en los discos de oro y de color verde claro en los de plata, y el azo (azul oscuro) ha desarrollado diferentes tonos de azul, desde azul oscuro hasta el azul más brillante del más reciente súper azo. Como la capa de colorante aplicada a un DVD grabable es muy fina, el tipo de colorante usado en los discos duros no es fácilmente distinguible. Sin embargo, los fabricantes de CD y DVD codifican la información sobre el tipo de colorante en la capa de policarbonato. Los grabadores de CD y DVD utilizan esta información para calibrar la potencia del láser, y con el software adecuado la información puede ser leída por los usuarios para describir con más precisión ciertos aspectos del disco en sí. Estos datos pueden ser leídos por los lectores de código ISRC y ATIP, como el programa CD Media Code Identifier (identificador de código de CD, disponible en http://www.softpedia.com/get/CD-DVD-Tools/CD-DVD -Rip-Other-Tools/CDR-Media-Code-Identifier.shtml). Este instrumento permite a los usuarios ver información tal como el tipo de colorante, el fabricante del disco, capacidad, velocidad de escritura y el tipo de soporte. Clover también proporciona un programa gratis, IRSCView (http://www.cloversystems.com/ISRCView.htm), que muestra el cuadro de contenido, códigos de control, y los códigos ISRC de audio, modo mixto y CD Mejorado. Ofrece mucha menos información sobre el fabricante del disco que CD Media Code Identifier.

Figura 1, sección 8.1: vista esquemática de un CD-R (no está a escala).

Figura 2, sección 8.1: vista esquemática de un CD-RW (no está a escala).

8.1.4.5      Los CD y DVD regrabables operan en base a un principio totalmente diferente. Los discos regrabables se pueden borrar y volver a escribir repetidamente, aunque un número de veces limitado. La capa de grabación es de germanio, antimonio y telurio. Se utiliza un láser para calentar la superficie a dos temperaturas establecidas: la temperatura más alta se conoce como punto de fusión (a unos 600 grados centígrados), mientras que el nivel de temperatura más bajo (aproximadamente 350 grados centígrados) se describe como temperatura de cristalización. El calentamiento del disco, con un control de la velocidad de enfriamiento, produce una pista de zonas amorfas y cristalinas. Debido a su diferente reflectividad estas áreas serán interpretadas por el lector láser de manera equivalente a la estructura alveolar de la superficie de un CD-ROM. Los primeros discos regrabables solo se podían grabar a velocidades relativamente bajas, y esto se codificó y aplicó en la primera generación de estándares y unidades. Pero desarrollos más recientes han logrado mecanismos para grabar datos en discos regrabables a velocidades mayores. Aunque las unidades más antiguas pueden leer un disco nuevo regrabable de alta velocidad, solo la última generación de grabadoras de discos pueden escribir un disco de la última formulación.

8.1.4.6      No se ha llevado a cabo ningún análisis fiable de la seguridad de los discos RW a medio o largo plazo. Algunas investigaciones preliminares sugieren que la capa de película que contiene la información codificada puede degradarse a un ritmo más rápido que el colorante de los CD-R (Byers 2003:9), pero otros comentaristas no están de acuerdo. Desde el punto de vista puramente práctico, los CDs y DVDs regrabables pueden presentar un riesgo mayor si se utilizan con fines de preservación, ya que pueden ser sobrescritos por accidente con la consiguiente pérdida de los ficheros.

8.1.5 Estándares para discos ópticos

8.1.5.1      El cumplimiento de estándares es el mecanismo por el cual los discos se pueden escribir o reproducir en máquinas de diferentes fabricantes. Los fabricantes tienen la responsabilidad de hacer discos conforme con las normas particulares. Estas normas, sin embargo, no se formulan con vistas a la longevidad o la fiabilidad del soporte, sino solo como formato de intercambio. En consecuencia, un disco grabado y reproducido en un equipo en particular puede cumplir con dificultad o incluso no cumplir el estándar en cuestión. Así, aunque los fabricantes son los responsables de la formulación de un disco, la longevidad potencial de cualquier medio de almacenamiento de información solo se alcanzará si los usuarios finales asumen la responsabilidad de producir una copia digital conveniente que se ajuste los parámetros establecidos por estas normas. Fiarse de que la tecnología se someta a los estándares no es suficiente para garantizar la vida óptima del disco.

8.1.5.2      Este requisito de asegurar que la información digital almacenada en un disco óptico se produzca conforme con las normas se ejemplifica en la cuestión de la compatibilidad disco-grabadora: los estándares solo se aplican a los soportes, no a la tecnología de reproducción o de grabación. Philips advierte a los fabricantes de grabadoras de discos que «han de implementar una estrategia de escritura que dé resultados aceptables», pero esta frase se puede interpretar de diversas maneras, y esto resulta en un cumplimiento mayor o menor. Philips y Sony intentaron hacer frente a este problema con el código de identificación de fabricantes MID. Pero el modo de producción de los discos hace que la única información que el MID realmente registra es el nombre del fabricante de las matrices que se utilizan en la producción de los discos. En consecuencia, se ha hecho poco para resolver el tema de la interacción disco-grabadora, que en cierto modo sigue siendo un problema.

8.1.5.3      Los estándares aplicables al CD-R son entre otros los siguientes: Orange Book, parte II: CD-R Volumen 1 CD-WO (CD de una sola escritura), también conocido como el estándar de CD-R que describe las velocidades nominales 1x, 2x y 4x; Orange Book, parte II: CD-R Volumen 2: CD-R (CD grabable) multivelocidad que describe velocidades nominales de CD de hasta 48x; Orange Book, parte III: CD-RW Volumen 1 CD-RW (CD regrabable), que describe las velocidades nominales de 1x, 2x y 4x; Orange Book, parte III: CD-RW Volumen 2: CD-RW (CD regrabable) de alta velocidad, que describe las velocidades nominales de 4x y 10x; Orange Book, parte III: CD-RW Volumen 3: CD-RW (CD regrabable) de gran velocidad, que describe las velocidades nominales de 8x y 32x; Green Book: especificación funcional completa del disco compacto interactivo; y White Book, especificación de Video-CD. También existen estándares de propiedad para otros formatos de CD.

8.1.5.4      Los estándares que se aplican al DVD grabable son los siguientes: ISO / IEC 16824:1999 Tecnología de la información - disco de120 mm DVD regrabable (DVDRAM); ISO / IEC 16825:1999 Tecnología de la información - contenedor para discos de 120 mm DVD-RAM; ISO / IEC 17341:2004 Tecnología de la información - Disco DVD regrabable (DVD + RW) de 80 mm (1,46 gigabytes por lado) y 120 mm (4,70 gigabytes por lado); ISO / IEC 17342:2004 Tecnología de la información - Disco DVD regrabable (DVD-RW) de 80 mm (1,46 gigabytes por lado) y 120 mm (4,70 gigabytes por lado); ISO / IEC 17592:2004 Tecnología de la información - Disco de DVD regrabable (DVD-RAM) de 120 mm (4,7 GB por cada lado) y 80 mm (1,46 gigabytes por lado); ISO / IEC 17594:2004 Tecnología de la información -Contenedores para discos DVDRAM de 120 mm y 80 mm; ISO / IEC 20563:2001 Tecnología de la información - Disco de DVD grabable (DVD-R) de 80 mm (1,23 gigabytes por lado) y 120 mm (3,95 gigabytes por lado); ISO / IEC 16969:1999 Tecnología de la información - Intercambio de datos para cartuchos de disco óptico de 120 mm utilizando el formato + RW - Capacidad: 3,0 GB y 6,0 GB; ISO / IEC DTR 18002 - Especificaciones del Sistema de ficheros DVD, y ISO / IEC 13346, estructura de ficheros y volúmenes (re) grabables (ECMA-167); y DVD + R - Discos ópticos regrabables, 4,7 GB, velocidad de grabación de hasta 4X (ECMA-349).

8.1.5.5      Estos estándares se suman a los que se especifican en la sección 5.6.2, «Estándares».

8.1.6 Descripción de sistemas, complejidad y coste

8.1.6.1      Como se ha señalado en el capítulo 2, «Principios digitales básicos», casi todas las últimas generaciones de ordenadores tienen capacidad suficiente para manipular archivos grandes de audio. Si el sistema cumple todas las normas establecidas en el capítulo 2 con respecto al equipamiento utilizado para la conversión y la transferencia de datos de audio, la complejidad del sistema y el grado de conocimientos técnicos necesarios para gestionar este tipo de sistemas no son mucho mayores de los necesarios para el funcionamiento de un ordenador personal. Existen muchos programas fiables de grabación de CD y DVD disponibles que cumplen con los estándares requeridos.

8.1.6.2      El único equipo adicional necesario para la producción de CDs o DVDs grabables es la grabadora o «tostadora». Las unidades se pueden montar dentro del chasis del ordenador o aparte, pero conectadas al ordenador. Las unidades internas se comunican con el ordenador a través de protocolos tales como IDE o SCSI, y las externas mediante FireWire o USB. Algunas unidades producen tasas de error de CD-Rs y DVD-R menores que otras, y es responsabilidad del personal evaluar y analizar los resultados de las grabaciones de discos antes de comprar una unidad (ver la sección 8.1.9, «Errores, esperanza de vida y pruebas de análisis»).

8.1.6.3      La baja complejidad del sistema, la fácil disponibilidad de la tecnología y el coste asequible del soporte hacen que el CD-R y DVD-R sean una opción popular en los archivos de sonido. Pero, como se demuestra en el capítulo 6, «Formatos de destino y sistemas para la preservación», el coste de un sistema de almacenamiento de datos más fiable es menor si se promedia el coste para la colección en su conjunto, incluso para colecciones bastante pequeñas.

8.1.7 Compatibilidad entre disco y unidad

8.1.7.1      La compatibilidad entre discos y unidades puede ser un problema a la hora de registrar datos en CDs y DVDs grabables y regrabables. A menudo se da el caso de que ciertos discos producidos en una unidad en particular pueden generar copias de muy pobre calidad o ilegibles en otras unidades. Ciertas pruebas al respecto han puesto de manifiesto que este tipo de error puede ser muy frecuente, y un proyecto en marcha de la Organización Internacional de Estándares (ISO N178 Adquisición de Imagen - Clasificación y verificación de la información almacenada en un soporte óptico) podría abordar el problema específico de la compatibilidad entre unidades.

8.1.7.2      La razón de los malos resultados puede estar relacionada con una serie de factores: los grabadores primitivos no tienen la potencia de láser suficiente para calibrar los tipos de discos posteriores; las unidades de discos diseñadas para discos basados en colorantes no pueden escribir, y muchas veces tampoco leer, los discos regrabables; los problemas de software, envejecimiento de las partes (en particular los láseres), o implementaciones en particular pueden producir resultados inadecuados; es posible que la información de calibración codificada en el sustrato de policarbonato no siempre sea suficientemente exacta. Pero incluso teniendo en cuenta estas cuestiones, un número significativo de errores solo pueden explicarse como incompatibilidades técnicas. La aplicación del fabricante de un estándar de lectura de disco ligeramente modificado y la variación en la calidad de los discos hacen que se pueda presentar una situación en la que una determinada combinación de disco y unidad es lo suficientemente incompatible como para generar errores en los discos de una marca o lote específicos.

8.1.7.3      Para garantizar que las unidades y los discos sean compatibles, se recomienda grabar en la unidad a probar una amplia gama de marcas de discos fiables y de buena reputación, y que estos discos se analicen para determinar los niveles de error. Esto se discute en las secciones siguientes.

8.1.8 Selección del disco

8.1.8.1      Hay tres tipos básicos de colorantes utilizados en discos grabables: ftalocianina, cianina y azo. Los fabricantes de discos de ftalocianina afirman que sus productos gozan de una vida más larga que los de la competencia. Algunas pruebas iniciales (aunque no todas) parecen apoyar esta declaración. Algunos fabricantes utilizan colorantes azoicos en sus llamados discos de archivo. La cianina fue el primer colorante desarrollado para grabación en disco óptico, y generalmente la mayoría de los fabricantes reconocen que tiene una esperanza de vida más corta. El tipo de colorante, aunque significativo, es solo uno de los factores que determinan la vida del soporte.

8.1.8.2      Las variaciones en la cantidad de colorante utilizado en la capa de tinte, como consecuencia de la carrera de los fabricantes por conseguir velocidades de grabación cada vez más altas con más densidad de grabación, es un factor que contribuye al fallo a largo plazo de soportes ópticos grabables. La velocidad de grabación se ha incrementado de x1 a x52 y sigue en aumento, mientras que la densidad de grabación ha pasado de 650 MB a 800 MB para CD-R. Cabe señalar que los discos optimizados para la grabación de alta velocidad utilizan menos colorante, lo que podría indicar una esperanza de vida más corta. Habitualmente el DVD-R ya utiliza menos colorante, así como alcanza una velocidad de grabación mucho mayor que los CD-R.

8.1.8.3      Pero no es solo cuestión de reducir la velocidad: si los discos con una capa de colorante más densa, optimizados para escribir a velocidades más bajas, se graban a altas velocidades ofrecen una tasa de error peor. Aunque los fabricantes indican una velocidad máxima de grabación, utilizar esta velocidad máxima para grabar puede no conseguir resultados adecuados. Hay una velocidad de escritura óptima en la que el disco producido obtiene la mejor medida técnica de rendimiento. La identificación de esta velocidad se consigue mejor mediante medidas de prueba y error con un analizador de discos fiable. En general, los mejores resultados se obtienen en un disco de colorante de capa densa escrito a una velocidad de alrededor de x8.

8.1.8.4      En el mejor de los casos la calidad de los CDs y DVDs grabables se puede describir como variable. La industria de fabricación de CDs y DVDs grabables se ha convertido en un mercado impulsado por las grandes cantidades y los márgenes de beneficio estrechos. Los equipos de grabación de CD y DVD se han hecho más pequeños, más baratos y más autónomos. En consecuencia, la producción de soportes de datos fiables para el mercado de alta calidad se ha reemplazado por fabricantes de discos destinados a los mercados de bajo coste.

8.1.8.5      Muchos discos que parecen tener marcas de renombre pueden haber sido fabricados por subcontrato y reempaquetados para la venta. Un fabricante de CDs o DVDs grabables puede manipular el colorante, la capa reflexiva o los (ahora caros) componentes de policarbonato para reducir la calidad o controlar los precios. Como regla general, a menudo se ha recomendado que solo se compren marcas fiables de CDs y DVDs grabables, pero algunas pruebas han descubierto grandes oscilaciones en el cumplimiento de los estándares acordados, incluso dentro de la misma marca. Hoy en día se recomienda que la institución o persona responsable insista en tratar con un proveedor que esté abierto en cuanto a relaciones con un importador o fabricante, y que sea capaz de proporcionar contactos con el personal técnico pertinente de la empresa fabricante. Los discos que no cumplan las normas detalladas a continuación deben ser devueltos.

8.1.8.6      Es muy difícil identificar los soportes de mejor calidad sin analizadores de alto nivel (Slattery et al.: 2004). En la mayoría de los casos prácticos los discos se han de grabar antes de analizarlos. Algunos equipos analíticos de CD y DVD de muy alta calidad pueden analizar un disco sin grabar, pero la mayoría de las pruebas se llevan a cabo mediante el registro de una señal de prueba y el análisis del resultado. ISO 18925:2002, AES 28-1997, o ANSI / NAPM IT9.21 son métodos estándar de prueba para establecer la esperanza de vida de los discos compactos, e ISO 18927:2002 / AES 38-2000 es un método estándar para la estimación de esperanza de vida basada en los efectos de temperatura y humedad relativa para sistemas de grabación de discos compactos. Como el envejecimiento acelerado a base de temperatura y humedad no siempre produce resultados claros, otros enfoques se han preocupado por la sensibilidad de los discos con colorantes a la exposición a la luz por largos periodos de tiempo, y algunos fabricantes han llevado a cabo pruebas en esta área. Sin embargo, no existe un estándar para este tipo de pruebas (Slattery et al., 2004).

8.1.8.7      Resumen de la selección de discos vírgenes

8.1.8.7.1   Comprar una gama de los discos de la mejor calidad, basada en un estudio del mercado.
8.1.8.7.2   Comprar más de uno de cada tipo. (Aunque el precio no es necesariamente un indicador, hay recordar siempre que el coste de los discos, incluso los más caros, es pequeño en comparación con el valor de los datos.)
8.1.8.7.3   Registrar algunos datos en cada uno de los discos en condiciones controladas.
8.1.8.7.4   Determinar qué disco da los mejores resultados en cuanto a las especificaciones de este documento. Todos los discos deben sobrepasar los estándares de calidad recomendados a continuación (ver el cuadro 1, «Niveles máximos de error en un CD-R de archivo»).
8.1.8.7.5   Probar un número de diferentes velocidades de grabación.
8.1.8.7.6   Mantener presente la compatibilidad disco-grabadora: diferentes grabadoras pueden producir resultados diferentes.
8.1.8.7.7   Elegir los tres mejores discos, de al menos dos tipos de colorante (ftalocianina y azo).
8.1.8.7.8   Grabar copias idénticas de los datos en los tres discos elegidos.
8.1.8.7.9   Asegurarse de que futuros suministros de los discos elegidos sean idénticos a los discos de muestra analizados.
8.1.8.7.10 Repetir las pruebas cada vez que se compre un lote de discos.

8.1.9 Errores, esperanza de vida y pruebas de análisis

8.1.9.1      La única manera de conocer el estado de una colección digital es el diagnóstico exhaustivo y constante. Es preciso insistir: toda colección con CD-Rs o DVD-R / + Rs como soporte de archivo debe disponer de un analizador fiable. La capacidad de corrección de errores de la mayoría de equipos de reproducción enmascara los efectos de la degradación hasta que los errores están más allá de cualquier corrección, y cuando se llega a este punto todas las copias posteriores serán irreversiblemente defectuosas. Pero un régimen de pruebas completo permitirá la mejor planificación posible de las estrategias de preservación, actuando sobre los parámetros conocidos, objetivos y medibles que la archivística digital hace posibles. Un archivo digital bien documentado incluye metadatos que registran la historia de todos los objetos, incluyendo un registro de medidas de error y de correcciones importantes.

8.1.9.2      La esperanza de vida de los CD-R o DVD grabables es un tema muy variado. Para la mayoría de los usuarios finales, un CD-R o DVD-R / + R llega al final de su vida cuando la unidad no reproduce los datos escritos en el disco, pero como las unidades no se rigen por normas estandarizadas, un CD o DVD que sea ilegible en una unidad podría no serlo en otra. Existen innumerables ejemplos de esta situación. La publicación ANSI / NAPM IT9.21-1996 - Esperanza de vida de los discos compactos (CD-ROM) - Método para la estimación basada en los efectos de temperatura y la humedad relativa aborda muchos de estos temas. Como alternativa, ciertas normas o proveedores especifican una tasa aceptable de errores de bloque (Block Error Rate, BLER). BLER es el número de bloques erróneos por segundo, medidos a la entrada del decodificador C1 (ver la norma ISO / IEC 60908) durante la reproducción de datos a velocidad normal (x1), promediado durante un período de medición de 10 segundos. Los estándares ISO / IEC 10149 y ANSI / NAPM IT9.21-1996, o estándar de Red Book, especifican una tasa de BLER máxima de 220. El estándar para la grabación de datos generales en CD, también conocido como el estándar Yellow Book, utiliza un BLER de 50. Para la grabación de datos este nivel más bajo es de importancia vital.

8.1.9.3      Ciertos estudios han demostrado que BLER por sí solo no es una medida muy útil para determinar la esperanza de vida, porque ciertos discos defectuosos pueden presentar BLER muy por debajo de 220, o incluso menores de 50. Hay que medir otros parámetros de prueba, entre ellos E22, E32 (errores incorregibles), y los errores de ráfaga de marco (FBE, llamado a veces longitud de la ráfaga de errores — Burst Error Length — o BERL), que son válidos como señales del final de la vida. Cuando estos parámetros superen los límites especificados a continuación, indicarán la necesidad de una duplicación inmediata, suponiendo que el disco que contiene la información aún sea legible.

8.1.9.4      Los errores en CD-Rs de archivo no deben sobrepasar los niveles especificados en el cuadro siguiente. Estos son los niveles máximos a partir de los cuales los CD-Rs deben ser copiados. En la práctica unos niveles de error mucho menores son factibles y preferibles, y deben cumplirse para que el disco tenga una mínima vida en el archivo antes de que sea necesario volver a copiarlo. Una media de BLER de 1 y un nivel máximo de menos de 20 se alcanzan con facilidad. El temblor de frecuencia (jitter) es también un indicador útil en el diagnóstico de la calidad de los datos grabados en un CD y se medirá después de registrarlo. Los valores de temblor 3T no deben superar los 35 ns (Fontaine y Poitevineau: 2005).

Errores de marco de ráfaga FBE <6
Media de tasa de error de bloque BLER <10
Tasa de error de bloque máxima BLER <50
E 22 (errores corregibles) 0
E 32 (errores no corregibles) 0
Temblor 3T <35ns

Cuadro 1, sección 8.1: Niveles máximos de error en un CD-R de archivo

8.1.9.5      La construcción de un DVD es bastante diferente a la del CD, y aunque tienen muchos aspectos en común los criterios que se aplican a los CDs no se aplican necesariamente al DVD. El temblor de frecuencia en los DVDs se mide habitualmente en porcentajes. Aunque se miden de forma diferente, la medida de temblor en sí es bastante similar en ambos tipos de disco, pero no así las principales mediciones de errores, que son muy diferentes. Las dos medidas principales de error de DVD son los errores de paridad internos (Parity Inner Errors, PIE) y los errores de paridad externos (Parity Outer Errors, POE). Las normas de fabricación establecen que el valor POE debe ser cero. Se han definido otros tipos de medidas de error, pero en el momento de redactar estas Directrices no se ha alcanzado un acuerdo con respecto a umbrales aceptables con fines de archivo. La especificación DVD también establece que cualquiera de los ocho bloques consecutivos ECC (PI Sum8) pueden tener un máximo de 280 errores PI y el temblor no debe ser superior al 9%. Sin embargo, en relación con el uso de CD grabables, la experiencia de algunos archivos, así como ciertas pruebas, han dado lugar a recomendar niveles de error máximos de aproximadamente un 25% de las recomendaciones del Red Book. Una extrapolación equivalente de las cifras de DVD daría lugar a una recomendación de un máximo de 70 errores PI en cualquiera de los ocho bloques consecutivos ECC. Es importante reconocer que no se ha realizado una amplia gama de pruebas en DVDs grabables en situaciones de archivo para confirmar la validez de estas cifras.

8.1.9.6      Algunas investigaciones en fase inicial indican que los CDs grabables no progresan hacia el fallo de forma necesariamente lineal, y debido a ello un cambio en las tasas de error inicial podría tener un efecto mayor sobre la vida útil del disco. Hay varias pruebas que indican que este es el caso (Trock, 2000; Bradley, 2001), pero no se ha realizado un examen minucioso de esta proposición. Un examen «longitudinal» de las grabaciones a través del tiempo, junto con experimentos de envejecimiento artificial, podría llevar a una mejor información sobre los factores que afectan a la estabilidad del disco. Un factor que sigue incidiendo en la falta de investigación consistente es la ausencia de un estándar acordado para la producción de unidades de discos CD / DVD.

8.1.9.7      Una comparación de la línea de color negro sólido con la línea de puntos de la figura 1, sección 8.1 muestra que cuanto mejor es la grabación inicial, más larga será su vida útil. Hay varias pruebas que indican que este es el caso (Trock 2000, Bradley IASA / SEAAPAVA 2001), pero no se ha demostrado empíricamente. La línea discontinua, que comienza con un nivel de error mayor, decae al mismo ritmo rápido, pero al empezar primero llega al nivel de fallo en un periodo de tiempo mucho menor.

8.1.9.8      Como son estructuras complejas que contienen, entre otras cosas, colorantes orgánicos y otros compuestos químicos, estos soportes ópticos se deteriorarán forzosamente debido a lentas reacciones químicas. La elección de discos ópticos como medio de destino implica la obligación de establecer un programa de seguimiento de los discos y un procedimiento para volver a copiar los discos que se acerquen al límite de su esperanza de vida. El uso de CDs y DVDs grabables y regrabables como soporte de archivo no puede ser defendido a menos que se establezca un programa estricto de diagnósticos y seguimiento. Cabe señalar que las pruebas y análisis, aunque absolutamente necesarias, llevan mucho tiempo, agregando costos al sistema a largo plazo. Cuando se planifique la estrategia del archivo habrá que incluir estos costes. Se almacenarán los registros de los resultados de los análisis, y habrá que realizar pruebas, quizá una vez por año, sobre un número estadísticamente apropiado de discos almacenados con información de archivo. Cuando se aprecie un aumento de la tasa de errores, se puede llevar a cabo una transferencia a soportes nuevos de todos los discos de la misma época o tipo.


Figura 1, sección 8.1: Los errores acumulados en un CD-R a lo largo del tiempo

 

8.1.9.9      Resumen de las pruebas

8.1.9.9.1   Probar todos los discos al grabarlos.
8.1.9.9.2   Rechazar los discos que no cumplan las especificaciones.
8.1.9.9.3   Almacenar los registros de prueba pertinentes de todos los discos.
8.1.9.9.4   Llevar a cabo un análisis regular de un número estadísticamente significativo de discos almacenados de cada lote diferente de productos.
8.1.9.9.5   Volver a copiar los discos cuando las tasas de error aumenten.

8.1.10 Pruebas de discos ya grabados

8.1.10.1   Si los datos de un CD o DVD grabables no se probaron en el momento de la creación, es fundamental que se haga un análisis de su estado actual. Los discos deben ser sometidos a rigurosas pruebas de error, ya que sus tasas de error actual juegan un papel importante en la determinación de su esperanza de vida subsecuente. Si se miden índices de error por encima de los niveles estipulados en el cuadro 1, el contenido debe transferirse inmediatamente a un soporte nuevo.

8.1.11 Equipos de diagnóstico

8.1.11.1   Para obtener resultados fiables, es recomendable obtener equipos de diagnóstico de CD y DVD profesionales con unidades lectoras incluidas, o al menos especificadas. Estos sistemas son más caros, pero necesarios para obtener mediciones de error precisas, fiables y repetibles.31 Las pruebas deben cumplir al menos con la normativa ISO 12142 Imagimática electrónica - seguimiento de errores y técnicas para la verificación de datos almacenados sobre discos de datos ópticos digitales. Estas pruebas, sin embargo, no abordan el problema de la falta de estandarización de las unidades de disco óptico. En estos momentos existe un proyecto de normas de la Organización Internacional de Normalización, ISO N178 Imagimática electrónica - Clasificación y verificación de la información almacenada en un soporte óptico, que podría resolver el problema específico de la compatibilidad entre unidades. Aunque es posible encontrar en la web programas de análisis con licencia de evaluación, deben probarse cuidadosamente antes de confiar en ellos en un entorno de archivo. Estos sistemas basados en software dependen de la exactitud de las unidades lectoras no estandarizadas. Si se requiere un sistema de pruebas basado en unidades de ordenador, un sistema patentado suministrado por el fabricante del disco seguramente será más útil. Al menos una compañía fabricante de unidades de grabación de CD y DVD proporciona un software que permite utilizar ciertas de sus unidades para fines de prueba. Los resultados de cualquier sistema de pruebas que dependa de la unidad de grabación de CD deberán compararse con un sistema conocido y calibrado para asegurar un cumplimiento adecuado.

8.1.11.2   Existen en el mercado equipos de análisis de discos de buen nivel que miden con precisión solo los parámetros especificados en el presente documento de orientación. Sin embargo, las cifras proporcionadas por el estudio de estos parámetros solo son adecuadas para la identificación de problemas. El análisis de los problemas probablemente requerirá acceso a una instalación de pruebas de CD y DVD de alto nivel analítico. Tener acceso por alquiler o préstamo a este tipo de equipos es útil para resolver problemas, seleccionar soportes vírgenes y calibrar las instalaciones propias.

8.1.11.3   Kodak, en su documento en la web «Permanencia y manipulación de los CDs» (Kodak 2002), afirma que el 95% de sus CD-Rs, en un ambiente de oficina, mantendrán una esperanza de vida para sus datos de cien años. Los archiveros profesionales suelen considerar sospechosos tales resultados, y muchos han tenido dificultades para reproducir las pruebas y obtener los mismos resultados. Esto podría deberse a una interpretación diferente de las cifras o a algún argumento sobre la validez del método de estimación de la vida útil. Pero incluso si estas pruebas resultaran ser ciertas, y en el caso improbable de que las unidades de CD todavía estuvieren disponibles dentro de 100 años, una tasa de fracaso del 5% es inaceptable en un archivo. Por tanto, esta conclusión también sería compatible con la exigencia de un programa de supervisión de errores.

8.1.11.4   Analizadores de producción precisos y de alta calidad

8.1.11.4.1   En el momento de redactar estas Directrices, el coste de un analizador de producción preciso de alta calidad comienza alrededor de 30.000 dólares EUA para los modelos básicos y aumenta hasta más de 50.000 dólares EUA para muchos equipos. El coste proviene de las unidades lectoras de referencia de alta calidad, que son necesarias para obtener pruebas exactas y repetibles. Todos los analizadores están destinados al mercado de fabricantes de discos ópticos, para el control de producción. Los precios reales dependen de la cantidad de parámetros mensurables, muchos de los cuales no son relevantes para probar discos ópticos grabables en lo que respecta a su fiabilidad de archivo. En la actualidad, hay tres productores de probadores de alta calidad: Audio Development (http://www.audiodev.com/), DaTARIUS (http://www.datarius.com/) y Expert Magnetic Corporation (http://www. expertmg.co.jp/). Para obtener información sobre precios, hay que contactar con los fabricantes o proveedores.

8.1.11.5   Analizadores de calidad de producción de gama media

8.1.11.5.1   En el momento de redactar estas Directrices, el coste de un analizador de gama media es entre 3.000 dólares EUA y 11.000 dólares EUA o más. Estos sistemas prueban todos los parámetros necesarios mediante unidades estándar de PC que han sido especialmente seleccionadas y calibradas. Se recomienda que antes de considerar un equipo de análisis de precio medio, el comprador potencial investigue a fondo los tipos de unidades y la precisión del dispositivo. También es muy recomendable que todos los sistemas de precio medio se calibren periódicamente con un estándar conocido. En la actualidad, un fabricante importante de equipos de análisis de gama media es Clover Systems (http://www.cloversystems.com/)

8.1.11.6   Analizadores descargables

8.1.11.6.1   Hay una serie de analizadores descargables disponibles en la red que utilizan el lector CD / DVD incorporado de un ordenador para medir errores en CDs y DVDs grabados. Pero debido a las limitaciones del software y la inexactitud de las unidades, la mayoría, si no todos, son inadecuados para fines de archivo.


31. La norma ISO 12142 fue retirada con fecha 19-11-2009 (n. de los t.).

8.1.12 Acceso y migración de datos

8.1.12.1   Los soportes discretos tales como los CD y DVD no son muy adecuados para el acceso en línea: para poner la colección disponible en línea, el personal debe manipular los discos, y el manejo es uno de los peores enemigos de este tipo de soporte. Los discos siempre se han de coger por los bordes, y permanecer siempre guardados en sus cajas cuando no se estén utilizando. Se ha documentado el efecto de la luz en los colorantes como un factor de deterioro, y se han de evitar la temperatura o humedad excesivas, ya que esto puede acelerar la degradación del disco y, en casos extremos, causar la delaminación de las capas de policarbonato (Kunej: 2001). Los discos deben almacenarse en cajas de plástico acrílico, evitando las fundas baratas de plástico, ya que pueden crear un ambiente perjudicial para el disco.

8.1.12.2   Hacer copias de acceso es sin embargo una tarea fácil, y se puede hacer a velocidades mucho mayores que en tiempo real. Hay máquinas de discos en el mercado, que, con el software adecuado, permiten el acceso en línea a la colección, aunque puede ser preferible copiar a disco duro.

8.2 Discos magneto-ópticos

8.2.1.1      La primera edición en inglés de TC-04 describía los discos magneto-ópticos (MO) como un posible formato de destino. En el momento de aquella publicación habían llegado a una capacidad de 9,1 GB. Este fue el último desarrollo de esta tecnología, y hoy en día hay que considerar el formato en peligro de extinción. En consecuencia será difícil, sino imposible, obtener los soportes y los lectores con el paso del tiempo. Todo contenido en discos MO debe marcarse para su migración a un sistema de almacenamiento adecuado.

8.2.1.2      Sin embargo, se ha desarrollado un nuevo formato que utiliza el mismo cartucho estándar de 5,25 pulgadas que los discos MO, llamado UDO (Ultra Density Disc, o disco de ultra densidad). Estos discos utilizan una tecnología de cambio de fase similar a la de los CD-RW, y solo se diferencian de estos en que vienen en cajitas de estilo MO que protegen los discos. Algunos sistemas de hardware permiten el uso de ambas tecnologías de MO y UDO en el mismo robot. Utiliza un láser azul (405 nm) con un disco de doble cara. El primer UDO se presentó en otoño de 2003 con capacidad de almacenamiento de 30 GB. Actualmente los discos UDO están disponibles con una capacidad de 60 GB, con planes prometedores de 120 GB en el año próximo, y la especulación de 500 GB como objetivo final.

8.2.1.3      Ciertas pruebas y extrapolaciones de Arrhenius han estimado una vida útil de hasta 50 años. Como se mencionó ha comentado anteriormente en relación a otros medios, estas pruebas deben considerarse con cautela. También es mucho más probable que la obsolescencia del formato sea el límite final de su viabilidad a largo plazo. Aunque UDO tiene algunos adeptos, la tecnología no ha penetrado en el mercado en cualquier medida de forma significativa y, en consecuencia, es un riesgo para el almacenamiento de archivos a largo plazo.

8.2.1.4      Aunque los avances tecnológicos proporcionan el camino a la preservación a largo plazo de nuestro contenido de audio, es necesario que curador, archivero y técnico responsables de una colección de archivo adopten un enfoque conservador y cuidadoso en la adopción de cualquier tecnología nueva.

9: Colaboraciones, planificación de proyectos y recursos

9.1.1 Introducción

9.1.1.1      La producción y preservación a largo plazo de objetos digitales de audio incluye una serie de partes interrelacionadas, muchas de ellas bastante complejas. Estas Directrices definen las tareas como: a) extracción del contenido de audio para crear objetos de archivo de audio digital, b) transferencia del contenido a un sistema de almacenamiento digital, incluyendo la creación de los metadatos necesarios, c) administración y gestión de los datos y del sistema, d) almacenamiento en archivo, e) planificación de preservación, y f) acceso.

9.1.1.2      Algunas instituciones tienen recursos para asumir todas estas tareas, así como una colección de suficiente tamaño como para justificar el gasto. La alternativa es buscar colaboradores para gestionar todas o algunas de las tareas en nombre de los propietarios de la colección. Estas colaboraciones pueden ser con otras instituciones más grandes, o con instituciones de objetivos similares, o pueden representar una relación comercial con un proveedor.

9.1.1.3      Esta sección de las Directrices examinan los recursos necesarios para crear y preservar los objetos digitales de audio de acuerdo con los requisitos técnicos descritos en este documento. Considera las cuestiones relacionadas con el tamaño de las colecciones y la escala del trabajo, reconociendo que la realización profesional de los requisitos descritos en este documento solo se puede cumplir cuando el tamaño de la colección de una institución alcance una masa crítica que haga viable la preservación autónoma. Muchas instituciones, colecciones o archivos disponen de conocimientos especializados y recursos en áreas fundamentales que se pueden implementar para facilitar ciertos procesos necesarios. Se recomienda que maximicen el beneficio de sus áreas principales y examinen con cuidado otras áreas para las cuales pueden obtenerse servicios ajenos.

9.1.2 Responsabilidades de archivos y colecciones

9.1.2.1      La primera decisión a tomar es si una institución debe involucrarse o no en la preservación de audio digital. A menudo, las colecciones de audio o de audiovisuales llegan a instituciones que tienen otros objetivos que no incluyen la preservación profesional de materiales de audio. La situación cada vez más compleja de la preservación física de una colección de audio, la obsolescencia del equipamiento especializado de reproducción, y la preservación digital a largo plazo podría sugerir un replanteamiento de la política de recogida y preservación. Si existen alternativas adecuadas, las colecciones de audio se pueden entregar a instituciones más especializadas. Esto no significa necesariamente renunciar totalmente a la propiedad de una colección: por ejemplo, se podría pedir al archivo receptor que produjera a cambio copias de acceso que pudieran mantenerse — sin costes significativos — para su posterior utilización en el archivo de origen. Hay diversas fórmulas para retener total o parcialmente o ceder los derechos de propiedad, así como los derechos de los usuarios.

9.1.3 Cómo compartir responsabilidades entre archivos

9.1.3.1      Si una institución prefiere mantener la responsabilidad de su colección de archivo, existen varias posibilidades que no requieren renunciar a la colección.

9.1.3.2      Una posibilidad es producir los objetos de audio digitales en la casa, pero confiar su preservación digital a otra institución. Hay varias maneras en las que se puede manifestar esta posibilidad. Una de ellas, quizá más apropiada para instituciones académicas y universidades, se plantea cuando varias unidades se dedican a la producción y el uso de documentos de audio (y audiovisuales) digitales. Estas instituciones tienen frecuentemente una instalación informática central, muy a menudo ya con una responsabilidad previa en la gestión de diversos objetos digitales. La instalación dedicada al almacenamiento de datos podría entonces asumir la responsabilidad de la preservación a largo plazo del contenido de audio creado. Sin embargo, es importante que la unidad central esté completamente familiarizada con las cuestiones específicas de preservación a largo plazo de objetos digitales de audio, y que desarrolle reglas bien definidas para la producción de ficheros de archivo. La unidad central prescribiría los formatos de grabación, la resolución, los procedimientos de anotación y otras cuestiones de archivo a atender. Además, las tareas de preservación a largo plazo de este tipo también pueden ser efectuadas por empresas privadas. Este concepto podría funcionar para materiales de nueva producción, en particular las grabaciones de campo en diversas disciplinas como la antropología, la lingüística, la etnomusicología y la historia oral.

9.1.3.3      Otra forma en la que se podría plantear este escenario es cuando exista una gran colección con almacenamiento adecuado, instalaciones de transferencia y conocimientos técnicos, pero la infraestructura de apoyo de la instalación de almacenamiento digital no sea lo suficientemente desarrollada como para constituir un repositorio digital fiable. En estas circunstancias, la institución local podría realizar la extracción de la señal y enviar los objetos de audio digitales resultantes al archivo seleccionado.

9.1.3.4      En el caso de instituciones que hayan reunido objetos originales analógicos o digitales ya históricos previamente dispersos, la extracción de la señal de estos objetos para producir copias digitales de preservación se podría concentrar en una unidad equipada profesionalmente, que también podría incorporarse a la unidad informática central. Si la institución no llegara a tener una cantidad crítica de materiales, la extracción de señal debería externalizarse. Lo mismo ocurre si la institución no tiene expertos en plantilla o equipamiento propios para la digitalización profesional.

9.1.3.5      En cualquiera de estos escenarios, cuando un archivo externo asuma la responsabilidad de la transferencia, gestión o preservación de los objetos de audio digitales, es imprescindible que haya una clara comprensión de las funciones y responsabilidades de los diferentes socios involucrados. La norma ISO 20652:2006, «Sistemas de transmisión de datos e información — Interfaz entre productor y archivo — Norma para la metodología de los resúmenes (abstract)» identifica, define y establece la estructura de las relaciones e interacciones entre un productor de información y un archivo. Define la metodología para la estructura de las acciones requeridas desde el momento inicial de contacto entre el productor y el archivo hasta que los objetos de información recibidos son validados por el archivo. Estas acciones abarcan la primera etapa del proceso de transferencia tal como se define en el modelo de referencia del sistema abierto de archivo de información (OAIS) (ver norma ISO 14721). http://www.iso.org/iso/iso_catalogue/catalogue_tc/catalogue_detail.htm?c...

9.1.4 Masa crítica

9.1.4.1      La masa crítica en el campo de la preservación de sonido se refiere al punto en que el volumen de la colección es suficiente para justificar los gastos que conlleva realizar internamente todas las tareas. Es difícil citar cifras concretas en la definición de masa crítica. Cuantas más instituciones profesionales estén disponibles en un país o una región, mayor será la masa crítica; por otra parte, si hay solo unas pocas instituciones (o incluso ninguna) dedicadas al archivo profesional de audio, la masa crítica será menor. La masa crítica siempre se referirá a formatos específicos: discos de surco ancho, discos de microsurco, cintas magnéticas de bobina, etc. En países o regiones bastante desarrollados la masa crítica será como mínimo del orden de miles de ítems, pero a menudo instituciones con decenas de miles de artículos de un tipo toman una decisión racional de utilizar un suministrador externo para extraer la señal. En circunstancias de menor desarrollo la transferencia propia de solo unos pocos miles de artículos u horas puede llevarse a cabo con éxito.

9.1.4.2      La masa crítica dependerá también de la homogeneidad del material en el formato respectivo. Las colecciones homogéneas se pueden transferir con un cierto grado de automatización. El coste asociado con sistemas completamente automatizados generalmente sugiere utilizar instituciones o proveedores de servicios externos que ofrezcan transferencias en paralelo controladas por ordenador. Colecciones que contengan muchos formatos o soportes diferentes, o con una calidad de grabación variable —como es el caso a menudo en las colecciones de investigación— necesitarán transferencias manuales fiables, que pueden efectuarse internamente a un coste menor siempre que se disponga del conocimiento especializado.

9.1.4.3      Ciertas fonotecas profesionales de gran tamaño también pueden considerar enviar a transferir partes de su colección a instituciones externas o proveedores especializados, sobre todo para ciertos soportes históricos analógicos y digitales.

9.1.5 Contratos externos

9.1.5.1      Cuando el material se subcontrata con la finalidad de la extracción de señal, especialmente a empresas privadas, es importante definir con precisión las tareas a cumplir. La mejor manera de conseguir esto es especificando como parte del contrato las normas establecidas por IASA en estas Directrices.

9.1.5.2      Cuando se externaliza cualquier proceso de audio es esencial establecer un sistema de control de calidad que proporcione la suficiente seguridad de que todos los trabajos contratados se han realizado correctamente. Estas medidas deben basarse en la estricta entrega de metadatos de preservación, así como en análisis de muestras elegidas al azar, visitas no anunciadas a los proveedores de servicios y pruebas de los equipos de transferencia. Hay que prestar especial atención a probar los sistemas de control de calidad automatizados y manuales establecidos por el proveedor, así como la capacidad de la empresa para gestionar contratos a largo plazo a través de la utilización de metodologías de gestión de proyectos, su experiencia con contratos similares y con formatos específicos, el mantenimiento de los equipos y, finalmente, el equilibrio entre coste y calidad. Antes de empezar la fase de digitalización en sus aspectos de producción, se realizarán pequeñas pruebas específicas para garantizar que todas las etapas del proceso cumplen con los criterios especificados, antes de empezar el proceso a mayor escala.

9.1.5.3      Una de las responsabilidades de un archivo sonoro es gestionar y controlar el acceso a sus fondos de acuerdo con los límites legales, morales o éticos que estén asociados con los contenidos; externalizar cualquier proceso no significa que el archivo pueda suspender sus responsabilidades al respecto. Cuando un material de archivo se da a una entidad externa para llevar a cabo cualquier proceso de audio es necesario definir en el contrato las restricciones bajo las cuales debe funcionar el prestador de servicios. Para materiales con derechos de autor comerciales las limitaciones probablemente están escritas en la ley y por tanto se puede consultar la legislación, pero cuando se trate de derechos de privacidad o éticos, estos han de definirse, y el proveedor de servicios debe comprometerse explícitamente a cumplirlos. También es importante especificar cómo y cuando se eliminarán las copias del sistema de almacenamiento del contratista cuando finalice su responsabilidad y el material y el contenido sea devuelto a los propietarios o al archivo.

9.1.6 Evaluación cuantitativa de las dimensiones del proyecto

9.1.6.1      Tanto si la preservación se lleva a cabo de forma autónoma, en la institución, o si es total o parcialmente externalizada, un requisito previo indispensable para la planificación seria de la preservación es la evaluación cuantitativa del proyecto. A menudo se cometen graves y costosos errores al subestimar la cantidad de trabajo necesario para la extracción óptima de la señal de soportes originales. Por tanto, el primer paso es enumerar los soportes y su duración. En el caso de soportes mecánicos, casetes compactos y soportes ópticos hay una relación bastante clara entre el número de ítems y sus respectivos tiempos de reproducción. Pero el caso de colecciones de cinta de bobina abierta puede ser más complicado, ya que el tiempo de reproducción depende de la longitud de la cinta, la velocidad de grabación y el número de pistas. Sin embargo, con un buen conocimiento de la colección en cuestión, a menudo se pueden avanzar algunas suposiciones bien fundadas que conducen a estimaciones razonablemente precisas. En las colecciones mal documentadas o indocumentadas (una situación frecuente en legados de personas importantes) este tipo de evaluación puede llevar mucho tiempo.

9.1.6.2      Una vez evaluada la duración de los materiales a transferir, un segundo factor importante es su condición física. Los factores de tiempo mencionados en las secciones respectivas del capítulo 5, «Extracción de señal de soportes originales», se refieren a piezas bien conservadas. Cualquier medida necesaria de limpieza o restauración puede aumentar considerablemente el tiempo de transferencia, y por lo tanto debe ser incluida en los cálculos.

9.1.7 Jerarquía de transferencias a soportes digitales

9.1.7.1      El párrafo 16 de la publicación IASA-TC 03, La salvaguarda del patrimonio sonoro: ética, principios y estrategia de preservación, describe como, a excepción de los discos de laca —que pueden fallar en cualquier momento sin previo aviso— la secuencia de transferencia en una colección específica es una decisión con múltiples facetas basada en los requisitos de acceso a los documentos, su condición física y, con cada vez más importancia, la disponibilidad de equipos, repuestos y servicios de soporte profesionales . El proyecto Sound Directions ha desarrollado FACET,*53 un instrumento que evalúa los parámetros específicos de una colección para ayudar a tomar decisiones sobre una base bastante objetiva y trazable. Hay que señalar, sin embargo, que la obsolescencia de los formatos y otros problemas relacionados, como por ejemplo la retirada del soporte de servicios profesionales para las máquinas de R-DAT, cambia rápidamente, lo que requiere un seguimiento constante de la situación y reevaluaciones a intervalos regulares.


* FACET se desarrolló dentro del proyecto Sound Directions del Archivo de Música Tradicional de Indiana University en Bloomington, Estados Unidos. http://www.dlib.indiana.edu/projects/sounddirections/FACET

9.1.8 La preservación a largo plazo de objetos digitales de audio

9.1.8.1      Es bastante común que, al iniciar la preservación digital, los costes de almacenamiento a largo plazo de objetos digitales de audio se subestimen permanente y persistentemente. En el momento de redactar este texto, los gastos de almacenamiento profesional se consideran en el orden de un mínimo de $ 5 EUA / GB / año* para almacenamientos de media a gran escala (más de 5 TB). Aunque el precio del equipo informático baja permanente, siempre se subestiman los costes de la gestión del almacenamiento, la migración continua a almacenamientos de nueva generación, y el alojamiento en instalaciones adecuadas (salas limpias, etc.). Como objetivo político la UNESCO ha desafiado a la industria informática a llegar a $ 1 EUA / GB / año a corto plazo, un objetivo que parece lejos de cumplirse. Algunas cifras detalladas en un estudio de PrestoSpace muestran una tendencia a la estabilización de los gastos de almacenamiento a largo plazo de $ 9 EUA / GB / año. Dado que los objetos de audio digitales requieren una media de 2 GB / hora, incluso con futuras reducciones los costes de preservación seguirán siendo demasiado elevados para muchas instituciones culturales. 9.1.8.2      La reducción de los costes de almacenamiento digital para cantidades relativamente pequeñas solo se puede conseguir si no se incorporan los costes de mano de obra necesarios en los enfoques manuales de pequeña escala. El uso sistemático de programas de código abierto también podría hacer viables en un futuro próximo procesos autónomos semiautomatizados para requisitos de almacenamiento de tamaño medio (10-20TB). Pero no hay que subestimar la participación del personal especializado necesario para garantizar la disponibilidad permanente de archivos de operación manual o semiautomática. 9.1.8.3      Algunos proveedores de servicios han desarrollado recientemente estrategias aceptables de preservación externalizada, basadas en mutualizar la utilización de sistemas profesionales de gran escala de almacenamiento masivo con esquemas específicos de acceso a los usuarios. Su tarifa se basa generalmente en el tamaño de los archivos digitales que se almacenan, la duración del contrato y los servicios asociados. Para archivos de pequeña y mediana escala esto puede ser una solución atractiva, así como para los archivos a gran escala antes de decidirse a invertir en su propia solución de almacenamiento.* A pesar de la diferencia actual de valores monetarios, dólares y euros son aproximadamente equivalentes en el mundo informático.

9.1.9 Cálculo de los costes generales

9.1.9.1      Posiblemente el punto crucial a la hora de tomar estas decisiones es el cálculo de los costes. Desafortunadamente, en este contexto no se pueden ofrecer cifras concretas de aplicación general. Los costes internos son difíciles de evaluar, ya que muchas instituciones mantienen colecciones audiovisuales dentro de infraestructuras disponibles (salas, aire acondicionado, intranet) cuyos costes se incorporan al presupuesto general, lo que hace difícil calcular los costes globales para la transferencia y/o la preservación digital permanente. Los costes laborales difieren de forma significativa, incluso en países desarrollados vecinos, lo que debilita cualquier conclusión general en lo que a precios se refiere. Finalmente, los servicios ofrecidos por los vendedores profesionales pueden variar considerablemente, dependiendo de la cantidad de artículos de cada soporte, su estado de conservación y la consecuente posibilidad de automatizar el proceso. En general el coste del personal, equipo y otros recursos aumenta con el tiempo, si bien es posible que los precios de algunos procesos automatizados puedan disminuir.

9.1.9.2      Debido a los muchos factores relacionados con un proyecto de preservación específico, estas Directrices se abstienen de proponer cualquier abanico de precios de transferencia. Estas Directrices sugieren que los titulares de las colecciones se familiaricen a fondo con la situación específica de sus países o regiones, observando constantemente la situación del mercado. 

9.1.9.3      Cuando se busquen precios para servicios de preservación de audio, las ofertas deberán estar bien preparadas y definidas con detalle, y toda oferta posterior será examinada con cuidado. Las ofertas que presenten el mismo servicio por una parte de los precios de otros deben examinarse con un escepticismo extremo. Finalmente, la subcontratación solo puede controlarse con éxito si se establece un sistema de garantía de calidad estricto, como se ha descrito, y se rechace rigurosamente cualquier trabajo deficiente.

9.1.10 Resumen

9.1.10.1   En el resumen de un plan de preservación, se recomienda encarecidamente que los titulares de colecciones audiovisuales aprovechen su necesidad actual de conservar sus bienes como una oportunidad para replantearse su estrategia global: se deben examinar todos los escenarios, desde la retirada total de la responsabilidad de preservación, pasando por la cooperación o la subcontratación de extracción de señales o la preservación digital a largo plazo, hasta la asunción interna plena de la responsabilidad. Cada colección es diferente y las instituciones operan dentro de una gran variedad de circunstancias. Estos múltiples escenarios, que también cambian con el tiempo de acuerdo con desarrollos técnicos, harán que sea difícil decidir sobre una base puramente económica. En general, se recomienda encarecidamente que todos los titulares de colecciones audiovisuales, sobre todo de pequeñas colecciones, busquen relaciones de cooperación para gestionar sus requisitos de preservación. La medida en que se asuma una responsabilidad interna para la extracción de la señal y la preservación digital a largo plazo estará vinculada a la misión general de la institución y de la colección. Una institución de patrimonio, por ejemplo, puede tomar una decisión distinta que una colección de investigación, que podría tener un gran interés en la disponibilidad de sus documentos de audio, pero no incluir necesariamente como actividad principal procesos que garanticen su supervivencia a largo plazo.

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